jueves, 20 de diciembre de 2012

Capítulo 13 - 'La amenaza detrás del Amo'


Ante la incrédula mirada de Eliart y los demás, el 'Amo' caía inerte al suelo. El joven que lo había echo caer estaba de espaldas a ellos, y solo podían ver una gran cabellera roja como el fuego. La atmósfera era de repente mucho más densa y pesada, como si la presencia del recién llegado la hiciera enrarecer. El líder de los I-Men no sabía como reaccionar, aquel tipo acababa de cargarse al 'Amo'... ¿era entonces un aliado?
-Este idiota...- Murmuró el misterioso hombre. Entonces se giró y Eliart pudo contemplar su rostro. Era pálido y con una sonrisa algo malévola, sus ojos eran azules y penetrantes, su mirada era firme y decidida... pero ausente de calor humano. Al instante supo quien era.
-Ya veo, tu eres el verdadero líder de los S-Men, ¿tu eres el verdadero Amo?- La energía anaranjada de aries aun brillaba con intensidad a su alrededor.
-En efecto, yo soy el líder, pero dejad ya lo del 'Amo', es ridículo- Contestó con prepotencia- Eso era tan solo un pequeño papel interpretado por mi 'amigo'- Dijo mientras señalaba al caído.
-Eres tan ruin que ni respetas a tus aliados...- Eliart comenzó a sentir bullir la ira.
-No me hagas reír, él tan sólo era un muñeco... ni si quiera es una persona. Es un títere hecho especialmente por el titiritero, a través del cual podía manifestar mis poderes y evaluar todo- El extraño explicaba mientras miraba a los I-Men de uno en uno.
-¿Y para qué toda esta parafernalia?- Exigió saber nuestro héroe.
-Pues es sencillo, para conocer el alcance de tus habilidades de primera mano, y para recabar información... Pero basta de cháchara, he decidido aparecer para poner fin a este estúpido enfrentamiento- El tipo se adelanto un par de pasos, vestía una larga capa negra. Dio una fuerte patada para apartar al muñeco, que se rompió en cachos- Por cierto, mi verdadero nombre es Gravitta, Doctor Gravitta para vosotros.
Ambos contendientes se miraban fijamente, preparados para luchar. Eliart estaba algo cansado por su enfrentamiento con el 'Amo', pero aun tenía energía de sobra. Por otra parte Gravitta observaba a Revelación y a Shadow mientras negaba con la cabeza, era una pena haber perdido tan valioso aliados. Finalmente, invocando nuevamente a aires, el I-Men se lanzó con una velocidad increíble contra su rival.
El pelirrojo levantó el brazo derecho y creó un campo gravitatorio mucho más potente que los empleados por el 'Amo', al fin y al cabo era su verdadero cuerpo. Eliart se vio frenado casi totalmente por el poder de su enemigo, hasta el punto de caer de rodillas, pero a base de fuerza de voluntad logró mantenerse en pie... sin embargo su enemigo ya estaba atacando, sin darle ningún respiro. Para cuando el I-Men levantó la vista, Gravitta ya estaba sobre él, levantando el puño. En el último instante logro activar a Tauro. Recibió un duro golpe y salió lanzado varios metros.
-Pero... ¿qué demonios...? Ese no ha sido un puñetazo normal- Comentó Eliart mientras se tocaba la magulladura en la cara, ¿de dónde surgía esa repentina fuerza?
-¿Te extrañas? No era mas que un simple golpe aumentado con la aceleración gravitatoria... evidentemente mis poderes son más amplios y fuertes ahora que uso mi verdadero cuerpo- Y sin decir una palabra más se lanzó a por su enemigo.
Eliart decidió seguir otra estrategia. Activo a aries para aumentar su velocidad y poner algo de distancia, para a continuación ir de frente contra su enemigo. Gravitta espera esa clase de golpe y volvió a provocar otro campo gravitatorio frente a él, sin embargo, en el último momento, Eliart se zafó hacía uno de los lados, evitando el campo. De esta manera, y sin parar, cargó contra su rival.
Pero justo donde hace un segundo se encontraba Gravitta... de repente ya no estaba. El I-Men estaba confuso.
-¡Encima tuya!- Grito Revelación. Eliart levantó la vista, y ahí estaba el pelirrojo, flotando a unos metros sobre él, con los brazos cruzados.
-¿Te sorprende? Ya te lo he dicho, mis habilidades están ahora a su máxima potencia...- Entonces se lanzó contra Eliart, que volvía a estar suprimido por la energía de su enemigo. De esta manera volvió a recibir un duro golpe, y esta vez sin tener Tauro activado. El joven moreno cayó al suelo escupiendo sangre, se había mordido el interior de la mejilla por culpa del impacto.
-Maldición, de verdad es fuerte este tío...- Entonces se dio cuenta de que su indicador de vidas había bajado a 2. ''Mierda'' maldijo por dentro- ¿Cómo diantres puedes volar?
-Es un campo gravitatoria negativo aplicado a mi nada más... no es tan complicado.
Eliart estaba frustrado, por fin tenía a Gaia delante, aunque inconsciente, y no podía hacer nada. No sabia gran cosa del resto del grupo, pero podían haber sido derrotados en el proceso, y encima él, quien se suponía debía de cargarse al líder enemigo, estaba siendo apalizado. Aún era pronto para activar su carta de triunfo, géminis, pero tenía que reaccionar ya, o sería demasiado tarde para todos. Más decidido aun se levantó y le gritó a su enemigo:
-¿Por qué haces esto? No lo entiendo, no veo en ti nada de bondad, ¿qué te paso?- Gravitta oscureció la mirada.
-Eso... no os incumbe a ninguno. Gaia también me lo preguntó, pero es fácil, tan solo ganaré este juego, y una vez lo logré obtendré poder. La fuera necesaria para lograr... mi venganza- El rostro del S-Men mostraba furia- No necesitas saber nada más.
-Pero, no entiendo tu necesidad de hacer sufrir- Eliart señaló a Gaia- Explícamelo, por todos mis amigos, a los que por tu culpa se ha hecho daño... no te lo perdonaré.
-Bah- Contestó Gravitta- ¿Amigos dices? No son nada. No valen para nada, solo son un carga a la hora de la verdad, y por eso no entiendo tus sentimientos.
-Entonces, ¿por que te rodeas de aliados? ¿Ninguno vale nada para tí?- El líder enemigo bajó la cabeza. Al alzarla de nuevo Eliart descubrió ira.
-¿A quién le importa? No pienso darte ninguna explicación más, hagamos una cosa, si tú con tu poder defiendes tus ideales el valor de la amistad y demás memeces, y me derrotas... aceptaré que estaba equivocado. Pero, por el contrario, si mi poder te derrota a tí, reconocerás que lo importante... es uno mismo- El I-Men sonrió, entonces sería una batalla por sus ideales, además de por Gaia.
-Trato hecho, adelante.
Eliart se rodeó con una potentísima energía de aires y fue más decidido que nunca a por Gravitta, este último aplicó un campo gravitatorio enfrente de él para defenderse, pero la misma táctica no valdría otra vez. El I-Men evitó la zona del poder enemigo y con agilidad se acercaba más al doctor. Cuando lo tuvo cerca concentró sus fuerzas en las piernas y propinó un gran salto para alcanzarlo.
Gravitta no se esperaba que su rival aún tuviera tanta vitalidad, y mucho menos que pudiera golpearle, pero contra todo pronostico así fue. Chocaron en el aire y una onda expansiva salió disparada. Forcejeaban en el aire, pero al S-Men le costaba mantener su poder en ese estado, y finalmente ambos se precipitaron. El líder enemigo se las ingenió para colocarse sobre Eliart, de manera que este recibiera la mayor parte del daño. Para multiplicar el efecto de la caída añadió además fuerza gravitatoria. Viendo esto, el otro activó rápidamente Tauro para absorber parte del efecto. Cuando golpearon el suelo se escuchó un gran estruendo y se levantó una nube de polvo.
-¡Eliart!- Revelación miraba desde un rincón la pelea, no podía ayudar ya que cuidaba de la maltrecha Gaia. La lucha pintaba mal, pero no podía hacer gran cosa contra Gravitta, por ahora su poder excedía al del místico. Al despejarse la nube pudo ver como estaban en el suelo luchando puño con puño. Finalmente la fuerza física de Eliart se impuso y, gracias a Tauro, pudo zafarse de su rival. Pusieron algo de distancia entre ellos, al I-Men le faltaba el aliento.
-Esta bien... reconozco... que no eres malo...- Dijo el moreno.
-Bueno, tu tampoco- Admitió Gravitta con una sonrisa ladeada. ''Tal vez debería ponerme más serio, o podría vencerme...'' meditaba.
-Esto va a acabar ahora...- Eliart empezaba a notar los límites de su resistencia, activar tantas veces su poder y de manera consecutiva le desgastaba bastante. ''Debo terminar con la pelea con los próximos golpes, no solo tengo una vida menos... encima mi cuerpo se está cansando'', pensó. Concentrado cerró los ojos y llamó a su fuerza vital- ¡Géminis!- Un aura azul muy potente le llenó y casi al instante se dividió en dos. Ambos Eliart se miraron.
-Al final te has decidido a usar tu mejor golpe, ¿eh? ¡Vamos ven!- Y sin decir nada más fueron el uno contra el otro. Gravitta no era especialmente fuerte físicamente hablando, pero si poseía una agilidad natural, de manera que evadía la mayoría de los golpes. Pero estaba luchando contra dos oponentes mejorados con las capacidades de Géminis, no podría seguir así mucho más.
Finalmente Eliart pudo darle un golpe bajo en la pierna derecha, haciendo que el otro perdiera el equilibrio. Cuando el otro cuerpo del I-Men fue a rematar sintió una repentina fuerza que lo atraía hacía atrás, y antes de poder reaccionar salió volando.
-¡Ahhh! ¿qué es esto?- El cuerpo chocó contra una esfera de tamaño considerable y de color morado. Una energía misteriosa le mantenía pegado a ella.
Gravitta y el otro Eliart aun peleaban. Gracias a la velocidad de este último logró alcanzarle en el estómago, pero el pelirrojo no se amilanó y contestó con una poderosa patada. A continuación se separaron un poco. Usando el poder de Géminis volvió a atacar esperando un nuevo intercambio de golpes, sin embargo Gravitta se alejó flotando en el aire y concentrando su energía.
-¡No huyas!- Exclamó el moreno.
-No huyo, sólo te derroto- Miró en dirección al Eliart que permanecía atrapado en la esfera. Esas esferas eran una concentración física de energía gravitacional, como diminutos 'soles' oscuros que atraían la materia. Una vez hubo preparado sus fuerzas extendió las manos y numerosas esferas ocuparon el espacio aéreo de la sala. Aumentaron poco a poco su tamaño hasta alcanzar unos dos metros de diámetro.
-Ya veo, así que tu poder no se limita a aumentar o deshacer la gravedad... eso es lo que me mantiene inmovilizado allí.
-En efecto, con algo de imaginación y talento se puede exprimir al máximo- ''Por otro lado, cuanto más use este poder, luego será peor para mi mente, no puedo excederme...''. Aprovechando su capacidad de volar comenzó a rodear los soles, que cada vez le hacían ir más y más rápido, hasta el punto de difuminar su figura. Eliart se percató de que el golpe iba a ser duro, de manera que con uno de los cuerpo activó Tauro y, con el atrapado, Aries, para seguidamente llamarse mutuamente y fusionarse en uno solo. De esta manera pudo liberarse de la esfera y aguardar a su enemigo con su combinación más poderosa, la Aries-Tauro.
Finalmente Gravitta salió de detrás de una de las esferas a una velocidad pasmosa, apenas era visible por alguien normal. En su puño derecho se concentraba un aura morada indicadora de la gran cantidad de energía que pretendía hacer estallar contra su enemigo. Eliart por su parte preparó un golpe con toda la fuerza de Tauro y toda la energía de Aries. En el momento en el que chocaron una potentísima onda de choque se expandió. Ambos salieron lanzados como producto del enfrentamiento.
Revelación observaba mientras era presa del pánico. No era una batalla normal, era un batalla entre fuerzas muy poderosas, y no era capaz de prever el resultado, algo insólito para él. En uno de los extremos de la habitación Eliart se levantaba, se resentía mientras escupía sangre. Había perdido otra vida. Por otro lado, en el extremo opuesto, Gravitta se incorporaba con dificultad, el potente derechazo de su rival le había roto alguna costilla y cada movimiento le hería, también contaba ahora con una vida menos.
-Por fin te hago algo de daño...- Murmuró Eliart, ahora sin energía.
-Cierto... sin duda por algo eres el líder de tu insignificante panda...- El pelirrojo sonrió- Pero ahora has agotado Géminis, ¿qué piensas hacer?
El I-Men reconocía por dentro que tenía razón. Había puesto todas sus fuerzas en ese movimiento, esperando poder hacer un efecto más potente. Pero la realidad era bien distinta, apenas le quedaban fuerzas... ¿estaba todo acabado? En ese momento Revelación se levantó y le miró a los ojos.
-Ya debería ser la hora camarada, ¡el potencial oculto debe despertar!- Cierto, en la habitación de su nuevo aliado éste había mencionado algo así después de introducirle algo de su energía.
Repentinamente Eliart sintió un poder que le llamaba, algo clamaba por salir. Así, siguiendo su instinto, buscó dentro de sí mismo la fuerza que de manera natural poseía. Un aura verde comenzó a rodearle, pero no oscura como la de Tauro, si no clara y luminosa como una fuente de belleza y energía. Un círculo del mismo color apareció en la frente del joven, dentro se podía ver la figura de cáncer.
-No... esto... ¿es obra tuya maldito traidor?- Preguntó Gravitta airado mirando a Revelación. El otro asintió mientras sonreía con suficiencia. La ira recorrió al pelirrojo, que no dudó en aplicar un campo extremadamente fuerte sobre el adivino. Le pilló tan sorpresivamente que recibió un impacto contra el suelo perdiendo una vida.
-Déjale en paz, esto es entre tú y yo- Dijo entonces Eliart, enfadado y revitalizado- ¡Cáncer!- La energía luminosa le sanó las heridas mas serias y le restituyó una de sus vidas, volviendo a tener dos. Además, un escudo circular, verde y de tamaño medio apareció en su brazo izquierdo. En su interior estaba grabado un enorme cangrejo.
-Parece... que aun puedes dar más...- ''Por lo menos es un signo de apoyo y no uno ofensivo, no me costará volver a hacerle papilla'' Pensaba Gravitta.
-Así es, prepárate, ya me sé tus trucos...- Y ambos volvieron a tomar una postura de combate. De repente el suelo pegó una sacudida.
-Vaya, nuestros subordinados aún mantienen una pelea en el piso más bajo... pero bueno, esto se acaba ya, Eliart.
Y de nuevo fueron al ataque.


Un par de niveles más abajo, en la sala de los tatami, J.J y Demongirl se enfrentaban en un arduo combate cuerpo a cuerpo.
Sin pensárselo dos veces la chica había atacado con todo desde el principio invocando sus brazos demoníacos. Sin embargo, cada vez que estaba cerca de su rival, por algún extraño motivo que ella ignoraba, las escamas negras desaparecían y su poder se desvanecía como si nunca hubiera existido. Tras intentarlo un par de veces más llegó a la conclusión de que era inútil. Viendo que sus poderes no eran eficaces desenvainó dos de sus espadas y se preparó para el segundo asalto. J.J la miraba con curiosidad.
-Vaya, así que dominas el arte con la espada.
-Así es- Demongirl miró hacía uno de los lados y observó como el Guerrero Celeste descansaba sobre el suelo inconsciente. Si no hubiera llegado probablemente estaría eliminado. También notaba como unas fuerzas enormes sobre ella peleaban, reconoció una como la de Eliart.
-¿Tú también lo percibes?- Preguntó de repente su enemigo.
-¿Perdona?- Dijo ella, confusa.
-A las presencias me refiero. No todo el mundo es capaz de sentirlas e interpretarlas, eres la primera persona que conozco a parte de mi que puede hacerlo- Entonces ladeó la cabeza mirando las espadas- Y encima dominas un arte de pelea... ciertamente eres una persona curiosa.
-Supongo que gracias por todo eso, pero no cambia el hecho de que voy a derrotarte- Contestó ella llena de arrogancia.
-¿Realmente estás tan segura?- Inquirió él.
-Por supuesto.
-Entonces demuéstralo- Terminó J.J para provocarla.
Y surtió efecto, pues Demongirl salió lanzada como una flecha. Los principales poderes de la chica eran un aumento considerable de la fuerza y velocidad, además de un arsenal de diferentes espadas que podía invocar. Recientemente había descubierto que también podía convertir partes de su cuerpo en las de un demonio, ganando su fuerza. Pero no importa que truco utilizara, cuando peleaba con J.J todas sus ventajas desaparecían y ella se convertía en una persona normal. Por eso prefirió utilizar espadas como arma, eso no se podía simplemente evaporar.
Entonces asestó un duro golpe a su contrincante. J.J paró la espada con las manos desnudas mientras lanzaba una ágil patada, que por supuesto la chica pudo esquivar por poco. El joven ni si quiera le permitió un segundo de tregua, ya volvía a lanzar sus rápidos ataques. Con ayuda de las espadas y en parte a su entrenamiento la chica podía repeler la mayoría de los golpes, aunque alguno que otro lograba hacerle daño. Al cabo de un rato se hartó y lanzó un contraataque a través de la defensa de su enemigo. El S-Men hizo gala de una velocidad extraordinaria al evitar el filo del metal, pero recibió una ligera herida en la mejilla.
Ambos saltaron hacía atrás para recuperar el aliento. EL sudor les bañaba y una sensación de éxtasis recorría todo su ser. Esta era una de esas batallas en la que los contendientes debían darlo todo, era de esas batallas que incluso se llegaban a disfrutar.
-Parece que contigo tendré que ir al cien por cien desde el principio- Dijo J.J entre dientes mientras se tocaba la herida de la mejilla.
-Ah, ¿no estabas usando todo tu poder acaso?
-Ahora lo descubrirás.
El moreno se concentró durante unos instantes y una especie de calma recorrió la sala. Sus ojos se habían vuelto fríos y su rostro mostraba una calma imperturbable. Demongirl se preguntó que habría hecho, pero lo más probable era que se tratara de algún arte usado para aumentar la concentración y evitar movimientos innecesarios y así ahorrar energía y aumentar la eficiencia. Ella también se concentró para enfrentar al S-Men.
Esta vez la iniciativa fue de él, que con una patada lanzó un tatami hacía Demongirl, ocultando su campo de visión. La chica respondió cortando la tabla por la mitad de un solo sablazo, pero cuando apartó el objeto su enemigo ya no estaba. Entonces desde el suelo una mano le agarró el tobillo. ¡J.J estaba usando el suelo como escondite! La mano usó una increíble fuerza para tirarla al suelo. La chica cayó aparatosamente y casi se cortó a si misma con las espadas. Una vez tumbada su instinto se aceleró y giró justo cuando un puño surgía de donde ella estaba hace un instante.
Sin pensárselo dos veces hundió con fuerza las espadas en el suelo para intentar cortar a su enemigo, pero entonces una de ellas sufrió una vibración fatal. Cuando la sacó estaba partida a la altura de la guardia, había quedado inservible. Extrajo la otra antes de que la destrozara también. Con un par de ágiles saltos la chica se encaramó a una de las vigas del techo.
-¡Sal de ahí cobarde!- Exclamo para provocar a su rival. J.J no se hizo de rogar y salió. Miró sin inmutarse a la joven en el techo- ¡Vamos, ven!
El chico saltó con fuerza y se subió a una de las vigas contiguas. Antes de reanudar el combate ambos se tomaron un segundo para evaluar al otro, y entonces él saltó de nuevo. La batalla ahora se desarrollaba en las alturas, los tajos de la espada de Demongirl iban dirigidos con suma maestría y cuidado. Normalmente no usaba sus armas con tanta elegancia, pero al no poder usar su fuerza y velocidades sobrehumanas la obligaban a aplicar toda su técnica. Por su parte él hacía uso de unos movimientos envidiables por cualquier contorsionista. El dominio que tenía sobre su cuerpo era algo increíble. Utilizaba posturas inimaginables, y no solo era ágil y fuerte, encima también tenía un don natural para la estrategia, calculaba cada golpe y cada ligero movimiento para que resultara terriblemente eficaz. La chica comenzó a darse cuenta de la clase de monstruo que tenía delante. Ni siquiera ella empleándose a fondo era capaz de hacerle verdadero daño. Se compadeció mentalmente con el Guerrero Celeste, seguramente no había podido hacer gran cosa, suficiente era que hubiera logrado quitarle una vida.
En un momento de descuido J.J logró desarmarla. Demongirl vio consternada como su espada caía y se hundía en el suelo. ''Mierda, soy imbécil'' pensaba. El otro aprovechó el momento de despiste y la agarró del brazo. Le aplicó entonces una llave y la lanzó con violencia contra el suelo sin ninguna piedad. Se escucho un poderoso impacto.
J.J se apartó y se alejó para ver cuál era el resultado. Al cabo de un rato la chica logró incorporarse. Tenía el brazo derecho sangrando y una mueca de enfado. Acababa de perder otra vida y sólo le restaba una.
-Maldito seas...- La I-Men recuperó su arma y se preparó para seguir combatiendo, sin embargo su oponente había levantando un brazo, como indicándola que parara-¿Y ahora qué demonios ocurre?
-Nada, tan solo mírate por favor- Dijo mientras la señalaba- Hagamos una cosa, me considero un hombre justo y pacífico... en cierta manera. Te permitiré que te vayas de aquí, e incluso que te lleves a ese chico moribundo. El de las agradables brisas.
-¿Te estás burlando de mi?- La ira inundaba el pecho de Demongirl. ¡Quién se creía aquel tipo para insinuar que ella era una cobarde! ¡Moriría antes que abandonar un combate y admitir la derrota! Entonces el edificio sufrió una tremenda sacudida.
-Vaya, el jefe tiene que estar teniendo una batalla muy dura, me sorprende que halla encontrado a alguien de su nivel... aunque más me sorprende que la lucha se alargue tanto.
-Así que Eliart está peleando con vuestro líder, ¿eh?- La chica pensó repentinamente en Gaia y recordó que su objetivo principal era sacarla de ahí con vida- ¿Es más fuerte que tú?
-¿Gravitta? Es un monstruo peor que yo, si- J.J sonrió al evocar en su mente unos recuerdos no muy antiguos- Lo cierto es que hasta a mi me extraña como puede llegar a ser a veces el maestro. A veces puede ser una persona horrible que solo piensa en su objetivo, pero otras puede llegar a ser la personificación de la bondad, no puede evitarlo, está en su carácter.
-¿Y eso que narices me importa?
-Perdona, estaba pensando en voz alta. Tu amigo hizo un comentario muy feo sobre mi maestro, y me molestó nada más. Pero tienes razón, será mejor que pongamos punto y final, visto que no quieres huir...- Entonces el chico saltó y se sitúo al lado de la chica para susurrarle al oído- Aunque, si te soy sincero, no te hubiera dejado escapar.
Entonces le asestó un fuerte derechazo. Ella apenas pudo resistir el golpe y acabó de nuevo en el suelo. Notaba como las fuerzas la abandonaban, ¿era eso todo de lo que era capaz? Tenía que ser una broma, no podía acabar tan pronto, y no de esta manera, no sin saber que iba a ser de Gaia...
Y, sin embargo, así iba a ser. El Guerrero Celeste estaba fuerza de combate, en el piso de arriba Llama Helada también estaba inconsciente, con una Waver en las últimas. Y aun más arriba estaban Shadow Walker y Revelación, sus últimos aliados y ambos impotentes ante el poder de Gravitta. Tan solo Eliart, su última esperanza, podía hacer algo... ¿o no?
Cuando J.J se disponía a darle el golpe de gracia se escucharon unos pasos provenientes del pasillo, ¿o acaso se los estaba imaginando? Entonces reconoció una energía a la que estaba acostumbrada. El héroe entró entonces en la estancia.
-¿Alguien necesita ser salvado, Patxi?


En el piso más alto Eliart se preparaba para seguir su duro enfrentamiento con Gravitta, se trataba de uno de los rivales más fuertes a los que se había enfrentado jamás. Ni si quiera el poderoso Shocker podía compararse. Además de eso estaba la manera de pensar de aquel tipo. Le miraba a los ojos y veía un pozo de soledad y amargura, eso era. Estaba esperando ser rescatado por alguien como él, tan solo necesitaba un amigo que le devolviera la esperanza en el mundo.
-¿Qué te pasa? Te has quedado mirándome fijamente- Preguntó el S-Men.
-¡Únete a nosotros!- Gritó el moreno. Revelación se sorprendió al escuchar esas palabras, ¿qué estaba diciendo?
-¿Qué?
-Eso mismo, ¿por qué tenemos que pelear de esta manera? ¿Por qué? No tiene ningún sentido. Todos estamos abrumados por el juego y hemos dado la espalda a muchas cosas. Pero veo en ti sufrimiento y la mirada que yo una vez tuve en el pasado, yo se lo que es estar solo y te entiendo...-Comenzó a decir Eliart, sin embargo Gravitta no le permitió seguir.
-¿Solo dices? ¿¡Dices que sabes lo que es la soledad!? ¡Ja! No digas ni una sola palabra más- Al pelirrojo se le estaba subiendo la sangre a la cabeza- ¡Me da igual lo que tú hayas vivido! ¡No se puede comparar a mi sufrimiento y a todos estos años encerrado en aquel lugar! ¡No lo entiende nadie más que yo!
-¡Pero eso no justifica nada Gravitta! Es el momento de superar todas esos traumas, y para eso están los amigos, no se puede vivir aislado. He visto en ti la posibilidad de cambio, se que no está todo perdido. Aislándote así de los demás solo sufrirás más, ven con nosotros. Te enseñaré lo que vale un verdadero amigo- Entonces tendió su mano hacía el S-Men, esperando una respuesta afirmativa.
Gravitta se permitió un instante de duda. ¿Y si lo que decía aquel extraño era verdad? ¿Podría volver a confiar en alguien? La experiencia le decía que no, que era algo totalmente imposible. Sin embargo, algo en lo más profundo de su ser se revelaba contra la idea de permanecer así... ¿era posible que en lo más hondo de su ser anhelara un cambio? Entonces a través del intercomunicador le llegó una transmisión de Kya.
-Ya veo...- Se giró hacía Eliart, que aun tenía la mano levantada, y no pudo evitar sonreír. Aquello era ridículo- Olvídalo Eliart, no pienso caer tan bajo, no me uniré a ti, ni ahora, ni nunca. Así que levanta tu puño y terminemos.
Revelación sacudió la cabeza, durante unos instantes creía haber visto un futuro distinto, casi había logrado convencer a Gravitta, ¿qué podía haber salido mal?
Ambos líderes continuaron el enfrentamiento. Los golpes se cruzaban. Gracias al escudo de cáncer la mayoría de los golpes del pelirrojo eran amortiguados. Por su parte Eliart no podía atacar con toda la fuerza que quería. Sus músculos se quejaban de la tensión a la que le estaban sometiendo.
La constante batalla estaba agotando a ambos.
Entonces desde el fondo de la sala se abrió una puerta oculta en la oscuridad. De ella surgió el Sr.Irons. Cuando Revelación lo vio se alegró y fue a saludarle para explicarle cómo estaba la situación. Sin embargo al acercarse se percató de que la mirada del joven se hallaba ahora sumida en la oscuridad. Un mal presagio se apoderó del místico.
-Tú... ¿No eras el amigo de Eliart? ¿Qué te ha pasado?...
Sin que le diera tiempo a decir nada más fue atacado por el antiguo I-Men. Revelación se dobló sobre el estómago perdiendo el aire. Con un gesto Irons se quitó de encima al otro. Miró a Gaia moribunda y se acercó a ella.
-Tan cerca, han estado tan cerca de salvarte... es una pena- Dijo en un susurro. Entonces Shadow Walker abrió los ojos y observó lo que estaba pasando.
-¡No! ¿¡Qué piensas hacerle a Gaia!?- Logró decir el moreno desde el suelo.
El grito llamó la atención de Eliart y Gravitta, que se giraron para ver que estaba pasando. El joven I-Men no pudo evitar soltar una exclamación de júbilo. Se acercó para saludar a su amigo, cuando de repente sintió que algo en la situación no iba como debía ser, Revelación estaba en el suelo, Shadow no estaba bien... y Irons estaba...
-¿Qué...?
-¡Ja ja ja!- Gravitta rompió a reír. Luego le dijo a su enemigo con tono jocoso- ¿Ves a lo que me refería? Los amigos son basura, y lo acabas de comprobar.
-No es posible.. ¿Irons?
Entonces Kya surgió de la puerta y fue al lado del Sr.Irons. Este se giró y miró a Eliart a los ojos con una expresión que quería decir ''Lo siento''. Eliart no podía creer lo que estaba pasando y se desplomó sobre el suelo.
-¿Lo entiendes ahora? Esta es la amistad que tanto has defendido, la amistad que te ha traicionado, y ahora... húndete en mis sombras...

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