Apartada de las ciudades en ruinas y de los bosques, en medio de la
nada, estaba erigida la Vieja Fábrica. Era un edificio gris y
enorme, de forma cuadrada y con unas escasas y diminutas ventanas en
el segundo piso, tan llenas de polvo que no dejaban pasar la luz del
sol. Por dentro la fábrica consistía en una sala principal, donde
estaban las escaleras a las otras plantas y un laberinto de pasillos
en todas las plantas.
Titanium y Hamelin se encontraban de pie junto a las puertas de la
entrada.
-¡Wow! Este sitio es enorme- Se sorprendió Hamelin.
-Si, es una maravilla, ideal para mejorar mi armadura. Bueno ¿Por
dónde empezamos?- Preguntó Titanium.
-Esto...- Dudó Hamelin- Pues no lo s...
¡BRUUUUUUM! Un ruido ensordecedor interrumpió las palabras de
Hamelin.
-¿Qué ha sido eso?- Preguntó el chico asustado.
-No tengo ni idea, pero no me gusta cómo suena... En marcha guapo,
si tengo que luchar más voy a necesitar una armadura nueva- Le
apremió Irons, bromista. Dicho esto, se pusieron en marcha. Al final
de la sala en la que se encontraban había un pasillo, decidieron ir
por allí. Unos metros después de empezar a recorrerlo Hamelin se
paró en seco.
-¿Y ahora qué?- Preguntó Titanium.
-No me da buenas vibraciones este pasillo...
-¡Oh Discúlpeme Esperanza Gracia, tal vez debería esperar a que
Saturno esté en conjunción con Neptuno para arreglar mi
armadura!... Mira tío, me están esperando ¿Vale? Me caes muy bien,
pero me estás empezando a poner de los nervios así que...- Sin que
Titanium tuviera tiempo de acabar su frase, la entrada que daba a la
sala principal se cerró- Vale, eso no lo he hecho yo, será mejor
que corramos, como diría el Almirante Ackbar: ¡Es una trampa!- Una
vez citada la Guerra de las Galaxias, echaron a correr por el
pasillo.
Mientras Corrían el ruido que oyeron al entrar en la fábrica se fue
repitiendo cada escasos minutos, corrieron en línea recta hasta que
llegaron a una bifurcación.
-¿Derecha o izquierda?- Quiso saber Hamelin.
-Izquierda mismo, no hay tiempo para decisiones estúpidas.
Siguieron corriendo. Cuando llegaban a una bifurcación iban por
cualquiera de las dos salidas sin importar lo que hubiera por cada
lado, el ruido se iba acercando y el cansancio también.
-¡Alto!- Dijo Titanium.- Me he cansado de correr, sea lo que sea que
nos persigue afrontémoslo como podamos.
Se pararon y se dieron la vuelta, todo estaba en silencio. De repente
se escuchó otra vez el ruido, cada vez más y más cerca, cuando ya
estaba a punto de alcanzarles, las paredes del laberinto
desaparecieron y se encontraron otra vez en la sala principal.
-¿Qué coño...?- Empezó Titanium.
-¡Jajajajaja!- Se oyó por toda la sala- Parece que la araña acaba
de atrapar un par de moscas.
-Nos hemos puesto cinéfilos ¿eh... Carmesí?- Dijo Titanium que
había reconocido la voz.
-Pareces muy machito, pero... ¿cómo puedes pelear contra lo que tu
mente no es capaz de ver?- Esto último había sonado justo detrás
de Titanium. Este se giró asustado, pero detrás de él no había
nadie.
-¡Hamelin!- Dijo el empresario- Tienes que encargarte de este
lunático, necesito rehacer mi armadura para poder pelear.
-¿Cuánto vas a tardar?- Preguntó el músico, algo asustado ante la
idea de enfrentar solo ese maniático.
-No lo sé, pero tú entretenlo el tiempo que puedas.
Dicho esto Titanium, salió corriendo hacia el fondo de la sala,
encontró una puerta sin picaporte igual que la de la entrada a la
fábrica pero más pequeña y la abrió de la misma forma. La
siguiente sala era pequeña y estaba vacía, con excepción de unos
tubos llenos de una misteriosa sustancia viscosa. El joven se acercó
para ver su contenido, y le pareció ver unos corpúsculos de carne
flotar. Algo asqueado retrocedió y continuó a la siguiente sala. La
fábrica estaba llena de habitaciones destinadas a lo que parecían
ser unos experimentos muy raros y macabros. Al cabo de un rato
rebuscando en el complejo Titanium estuvo a punto de darse por
vencido, sin embargo algo en su interior le empujaba a continuar.
''Tengo que darme prisa'' pensó. Finalmente atravesó una puerta y
descubrió una sala completamente a oscuras. Tanteó la pared al lado
de la entrada y accionó un interruptor. De repente la luz inundó la
estancia y pudo ver en el centro un objeto extraño. En una
plataforma circular estaba flotando una esfera negra con filamentos
plateados. Cuando se acercó el orbe se acopló a su cuerpo y tomó
la forma de una armadura de muy avanzada tecnología. Irons asintió
satisfecho. De repente una voz sonó.
-¡Enhorabuena, Sr.Irons! Ha encontrado uno de los Items secretos
del juego. Me pregunto si será capaz de controlarlo- Una
oscuridad apareció a su alrededor- Disfrute del juego,
seguiremos observándoles... jajajajaja...
La voz desapareció y con ella la oscuridad, lo primero que vio
Titanium fue la sala donde había encontrado el orbe. No entendía
bien lo que había pasado pero se sentía extraño, con nuevas
energías y lo mejor de todo con una nueva armadura. La nueva
armadura era negra y tenía unas líneas plateadas como si se tratara
de un circuito.
-¡Genial! Con esto ligaré a los malos y aplastaré a las chicas...-
Dijo entre confuso y mareado- No, espera, con esto tumbaré a los
malos... y también a las chicas jejeje...
-¡Aaaaaaaahhhhhh!- Un chillido desgarrador interrumpió a Titanium.
-¡Mierda! ¡Hamelin!
Y sin pensarlo dos veces salió corriendo en dirección al chillido.
Cuando llegó a la sala principal se encontró con Hamelin suspendido
a un metro del suelo gracias a un cuchillo que le atravesaba el pecho
y estaba empuñado por Carmesí. De la boca de Hamelin se escurría
un hilillo de sangre. Miró a Irons.
-Tita...nium...- Dijo casi sin voz.
Lleno de una rabia que no había sentido nunca, Titanium se lanzó
propulsado hacía Carmesí al que pilló por sorpresa. Los ojos de
Titanium se volvieron completamente negros y una pequeña maldad,
provocada por la ira, inundó su cuerpo, llenándolo de odio y ganas
de matar.
-¡Come puño de hierro gilipollas!- Gritó con una voz que no
parecía suya mientras golpeaba la cara de Carmesí, una barra de
vida desapareció de la tarjeta de Carmesí- ¡La gente como tú, que
juega con el resto de las personas por pura diversión me dais asco!-
Otro puñetazo y una barra menos.
Sin darle tiempo a decir ni una palabra, Titanium agarró a Carmesí
del cuello de la camiseta lo levantó del suelo le puso la mano que
tenía libre en el pecho y al quitarla, Carmesí tenía un microchip
pegado a la camiseta. Dejó a Carmesí en de pie en el suelo.
-Di ''Sayonara Baby'', asesino. No le dejó contestar, el microchip
explotó y no dejó rastro de Carmesí. La voz clamó:
''Nombre: Carmesí Poder: Hipnosis y manipulación de los sentidos
Estado: Eliminado.''
Irons sacudió la cabeza como si hubiera despertado después de una
pesadilla.
-¿Qué...?- Empezó a decir.
-Ugh...- Un quejido llegó desde otro lado de la sala.
-... Hamelin- Irons corrió al lado de su amigo derrotado. Hamelin
tenía el cuchillo atravesándolo de lado a lado, si el cuchillo era
extraído, sin duda moriría.
-Irons... tú eres David Irons...
-No intentes hablar colega, te llevaré con
mi grupo... e intentaremos curarte.
-No... Ya no puedes hacer nada... escúchame Irons... Si alguien
puede solucionar la crisis energética eres tú, pero...- La voz de
Hamelin se iba apagando- Pero... debes hacerlo por el bien común...
no solo por el tuyo... he visto pureza dentro de ti... lo que puedes
hacer... No dejes que tus intereses o la venganza te guíen, debes
sobrevivir... a este maldito juego... pero nunca olvides que la luz
es más fuerte que la oscuridad...
-No te entiendo... Hamelin... yo...
-Aun no, pero lo entenderás... Saca el cuchillo de la espalda... por
favor.
Irons obedeció, los ojos de Hamelin se vaciaron de vida y su barra
de salud hizo lo mismo, después su cuerpo se desvaneció. La voz
sonó imperturbable ''Nombre: Hamelin Poder: Alteración de los
sentimientos y emociones por medio de la música. Estado:
Eliminado.''
La fábrica entera empezó a temblar y sacó a Irons de sus tristes
pensamientos y preguntas...
-Creo que este sitio va a explotar.
Se levantó como pudo y salió corriendo hacia fuera, las puertas se
abrieron sin necesidad de tocarlas y, cuando Irons pudo ver el sol de
la tarde escondiéndose en el horizonte, la fábrica explotó. La
onda expansiva lanzo a Irons por los aires y aterrizó a varios
metros de distancia...
El sol se hallaba en lo alto del cielo cuando Irons abrió los ojos,
miró atontado su reloj, se sobresaltó al ver la hora. Había pasado
la noche ahí tirado.
-¡Mierda, llego tarde! ¡Eliart me mata!
Le dio a reproducir en su magnífico reloj mientras decía:
-Música de motivación, activada... propulsores preparados...
De las botas de la armadura empezaron a salir unas ligeras chispas
mientas que sus hombreras se abrieron y dejaron a la vista dos
pequeños pero potentes altavoces a la vez que empezaba a sonar
“Skies on Fire” de AC/DC. Las chispas de de las botas se avivaron
y el Sr.Irons salió disparado hacia el horizonte. No sabía que le
depararía el juego más adelante, tan sólo tenía una cosa clara.
Tenía una pelea delante y un amigo que le necesitaba, no podía
pedir más. Bueno sí, más trajes, más chicas, más alcohol pero,
sobre todo, más tecnología... También tenía un ligero dolor de
cabeza producido por la explosión... pero no se lo digáis a
Demongirl ¿vale?
Mientras Irons volaba por el cielo a cierta distancia una pelea
estaba en ciernes y, aun más lejos, una mirada le vigilaba.
-Un muchacho interesante... hay que reclutarlo... estaría bien
potenciar su lado oscuro...
La música cambió a “Back in Black” y Irons se
perdió descendiendo entre los árboles.
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Bueno esta es la segunda parte del especial. Dentro de poco acabamos con los exámenes, pero no os preocupéis, los capítulos están casi terminados, para antes de vacaciones habrá triple ración de I-Men... os prometo, será increíble.
GM
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