viernes, 24 de mayo de 2013

Capítulo 23 - 'La furia de la sombra'

El grupo de los I-Men que se encontraban en el campo llevaban unas cuantas horas andando. Había madrugado y ahora el sol (o lo que fuera) se encontraba en lo más alto del cielo. Era un día cálido y apenas se notaba la brisa propia de una zona montañosa. Finalmente, Eliart se detuvo al llegar a una colina que bajaba hasta perderse entre los arbustos. Al fondo se distinguía la ciudad.
-Esa es la ciudad donde se encuentra el resto- Afirmó Demongirl con determinación- ¡Vamos, deprisa!- Eliart y ella aceleraron la marcha, seguidos de cerca por Revelación. Shadow Walker y Argem iban más atrás y miraban de vez en cuando a su espalda por si aparecía algún jugador, ya que por mucho que Demongirl sintiera las presencias, no podía estar a todo. En las pocas horas que llevaban juntos se habían caído bien y llevaban un largo camino entablando una charla amistosa.
-¿ Desde dónde vienes?- Había preguntado el I-Men sombrío.
-De Madrid capital, de un barrio de la periferia. Me mudé hace poco- Contestó Argem.
Resultó ser que vivían bastante cerca y, a pesar de haber ido a institutos bien distintos, pudieron hablar sobre gente famosa del barrio, como “Cebada”, un borrachín de unos 40 años que perseguía jovencitas cuando entraban a los bares y que siempre llevaba una jarra de cerveza en la mano, acompañada de una sustanciosa barriga. También hablaron de algunos de los gamberros del barrio y sus peleas de bandas, de los niños que jugaban en la fuente de la plaza y de chicas. En general tenían experiencias duras y parecidas, así que enseguida congeniaron. Shadow le habló de cuando conoció a Eliart en la tierra y de cómo desapareció de pronto de aquel instituto tan hostil.
Más tarde y mientras bajaban la ladera hacia la inmensa ciudad, hablaron del juego. Shadow le explicó todo lo que habían descubierto sobre él.
-Vaya... la verdad es que es alucinante que sepáis todo eso- Habló el nuevo.
-¿Quién o qué crees tú que serán esos tal “GM”?- Quiso saber Shadow
-Pues no lo sé tío, pero seguro que no son de fiar... tienen pinta de ser unos tipos muy sombríos, como el que conocí nada más aparecer en el juego- Al decir esto cambió la cara del chico- buah, me quedé muerto de miedo. Lo vi desde lejos, era un individuo pelirrojo y sus ojos eran tan fríos... sólo transmitían odio. Al verle temí por mi vida y me fundí en seguida con el primer árbol que encontré. Suerte que no me vio.
-Espera, ¿un individuo pelirrojo y sombrío?- Insistió el moreno.
-¿Le conocéis?- Preguntó Argem asustado
-¡He luchado contra él, tío! Eres un miedica...- Se chuleó Shadow.
-Jajaja, ¡tú tampoco te eches flores!- Intervino Eliart que no pudo evitar escuchar la conversación y volverse. Revelación asintió lo dicho por Eliart- Por la descripción que ha hecho... estoy seguro de que sí que es Gravitta- Concluyó el líder de los I-Men con un suspiro. No podía entender que fuese malvado porque sí. El mismo Gravitta dijo que había sufrido y el I-Men no podía evitar querer saber más de él. Intuía que podrían entenderse...
-Aleja esos pensamientos por ahora camarada- Dijo Revelación- Es posible que tengas que sufrir antes de lo que te imaginas. Gravitta es un hombre cuyo interior nadie conoce. Ni siquiera yo he logrado verlo, pero sé que tiene mucho odio acumulado. Como te digo, tardaremos aún mucho en toparnos con él, o eso creo, que aún no controlo bien la adivinación. De momento lo importante es enfrentarnos al presente y sobrevivir a él. Ya viste a los tipos de ayer.
Eliart pensó que sería mejor salir un poco más de dudas:
-Revelación ¿Qué crees se nos viene encima?- Preguntó.
-Para todo el grupo, un duro combate del cual no sé si saldremos vivos... pero especialmente para ti y para alguien más del equipo que aún no consigo vislumbrar, habrá un torbellino de emociones.
''¿Torbellino de emociones? ¿Qué habrá querido decir con éso? '', pensó. Revelación posó la mano en el hombro de Eliart.
-No lo pienses más, se tu mismo y disfruta la aventura y el combate.
Ante tan sabias palabras, Eliart sólo pudo responder con energía y firmeza.
-¡Sí, allá vamos!- Y aceleró el paso. El resto del grupo así lo hizo también. En poco más de diez minutos llegaron a la ciudad, tenía un aspecto parecido al de la ciudad en la que combatieron a los S-Men de Gravitta, pero sin duda no era la misma. En esta había más edificios altos, más vehículos en las aceras y era inmensamente más grande. Casi una metrópolis.
-Bien, ahora seguidme y en nada estaremos con el resto del grupo, intentad avanzar sin hacer mucho ruido para que ningún enemigo pueda asaltarnos, aunque eso suponga ir más lentos- Ordenó la chica-demonio. El resto asintieron y se fiaron de la chica. Demongirl sentía la presencia de su hermana Gaia y de Llama Helada, parecía que ambos habían sufrido distorsiones en su energía a lo largo del último día. ''Habrán tenido una pelea...'', pensó la chica, alegrándose de que estuvieran bien. Al poco tiempo de avanzar sintió una energía ligera y otra más pesada, sin duda eran el Guerrero y el Capitán- ¡Ya falta poco!- Dijo. Y, ciertamente, al poco tiempo encontraron la sala donde se hallaban el resto de los I-Men. Eliart se dirigió a Gaia y la abrazó con fuerza, aprovechando que Demongirl hacía lo propio con Llama Helada. La rubia se sonrojó y, acto seguido, saludó a su hermana y al resto de acompañantes.
-¡Tío, cuánto tiempo!- Exclamó el Guerrero Celeste al ver a su amigo Eliart, chocando los puños.
-Ya ves, ¡menos mal que ya estamos todos!- Sonrió el líder.
-Ah, por cierto. ¡Tenemos un nuevo miembro!- Dijo Shadow y fue a por Argem, que se había fundido con la acera por timidez- ¡Preséntate, hombre! Son buena gente- Le animó. Argem saludó al resto y les habló de cómo había ido sobreviviendo evitando casi todos los combates. Hablaron también del grupo que les atacó, cuyos miembros llevaban una armadura de oro.
-¡Oh, ya veo! Tanto los que os atacaron como los que nos atacaron llevaban una armadura de oro. Esto pinta interesante- Dijo animado Eliart- Tal vez a eso te referías cuando me hablaste de que nos espera un duro combate, Revelación.
El místico asintió con aire de sabio. Parecía que lo que pronosticaba acababa sucediendo y, eso, quieras que no, lo animaba a seguir meditando.
-¿Deberíamos combatir a ese equipo?- Preguntó el Capitán Vasco.
-¡Qué raro que preguntes antes de atacar!- Se sorprendió Gaia.
-No lo sé- Respondió Eliart- Yo tengo ganas de combatir, pero lo más seguro es que teniendo en cuenta que esos chicos se retiraron de pronto... algo me huele mal ahí. ¿Qué pensáis?
Gaia se estremeció al oír a Eliart decir que tenía ganas de combatir. No entendía bien esa faceta suya.
-Pues lo primero sería comer algo, ¡estoy hambrienta!- Exclamó Demongirl con cara de loca. Sin más, Waver la mostró las provisiones y se fumó un cigarro con Shadow. Todos los I-Men comieron hasta hartarse y decidieron descansar un poco. Shadow y Argem fueron a buscar más provisiones para la cena y los siguientes días, se habían quedado con hambre.
-De acuerdo, no parece haber nadie- Dijo Demongirl- Tened cuidado y volved en un rato- Sugirió la chica.


En un subterráneo de la ciudad, lejos de donde se encontraban los I-Men y unas horas antes de su reencuentro, se hallaba la joven Bianca sentada en una silla y frente a dos cálidas velas como única iluminación. A su lado estaban Creator. Otro dos chicos entraron por el pasillo haciendo ruido y Creator les indicó que callaran.
-¿A qué viene tanta fiesta?- Ironizó el más grande de los dos, que lo que tenía de alto lo tenía también de ancho.
-Viene a que vamos a tener una charla importante al parecer, Ocro. Yo tampoco aprecio el silencio pero es mejor estar así para no atraer enemigos ahora mismo- Creator miró a Bianca como necesitando confirmar su consejo y la chica asintió.
-Bah, cualquier momento es bueno para darle a un capullo alguna tunda- Dijo el otro chico- Además, ¡a mí nadie me da órdenes!
-Hey, cálmate Lizzarit- Intervino Bianca sin dejarle continuar- Somos un equipo ¿recuerdas? Y en este juego lo mejor es ir avanzando en grupo, poniéndonos de acuerdo entre todos- Bianca seguía dispuesta a seguir hablando y Lizzarit decidió ceder para no escucharla.
-Está bien, está bien. Pero aligerad la reunión. Estas cosas me aburren.
En ese instante, Bianca recibió una llamada telepática:
-Bianca ¿estáis ya todos?
-Sí, ya estamos todos. Sólo faltas tú con los nuevos y nuestro capitán, así que ven viniendo- Se cortó la comunicación y ''el calvo'' apareció a los pocos minutos con los dos nuevos fichajes: El Señor Irons (que se había presentado con el seudónimo de Titanium) y Kya. Desde el fondo de la sala se movió un individuo y comenzó a andar hasta donde se encontraban los demás.
-Vaya, veo que has traído nuevos miembros Mentalizer, tal y como nos prometiste. Me siento orgulloso- Dijo el chico.
Irons se sorprendió porque, aunque no podía verle, la voz de aquel muchacho era una voz alegre con un tono incluso agudo, a pesar de esforzarse para mostrar un tono más serio. No tenía nada que ver con la voz fuerte y fría de Gravitta.
-Saludos, desconocidos- Dijo acercándose a ellos pero manteniendo distancias- Soy Árkanon, y os presento a los Arcángeles. Así nos hacemos llamar. Tomad asiento- Les pidió señalando dos sillas vacías que había en la sala- ¿Café? Lo hemos traído de la Tierra.
-No, gracias. Bebo Whisky- Contestó Titanium- No es por ser descortés pero no conviene mezclar.
Árkanon se rió, ''parece un tipo majo. Y la chica parece inteligente. Creo que servirán'', meditaba.
-Bueno, ¿Podemos empezar ya capitán?- Preguntó Lizzarit, que no podía dejar de moverse en el asiento.
-¡Vale! Comencemos. Os he reunido aquí por un asunto importante, el nuevo equipo con el que os habéis topado algunos de vosotros. ¿Cómo son? ¿Es necesario eliminarlos?
-¿Necesario?- Interrumpió Bianca- ¡Esa estúpida mujer-árbol me ha humillado! ¡Quiero la revancha!- Gritó furiosa.
-Tranquila cariño, sosiega. Tengo que ver qué piensan los demás para actuar con criterio. Somos un equipo y tú nos juntaste, ¿recuerdas?- La chica se calmó un poco al oír sus palabras y la conversación continuó.
-El tal Llama Helada, con el que me enfrenté, es peligroso. A simple vista parece flojo pero es capaz de controlar el fuego y el hielo a voluntad y los combina bien. Podría vencerlo sin problemas, pero por lo que sé esperaban a sus amigos. Si son muchos, es posible que sean un peligro- Expuso sereno Creator.
Irons estaba callado. Se había percatado que podía tratarse de los I-Men por lo de la chica-árbol, pero por precaución mantuvo el silencio. Sin embargo, cuando ya mencionaron a Llama Helada, pensó que sería mejor hablar y decir lo que sabía de ellos, ya que si los encontraban quedaría mal.
-Espera un momento, ¿has dicho Llama Helada?- Fingió sorpresa. Kya se encontraba mirando ensimismada su marco vacío al lado, haciendo caso omiso de la conversación.
-Sí. ¿Le conoces?- Preguntó el dibujante.
-Sí hijo sí. Conozco a todos ellos. O al menos eso creo.
-Y, ¿de qué les conoces?- Preguntó Ocro con cara de desconfianza.
-¿Y eso qué importa? ¡De algún momento del juego, está claro!- Saltó Árkanon- Esas cosas no necesitamos saberlas. Si eran amigos de antes o lo que sea, mejor. Así les conocerá más- Se anticipó el capitán de Arcángeles.
-No te preocupes, no es molestia contarlo- Dijo Titanium- En realidad conozco muy bien a su líder, al que llaman Eliart. Se hacen llamar los I-Men y a pesar de tener ese nombre se compenetran muy bien en equipo. Algunos de ellos, como el Guerrero Celeste, Llama Helada, Capitán Vasco y el propio Eliart podrían ser una amenaza a considerar- Concluyó el empresario.
-Anda, ¡el super-héroe Vasco! No sabía que era un jugador. Le tengo un poco de rabia a ese tipo. Si luchamos contra ellos, será mi objetivo. ¿Por dónde íbamos?- Expresó Árkanon.
-Ha dicho Titanium que son buenos luchando en equipo. Así que para hacerles frente lo mejor sería separarlos- Intervino Mentalizer.
-Tus aportaciones siempre fructíferas, amigo mío- Sonrió el Capitán de Arcángeles- Estoy de acuerdo en lo de separarles. ¿Conoces bien a Eliart decías, no?- Se volvió ante Irons.
-Sí, creo que podría entretenerle un rato sin problemas. Es fuerte, no sé si podré vencerle...
-Estate tranquilo. Aquí todos somos fuertes- Dijo Árkanon con voz aguda- Y luchamos con estrategia, siendo fríos cuando hace falta.
Mientras hablaban, Ocro se levantó de su asiento:
-Señores, yo he peleado contra algunos de ellos. ¡Les estamos dando demasiada importancia! No hagas caso del nuevo. Si crees que son un peligro, yo me libraré de ellos. Estaré de vuelta en un par de horas, seguid con los cafés.
-¡Ni hablar, yo también quiero divertirme!- Se levantó Lizzarit.
-¡Parad, estúpidos! Quiero eliminarles, pero hay que pensar un poco antes de atacar- Se quejó Bianca. Árkanon bebió un trago de café mientras pensaba.
-Está bien, quizás no sea tan mala idea. Cariño, siento contradecirte en público tanto, pero... ¿Qué tal si dejamos que les ataquen? Les pillaremos cansados o reuniéndose y les costará reaccionar. Por el resultado sabremos lo fuertes que son. Lizzarit, elimina los rastros de energía tal y como sabes hacer tú, no fanfarronees tanto. ¿Entendido?- Preguntó Árkanon. Lizzarit hizo un gesto afirmativo.
Los dos Arcángeles más brutos sintieron regocijo y se disponían a marchar al lugar que Bianca les indicaba.
-¡Quietos un momento! Será mejor que os acompañe Creator. Esta vez son muchos enemigos. Escuchadme, no se trata de luchar a muerte ¿vale?. Sólo dadles un toque de atención, dejad algún herido de momento y enseñarles quién manda en la ciudad. Si se quedan les combatiremos con todas nuestras fuerzas, pues como dice el refrán “Quién avisa, no es traidor”. Si pasa cualquier cosa , ya sabéis cual es la estrategia de combate en el solar. Mentalizer se comunicará con vosotros por telepatía para conocer las novedades. ¡Suerte!
-Bonita frase- Comentó Irons sumergido en sus pensamientos.
-Damos por concluida la reunión. Titanium y Kya venid conmigo- Ambos siguieron a su nuevo “jefe” por un pasillo del subterráneo. Llegaron hasta una gigantesca sala, dentro de la cual había un armario. Árkanon sacó una llave y abrió la puerta del armario. Extrajo de él una brillante armadura, bañada en tonalidades doradas y sobria, sin decoraciones- Estas armaduras son un símbolo de que eres parte de nuestro grupo. Ponértelas en la batalla tiene un sentido más allá de pelear. Además las armaduras son producto de la habilidad de Bianca: ella tiene el poder de fabricarlas y darlas más poder. También son un símbolo de lealtad ya que si alguien intenta traicionarnos, podemos hacer que estallen hiriendo al traidor. No obstante, somos muy respetuosos y entendemos que alguien quiera marcharse, si tiene sus razones. Pero no soportamos la traición. En fin, a pesar de su apariencia son ligeras y adaptables. Cuídala- Explicó mientras se la entregaba. Luego se volvió a Kya y la miró de arriba a abajo- Pues no sé si habrá armaduras de tu talla...
Irons empezó a reírse a más no poder, hasta recibir un codazo de la gata.
-Esa servirá- Dijo la gata señalando una de las que más relucían del armario- Y por la talla ningún problema- Terminó al tiempo que se estiraba.
-Menos mal que, como te digo, son adaptables. Aunque cambies de tamaño en mitad de un combate no se deteriorará. Pero antes quiero saber algo de ti. ¿Quieres ser de los nuestros?
Kya le explicó que venía de un grupo muy poderoso y que ya se había enfrentado a los I-Men.
-Esa tal Gaia parece una mosquita muerta pero si se enfada puede ser un problema. Lo mismo pasa con Shadow Walker, un chico que controla las sombras y siempre lleva un cigarro en la boca- Para finalizar dijo que serviría a los Arcángeles sin dudarlo.
-Puede que luego me arrepienta de confiar tan rápido en vosotros. Pero Titanium y tú me habéis dado una valiosa información y, por lo pronto, considero que sois de fiar. Toma tu armadura chiquilla- Finalizó Árkanon. Kya decidió salir a tomar el aire mientras que el Sr Irons quiso continuar hablando con su nuevo jefe. Le preguntó por la estrategia del solar de la que había hablado en la reunión.
-Escucha con atención: la zona donde nos movemos dentro de esta ciudad es un lugar amplio que contiene varios solares vacíos, lo que permite que peleemos con cierta libertad, los llamamos sectores y cada uno protegemos un sector cuando nos enfrentamos por separado a los enemigos. Están rodeados por lugares con edificios anchos y altos gracias a los cuales podemos pasar desapercibidos si llega el caso. Este subterráneo está abajo de los sectores y se conecta con algunos de los edificios. El objetivo es derrotar al enemigo dentro de nuestro sector. Puede parecer que el estar rodeados de edificios va en nuestra contra pero, ¡qué va! Nos movemos muy bien en este terreno. Lo conocíamos de antes de volver a la Tierra.
-Entiendo- Reaccionó el empresario. Hablaron de sus poderes y Irons sugirió que le enseñara todo el subterráneo y los edificios.


-A ver si lo he entendido, entonces esa tal “Kya” lleva siempre un marco de cuadros vacío y dice que son fotos de su familia. ¿No es así?- Preguntó Argem con cara de niño inocente.
-Sí, ¡exacto! Lo has entendido muy bien. Eso fue lo que me dijo y, no sé, me resultó muy extraño. Pero luego cuando me uní a Eliart perdimos el contacto y, aún así, ella me tiene preocupado- Contestó Shadow al tiempo que cogía un montón de fruta en buen estado- ¡Esto nos lo llevamos!
-Jaja ¡Menuda historia! ¿Y que le dirías si la volvieras a ver?
-Si la volviera a ver... sería sincero. Le diría que me llamó la atención desde el principio y que me gustaría que me contara más acerca de su familia. Es como si llevase aquí más tiempo que el resto.
Mientras hablaban, la tierra bajo su pies comenzó a moverse y cayeron y retrocedieron. Una grieta comenzó a agrandarse y bajo ella apareció un jugador cubierto con una armadura dorada decorada con motivos florales.
-Perdón por la interrupción tortolitos, ¡vengo a acabar lo del otro día, supongo que no tardaré mucho!
Se sorprendieron al ver a Lizzarit frente a sus ojos. Había aparecido tan rápido que ni se percataron.
-¿Os sorprende verme? Lo comprendo, yo también estaría sorprendido si me encuentro de pronto a un tío tan guapo y apuesto. Aparte del hecho de que mi presencia no puede detectarse, claro. Es parte de mi habilidad- Fanfarroneó.


Mientras, el resto de los I-Men descansaban y entrenaban. Revelación estaba en un rincón apartado.
-¿Pasa algo, Revelación?- Se acercó el Guerrero Celeste.
-¡Se acercan!- Contestó sin moverse del sitio- ¿ No puedes sentirlo Demongirl?
Demongirl tuvo que esforzarse y pudo verlo con claridad: Una de las presencias le resultaba familiar y al percatarse de quien era, abrió los ojos de par en par. Había estado muy agotada durante mucho rato.
-Hay otro más. Es Lizzarit que parece ser que puede esconder su presencia. ¡No debo perder el tiempo, corren peligro!- Revelación se marchó corriendo al lugar donde se encontraban Shadow y Argem.
-¡Espera, vamos contigo!- Exclamó Eliart.
De pronto, Demongirl se volvió a su espalda. Pudo ver su viejo conocido de la armadura de oro.
-¿Me echabas de menos ratita? Vine para rematar la faena- Dijo Ocro, irónico.
-¡Ayer nos pillaste desprevenidos y hambrientos, bola de sebo!- Demongirl se lanzó a atacarle. Con su espada generó un pequeño destello, pero Ocro se apartó de su zona de influencia a gran velocidad y trató de golpearla con su puño. Demongirl le esquivó a duras penas. El Capitán Vasco se lanzó contra él a toda velocidad.
-¡Furia Vasca - Gritó mientras le propinaba un cabezazo en la boca del estómago. El golpe le hizo retroceder unos segundos, pero se incorporó antes de que el capitán pudiese reaccionar. Hizo aparecer un mazo de un metro de altura en su puño derecho y golpeó con dureza al Capitán que cayó al suelo maltrecho.
-Ugh... Eso último ha sido duro- Susurró mientras de rodillas, se incorporaba.
-Vaya, eres tan fuerte como dicen. Normalmente con una garrotada le quito una vida a un jugador y media de la segunda, aunque no durarás mucho más- Se dispuso a golpear de nuevo al Capitán y Demongirl aprovechó para embestirle. Pero no era tan fuerte como la “Furia Vasca” y Ocro, aunque no la esquivó, no sufrió. Sintió apenas un cosquilleo.
-¡Qué rabia!- Exclamó la chica, cuyos brazos empezaban a teñirse de negro demoníaco.
-¡Aguanta esto!- Retó al Capitán al tiempo que generaba de nuevo un garrote. Eliart aprovechó para entrar en escena. Se valió de la velocidad de Aries para ponerse delante del vasco y, acto seguido, se sirvió de Tauro para frenar el garrote.
-Podía haberlo aguantado, Eliart- Se quejó el Capitán, mientras Eliart forcejeaba con el garrote de Ocro.
-Je, ahora es cuando te toca- Sugirió- y a ti también, Demongirl- Desde ambos lados, la chica-demonio y el Capitán Vasco lanzaron un gancho, acompañado de un potente croché de Tauro, por el frente. Finalmente, lo imposible parecía cierto. La mole cayó al suelo.
-Parece que necesitas ayuda- Afirmó Creator apareciendo frente al resto del grupo. Waver y Llama helada se pusieron en guardia. Gaia se acercó al enemigo.
-¿Donde te has dejado a tu amiguita?
-Ella no va a mancharse las manos contigo. De hecho, yo tampoco lo haré- A su lado aparecieron tres criaturas creadas con su pluma. Las había dibujado mientras iban hacia allí por precaución ya que los I-Men eran muchos. Una de las criaturas era un dragón de color rojo y medía cerca de dos metros de altura, recubierta con una coraza de aluminio. Otra era un león alado, con afilados colmillos y, a su lado, una serpiente pitón de color esmeralda esperaba.
Dirigidos por Creator, las tres criaturas marcharon a por los I-Men. La serpiente fue directa a por Gaia. La chica esperó a que llegara la pitón y generó unas afiladas raíces desde la planta de su pie y a, modo de garras, pinchó a la serpiente en distintas zonas de su cuerpo, impidiéndole serpentear. El dragón y el león emprendieron el vuelo y atacaron con fuego. Waver contraatacó con una fuerte corriente de agua, consiguiendo apagar el fuego. El Dragón, táctilmente, esquivó la corriente de agua y se encontró cara a cara con el Guerrero Celeste.
-Muy bien, acabemos ya con las tonterías- El viento comenzó a agruparse alrededor de sus dedos hasta que cobraron forma de cuchillas. El aire había tensado mucho el ambiente y al dragón le costaba respirar. Hizo ademán de volar- ¡No dejaré que escapes!- Celestina pegó un salto y logró asestarle el golpe definitivo en el abdomen. El corte fue muy hondo y la sangre vertida goteaba hacia abajo. Aún le quedaban fuerzas. El dragón enfurecido lanzó una llamarada potente y, generando viento con sus alas, trató de combatir el del guerrero. El viento no podía desviar la llamarada. De pronto, las llamas empezaron a congelarse y detenerse justo antes de alcanzar al Guerrero. Llama Helada estaba envuelto en hielo y cara a cara frente a Creator. Celestina aprovechó la sorpresa del dragón para propinarle otro golpe. Esta vez imparable.
-Como puedes ver, no os será tan fácil- Dijo sonriente la Llama.


-Tú otra vez, maldita sea- Dijo Shadow Walker, mientras se cubría con sombras. Argem se había fundido con la acera.
-¿Y tu amigo ha vuelto a desaparecer? Maldito cobarde- Se rió- Acabaré contigo en un santiamén- Sin preámbulos, levantó sin problemas un pedazo de acera que se había levantado y alteró su forma con las manos, mientras esquivaba sin dificultad los puños del moreno. De un salto ganó algo de distancia y lanzó la bola que había conformado, a modo de un proyectil, antes de alcanzar a Shadow se subdividió y una parte le alcanzó la cara, aunque la otra la esquivó. Juntó las manos y creó un “orbe oscuro”, que Lizzarit desvió con el choque de otra bola de tierra. Y alcanzó la espalda de Shadow.
-Reconozco que no eres malo- Dijo al tiempo que atacaba al I-Men con una patada en la espalda. Era una patada tan dura que parecía hecha con piedra- Mi piel puede convertirse en algo similar a piedra si hace falta- Apareció ahora frente a un Shadow, que se recuperaba del golpe anterior. Sin más, empleó ahora un directo hacia su cara. El moreno aguantó el golpe y las sombras comenzaron a rodear el brazo del Arcángel.
-Juju, has caído en la trampa- Las sombras empezaron a recorrerlo y a obtener cada vez más resistencia. Sin embargo, llegado un momento, se quedaron inmóviles sin poder extenderse.
-No está nada mal para un principiante- Contestó el otro al tiempo que se le ponían los ojos amarillentos- La otra vez pudiste ver un poco de la verdadera naturaleza de mi poder. Ahora verás.
El torso de Lizzarit se fortaleció y ésto pudo verse reflejado a través de las sombras. Su estómago presentaba ahora cuadraditos formando una tableta. Sus hombros aumentaron de volumen, resquebrajando la capa sombría por esa zona.
-No lo permitiré- Bramó el I-Men y reorganizó las sombras. Se había esforzado mucho en rodearlo por entero y, al poco, Lizzarit consiguió desprenderse de la capa de sombras. Su piel había obtenido un color verde oscuro muy intenso, y su cuerpo estaba conformados por escamas. Una cola verde salía de su trasero.
-Sí, puedo convertirme en un lagarto. ¡Contempla mi Huracán de Tierra!- Sin embargo, antes de que pudiera atacar, sintió que algo le pisaba la cola. Era Argem- Maldito crío- Se quejó mientras trataba de volverse, no obstante Shadow fue rápido. Generó tres esferas de sombra para golpear a su rival. Todas le dieron de lleno y Argem utilizó su habilidad para fundir a ambos con la superficie del terreno, consiguió que ambos quedaran bajo tierra durante unos momentos ya que las sombras de Shadow se habían ido extendiendo por el subsuelo y ahora tendría una clara ventaja.
Las sombras rodeaban a Lizzarit mientras Argem se ocultaba jadeando, fruto del cansancio. Lizzarit dibujó una sonrisa.
-Me habéis dado una oportunidad, idiotas- Puso una de sus manos en el suelo que pisaban y éste comenzó a removerse, superponerse y agrietarse- ¡Terremoto!- Exclamó. El movimiento de la tierra terminó por erosionar la superficie donde los había introducido Argem, y Lizzarit subió a tierra firme. Shadow había quedado atrapado entre escombros, de manera que fue a por Argem- Te has burlado de mí dos veces. No me importa donde te escondas, voy a matarte- Zanjó.
Argem estaba metido en el interior de un árbol pero sabía que le resultaría difícil usar de nuevo su habilidad. Lizzarit se disponía a realizar otra técnica para hacer visible al I-Men cuando recibió de lleno una corriente de agua. Revelación había llegado.


Mientras el Señor Irons paseaba con Árkanon, Kya estaba sola tomando el aire y recibió una repentina visita.
-Hola Kya, vengo a que me informes de la situación.
-¡J.J! ¿Se me necesita para algo?- Se sorprendió.
-Bueno, verás. Hemos encontrado a dos jugadores muy fuertes y localizado una presencia más potente aún. El problema es que se encuentra lejos y no podré contactar contigo en una temporada.
-Ajá, continúa- Dijo la Gata.
-¿Cómo se comporta Irons?- Interrogó con un rostro poco expresivo.
-Bueno, no hay posibilidades de que nos traicione, tranquilos. Se ha integrado bien por ahora, pero sabe con quién vamos llegado el momento.
-De acuerdo, así lo espera Gravitta- Resumió- Ahora toma ésto- Sacó de su bolsillo un Walkie Talkie que trajo de la Tierra- Lo llevé conmigo para una situación como ésta. Son de largo alcance así que los usaré para contactar contigo. ¿De acuerdo?
Kya asintió y J.J decidió marcharse, le iría informando de novedades. Irons llegó a donde se encontraba Kya. Resultó que, nada más ponerse la armadura dorada, ésta se había fundido con la negra que llevaba dando lugar a una armadura dorada tremendamente sofisticada y, por primera vez, llevaba casco.
-Estoy rebosante de poder, al fin una armadura completa- Le dijo a Kya- Además la ventaja es que con el casco no me reconocerán.
-¿Reconocerte? ¿Y eso qué más da?- Preguntó.
-¿Tú no ves las noticias? En la Tierra soy famoso y paso de que me pidan algún favor o intenten usar quién soy en mi contra...
-¿La Tierra? ¿Cómo la Tierra?- Volvió a preguntar Kya mientras miraba la tierra del suelo.
-Sí hija, sí. La Tierra. No es algo tan raro lo que digo. Por cierto ¿y ese chisme? Voy a verlo- Atrajo con la mente el Walkie Talkie y empezó a inspeccionarlo.
-Resulta que J.J ha venido a verme mientras no estabais. Parece que no se fían mucho de ti y me han dado el aparato este para localizarnos.
-Bah, yo tampoco me fío de Gravitta. Es muy chantajista. No sé qué pensarás tú, pero a mí Árkanon me ha caído bien. Hemos congeniado rápido, como me pasó con Eliart. Estoy a gusto en Arcángeles y no tengo intención de volver a las órdenes de Gravitta. ¿Y tú?
Kya se armó de valor y tiró al suelo el Walkie Talkie. Acto seguido lo aplastó rompiendo sus circuitos. Irons se quedó boquiabierto.
-Odio que me tengan vigilada. Así que si tú te quedas yo también.
-¿Qué estás insinuando?- Preguntó el empresario que seguía pensando que a la gata la faltaba un tornillo. En ese momento, Mentalizer les habló por telepatía. ''¡A vuestros sectores, deprisa!'' y ambos se separaron.


-Mira por dónde, otro mosquita muerta. Tenéis mucha prisa en morir, ¿eh?
Revelación le miró con atención y generó una barrera protectora en la zona donde estaba Argem aunque eso supusiera gastar mucha energía y marchó a por el enemigo esta vez con el elemento fuego. Quería luchar en la distancia ya que en cuanto a fuerza física y velocidad, Lizzarit era superior. Su enemigo se libró del fuego sin dificultad y propinó a Revelación una fuerte patada que, aunque preveía, no le dio tiempo a sortear. El místico cayó al suelo y Lizzarit se preparó: Puso las dos manos sobre el suelo y gritó.
-¡Huracán de Tierra!- Esta vez sí. La tierra se removió en forma de espiral y se generaron dos capas superpuestas, la capa superior parecía volverse líquida pero conservando el color y los elementos de la tierra y se formó una gigantesca ola de tierra, arrolladora. Revelación intentó frenarla con agua, pero no sirvió de nada: la liquidez de la ola utilizó el agua para volverse más grande e impactó al I-Men directamente. Se había colocado una barrera justo a tiempo pero, aún así, fue arrastrado por la corriente de arena. Las sombras de Shadow llegaron justo a tiempo para atacar la espalda del enemigo. Este se volvió y atacó con una batida de puños que el otro chico sorteaba. Las sombras intentaban atrapar a Lizzarit, pero Shadow ya notaba el cansancio.
-Mierda...- Lizzarit le golpeó otra vez y removió de nuevo la tierra. No fue un golpe tan fuerte pero bastó para dejarle aturdido.
-Sé que estás aquí- Le habló el arcángel a Argem, que continuaba protegido por la barrera y en el interior del tronco de árbol. Lizzarit se acercó a la barrera y la combatió con una gigantesca bola de tierra. La barrera despareció, ya que su creador estaba débil. Se acercó al árbol y le asestó al tronco un puñetazo directo, haciendo una grieta. Descubrió a un asustadizo Argem.
-Aaa- Decía el chico sin saber que hacer.
-Vas a ver lo que es bueno, ¡por humillarme!- Su puño de lagarto lo alcanzó y recibió un derechazo, seguido de otro de puñetazo que propinó por el flanco izquierdo. Le impactó en la boca del estómago y fue demasiado. El chico sangró por la boca y jadeó. En unos segundos cayó al suelo sin vidas. Su presencia de evaporó. Y la voz del juego enunció las temidas palabras: Jugador: Argem , Habilidad: Atravesar las Superficies, Estado: Eliminado.
Todos los I-Men se quedaron estupefactos al oírlo. Demongirl atacó a Ocro con la espada que emitía calor. Consiguió hacerle un corte llevada por la ira del momento. Al oír la voz del juego, Shadow sintió que la rabia le inundaba en lo más hondo. Olvidó el dolor, abandonó el cansancio y se levantó rodeado al completo por varias capas de sombras. Entre sollozos fue a por su rival.
-¡No puede ser! ¡Lo has matadooo! ¡Has matado a mi amigo!- La mirada del I-Men clamaba venganza. Las sombras alcanzaron el brazo de Lizzarit, que intentó liberarse. Pero esta vez no resultó. La sombra iba aumentando su espesor y la fuerza del lagarto, así como su velocidad, quedaron en entredicho.
-¿Qué diantres..? ¿De dónde saca esta fuerza?
-¡Era mi amigo!- Se lamentaba el I-Men. Revelación también se lamentó, cabreado y dispuesto a intervenir, pero se percató de que Shadow sentía dañado su orgullo y se sentía frustrado por la muerte de Argem. Respetó la voluntad de su compañero y dejó que siguiera sólo, manteniéndose atrás. Las sombras llevaron a Lizzarit a la dimensión sombría, donde por primera vez en el combate se sintió atrapado. Atacó con agilidad a la sombra, que respondió con un “orbe oscuro”. Antes de chocar con el Arcángel, el orbe se detuvo y de su interior salieron sombras en cuatro direcciones y con forma de látigos, que lo ataron de pies y manos.
-Prepárate a sentir... la furia de la Sombra- Sentenció el I-Men con una risa diabólica.


A través de la conexión telepática de Mentalizer, Árkanon se dio cuenta de que la cosa había pasado de castaño oscuro. Ya no se podía dar marcha atrás. Los I-Men estaban furiosos por la muerte de su amigo.
-Mira que les dije que no mataran a nadie..- Mentalizer le informó que cada cual estaba en su sector, y el líder mandó replegarse a Ocro y Creator.


-Entiendo- Creator acaba de recibir la orden telepática del calvo de volver a la base y de marchar cada uno a su sector, se dirigió a Ocro- ¡El Capitán ordena la retirada, vámonos!
-Ahora voy, crea una distracción- Pidió el grandullón.
Creator pegó un salto y dibujó un enorme saco. Al instante, el león alado había desaparecido y golpeó el saco con fuerza: Llevaba mucha arena y varios explosivos con lo que, al chocar con el suelo, levantó gran cantidad de polvo. Ocro y él marcharon cada uno a su sector aprovechando la ventaja que les daba la cortina de humo.
El Guerrero Celeste despejó el polvo rápidamente y los I-Men se quedaron en el sitio.
-¿Les perseguimos?- Preguntaron el Capitán y Llama Helada a Eliart al mismo tiempo.
-Grr- El líder apretaba los puños con fuerza, sentía furia por la muerte de Argem, además, cada uno de los I-Men sentía ganas de venganza contra los arcángeles. Finalmente tomó una decisión- No dejaremos las cosas así, ¡iremos tras ellos!- Y marcharon tras sus enemigos.
-Estúpidos, me las pagarán- Se decían Celestina y el Capitán. El clima general era de combate. Demongirl sintió diferentes presencias alejadas relativamente las unas de las otras.
-Se han dispersado, están en distintas zonas de la ciudad- Dijo la chica-demonio- Yo iré a por el tal Ocro, se va a enterar de quien es una ''ratita''- Y marchó en una dirección distinta.


La Sombra golpeaba a Lizzarit mientras permanecía atado de pies y manos. En ese momento, Shadow sintió una fuerte perturbación. Alguien intentaba manipular su mente.
-Vaya ¿a sí que tú eres Shadow Walker, el que está dando problemas a Lizzarit?- Dijo una figura calva y con armadura dorada. Mentalizer había entrado en el mundo de las sombras a través de la mente de Shadow.
-¡Sal de aquí!- Aconsejó Shadow perdiendo el control.
-Ahora vas a dejar que Lizzarit se marche. ¡Te lo ordeno!- Los ojos de Mentalizer brillaron y las sombras alrededor del lagarto se aflojaron.
-¿Mentalizer? ¿Cómo has llegado tan rápido?- Preguntó Lizzarit.
-No soy yo idiota, he proyectado mi psique sobre la mente de este debilucho, que no ha podido soportarlo. Rápido, sal de esta dimensión mientras mi poder lo retiene, Árkanon ha dicho que os repleguéis, ve a tu sector, seguiremos la táctica del combate del solar- Explicó el calvo. El otro no dijo nada más y escapó, regresando al mundo normal y huyendo.
La presión mental disminuyó hasta desaparecer por completó, sin embargo al furia de Shadow seguía siendo enorme. Estuvo a punto de caer inconsciente de no ser por Revelación, que le ayudó.
-¿Qué ha pasado ahí dentro?- Preguntó el místico.
-Alguien ha intervenido- Con algo de esfuerzo, el moreno se incorporó y observó el rastro dejado por el lagarto- Voy a perseguirle.
-Está bien, iremos tras ellos, por lo que puedo predecir, nuestros compañeros también acuden al encuentro, va a ser una lucha definitiva...
-Te vengaré, compañero.
Y con estas palabras ambos I-Men salieron en dirección a las zonas de control de los Arcángeles, la batalla final estaba a punto de comenzar.

Capítulo 22 - 'Cada vez más cerca del reencuentro'

La tromba de agua parecía no tener fin. Miles de litros cúbicos caían como un gigantesco muro, aplastando todo a su paso, era como la fuerza de un titan desatada, salvaje e indomable. Creator y Bianca no lo esperaban, Waver estuvo escondiendo su energía hasta el último momento, por eso el ataque les dio de lleno, no había escapatoria posible. El Guerrero Celeste y Gaia escaparon por poco del ataque de su compañera, Llama Helada, por su parte, congeló un poco del agua y se escondió tras es improvisado refugio.
Dentro del refugio sintieron la vibración y entró un poco de agua.
-¿Qué ha sido eso?- Preguntó Holy.
-Debe de haber sido Waver, ha sonado como una ola gigantesca- Contestó el Capitán Vasco, acostumbrado a paisajes costeros.
En la calle era todo un caos, el agua se había llevado por delante coches destrozados, piedras y cualquier cosa que no estuviera anclada al suelo. Waver miraba, exhausta, el resultado de su feroz ataque. Estaba cansada de antes por las pocas vidas, lanzar tal cantidad de agua era algo que no podría repetir en bastante tiempo. Miró como el líquido se iba filtrando en las alcantarillas y desapareciendo por las calles, en favor de la pendiente. De entre la espuma salieron los enemigos de dorada armadura. La chica, Bianca, se había protegido con su armadura, pero aun así ambos habían perdido un poco de su primera vida. Se levantaron con esfuerzo del suelo.
-Mierda...- Dijo la mujer, tosiendo agua. Levantó la visera del casco y fulminó a Waver con la mirada- Te vas a enterar- Se lanzó contra ella con un gran salto, pero entonces Gaia se interpuso y la frenó.
-¡No te lo permitiré!- Las dos forcejeaban. Entonces el compañero de la caballera gritó algo.
-¡Bianca vayámonos!- La aludida retrocedió y miró que pasaba. Lo comprendió al instante, el cuaderno de Creator estaba empapado, y sus dibujos se habían diluido, por lo tanto no podía usar su poder- Será mejor que avisemos a los demás, ¡rápido!
-Tienes razón...- Gaia la estaba mirando a los ojos- Esto no quedará así...
Y con esas palabras los guerreros de la armadura de oro se fueron, rápidos como el viento. Llama Helada se planteó perseguirles, pero no sabían si había alguien más cerca, y era muy imprudente separarse ahora, además de que los enemigos eran rápidos. Se miraron. Aquellos tipos eran especialmente fuerte, y habían dicho ''avisemos a los demás'', de manera que eran un grupo mayor. Llama Helada manifestó sus dudas en voz alta.
-¿Qué haremos si vuelven? No podemos abusar del poder de Holy, acabará agotada, ¿sigue siendo buena idea esperar al grupo de Eliart y los demás?- Preguntó el chico. Gaia y el Guerrero Celeste se miraron, confusos.
-No lo sé, entremos dentro y hablemos con los otros, a ver que piensan- Contestó la rubia, de manera que fueron con el Capitán y Holy, que les esperaban. Entonces les narraron como se había desarrollado la batalla y lo fuertes que eran.
-Entiendo... son gente peligrosa, si Llama Helada tiene razón y vuelven pronto... no creo que podamos hacerles frente- El Capitán se llevó una mano a la barbilla mientras reflexionaba sobre su situación. Mientras los demás peleaban había logrado recuperar su segunda vida gracias a la curandera, así que se sentía mejor- Esta noche deberíamos dormir e intentar descansar, y mañana podríamos probar a acercarnos a los demás, ¿qué pensáis?
-Por mi genial, necesitaré reposar unas horas para poder continuar con la curación- Intervino Holy. El Guerrero se acercó por la espalda y le puso una mano sobre el hombro.
-Oye, no hace falta que te sobre esfuerces, tómatelo con calma, no queremos que tu también acabes exhausta- Dijo mientras le sonreía con dulzura. La chica se sonrojó y asintió.
-Entonces está bien, yo buscaré algo para comer, vosotros quedaos y descansad- Sentenció Gaia, levantándose. El Capitán hizo lo mismo.
-No dejaré que vallas sola- Argumentó. La otra no le dio más vueltas y salieron. En sus mentes y en sus corazones, echaban de menos al resto del equipo.


Eliart les estaba enseñando a los demás el misterioso orbe verde que le había recuperado las vidas perdidas. Al principio miraron el extraño artefacto con recelo, sobre todo Demongirl, pero finalmente todos acabaron usándolo. Una vez estuvieron recuperados subieron a la oquedad en la roca. La chica sentía a sus enemigos cerca, al otro lado de la pared.
-Están justo aquí- Dijo señalando un punto del muro- Sus energías son estables, diría que uno de ellos duerme, lo más seguro es que nos hayan perdido la pista y no tengan ni idea de donde diantres estamos, lo cual es una ventaja para nosotros. Tenemos que aprovechar que estamos a tope para salir, ¡y reventarles!- Terminó exclamando con furia. Eliart se adelantó y miró a Revelación, que asintió.
-Argem, ¿puedes pasarnos al otro lado?- Preguntó el líder.
-Si, desde luego, darme la mano- Todos se acercaron para cogerle. El chico hizo lo mismo que la última vez y, concentrándose, manipuló su energía para cambiar su constitución. Una vez alcanzó el estado fantasmal de su poder, atravesó la pared, arrastrando al resto de los I-Men.
Nada más avistar el cielo azul, Demongirl se soltó y salió disparada hacia sus relajados enemigos. Hammer-hands fue el que la vio venir y se levantó de un salto, dispuesto a plantar batalla, sin embargo la chica había sido muy rápida, y de un puñetazo lo mando a volar. Inmediatamente, Shadow y Eliart se pusieron a sus flancos.
-Esta vez os daremos una buena paliza- Dijo el moreno, acto seguido las sombras cubrieron su cuerpo, dándole un aspecto siniestro. Eliart llamó a Aries y el aura naranja le envolvió con su fuerza y energía. En ese momento Zack, el chico que estaba durmiendo, se levantó de golpe y se encontró con el líder de los I-Men lanzándose sobre él, en tanto Shadow iba a atacar a Gombai. Hammer-hands surgió de unos arbustos, ya estaba de nuevo allí.
-Vosotros entretened a estos tipos, yo me encargo de la chica- Gritó mientras miraba con cara lasciva a Demongirl. La chica se asqueó ante la actitud de machito del otro.
-Te arrepentirás de esa decisión- Siseó la I-Men, que sacó sus espadas. Sin mediar palabra dio un portentoso salto para lanzarse contra su rival, quien convirtió sus manos en martillos para hacer frente a las armas de la chica. El metal chocaba contra el metal, produciendo chispas, pero no tardó mucho en hacerse evidente que aquel chico no tenía ni idea de luchar, tan solo lanzaba sus ataques al aire con una fuerza exagerada, malgastando muchas energías. Demongirl usó entonces su espada dorada, alzándola.
-¡Destello!- La luz iluminó fugazmente el área, cegando a Hammer-hands, quien tropezó y cayó al suelo.
-¡Mierda! Maldita cría- La I-Men aprovechó la torpeza de su contrincante para asestarle un duro espadazo. En parte por suerte, en parte por intuición, el hombre logró parar la hoja, que tan solo le hizo un pequeño corte. Abrió los ojos, volvía a ver- ¡Ahora verás!- Se levantó y juntó las manos, entonces se fusionaron y apareció un martillo de proporciones bastante más considerables. Lo agitó con fuerza y fue a golpear a la chica.
Demongirl evadió el golpe con elegancia, a pesar de la fuerza y la destrucción del ataque, no tenía nada que hacer contra ella, que era increíblemente rápida. Harta de la pelea concentró sus fuerzas y multiplicó su velocidad, situándose a un costado de Hammer-hands. Este no fue capaz de reaccionar, de manera que la espada de la chica se hundió en su cuerpo hasta la empuñadura. Ante una herida de semejante envergadura, lo que quedaba de sus vidas se esfumó. La voz anunció; Jugador: Hammer-hands, vidas: 0, poder: metamorfosis de martillo, estado: eliminado.
Por su parte, Shadow batallaba contra Gombai, el chico que podía crear chicles explosivos. No era muy rápido, ni rival para el moreno, pero lo compensaba con astucia, sabía lanzar bien sus armas, además de que era capaz de generar cantidades ingentes de chicle. El I-Men se fundía con su sombra aprovechando la espesura del bosque e intentaba atacar al chico por sus puntos ciegos, pero este permanecía atento a los movimientos de su rival. Para colmo, el chico sombra apenas era capaz de prever los ataques explosivos de Gombai. Llegado determinado momento, el oriental se metió la mano en la boca y sacó una gran bola de chicle.
-Joder, eso ha sido un poco asqueroso- Manifestó Shadow en voz alta, sin embargo ese chicle contenía mucha energía. ''He de preparar un gran ataque'' pensó, de manera que juntó sus manos y concentró la energía, una esfera de oscuridad comenzó a formarse- ¡Orbe Oscuro!- A pesar de que no estaba maduro, lo lanzó, cosa que pilló al otro por sorpresa, aunque pudo esquivarlo por muy poco. Aun así la onda expansiva le hizo caer al suelo. El moreno fue a rematar el trabajo, pero entonces algo le agarró el tobillo, cuando miró abajo descubrió un látigo hecho de chicle.
-¿Te gusta? Es un chicle especialmente elástico y fuerte, y lo que es mejor, sus explosiones son más intensas- De repente la parte que estaba pegada al tobillo de Shadow estalló de forma violenta. Si el impacto le hubiera dado de lleno, probablemente hubiera perdido una vida, quizás algo más, sin embargo no fue así. No le hizo ni un rasguño- ¿Eh qué ha pasado?
Argem apareció sudando tras un árbol, había usado su poder al máximo y había logrado que, durante un pequeñísimo instante, Shadow se hiciera intangible, de manera que la explosión no le afectara. Gombai se enfadó y blandió su látigo contra Argem, pero entonces el I-Men moreno agarró un extremo del chicle, alterando la trayectoria inicial.
-¡Idiota, ahora lo haré explotar y ese truco tuyo no funcionará otra vez!- La onda de choque fue brutal esta vez. Sin embargo Shadow estaba usando su forma de Sombra, en la que las sombras le recubrían y se pegaban a su piel, casi fusionándose con él, de manera que apenas le hizo daño. Gombai quedó petrificado cuando sintió la mirada del chico.
-¡No pienso permitir que nadie haga daño a mis amigos!- Exclamo mientras tiraba con fuerza del arma de su enemigo, arrastrándolo hacía si. Su rival no pudo hacer nada cuando le lanzó un derechazo tan bestial que le rompió la mitad de los dientes. Mientras caía sus vidas desaparecieron. Y, de nuevo, la voz anunció, solemne; Jugador: Gombai, Poder: Crear chicles explosivos. Vidas: 0, Estado: Eliminado.
Argem se tiró al suelo, cansado, usar su poder sobre otra persona era algo nuevo y le había supuesto un esfuerzo tremendo. Shadow le ayudó a levantarse.
-Gracias por lo de antes, de no ser por ti eso me hubiera hecho mucho daño- Le dijo el moreno de manera amistosa mientras la palmeaba la espalda. Ya había desactivado su poder y las sombras se habían ido.
-No ha sido nada, sois mis compañeros y quiero que estéis bien- Argem sonrió. Era un chico bastante introvertido, pero buena persona.
Mientras tanto, Eliart continuaba su batalla contra Zack. Este era capaz de endurecer su piel hasta el punto de que apenas recibiera daño, pero para compensar le hacía más lento. ''Similar a tauro, sólo que su defensa es más buena'', pensaba Eliart mientras meditaba una fórmula para ganarle. Podría haber desatado todo su poder sin más desde el principio, pero a lo largo de su estancia en el juego, no todo era poder. También era estrategia, y usar toda su fuerza desde el principio le hubiera dado una victoria asegurada pero, ¿a qué precio? No podía volver a ser tan imprudente, esta vez usaría con cabeza sus poderes. De manera que la clave era como derrotarle si usar demasiada energía.
El líder de los I-Men había observado una particularidad, y es que Zack no podía endurecer su piel de manera uniforme, había lugares en los que lo hacía con mayor fuerza. ''Probablemente es una de las limitaciones de su poder, he de utilizar eso en mi favor, le haré sudar un poco con golpes rápidos y luego...''. Eliart salió lanzado, estaba decidido a usar solo a Aries. El aura naranja le hizo llegar a toda velocidad. Impulsó su brazo derecho para plantarle un serio golpe a su enemigo, pero este había usado su poder y se cubría la cara con los brazos, de manera que no surtió efecto. Eliart insistió, izquierda, derecha, la lluvia de golpes era incesante. En el momento en el que notó como se hacía daño en las manos paró y comenzó a resoplar, cansado.
Zack aprovechó el hueco de su enemigo para atacar. El I-Men se echó hacía atrás, tropezando. Zack no vaciló, desactivó su poder para recuperar velocidad y se lanzó para contraatacar, sin embargo todo había sido una trampa, Eliart rodó por el suelo y de un saltó fue a golpear la espalda de su oponente, quien apenas tuvo tiempo de reaccionar. La embestida de Eliart usando Aries fue demasiado para el chico, que perdió sus vidas restantes. La voz anunció la eliminación del jugador y el I-Men respiró aliviado.
-He sido capaz de vencerle solo con Aries...- Dijo mientras se miraba las manos, estaba pletórico.
Al iniciarse la batalla habían acabado algo dispersos, pero entre Revelación y Demongirl no tardaron en estar todos juntos de nuevo. Narraron rápidamente sus batallas y se pusieron en marcha, quedaban unas pocas horas de luz y debían seguir avanzando.
Llevaban un buen rato cuando, de repente, Revelación les hizo detenerse. La chica demonio se alarmó.
-¿Qué ocurre?- El rostro de Eliart reflejaba tensión.
-Hay alguien más adelante- Contestó Demongirl.
-Son dos personas, y son bastante fuertes- Añadió Revelación.


Mientras tanto, el grupo del Capitán Vasco se desplazaba por las calles, procurando evitar los enfrentamientos. La ciudad que recorrían era de un tamaño más considerable que la de la primera visita al juego, por lo menos el doble de grande. A Gaia y al Capitán no les costó encontrar tiendas que saquear, lo cual les hacía hacerse nuevas preguntas, ¿qué demonios eran aquellas ciudades? ¿Había vivido gente en ese lugar hace tiempo? Y, la más inquietante, ¿por qué se parecían tanto a las ciudades de su mundo, de la Tierra?
-Mirar, los edificios van haciéndose más pequeños y están más destrozados, diría que estamos cerca de la periferia- Comentó el Guerrero- Voy a mirar si veo algo- Con ayuda del viento se fue encaramando a los balcones de algunas viviendas, hasta subirse a una azotea. Desde las alturas pudo ver el bosque, cercano. También apreciaba un sistema montañoso al fondo. Bajó y les comunicó las noticias al resto.
-Entonces si hemos avanzado, no deberíamos alejarnos más, el bosque es más peligroso que la ciudad- Dijo el Capitán. Llama Helada apoyó a su compañero.
-Entre hoy y mañana me gustaría curaros a todos- Intervino Holy. El Guerrero se acercó hasta ella.
-No, no me parece prudente, podrías superar el límite de tus fuerzas- El chico parecía preocupado por ella de manera sincera. Ella le sonrió, pero negó con la cabeza.
-No seas bobo, quiero ser de utilidad, ya que mi habilidad apenas me permite pelear, al menos quiero poder ayudaros como es debido, y si no practico y mejoro, no seré capaz de estar a la altura nunca- Argumentó. El Guerrero no supo rebatirlo, así que se limitó a asentir.
Tardaron aún un rato en encontrar un edificio que no estuviera demasiado expuesto y donde pudieran descansar de la dura jornada, el enfrentamiento con los guerreros dorados les había puesto a prueba y ahora solo pensaban en ello. La lucha les hizo darse cuenta de su propia debilidad, necesitaban recuperarse para sentirse a salvo en aquel mundo de locos. Mientras el Guerrero pensaba en todo esto y acomodaba el interior de una casa, donde habían decidido acampar, se sorprendió pensando en Holy. Era una chica bastante silenciosa, pero les había ayudado en varias ocasiones, y siempre estaba dispuesta a esforzarse por el bien de los demás. ''Y encima es guapa'' meditaba.
Cuando tuvieron acondicionado el interior del precario refugio, se sentaron todos juntos para comer, pronto oscurecería. Siempre disfrutaban todo lo que podían aquellos momentos, en los que estaban juntos y más o menos había cierta paz. Sin embargo, mientras comían algo, descubrieron que sentían cierta tensión, el juego estaba logrando que perdieran los nervios con cualquier tontería. No podrían pasar mucho tiempo allí sin volverse totalmente locos.
-Bueno, creo que me toca a mi hacer la primera guardia esta noche, chicos- Dijo el Capitán. Llama Helada quiso quedarse, pero el vasco no se lo permitió- Tú has peleado, deja que yo me encargue de esto, por favor.
-Como quieras, confío en ti- Y así se fueron todos a dormir.


Unas horas antes de que el grupo del Capitán acampara, el grupo de Eliart se había encontrado con unas fuerzas misteriosas muy cercanas a ellos. Justo en ese momento discutían que debían hacer.
-¡Yo digo que ataquemos!- Exclamó Demongirl, que siempre prefería la confrontación directa- A lo mejor a vosotros no os preocupa mucho, pero pasar la noche en el bosque es una cagada, y más estando tan lejos de los otros. En resumen, tengo prisa, y pasaré por encima de quien haga falta, ¿entendéis?
-Si, si, comprendo tu punto de vista, pero haz el esfuerzo de entender el nuestro- Dijo Eliart, de manera pausada- Revelación no es capaz de prever el peligro de enfrentarnos a esas personas, y como has dicho, hasta que encontremos a los otros somos especialmente vulnerables.
La chica soltó un sonoro bufido.
-¿Sabéis qué os digo? Que os den, yo pelearé contra ellos- Y sin decir nada más, se lanzó en solitario hacía las fuerzas enemigas.
-Joder, será cabezota- Eliart la siguió, cabreado y preocupado. ''Algún día habrá que enseñarle que ella no es la única persona del mundo'', pensaba.
Mientras recortaba las distancias, Demongirl iba meditando. Sabía que lo que acababa de hacer era muy injusto para sus compañeros, pero también sabía que la seguirían, de manera que optó por ir ella primero. Aunque la idea la espantaba. Y es que no quiso contárselo a los otros, pero las energías que sentía eran tremendamente poderosas, demasiado poderosas. Tal era su fuerza que ofuscaba su sentido de la percepción, impidiéndole sentir a su hermana, por eso tenía tanta prisa en quitarlos de en medio.
Sin embargo, por una vez durante el juego, no se sintió nada segura del resultado de la batalla. Llegó a un claro del bosque saltando entre los arbustos, e inmediatamente los vio. Era dos, uno de ellos era ancho y no muy alto, pero se veía en sus músculos que era excepcionalmente fuerte. El otro era alto y delgaducho, pero su presencia era incluso más imponente que el del primero, su mirada era afilada y penetrante. Además ambos compartían una característica especial, llevaban una armadura dorada.
-Mira eso Ocro, una ratita ha salido del bosque- Dijo el alto mientras se relamía los labios.
-Cierto, y por lo que parece es una ratita muy guapa, veamos que podemos hacer contigo- Contestó el tal Ocro, mientras se reía con fuerza. El alto hizo una reverencia burlona.
-Encanto, soy Lizzarit, y este es mi compañero Ocro- Explicó mientras señalaba a su compañero.
Demongirl los miraba intensamente mientras calibraba sus fuerzas. Invocó sus dos espadas y las empuñó con fiereza. Ocro volvió a reír y alzó su mano derecha. Algo brilló con intensidad y de repente tenía en la mano una gran porra de mas de un metro de longitud. El hombre se lanzó contra la chica y, a pesar de ser bastante corpulento, se movía con cierta velocidad. La I-Men evadió los ataque de Ocro, que no acertaban por escasos centímetros. Puede que no fuera tan rápido como ella, pero si uno de esos ataque hubiera llegado a acertar, Demongirl habría perdido una vida entera. El ser consciente de la tremenda fuerza de su enemigo, contra la que no podría rivalizar, hizo que sintiera por primera vez verdadero terror. Debido a sus dudas, tropezó, cayendo al suelo. Cuando quiso darse cuenta la maza de Ocro se cernía sobre ella.
-Oh...- No fue capaz de responder a tiempo, pero, justo en el último segundo, Eliart apareció y frenó la trayectoria de la maza, poniéndose entre ella y la chica. Al principio Demongirl no comprendió como era capaz de pararla, entonces se percató de que tenía activado Tauro.
-¿Estás bien?- Preguntó el líder.
-Si, gracias, justo a tiempo- Se levantó y se sacudió el polvo. Eliart logró quitarse de encima al otro y se situó junto a su amiga.
-No vuelvas a hacer eso, imagínate lo que podría haber pasado- La reprendió. Esta vez ella no contestó, sabía que tenía razón, y no era momento para discutir nada. Pasados unos instantes Shadow, Revelación y Argem salieron del bosque y los alcanzaros.
-Vaya, parece que la ratita no estaba sola- Comentó Lizzarit mientras los contaba. Entonces se acercó a Ocro y le dijo- Hagamos una cosa, yo me encargo de cuatro, y tú del que quieras, ¿es un trato justo no?
-No me jodas lagartija, yo me encargaré de los cinco, y tú miras- Los caballeros de la armadura dorada se fulminaron con la mirada.
-No me jodas tu, ogro repugnante- Entonces empezaron a pelearse entre ellos, puño contra puño. Eliart vio una oportunidad y se lanzó.
-Es ahora o nunca chicos- Fue a golpear a Lizzarit, pero este vio sus intenciones y se giró para darle un golpe en el último momento. El líder de los I-Men no fue capaz de reaccionar y cayó al suelo, herido- Mierda...
Ocro fue a aplastarlo con su maza, pero entonces fue empujado por Shadow, quien se había recubierto de sombras para hacer más daño, entre tanto Demongirl y Revelación fueron a por Lizzarit, no permitirían que se burlaran de ellos así. El alto era bastante ágil, así que los ataque de los otros dos no surtieron efecto. Eliart se levantó del suelo gracias a la ayuda de Argem.
-¿Cómo estás?- Preguntó el chico, asustado.
-Bien, aunque me he hecho daño- Observó la situación y valoró que era lo mejor en ese momento- Ve con Demongirl y Revelación, yo apoyaré a Shadow.
Sin decir más llamó a Aries y fue a pelear hombro con hombro con el chico sobra. Ambos eran bastante rápidos para Ocro, quien se vio obligado a invocar una segunda maza que cogió con la mano libre, ahora sus ataque eran el doble de peligrosos. A pesar de todo la cosa estaba bastante igualada. Los otros tres competían contra Lizzarit, quien daba la impresión de estar jugando con ellos, no atacaba, tan solo los esquivaba, era como si estuviera bailando.
-Si no sois más rápidos, no me daréis...- Les decía. Demongirl asestó un gancho de izquierda, pero de nuevo fue esquivado, al mismo tiempo Revelación quiso golpear con su cetro en la cabeza al enemigo, pero de nuevo lo esquivó. Parecía que tuviera un sexto sentido que le previniera de los ataque en trescientos sesenta grados a la redonda. En una de las acometidas de la chica, dejó un pequeñísimo hueco, que Lizzarit aprovechó para darle un puñetazo en el estómago- ¿Veis? Así es como se debe atacar- Y giró sobre si mismo para darle una patada giratoria a Revelación, quien logró bloquearla con el cetro justo a tiempo- Eh, eso ha estado bien.
Mientras se jactaba de sus habilidades, Argem había desaparecido, sin que los demás se dieran cuenta se había fundido con el suelo para acercarse sigilosamente a su enemigo. Cuando estuvo justo sobre él salió disparado hacía arriba para atraparle los tobillos y retenerle. El ataque pilló por sorpresa a Lizzarit, quien fue apresado. Inmediatamente, Argem usó su poder y hundió al hombre unos centímetros en la tierra. El momento fue aprovechado por Demongirl y Revelación, que golpearon a la vez al rival.
A pesar de que se cubrió con los brazos, recibió cierto daño. Entonces una furia hasta entonces desconocida le recorrió. Clavó sus ojos amarillentos en los I-Men mientras un aura de energía le rodeaba.
-Cómo osáis golpearme así...- Una fuerza agrietó al tierra y unas piedras surgieron del suelo, golpeando a Revelación y haciéndolo caer. Lizzarit se liberó de un saltó y pisó con fuerza la tierra, provocando un temblor que hizo que tanto Argem como Demongirl cayeran al suelo- Habéis desatado mi furia, y mi fuerza es la tierra en si misma- Entonces se giró para mirar a Argem- Y tú, niñato, por tu culpa me han golpeado... lo pagarás muy caro.
El enemigo fue a toda velocidad contra el nuevo, pero Demongirl se lo impidió, cruzándose en su camino para defender a Argem con sus espadas. Lizzarit estaba empezando a hartarse de los I-Men.
Mientras tanto, Ocro también se enfurecía por momentos. Shadow y Eliart, con su poder de Aries, eran bastante rápidos, de manera que la gran mayoría de sus ataque caían en saco roto. Para sorpresa de ambos, el hombre no flaqueaba, parecía tener una resistencia totalmente fuera de lo normal. ''Algo va mal aquí, ¿por qué demonios no se cansa?'', se preguntaba Eliart. La situación se estaba alargando demasiado, y a pesar de que no les hacían daño, tampoco eran capaces de acercarse para golpear a Ocro.
-No me queda otra...- Eliart se alejó y sustituyó el poder de Aries- ¡Leo!- Al instante una furiosa aura roja electrizante le recorrió. Gracias a la velocidad que le concedía fue capaz de acercarse a Ocro, mientras esquivaba las mazas, y de darle un golpe en la cara. Su enemigo apenas reaccionó, se enfureció más y aumentó la velocidad de sus golpes.
-Mierda, nada funciona- Shadow maldecía, tan solo le había rozado una de las piernas con la maza y ya se estaba hinchando la herida. Finalmente se recubrió con la armadura de sombras, que de nuevo se pegaron su cuerpo y se fundieron con él- ''Modo sombra''- Dijo en voz baja. Automáticamente se hundió en las sombras y las utilizó para llegar hasta el cuerpo de Ocro, de manera que le golpeó con fuerza en el estómago. A pesar de todo, su ataque no tuvo ningún efecto aparente, salvo aumentar el enfado del enemigo.
Shadow y Eliart se apartaron, sin saber que hacer.
-Este tipo no es normal, no le afectan nuestros ataques en lo más mínimo- Dijo el moreno.
-Sin duda, debe de tener la piel dura o los músculos muy resistentes, no lo entiendo, pero su resistencia es supremo, y su fuerza es extraordinaria, es como una versión amplificada de mi Tauro, solo que él puede moverse con relativa velocidad... lo cual no es nada bueno- Contestó Eliart mientras analizaba las habilidades de su rival.
-No sois malos combatientes después de todo- Intervino Ocro- Aunque pelear con vosotros es como intentar apalear moscas, me molestáis, dejadme pelear con la ratita.
-Y dale con eso, de aquí no pasas- A pesar de decir eso, Shadow no creía que fueran capaces de pararle si llegara el momento.
Entre tanto, Lizzarit seguía en su particular batalla de velocidad con los otros cuando, de golpe, se paró en seco. Demongirl y Revelación también pararon, expectantes a lo que fuera a hacer su enemigo. Pero no hacía nada, se llevó una mano a la cabeza mientras paseaba su mirada distraída por los rostros de sus enemigos.
-Vaya, es Mentalizer...- Susurró- Si, te escucho, ¿qué pasa?- Preguntó al aire. Se quedó callado unos instantes. Al cabo de unos minutos contestó a una voz que, al parecer, sólo él podía escuchar- ¿Eh? No me jodas machos, Ocro y yo habíamos encontrado unos juguetitos muy divertidos- De nuevo se calló para escuchar la respuesta- Vale... en fin, como digas, pero ya ajustaremos cuentas tú y yo.
-¿Qué está pasando?- Preguntó Demongirl. Revelación se acercó a ella.
-No estoy seguro, será que ha contactado con alguien... seguramente algún aliado.
-Pues como venga otro...- Revelación negó con la cabeza.
-Algo me dice que se van a ir, ya no siento el peligro- En ese momento Lizzarit se dirigió a su compañero a gritos.
-¡Eh Ocro!- Gritó- ¡Mentalizer me ha dicho algo de una reunión importante, debemos irnos ya!
-¿Qué? Venga ya, con lo divertido que estaba siendo...- Contestó el otro, aparentemente apenado por tener que irse. Miró a Eliart y Shadow y les sonrió- Bueno chavales, un placer apalearos, otro día seguimos
Entonces Lizzarit y Ocro se marcharon a toda prisa atravesando el bosque. Los I-Men no supieron muy bien como reaccionar, pero al menos ese día habían sobrevivido. Se reagruparon y decidieron que hacer, esta vez Demongirl se mostró más dispuesta a colaborar.
-Yo creo que deberíamos buscar un lugar adecuado y dormir, mirar el cielo- El Sol se estaba poniendo y la temperatura bajaba rápidamente. Todos asintieron a las palabras de Eliart- Nos acercaremos un poco más a la ciudad... y descansaremos. ¿Nos queda algo de comida?
-Un poco, lo justo para cenar hoy, aunque no nos llenará ni de lejos- Contestó Argem.
-Pues mañana por la mañana buscaremos algo, pero ahora es demasiado tarde, venga, en marcha- Finalizó el líder.
Y así se pusieron a andar. En cuestión de minutos la oscuridad fue casi total. No encendieron una hoguera por precaución, y en la oscuridad cenaron frugalmente. En silencio masticaban los restos de la fruta y carne que les quedaba. Demongirl se removió en su sitió y manifestó sus dudas en voz alta.
-Chicos, no quiero alarmaros... pero esos dos, por donde se han ido...- Comenzó. Los demás la miraron, expectantes- Es cerca de la ciudad, no se muy bien donde, pero cerca de los demás, al menos. Creo que mañana debemos apurarnos...
-Si, estoy de acuerdo con ella, esos tipos no me dan buena espina, sus comentarios, su manera de pelear y, sobre todo, su fuerza...- Comentó- Desde que se fueron noto como una tensión en el aire, un mal augurio, un presagio de desgracia- Miró a todos y terminó depositando la mirada sobre Argem- Un presagio de horror y muerte.
-Joder Revelación, no seas tan negativo, al final nos acojonas- Terció Shadow.
-Perdonad camaradas, es solo que no me siento bien, debemos reunirnos cuanto antes con los otros... son tiempos de cambio- Y sin más se recostó en el suelo- Intentemos dormir.
-En eso coincido- Dijo Eliart- Vamos a dormir, yo me encargo de vigilar primero, por si acaso.
Siguieron el consejo de su líder y se acostaron. La primera jornada de la vuelta al juego estaba siendo dura, se habían envuelto ya en varias peleas, y bastante peligrosas. Y aunque aun no lo sabían, ambos grupos se había encontrado con los misteriosos guerreros de armadura dorada... ¿quienes serían? ¿Qué pretendían? Con cada día que se apagaba las preguntas aumentaban, y las respuestas desaparecían...


Sexto día de juego, finalizado. Jugadores restantes: 146.