domingo, 17 de junio de 2012

Avance del 5 capítulo

Bueno, después de una doble edición de I-Men tenemos aún más ganas de seguir, ¿vosotros no? Y es que no podría haberse quedado más interesante. La 'ardiente' batalla de Demongirl y Llama Helada ha sido ganada, por poco, pero nuestros héroes han salido victoriosos. Ahora se prepara el asalto definitivo, el misterioso líder enemigo hace acto de presencia... ¿cuál será su poder? ¿Podrán derrotarle? Es más, ¿qué ha pasado con el Sr.Irons? ¿Se presentará para la batalla final?... Y por otro lado... ¿quién es el tal 'Amo? ¿Cuáles serán sus oscuros propósitos? ¿Cómo afectara la creación de los S-Men?

Acompañadnos camaradas en los siguientes capítulos y desvelemos todos estos misterios... y muchos más.

Fdo: GM


(El próximo capítulo está programado para el día 30)

sábado, 16 de junio de 2012

Capítulo 4 - 'El poder de la Llama'



Gaia seguía dentro del área de combate. Agitaba los brazos con furia mientras los convertía rápidamente en troncos y azotaba con ellos el aire. El Ilusionista apenas tenía tiempo de reaccionar, los ataques llegaban desde todos lados en forma de amenazantes ramas. El chico se esfumó en el aire cuando se vio rodeado para aparecer a la espalda de Gaia. Ella, sin embargo, se esperaba el ataque, de manera que hizo crecer desde su espalda una puntiaguda rama. La madera golpeó el brazo del atacante y le hizo retroceder. Gaia giró y en menos de un suspiro agitó los troncos para golpear al otro.
El Ilusionista saltó de nuevo en el espacio para alejarse de Gaia. 'No puede ser, esta chica no es tonta, a este paso me agotaré en un santiamén'. Pensó acorralado el enemigo. Mientras tanto Eliart, agotado y con una vida menos, retrocedió hasta alejarse de Krônos.
-¡Aguanta Gaia!- Demongirl sentía la presión de las cadenas invisibles por todo su cuerpo. Sin duda el efecto del poder de El trasgresor, aplicar sus reglas al juego. Pero ella no podía permitir aquel abuso, debía de parar esa pantomima, ¡tenía que deshacerse de las cadenas! Reuniendo toda su fuerza y haciendo uso de su ira, comenzó a notar como la energía la inundaba. Los otros veían, entre asombrados e impotentes, como un aura de hostilidad crecía alrededor de ella.
-Espera, ¿qué esta intentado esa chica?- Violeta se fijó en la joven, intentado romper la ataduras-Trasgresor, creo que intenta inutilizar tus poderes.
-Imposible, ¿esa enana?- El trasgresor rió de manera malévola- Tan solo 'él' podría hacerlo, tendría que ser...
-¡Ahhhhhh!- Demongirl profirió un grito espantoso, como de una bestia más que como el de un humano, cortando así al trasgresor en medio de su frase- ¡Voy a pararte capullo!
El viento se agitó y Demongirl alzó los brazos con fuerza. Un sonoro 'crash' llenó el silencio, la chica se había liberado, y una especie de furia bullía en su interior. Sin previó aviso se lanzó contra su enemigo, preparando el puño derecho. Ni siquiera Centella o Krônos tuvieron tiempo de hacer nada, observaron impotentes como la joven caía sobre el trasgresor.
-¡Golpe demoníaco!- Demongirl asestó un poderoso derechazo al hombre y le lanzó varios metros atrás, provocando que perdiera una vida casi instantáneamente. El trasgresor se desmayó a causa del dolor, de manera que su poder se deshizo- Para que aprendas- Eliart se fijó en ella, notaba algo raro en el brazo con el que había atacado, ¡estaba rodeado de escamas negras como el carbón desde la mano hasta el codo!
-¡Mierda, ha dañado a El trasgresor!- Centella se lanzó a socorrerle y, tras comprobar que seguía bien, se preparó para atacar a Demongirl- No te vas a librar fácilmente de esta.
El Capitán y el Guerrero se situaron veloces a los flancos de la morena para cubrirla y, tanto el Sr.Irons como Eliart, a pesar de estar cansados, se acercaron también para apoyar a sus amigos. El Ilusionista se distrajo al romperse el cubo de combate, de manera que recibió un fortísimo golpe en la cabeza de un tronco. Cayó cerca de Violeta y perdió una de sus tres vidas.
Krônos se acercó a sus compañeros y observó la situación. Eran séis contra cuatro, sin el poder del Trasgresor no podían asegurar condiciones favorables, y se había quedado inconsciente. Miró a sus enemigos, crecidos tras haber superado aquel bache, no, ahora era momento de retirarse.
-Vayámonos, ahora no podemos hacer más, y no conviene desperdiciar vidas- Dijo con aire serio y frío, en un tono que no admitía réplica ninguna. Violeta estuvo a punto de decir algo, pero finalmente asintió y ayudó a llevar al Trasgresor junto con Centella- En cuanto a vosotros, mañana al medio día volved aquí, zanjaremos esto cuanto antes.
-¡Eh! No tan rápido- Fue Gaia quien habló. Demongirl se adelantó un paso.
-No os dejaremos escapar tan fácilmente- Su rostro mostraba ira contenida, y el brazo aun seguía repleto de escamas, recordando al brazo de un demonio.
-Lo siento, pero nos vamos- Krônos arrugó el entrecejo al tiempo que usaba su poder. El tiempo comenzó a fluir más despacio, al principio de manera casi imperceptible, pero se hizo más patente cuando los I-Men vieron consternados como se iban a un ritmo exageradamente rápido. En unos minutos, (o lo que ellos sintieron como minutos) se quedaron a solas en el claro.
-Joder- Maldijo Demongirl por lo bajo y a continuación golpeó una piedra con la bota, lanzándola lejos.
Eliart se dejó caer sobre una roca cercana e intentó analizar la situación. Acababan de encontrarse con un grupo bastante numeroso y con habilidades muy raras, a la vez que curiosas. Y también, peligrosas. Se fijó en sus amigos; el Sr.Irons estaba contrariado después de la pelea, le habían vencido de una manera muy sencilla, Gaia y Demongirl estaban llenas de energía después de la lucha, no estaban contentas, pero tampoco desanimadas. El Capitán se acercó a él, junto con el Guerrero Celeste.
-Hey Patxi, ¿estás bien?- Pregunto el Capitán.
-Si... es solo que el combate... me ha dejado aturdido- El Guerrero se sentó a su lado y le rodeó con un brazo.
-Tranquilo tío, no siempre se puede ganar.
-Ya lo sé, pero aun así, la próxima vez... ganaré- Eliart estaba decidido, no podía permitir que lo derrotasen, tenía que seguir adelante a toda costa, aún quedaban tantas cosas por hacer, tantas cosas por averiguar. 'Tengo que entrenarme a fondo para mañana, y también investigar algo sobre mis poderes...' Pensó. Demongirl se acercó hasta ellos.
-Bueno nenas, basta de lloriqueos. Tenemos que prepararnos para mañana- Dijo autoritaria.
-¿Qué estás diciendo? ¿Has visto lo fuertes que eran?- Replicó el Guerrero, al que no le gustaba la idea de luchar tan pronto.
-Si, pero nosotros seremos más fuertes. ¿O acaso te olvidas de Llama Helada y Waver? Cuando ellos vengan estaremos en condiciones de vencerles- Sentenció ella.
-Bueno bueno, tranquilos- Eliart se levantó para poner orden- Yo creo que haríamos bien en esperarles mañana aquí, tomando precauciones, sí. Pero tenemos que luchar, al fin y al cabo es el objetivo de este 'juego'.
-Propongo que lo votemos, para algo somos un grupo- Insistió el Guerrero. Demongirl suspiró hastiada.
-Esta bien, votemos. ¿Quién no quiere estar aquí mañana?- Celestina levantó la mano enseguida y miró al rededor buscando apoyo. El Sr.Irons, que había estado escuchando distraído, levantó la mano con timidez. Demongirl se sorprendió- Panda de gallinas.
-Lo siento pichón, pero ese Centella... me ha destrozado la armadura, no puedo pelear sin ella- Se disculpó intentando poner una sonrisa encantadora.
-Entonces dos votos en contra- Afirmó Eliart- ¿A favor de venir mañana?
Demongirl levantó la mano sin dudarlo al igual que el Capitán Vasco. Gaia miraba a todos, pensativa. Su hermana se giró y dijo:
-Venga hermana, levanta la mano.
-No estoy tan segura...- Se llevó una mano a la barbilla, no sabía que hacer- Yo no votaré, elige tu, Eliart- El chico se sorprendió ante el ofrecimiento y caviló sobre lo que deberían hacer. Finalmente optó por levantar la mano, si aquellos tipos querían guerra, la tendrían. El Sr.Irons soltó un sonoro suspiro.
-Señor...- Miró al grupo- Pues yo me voy, necesitaré piezas para mañana, viendo que al final pelearemos.
-Entiendo, ¿podrás volver a tiempo?- Preguntó el Capitán.
-Depende de si encuentro lo que busco. Cuanto antes me vaya, mejor. Hasta luego.
Y sin decir más se alejó del claro, internándose en el bosque. Los demás prepararon una pequeña hoguera para cocinar algo y Demongirl junto con el Capitán salieron a ver si cazaban o encontraban cosas comestibles.
-Bueno yo creo que iré a ver si llegan ya los otros dos- Dijo el Guerrero para volver por el camino. Gaia miró a Eliart.
-Oye, no te preocupes por la derrota de antes- Le intentó consolar. Sin embargo, no veía rastro de compasión en su mirada, si no apoyo.
-No estoy preocupado, de hecho aprovecharé que tenemos todo el día para entrenar y mejoraré mis capacidades- Sus ojos entraron en contacto y él trató de transmitirle confianza y fortaleza, cosa que ella pareció captar. Sonrieron.
-De acuerdo, de todas maneras no habrías decidido pelear mañana si no te sintieras capaz- Entonces Gaia se puso a juguetear con el fuego, encargándose de que no alcanzara a otros árboles o arbustos.
Así pasaron las horas. Demongirl dio caza a un par de conejos y el Capitán encontró algo de fruta. Cuando la carne estuvo casi lista aparecieron por el camino los otros, ya les habían alcanzado. En unos minutos, mientras comían, informaron a los otros de todo lo que había pasado y de que al día siguiente iban a pelear. Waver no le dio mayor importancia. No así su hermano que, pensativo, se llevó una mano al pelo
-No me gusta que hayáis decidido sin nosotros... pero supongo que no queda otra- Dijo el chico con tono preocupado.
-Baah, no os rayéis, el Capitán se encargará de ellos- Contestó el superhéroe con la boca llena de carne.
-Oh si, como eres 'súper fuerte'. ¿Cómo era? ¿'Por el Athletic'? Tío búscate otro lema mejor, ese da pena- Le pinchó el Guerrero.
-Calla Celestina, cuando necesite consejos de un 'cabeza taza', te avisaré.
-Bueno bueno, tampoco exageremos- Medió Eliart.
-Eso, y que sepas que mi pelo, mola- Discutieron un poco más y al final Eliart no les hizo caso, tenía cosas en las que pensar. Por ejemplo ese trasgresor..., al parecer las reglas del juego se podían alterar , eso era un dato importante. Y tenía que pensar en como mejorar sus capacidades, las otras veces que había liberado poder este acudía cuando lo necesitaba. Pero en la pelea contra Krônos no pasó nada, e intuía que aun quedaba mucho por mostrar de su potencial.
-Bueno chicos, vosotros descansad o distraeros, hoy nos quedaremos aquí todo el día y toda la noche- Eliart se levantó y se alejó del campamento. Entre unas cosas y otras al final se había hecho tarde, eran las séis. Una vez se hubo alejado los suficiente busco un árbol y liberó 'Aries'. La fuerza anaranjada el recorrió el cuerpo- Bien, comenzaré llamando los poderes que ya se manejar más o menos.
Iba a golpear cuando pensó en Gaia, 'No creo que le haga gracia' de manera que buscó una piedra grande y la golpeó con la fuerza de aries. Dejó una impresión de su puño y resquebrajó un poco la piedra. A continuación se concentró e invocó tauro. Una aura verde oscuro el rodeó esta vez, notaba la musculatura tensarse. Notó varios cambios, tauro le daba muchas más resistencia, eso era lógico, pero se movía muy despacio. Entonces recordó el enfrentamiento con Krônos... no había podido moverse con soltura. Golpeó de nuevo y esta vez destrozó la piedra. La fuerza de ambos poderes era similar, quizás aries algo más potente, pero la diferencia estaba clara. Aries le dotaba de agilidad y reflejos rápidos, mientras que tauro le proporcionaba una resistencia magnifica, a la vez que le ralentizaba.
'Si tan solo pudiera utilizar ambos poderes a la vez...' penó, frustrado. Y una chispa se encendió en su cabeza. Ya tenía la idea en mente, iba a necesitar toda su fuerza de voluntad, pero estaba decidido a hacer evolucionar su poder. Eliart siguió invocando sus poderes de manera alternativa y los explotaba al máximo, acostumbrándose a ellos y poniéndolos a prueba.
Mientras los otros ocupaban su tiempo en otras cosas y Eliart entrenaba se hizo de noche. No encontraron nada para cenar, así que devoraron lo que quedaba de fruta y el poco pan que le sobró del día anterior a Llama Helada. Después de eso todos se acostaron, menos Eliart, que volvió a su lugar de entrenamiento y prosiguió. Pero cuando llegó notó algo distinto. Sobre la piedra donde había estado practicando había algo. Se acercó y descubrió una petaca.
-Esto...- La miró y descubrió que le sonaba. La destapó y se la bebió de dos tragos. Era el vodka del Sr.Irons- Así que me ha dejado su vodka, ¿eh? Bueno, será que me ha visto aquí...
Entonces pensó en su compañero y en el detalle del vodka. Eso le dio nuevas fuerzas para seguir.
Entretanto el Guerrero se despertó de golpe. Estaba en el campamento y los demás estaban dormidos. Todos menos Waver quien estaba de guardia, fumando un cigarrillo. Se levantó y se alejó.
-Me voy a echar un meo- Dijo el chico. La otra le hizo un gesto con la mano, ni si quiera le miró. 'Joder que seria macho' pensó.
Se alejó del campamento en dirección a los árboles cuando oyó unos ruidos. ''¿Nos pueden estar atacando de noche?'' nada más venirle el pensamiento a la cabeza se agazapó entre los arbustos y recorrió el bosque con la mirada. Localizó la procedencia de los ruidos y se acercó con sigilo. Entre la vegetación visualizó a Eliart. ''¿Aun está entrenando?'' Eliart parecía estar cansado, pero una sonrisa le recorría la cara. Entonces se concentró y unas chispas azules le recorrieron el cuerpo durante un instante.
-Creo... arf... que lo... estoy... consiguiendo- Se dijo a sí mismo entre jadeos. El Guerrero decidió volver al campamento discretamente.


Lejos de los I-Men, en un edificio abandonado, se encontraba el 'Amo'. Este estaba dentro de una habitación sumida en la penumbra, situado en la cabecera de una gran mesa de metal. Había otras figuras sentadas en otras sillas, a ambos lados de la mesa. A la derecha del 'Amo' estaba el joven llamado J.J, vestido con un extraño mono negro con puntos blancos repartidos a lo largo de toda su anatomía. Mantenía una expresión neutra y apenas hablaba. En frente de él estaba sentado Shadow Walker, el chico de piel negra. Su actitud era rebelde, con los brazos cruzados sobre el pecho y mirando alternativamente a los presentes. A continuación de J.J había un chico alto, muy alto, y ademas ancho de espaldas y algo relleno. Tenía una larga coleta rubia que le llegaba a media espalda y se cubría el rostro con una máscara. Su nombre era 'El titiritero' y se hallaba sumido en un mutismo férreo. Frente a este había un chico morenito, de pelo rizado y con gafas. A primera vista parecía un chico de instituto, pero si te fijabas podías apreciar en él una sutil energía muy poderosa. Su nombre era 'Sónico' y hablaba sin parar, hilando las palabras una detrás de otra en una cadencia interminable. Su voz era potente y firme, aunque irritaba sobremanera al titiritero. Kya entró en ese momento por una puerta y ocupó su lugar frente al 'Amo', quien hizo callar a Sónico con un gesto. Se cruzó de manos y los miró uno a uno.
-Bueno, os he reunido aquí por un motivo sencillo- Hizo una pausa para volver a mirarles- Con vuestra ayuda voy a ganar el juego- Tanto el titiritero como J.J permanecieron impasibles, Sónico enarcó una ceja- Sois más o menos fuertes y me seréis útiles- Sónico no pudo pasar por alto eso.
-Un momento, yo he aceptado unirme a ti por que pareces tener cabeza, pero yo también quiero ganar esto. No pienso dejarme eliminar por tu causa, sea la que sea.
-Tienes razón, tu tienes tus propios motivos- Le atajó el 'Amo'- Pero piensa, no sabemos que hay detrás de todo esto. Estoy seguro de que los eliminados mueren- Prolongó un silencio para que todos entendiesen la gravedad de lo que decía- Si gano me encargaré de que los jefes de esto no os maten a vosotros. Eso conseguiréis si me seguís. Y pensaréis '¿y por qué no puedo ganar yo y hacer lo mismo?', fácil, modestia aparte soy más fuerte que vosotros, probablemente más que todos juntos. Así que haréis lo que os diga y así todos saldremos ganando. Además, no me fío de vosotros.
Tras las palabras del 'Amo' el silencio se extendió como una pesada manta sobre todos ellos. No lo había dicho con maldad exactamente, si no con una frialdad inhumana. Kya soltó una risita desde el otro lado de la mesa, a ella toda la situación le parecía extremadamente cómica, no sabía por qué.
-¿No hay objeciones, pues?- Preguntó desde su 'trono'. Todos se miraron pero nadie parecía dispuesto a hablar- Bien, entonces acabamos de fundar un nuevo grupo. Necesitaremos un nombre.
-Hey, ¿qué te parece el ejército de Kya? Suena bien- Propuso la mujer gato.
-Espero que sea una broma- Contestó Shadow.
-Déjala, suele decir ese tipo de cosas sin sentido- Terció el 'Amo'.
-Disculpe señor- J.J habló por primera vez- ¿Aceptaría una sugerencia?
-Claro, dinos.
-Mmm ¿qué tal los 'S-Men'?- El líder se lo pensó, le gustaba.
-Jajaja, sin duda suena bien- Los miró a todos de nuevo- Decidido somos los S-Men.
El 'Amo' se levantó para dar por finalizada la reunión cuando de repente sonaron unos golpes en la puerta. Kya fue corriendo a abrir. La luz iluminó ligeramente la penumbra y una silueta se acercó a los presentes. Se trataba de un chico de unos dieciocho años, pelo largo y aura misteriosa.
-Hola, soy la Revelación- Se presentó.


Segundo Día de juego, finalizado. Participantes restantes: 201


El Sol iluminó poco a poco el claro. Los I-Men se fueron despertando a medida que avanzaba la mañana, habían dormido algo mejor que el primer día. Eliart tardó más que los otros en levantarse, al fin y al cabo se acostó muy tarde y estaba agotado. Faltaba poco para que el astro alcanzase el cenit, así que intentaban preparase para la batalla.
-Esta vez tengo que luchar- Declaró Llama Helada, no soportaba haberse perdido la batalla anterior.
-No te preocupes, les daremos la paliza de su vida- Dijo el Capitán forzando una sonrisa. Todos podían sentir la tensión ante el inminente encuentro.
Demongirl se entretenía realizando una serie de estiramientos y ejercicios para mantenerse en forma, Gaia, por su parte, meditaba sentada entre varios árboles para calmar su espíritu y llamar a la naturaleza. El Guerrero y el Capitán parecían estar discutiendo tácticas de combate. Eliart miró el Sol, faltaba poco para el encuentro y el Sr.Irons no volvía. Llama Helada parecía preocupado mientras hablaba con su hermana.
-...y pase lo que pase, no luches- Dijo el chico. La otra asentía sin darle importancia a lo que decía su hermano.
-Tranquilo, estará a salvo- Insistió ella.
Eliart se preguntó de que estarían hablando cuando, de repente, notó una presencia amenazante. Lo enemigos habían llegado. Alzó la mano y llamó:
-¡I-Men, al ataque!- Gritó bien alto. Demongirl también había percibido a los enemigos, de manera que acudió junto a Eliart. En apenas unos instantes todos los demás estaba preparados junto a ellos.
De entre los arbustos aparecieron los enemigos, con Krônos al frente. Parecían estar descansados y preparados para la batalla, el trasgresor tenía una extraña mueca de satisfacción en su cara mientras que el ilusionista parecía enfadado. Esta vez el ambiente tenía una extraña tensión. Centella se adelantó y arrugó el entrecejo.
-Vaya, parece que vuestra caballero de brillante armadura ha desaparecido- Se mofó. A Eliart el comentario le molestó especialmente- Y traéis nuevos reclutas ¿eh? No será problema.
-No te abalances- Ordenó Krônos- El líder ha sido claro. Trasgresor, prepara la 'Arena'.
-Ahora mismo- El trasgresor sonrió con malicia al tiempo que llamaba a sus dados. Los I-Men se extrañaron, ¿de manera que estos tipos tenían un líder?. Fue entonce cuando Demongirl advirtió la presencia de otra persona.
-Hay alguien más detrás de ellos, haríamos bien teniendo cuidado, probablemente se una a la batalla después, pero rezuma hostilidad por los cuatro costados- El Capitán Vasco asintió, él también lo había notado. El trasgresor lanzó sus dados antes de que hicieran nada y en seguida notaron las cadenas alrededor de ellos, habían entrado de nuevo en las reglas especiales.
-Vaya- Dijo el hombre mirando el resultado, los dados marcaban '1' y '2'- Un área de combate, un enfrentamiento doble- Dio una palmada y los dados brillando volaron hacía su bolsillo de nuevo. Entonces un gigantesco cubo apareció frente a ellos. El área era bastante grande.
-Muy bien, yo pelearé primero- Dijo el ilusionista, rápido. Krônos lo evaluó con la mirada.
-Está bien, entonces Violeta, irás con él- La chica parecía satisfecha.
-Perfecto, nada mejor que pelear al lado de mi nene- Contestó ella agarrándole un brazo al ilusionista. Y entonces ambos atravesaron la pared transparente del 'cubo de combate' y se prepararon para pelear.
-Bien, tengo cuentas pendientes con ese 'ilusionista'- Explicó Demongirl al tiempo que entraba en el área- Yo lucho- El capitán iba a adelantarse cuando Llama Helada le paró con el brazo.
-Déjame por favor, ayer no pude pelear, y puesto que los enemigos son una pareja, ¿qué mejor que otra para contrarrestarlos?- Todos menos Gaia y Waver, que ya lo sabían, se sorprendieron tanto que no supieron que decir. Entonces Llama entró en el área y se puso al lado de Demongirl, en actitud de pelea.
-Muy bien, los preparativos están listos... esta vez la pelea...- Anunció el trasgresor mientras se frotaba las manos-... ¡será hasta que ambos contendientes de un mismo equipo queden eliminados, que comience la pelea!
Violeta se concentró y juntó las manos para preparar su poder. Demongirl sacó su espada desde el principio y la agitó en el aire.
-Bien esto será un dos contra dos, no me decepciones cariño- Dijo ella arrastrando la última palabra.
-No pensaba hacerlo- Contestó Llama Helada, sonriente.
El ilusionista se adelantó y de repente pasó algo extraordinario, su imagen se volvía borrosa por momentos, como si de un holograma se tratara. Entonces aparecieron tres ilusionistas donde antes solo había uno.
-Esta vez experimentaréis mi poder en su máximo esplendor, por algo soy 'El ilusionista'- Proclamaron al unísono los tres cuerpos- Esto será más bien un cuatro contra dos.
-Dejémonos de charla- Dijo Demongirl lanzándose a por los enemigos. Estos se desvanecieron en el aire y reaparecían a su alrededor. Ella lanzaba tajos siguiendo sus instintos, y estuvo varias veces apunto de alcanzar alguno de los cuerpos, pero eran bastante más ágiles de lo que parecían a simple vista y uno de ellos logró alcanzar a golpear a la chica débilmente en la cara- ¡Bastardo!- Rugió enfurecida al tiempo que redoblaba su velocidad. La espada alcanzó finalmente a un enemigo, pero justo en el último momento una fina barrera violeta salvó al ilusionista.
-¡Yo me encargo de la chica!- Llama Helada corrió en dirección a Violeta mientras el aire se enfriaba a su alrededor y su piel se volvía más pálida. Estiró el brazo y lanzó un largo y denso proyectil de hielo con forma puntiaguda. Violeta levantó una gruesa barrera que paró el ataque.
Demongirl saltó hacía atrás para ganar algo de tiempo, pero dos de los ilusionistas la mantenían ocupada, de manera que no podía concentrarse. Entonces el tercer cuerpo se materializó de golpe en la espalda de Llama Helada
-¡Cuidado!- Gritó ella, pero Llama no tenía tiempo de volverse. El ilusionista asestó un fortísimo golpe en la espalda del joven. De repente el enemigo aulló de dolor, alrededor de Llama Helada una fina armadura de hielo le protegía la espalda, casi seguro la había creado en el último momento.
-Ahora verás- Dijo el I-men y, sin darle tiempo al otro a reactivar su poder, formó con rapidez un martillo de hielo en su brazo derecho. Giró sobre si mismo y arreó un fuerte golpe- ¡Mazo helado!- Gritó llevando al otro por los aires. Violeta intentó levantar una barrera para defender a su novio, pero la velocidad de Llama Helada fue superior. Los otros dos cuerpos del ilusionista acusaron también el golpe y retrocedieron un segundo, de manera que Demongirl tuvo tiempo de golpear a uno de ellos bien fuerte. El otro se desvaneció en el aire para reagruparse.
-Llama Helada, parece que comparten el dolor- Dijo la chica mientras preparaba su espada para el siguiente ataque. Entonces los ilusionistas se reagruparon en torno a Violeta mientras una gruesa barrera les rodeaba. Demongirl se acercó a su compañero aprovechando el respiro- Tenemos que detener a Violeta la primera, es la que forma las barreras y les protege.
-Hay que pensar una manera de romper sus gruesos muros defensivos- Meditó el chico desde su altura. Demongirl enfundó la espada sonriente.
-Tengo un plan, escucha- Y entonces le susurró algo al oído. El chico escuchaba atentamente a la vez que se formaba el esbozo de una sonrisa.
-No está mal- Concedió él, pero entonces miró preocupado a su chica- pero es arriesgado.
-Lo sé, pero es lo que se me ha ocurrido, ¿me sigues?- Preguntó ella con aire coqueto.
-Vamos allá.
Los enemigos también parecían haber acabo de debatir sus planes y todos se prepararon para reanudar la batalla. Demongirl levantó su brazo derecho al cielo al tiempo que exclamaba: ''¡Portadora de luz, 'Destello'!''. En su mano apareció una espada dorada que blandió con energía. Los enemigos la miraron con curiosidad, pero la ignoraron y desaparecieron para aparecer justo sobre ellos, preparando un ataque.
-¡Adelante!- Dijo Llama Helada lanzándose a por Violeta mientras formaba una gigantesca lanza de hielo con sus brazos. Los ilusionistas no se esperaban que dejara sola a Demongirl, pero viendo el peligro de su compañera volvieron a saltar en el espacio para situarse frente al chico formando un muro impenetrable y chocando todos contra él al mismo tiempo- Aghhh- Llama Helada acusó el golpe pero, sin distraerse, extendió sus brazos y los atrapó a todos con hielo, inmovilizándolos- ¡Ahora!- Gritó.
-¡Actívate espada!- Y entonces el arma de Demongirl brilló como el mismo Sol durante unos instantes, dejando cegados a todos menos a Llama Helada que estaba de espaldas y a la propia Demongirl. Aprovechando la confusión del destello la chica salió como una bala a por Violeta, la táctica de distracción había funcionado a la perfección.
Cuando llegó a la altura de la otra chica aprovechó el impulso de la carrera y levantó el brazo derecho. Llamó a la energía que había sentido el día anterior y su brazo, desde la punta de los dedos hasta el hombro, se cubrió de escamas negras y relucientes como diamantes oscuros. Violeta logró verla y en apenas un instante levantó su más fuerte barrera. El puñetazo de Demongirl golpeó como un potentísimo ariete y logró resquebrajar las defensas. Violeta soltó un leve suspiro.
-No te alivies aún- Gruñó Demongirl usando todas sus fuerzas para atravesar la barrera, que se rompió en mil pedazos, y agarrando a la otra por el cuello de la camiseta- Mi puño demoníaco lo atraviesa todo- Y entonces aplastó a Violeta contra el suelo con toda su violencia, quitándole una vida. En ese momento los ilusionistas se recuperaron de la ceguera temporal y vieron lo que estaba pasando. Usando la fuerza de los tres combinada lograron zafarse del hielo y, rápidos como nunca, acudieron en ayuda de su novia.
Demongirl no se percató de la presencia de estos hasta que fuer tarde, le golpearon los tres a la vez, haciéndola caer y obligando a su brazo a volver a al normalidad. Uno de ellos la sujetó por la espalda aprovechando que estaba aturdida y comprobó que eran fuertes. Los otros dos le lanzaban puñetazos uno detrás de otro en el estómago. Demongirl escupió sangre mientras intentaba recuperar el control, pero estaba muy machacada. Llama Helada se lanzó para socorrerla, pero un muro le rodeó. Violeta le había encerrado en una barrera.
-Mis muros no solo defienden, también atrapan- Dijo por lo bajo, rencorosa. Desde la distancia Llama Helada observó impotente como Demongirl perdía su segunda vida... a este paso... la eliminarían. 'Mierda, necesito poder, y lo necesito ya' -pensaba angustiado.
Eliart y los demás miraban encadenados todo el espectáculo. Lo peor de todo era no poder intervenir y ver como tus aliados lo pasaban mal. Entonces Eliart se lamentó de haber decidido quedarse a luchar.
-Mierda... que he hecho- Dijo por lo bajo. Entonces el Guerrero ahogó un grito en su garganta.
-¡Mirad a Llama Helada!- Exclamó con urgencia.
Y todos se fijaron. La mirada del chico estaba puesta en Demongirl y el frío había abandonado su piel. Ahora el aire se agitaba furioso a su alrededor, el pelo le ondeaba y tenía los puños cerrados en un gesto de ira contenida. Sin previo aviso estalló en llamas que impregnaron todo su cuerpo y caldearon el ambiente a una velocidad pasmosa. Violeta se cubrió con un brazo para protegerse del fogonazo y del calor.
-¿También controla el fuego?- Su voz sonaba desesperada. Los ilusionistas se giraron para ver lo que pasaba y vieron asombrados arder al otro. Demongirl sonrió.
-Habéis hecho enfadar a mi 'cariño', vais a arder hasta los huesos- Dijo al tiempo que se reía.
Entonces las cosas pasaron muy rápido. Llama Helado hizo explotar su poder y la barrera que le contenía estalló produciendo una ola de calor. Se lanzó como una bola de fuego furiosa a por Violeta, que gritaba por la impresión, incapacitada para hacer más barreras. Los ilusionistas saltaron para luchar contra la nueva amenaza llameante, pero Llama Helada había agarrado por el cuello a la contrincante y la levantaba del suelo, quemándola y abrasándola. Los gritos eran espeluznantes. Los tres cuerpos del ilusionista intentaron socorrer a su chica, pero cada vez que se acercaban se quemaba y tenían que retroceder. Finalmente la última vida de Violeta se terminó y desapareció. La voz del jugo resonó.
'Jugador: Violeta. Poder: Creación de barreras y muros de contención. Vidas: 0. Estado: Eliminada'
El ilusionista reprimió un insulto y miró al otro chico con rabia.
-Cúbrete Demongirl- Dijo en un susurro. Llama Helada entonces llamó a todo su poder y llenó todo el área de gigantescas llamas que consumían todo, procurando no hacer daño a su aliada.
El ilusionista se vio entre la espada y la pared y, para evitar un daño multiplicado por tres, volvió a unificarse en un solo cuerpo, lo que no quita que igualmente perdiera una vida a causa del fuego. 'Mierda, ha este paso yo también me abrasaré' pensó. Y entonces se fijó en Demongirl, que permanecía con los ojos cerrados a salvo en un rincón de todo aquel infierno, y se teletransportó hasta ella y la cogió por la espalda. Demongirl gritó y Llama Helada detuvo su ataque.
-La tengo como rehén, así que ahora, haz lo que te diga- Gritó el ilusionista. El alto joven le miró y mientras las llamas de su cuerpo se extinguían no pudo contener la risa- Pero, ¿qué te hace tanta gracia?
-La próxima vez, elige mejor a tu rehén...-Contestó Llama Helada mientras se limpiaba una lágrima con el dorso de la mano. En ese instante Demongirl se deshizo de la llave y le retorció la muñeca. Rápida como un rayo atravesó con su espada el pecho del enemigo.
-¿Cómo...?- Tuvo tiempo de decir el ilusionista mientras perdía su última vida y desaparecía. La voz, otra vez, dijo.
'Jugador: El ilusionista. Poder: Saltar en el espacio y crear replicas. Vidas: 0. Estado: Eliminado'
Y entonces Llama Helada y Demongirl se relajaron. ¡Había ganado el primer asalto! Todos los I-men celebraron la victoria con gritos de alegría. Centella se mordió el labio inferior, Krônos permaneció impasible ante la derrota. El trasgresor los miraba con recelo mientras decía:
-Abandonad el área- Miraba lo dados- Preparaos para la siguiente batalla- Añadió entre dientes mientras los lanzaba.
Llama Helada y Demongirl salieron del área y celebraron la victoria con el resto. Las cadenas invisibles les ataron impidiéndoles moverse. Los dados giraron y marcaron '2' y '4'. El trasgresor se sorprendió.
-Dos áreas, cuatro combatientes- El Guerrero contó, no eran suficientes.
-¿Cuatro en cada área?- Preguntó Eliart.
-No, cuatro combatientes a repartir entre las dos áreas- Contestó el trasgresor sonriente. Parecía tramar algo.
Entonces se crearon dos cubos, uno de tamaño considerable y otro más pequeño al lado. El líder del equipo enemigo se acercó y se metió en el área pequeña. Una capa con capucha ocultaba su rostro.
-Pelearé solo- Dijo sombrío, de manera que Krônos Centella y el trasgresor entraron en el otro área.
-Adelante- Gritó Krônos- Escoged a vuestro participantes.
Los I-men se miraron, ¿quién debería pelear?


Lejos de allí en la oscura sala la figura que se había hecho llamar 'la revelación' entró y se sentó en la mesa del 'Amo'. Shadow lo miraba con abierta curiosidad, J.J en cambio, lo miraba más vigilante, atento a lo que pudiera hacer. El titiritero ni si quiera se fijó en él. Sónico en cambio no pudo evitar empezar a hablar automáticamente.
-¿Y quién eres tu?¿qué quieres?¿qué haces aquí?- Preguntó atropelladamente. Kya miraba desde la puerta, divertida. El 'Amo' escrutó al nuevo con la mirada.
-Sónico, cállate anda- Ordenó mientras se sentaba de nuevo- Bueno amigo, ¿cómo te llamas? Y, más importante, ¿qué te trae a mi humilde guarida?
-Como ya he dicho, soy Revelación- Contestó el recién llegado con un aura de misterio. Llevaba una larga túnica marrón alrededor del cuerpo y tenía cierto aire filosófico- Deseo unirme a tu equipo, la providencia así lo dictamina- El 'Amo' no pudo evitar reírse a carcajada limpia.
-Jajaja, vaya, veo que eres uno de esos místicos o algo así- Juntó las manos y fijó su mirada en el nuevo- Supongo que una ayuda nunca está de más. Bienvenido a los S-Men, Revelación.
-Gracias- Revelación asintió con gesto pesaroso y sacó unas fotos de su túnica- Entonces debo advertir de este grupo. Son fotos de ellos, han estado moviéndose desde el primer día. Pueden ser peligrosos. Mi poder dice que debemos enfrentarlos ahora. El destino así lo quiere- Terminó elevando las manos al cielo.
El 'Amo' observó detenidamente las fotos. En una de ellas un joven con el pelo a lo tazón miraba una PSP; en otra un hombre hecho y derecho vestido de rojiblanco embestía con un escudo. Había una de dos chicas más o menos jóvenes, una rubia y vestida de verde y otra morena y vestida de negro cuero. Había más fotos, pero una le llamó la atención. La cogió y miró detenidamente. Se trataba de un joven con el pelo oscuro y sonrisa carismática, desprendía energía solo con su mirada. Desde luego eran numerosos y podían representar un peligro. El 'Amo' sonrió:
-Bien, parece que tienes razón, será mejor encargarse de ellos cuanto antes.
-Gracias por su sabia decisión- Revelación se relajó entonces y señaló la foto con un dedo- Ese es especialmente peligroso.
-Lo tendré en cuenta. ¿Sabes quienes son?
Revelación desveló una sonrisa de oreja a oreja.
-Claro, se hacen llamar... los 'I-Men'.

Capítulo 3 - 'Los I-Men contra...'


 Aquella noche nuestros amigos durmieron con dificultades. El primer día de juego los había dejado exhaustos y no estaban acostumbrados a dormir en el suelo, a pesar de ello, descansaron fruto del cansancio. Al día siguiente, se despertaron con ánimos y decidieron continuar andando. Se encontraban en una zona frondosa pero llana, con numerosos árboles y arbustos.
-Buff tío, cómo se nota que nunca te quitas ese uniforme- Dijo el Guerrero Celeste refiriéndose al olor del traje del Capitán Vasco.
-¡Estúpido cretino, lo llevo siempre porque son los colores de mi Athletic y forman parte de mí!-Contesto airado el Capitán Vasco defendiéndose del comentario de su amigo.
-Bah, menuda forma de justificar el no cambiarse de ropa ¡Eres un friki del fútbol, tío!
-Al menos yo no paso 6 horas seguidas jugando con una estúpida máquina, ¡éso si que es ser friki!- Remató el Capitán.
Siguieron un rato discutiendo como de costumbre, a la vez que andaban. El Sr.Irons, que estaba al lado, se estaba cansando de una discusión en la que parecía que combatían por ver quién era el más friki de los dos, así que decidió avanzar poco a poco hacia donde estaba la intrépida Demongirl.
Demongirl estaba unos pasos delante del resto del grupo y se la veía pensativa y cabizbaja. En parte todavía estaba algo esquiva con la idea de unirse a esos chicos que habían hecho enfadar a su hermana y aparte, algo parecía preocuparla. Eliart iba también delante del grupo, aunque no tanto como Demongirl. Pensaba en silencio en el día anterior, en todo lo que había supuesto y en cómo sería este nuevo día. En el fondo, a pesar de lo arriesgado del “juego”, se sentía muy emocionado y estaba deseando conocer más acerca de todo lo que veía, se suscitaba continuas preguntas que le hacían parecer que estaba en Babia. Por su parte Gaia, Llama Helada y Waver iban atrás del todo y, tras un rato andando sin descanso, Waver se tumbó en el suelo.
-¿Qué ocurre Waver? Tenemos que seguir avanzando- Dijo Gaia, al tiempo que trataba de levantarla.
-Id vosotros. Yo paso, necesito seguir durmiendo- Explicó Waver, despreocupada. Al tiempo que decía ésto, Llama Helada hizo gestos a los de delante para que parasen. El Guerrero Celeste y el Capitán Vasco que eran los que más cerca estaban se aproximaron.
-¿Qué pasa aquí? - Preguntó el Guerrero.
-Pues nada, que me voy a quedar aquí. Necesito seguir durmiendo - Repitió Waver, a la vez que sacaba un cigarro del bolsillo del pantalón.
-Vaya ,mira que eres debilucha ¿eh?- Dijo el Capitán mirándola de arriba abajo y lanzándole una sonrisa.
''Ahora que me fijo, es mono''. Pensó Waver y se dispuso a contestar el comentario, algo picada:
-En realidad soy más fuerte de lo crees... ¡Lo que pasa es que no me apetece andar, estoy vaga!-Concluyó, sacando la lengua.
-Bueno, me quedaré con mi hermana. Cuando esta niña se duerme pueden pasar días hasta que se despierte- Comentó Llama Helada, incitándoles a continuar- Os alcanzaremos en cuanto sea posible, seguid rectos pos este camino.
-De acuerdo, así haremos ¡Hasta luego!- Se despidió Eliart, que también se había acercado al ver que tardaban en avanzar. Tras ésto, el resto de los I-Men continuó su marcha.
De pronto, Eliart escuchó un extraño ruido entre los matorrales de la zona; algo así como un chispazo. A los pocos segundos, volvió a escuchar otro. Esta vez fue potente y... más cerca. Comenzó a preocuparse mientras miraba alrededor: Gaia estaba riéndose de los comentarios del Guerrero Celeste y el Capitán Vasco, integrándose un poco. No era posible que hubieran oído nada, así que parecía que era sólo cosa suya, con lo que prefirió no alarmar a nadie. Por su parte, David Irons, se acercó a Demongirl que parecía seguir en su mundo, ajena a todo cuanto había a su alrededor.
''Ahora que no está Llama Helada no tengo que tener cuidado con él jeje'', pensó el Sr.Irons mientras se acercaba. Al verla con la cabeza mirando al suelo y un rostro triste, habló con ella decidido:
-Ho-hola- Saludo con voz entrecortada,cosa que no le caracterizaba con la mayoría de las chicas- ¿Estás bien? Te veo un poco apagada desde esta mañana.
-Humm... sí, la verdad es que estoy bien... simplemente estoy pensativa, nada más. Gracias por preocuparte eres muy majo, pero ahora necesito estar sola- Respondió sincera Demongirl, dejando más o menos contento al Sr.Irons, que se alejó para dejar que siguiera inmersa en sus pensamientos.
El paseo continuó con normalidad durante un buen rato. Sin embargo, Eliart volvió a notar que algo raro pasaba alrededor. Afinó el oído, salió de sus pensamientos y volvió a oír un chispazo que parecía acercarse. ''Dos veces ya es demasiado raro, debería comentárselo a alguien... no puede ser sólo cosa mía''- Eliart vio que Demongirl estaba cerca de él y se dispuso a comentarle lo que sucedía.
-Oye.. oigo ruidos extraños y llevo un rato así, no se si es sólo sensación mía. Se trata de una especie de chispazo... da la impresión de que se mueve rápido y parece que se va acercando. Miro a todos los lados y no veo a ningún desconocido, con lo que me estoy empezando a preocupar. Bueno, tal vez esté paranoico, no me hagas mucho caso- Concluyó Eliart que no quería asustar a Demongirl con sus rarezas.
-Oh ¿Tú también lo notas? Vaya, empecé a pensar que estaba alucinando. Sí, sí, es como un chasquido a veces fuerte, a veces leve, pero casi siempre constante y en movimiento. Llevo un rato notándolo y no he dicho nada para no preocupar, pero la verdad es que me resulta sospechoso-Respondió Demongirl haciendo ver a Eliart que no era el único que lo sentía.
Mientras hablaban, el ruido se hacía cada vez más intenso y cercano. De repente, un chico se materializó frente a nuestros héroes. Era un joven de altura media, con una chupa de cuero y unas gafas de sol que le daban un aspecto gamberro. Por lo demás parecía muy normal. Eliart y Demongirl se sorprendieron de la llegada inminente de este desconocido. ''¿De donde narices ha salido?''- se preguntaba Eliart, aunque poco importaba. En ese momento oyeron el chasquido de un modo más claro que nunca. Se oía entre los matorrales que estaban detrás del Capitán Vasco, pero antes de que pudieran decir nada, una figura apareció detrás del Capitán. Llevaba un look muy distinto del otro chico: Era rubio y alto y llevaba un chándal y unas deportivas.
-Vaya vaya, ¡mira que panda de pringados!- Dijo el chico hablando tan rápido que muchos no le entendieron, entonces otra figura salía de los matorrales. Se trataba de una chica que tenía el pelo negro y recogido en una gran coleta. Tenía pinta de tener temperamento y aparentaba unos 18 años.
-¡Vas a insultar a quién yo te diga chico!- Respondió el Capitán Vasco, mostrándole su escudo en señal de combate, a la vez que se preparaba para lanzarse a la lucha. El Guerrero Celeste también se estaba preparando para un posible combate. Sin embargo, sintió un escalofrío en su espalda y se volvió para mirar atrás. Pudo ver como dos siluetas que se acercaban a buen ritmo, una por la derecha y otra por la izquierda. El de la izquierda era un hombre de aspecto maduro, pelo castaño y una sonrisa de oreja a oreja que daba más miedo que risa. El de la derecha era un chico más joven con el pelo azul y un rostro muy serio.
-Genial, estamos rodeados- Dijo Eliart al verles avanzar- No hay escapatoria.
El hombre de aspecto maduro y sonrisa burlona se acercó hacia el grupo y se fijó en el Capitán Vasco.
-Vaya vaya, no me dijeron que en éste juego había monos de feria vestidos de payasos- Le dijo al Capitán- ¿Te lo regaló tu mamá en tu comunión?
-¡Te voy a hacer trizas estúpida careta sonriente!- Gritó impulsivo el Capitán Vasco a la vez que le propinaba un fuerte puñetazo en la cara.
-¡Agg! Duele, ¡pero sigo manteniendo que eres un payaso!- Reiteró el hombre- Por cierto, me presento, me llaman el Trasgresor y has caído en mi trampa ¡jajaja! Ahora que me has golpeado has activado mi poder y jugaremos con mis normas.
Tras decir ésto, el Trasgresor metió las manos en sus bolsillos y sacó dos dados. Mientras lo hacía, los I-Men vieron que no podían mover ni un sólo músculo de su cuerpo. Se encontraban totalmente paralizados y se sentían fuertemente atados al suelo por unas cadenas invisibles. La sensación era tan fuerte que las cadenas parecían de verdad. Los dos dados marcaban '1' y '3'. Una vez caídos al suelo, a pocos metros de los dados surgió un gran cubo transparente con una amplia galería en su interior que levantó ligeramente el polvo. Después de aparecer el misterioso cubo, los dados brillaron durante unos instantes y volvieron al bolsillo del Transgresor levitando.
-¡Efectivamente necios, mi poder consiste en la capacidad de crear e imponer unas normas lo que me permite crear todo tipo de juegos macabros para divertirme a costa de los oponentes! Mis normas se imponen necesariamente por medio de esa sensación de estar encadenados y paralizados que os atrapa. Si queréis escapar a esas “cadenas” tendréis que aceptar mis reglas. Bien, el dado ha indicado 1 y 3, así que tres de vosotros entraréis a ese cubo y lucharéis contra tres de “mis hombres”- Al decir ésto el chico serio del pelo azul saltó con cara de enfado:
-¿“Tus hombres”?¿Desde cuándo somos “tus hombres”? ¡Déjate de chistes e historias y comencemos a pelear!- Bramó de un modo impulsivo.
-Tranquilo Krônos- Que así se llamaba el chico del pelo azul- Era una broma- Dijo el Trasgresor y continuó su explicación pero algo más deprisa, ya que no quería enfadar a su amigo- Las reglas son sencillas; Entraréis a luchar una batalla 3 contra 3 en la zona que acabo de crear. Cada vez que uno pierda una vida, deberá salir del campo de batalla y retirarse- Y emocionado gritó: ¡LA BATALLA COMIENZA!
-Veamos ¿quién entrará a la zona de combate?- Preguntó Eliart y, mientras lo hacía, vio las caras del Capitán Vasco y Demongirl que estaban ya mirando el “área de juego” con ganas de pelea .
-Yo iré con ellos, ya he descansado lo suficiente- Confirmó el Guerrero Celeste a Eliart.
-De acuerdo tío, ánimo ahí dentro no sabemos lo que puede pasar.
-Tranquilo tío jajaja, estaré bien- Contestó a la vez que le mostraba el colgante con la piedra que Eliart le había dado.
Tras decir ésto, los tres entraron en el “área de combate” y fueron liberados de las cadenas que los paralizaban. Sabían que sería duro, ya que perder significaba salir con una vida menos. Del otro grupo entraron la chica, que se hacía llamar Violeta, el rubio deportista, al que llamaban Centella y el chico de aire macarra, llamado el Ilusionista.
Al comenzar la batalla, Demongirl se lanzó rápidamente sobre Violeta, tratando de golpearla con sus puños.
-¡Recibe mi premio!- Dijo Demongirl mientras la atacaba ferozmente con su puño. Pero en el momento inmediatamente anterior a que pudiera golperarla, Violeta extendió los brazos y se generó a su alrededor una extraña barrera redondeada de color violeta que la sirvió tanto para protegerse como para atacar a Demongirl. Mientras tanto el Guerrero Celeste, más calmado, empezó a estudiar a su rival. Centella tenía la habilidad de lanzar rayos.
''Bueno, supongo que el viento podrá hacer algo frente a sus rayos''. Centella comenzó lanzando un rayo hacia el Guerrero Celeste, que logró esquivarlo de un salto a la vez que movía su brazo derecho y generaba una fuerte corriente de viento, que golpeó a Centella levemente. “Tengo que generar una corriente de viento más potente para dañarle”- Se dijo motivándose a sí mismo. Comenzó entonces a investigar y a emplear el viento que iba generando de casi todas las formas posibles: Creó un tornado para protegerse de los rayos de Centella, empleó el viento como impulso para golpear cuerpo a cuerpo. Por su parte Centella hacía lo propio con el rayo, aunque parecía conocer mejor sus habilidades.
La batalla estaba muy igualada ya que la fuerza y la velocidad de ambos rivales era muy similar y ninguno parecía amedrentarse.
El Capitán Vasco, por su parte, se abalanzó sobre el ilusionista, quien al verle acercarse se teletransportó varios metros atrás.
-Anda eres rápido- Dijo el Capitán Vasco asombrado de encontrar un rival a su altura en velocidad.
-Sí, lo soy- Contestó de forma serena. No parecía mal tipo simplemente un chico más del juego que luchaba por sobrevivir.
-¡Je, pero nadie puede con las pelotas de un Vasco!- Y dicho ésto se lanzó locamente hacia él tratando de arrearle en la cara. El Ilusionista contaba con que su rival era muy impulsivo, así que esperó el momento adecuado para 'saltar'. En el momento adecuado se transportó a la espalda del Capitán.
-¡Mi turno!- Gritó a la vez que golpeaba con ambas piernas a la espalda del Capitán, logrando tomar impulso y hacer que el Capitán Vasco perdiera el equilibrio. De nuevo se apareció frente al Capitán con intención de sorprenderle con los puños. Sin embargo, el escudo de la Ikurriña paró su golpe en seco, e incluso hizo daño al Ilusionista en la mano- Joder, que duro está el escudo- Dijo soplándose la mano.
-Bah, no has visto nada. ¡Vamos Patxi!- Se animó mientras le acertaba el primer golpe en la cara al Ilusionista.
Mientras tanto, Demongirl continuaba tratando de derribar la barrera y no paraba de hacerse daño con cada intento, el brazo derecho se le estaba empezando a cansar.
-Grr, ¡tengo que romper esa barrera, me está haciendo perder la paciencia!- Enfureció Demongirl y desenvainó la espada. ''Claro, la espada. Tenía que haberla usado desde el principio, ahora sabrá lo que es bueno...''. Pensó a la vez que se lanzaba hacia ella espada en mano. Violeta al verla no se movió ni un milímetro y mantuvo la calma. Su rostro expresaba algo de frialdad y parecía una persona complicada en sus relaciones con los demás, sin embargo miraba con preocupación el combate entre El Ilusionista y el Capitán Vasco: ''Muévete como tú sabes, nene'' animaba mentalmente a su compañero, a la vez que seguía con los brazos extendidos esperando a Demongirl- ¡Rómpete!- Le dijo Demongirl a las barreras a la vez que la espada trataba de cortarlas. Al intentarlo, Violeta acercó sus manos extendidas y la barrera aumentó su tamaño, hiriendo a Demongirl y haciendo que la espada cayera de sus manos por el efecto del impacto y rodara. Mientras estaba en el suelo, Violeta se la acercó lentamente. Parecía dispuesta a rematar.
Entre tanto el Ilusionista, tras haber recibido el primer puñetazo del Capitán Vasco, había aprendido la lección y comenzó a saltar en el espacio mucho más alto y más rápido. Por suerte para él, “el cubo de combate” era bastante espacioso y elevado. Sus largos saltos y su velocidad desconcertaban por completo los ojos del Capitán, que se iba poniendo cada vez más nervioso por no poder pillarle. Parecía que iba dando golpes de ciego. Tras esquivar al Capitán, el Ilusionista apareció justo detrás de la derribada Demongirl, puso cara chulesca y miró a Violeta.
-Qué, ¿esperabas a que te echara una mano, nena?- Preguntó mientras trataba de sacar músculo para impresionarla.
-Exacto nene, toda tuya- Le contestó Violeta insinuante. El Ilusionista hizo caso de su sexy compañera y cogió a Demongirl del suelo y la puso en sobre sus hombros. Demongirl trataba de levantarse pero no tenía apenas fuerzas.
-¡Eh tú, deja a Demongirl en paz , esto no va con ella!- Exclamó el Capitán Vasco.
-Humm, vaya ¿no sabías que se trataba de un juego en equipo?
-¡Probarás de nuevo mis puños, chulito!
-Bueno... tu verás lo que haces, su vida ahora depende de mí- Comentó alegremente señalando a Demongirl que yacía aún en sus hombros. ''¿Qué hago? Si la tiene de rehén no puedo partirle la cara, ¡qué rabia!''- Se lamentó el Capitán que no contaba con ello.
El Guerrero Celeste, que continuaba luchando con Centella en un combate de continuos esquives y aciertos, oyó las palabras del Ilusionista y pensó en hacer algo para ayudar a sus compañeros.
-Tengo que librarme de este plomo durante un rato, ¡Los I-Men están en peligro!- susurró en voz baja y tono responsable. Centella se acercaba hacia él, contrajo su brazo y generó una fuerte descarga que el Guerrero Celeste logró esquivar a duras penas.
''Buff, por los pelos. Y ahora... espero que mi plan funcione''- Se decía a sí mismo con la esperanza de poder llegar a donde se encontraban sus amigos. El Guerrero Celeste comenzó a generar una fuerte corriente de viento alrededor suyo y cuando sintió que le rodeaba por completo comenzó a dar vueltas cada vez más rápido y con una sonrisa en la cara. ''¡ Funciona!'', pensó. Se había rodeado de una esfera de viento que giraba cada vez más y más rápido. Veloz se lanzó envuelto en un torbellino sobre Centella, a quien pilló desprevenido. Engulló a su enemigo en la corriente de aire y el propinó un duro golpe que le lanzo varios metros atrás y le dejó aturdido.
-Jujuju bueno ,dale las gracias a tu amiga, pues por su culpa, ¡te haré morder el polvo!- Dijo El Ilusionista dispuesto a teletransportarse sobre su enemigo. Repentinamente se vio rodeado por un fuerte viento y comenzó a girar sobre si mismo- ¡Ahh, qué mareo! ¿Qué está pasando?- Estuvo unos segundos atrapado por el inesperado remolino. Al rato, el remolino se despejó y El Ilusionista, que seguía un poco mareado, notó que faltaba algo: ¡Demongirl, había desaparecido de su hombro!
-Deja de buscar idiota, ¡ahora está con los I-Men!- Clamó desde su espalda la voz del Guerrero Celeste, que sostenía a Demongirl derribada entre sus brazos. Demongirl se removía continuamente de sus heridas y parecía que se recuperaba poco a poco. El Guerrero Celeste decidió dejarla en el suelo- Eres una chica muy valiente. Te pondrás bien enseguida- Dijo para animarla.
-No esperaba menos de ti Celestina- Le saludó el Capitán Vasco impresionado- ¿Les damos caña?
-¡Sí, se van a enterar!- Se motivó el Guerrero Celeste.
-Vaya no volveré a caer en esos trucos- Exclamó Centella, que por fin había reencontrado a su principal oponente.
-¡Je, sigamos!- Sonrío el Guerrero lanzándose a por él.
-¡Compañeros, están débiles. Atacad con todas vuestras fuerzas y yo os cubriré con mi gran barrera!- Sugirió Violeta esta vez estirando y acercando sus brazos, creó una barrera impenetrable y rígida formada por 4 capas, dos más que la anterior.
-Vaya, increíble- Se asombró el Capitán Vasco al ver las barreras- Jamás he visto algo parecido.
-Bueno, no lo verás mucho tiempo más- Dijo el Ilusionista que había aprovechado el asombro del Capitán Vasco para llegar hasta él. Antes de saltar sobre nuestro héroe, el Ilusionista sintió que algo le rasgaba su chupa de cuero y vio como las mangas de desprendían del resto de la chupa-¿Quién coño ha roto mi preciosa chupa?- Se volvió detrás violentamente. Pudo ver una espada que aún tenía trozos de la chupa sostenida por una figura estilizada y con curvas, que estaba un poco magullada por los golpes y son sangre en el labio pero que parecía dispuesta a pelear: Se trataba de Demongirl, que miró a su compañero y dijo
-Capitán, déjame éste a mí, aún me quedan fuerzas. Tú ve a destrozar a Violeta.
-¡Entendido Generala!- Dijo el Capitán conforme y corrió hacia Violeta, que seguía igual de fría que siempre.
Por su parte, el Guerrero Celeste mostraba toda su agilidad frente a Centella, que hacía lo mismo frente a él. El Guerrero generó un nuevo remolino y trató de atraparle pero en esta ocasión Centella fue más rápido: esquivó el remolino empleando al máximo sus reflejos, juntó sus manos de modo que parecía estar rezando y de sus manos salió una pequeña bola gestada con rayos.
-¡Ray-Ball!- Bautizó a su ataque y lanzó la bola sobre el Guerrero Celeste. Nada más soltarla de entre sus manos emitió radiación en todas direcciones y el Guerrero no pudo esquivarla. Al concluir su efecto, el Guerrero se encontraba lleno de humo.
-Umm Necesito generar un viento más potente, otro golpe de esos y todo habrá acabado- El Guerrero Celeste era consciente de que podía generar viento en cualquier parte del cuerpo, sin embargo sería mucho más efectivo poder centrar toda esa capacidad para generar viento en un sólo punto. Llevaba tiempo queriendo intentarlo pero el veloz Centella no le daba tregua. Sin embargo ahora, tras haber lanzado un fuerte ataque, se encontraba agotado.
''Ahora es el momento''- y comenzó a tratar de concentrar todo el viento en sus dedos índice y corazón de la mano derecha. ''Dios, es casi imposible''- sentía mientras todo el viento corría por sus venas desde todas las partes de su cuerpo. Finalmente, notó como sus dedos índice y corazón se ponían rígidos y se juntaban poco a poco sin que hiciera nada. Al juntarse del todo, los dos dedos desaparecieron y en su lugar había una fina cuchilla del mismo grosor que los dos dedos juntos. Notó que tenía mucho viento concentrado en ese punto y sonriendo se acercó hacia su rival, que seguía cansado.
-Es el momento de que pruebes mi... ¡Corte Vendaval!- Exclamó decidiendo el nombre sobre la marcha y atacó a su oponente con aquella cuchilla. Centella se movió lo justo para esquivarla pero el Guerrero hizo gala de una velocidad extraordinaria y se impulsó de nuevo para alcanzarle. Esta vez el rival no pudo hacer nada para bloquear el viento cortante.
-Coff..coff no puedo moverme...- Dijo Centella mientras en la tarjeta aparecía el número 2: Había perdido una vida., así que tuvo que salir del “área de combate”. Satisfecho, el Guerrero Celeste se acercó a Demongirl que estaba siendo aturdida por las continuas apariciones y desvanecimientos del Ilusionista.
-No aguantaré mucho tiempo más sus golpes. Es muy rápido- Confesó Demongirl y, tras esto, cayó al suelo sin nada de energía. Había perdido una vida. El Guerrero Celeste no tenía muchas fuerzas pero pensó que podría ocuparse del Ilusionista hasta que llegara el Capitán Vasco.
El Capitán llevaba un buen rato luchando contra las poderosas barreras violetas, que parecían más duras que su escudo.
-Joder, romperé esa estúpida barrera aunque me cueste la vida Patxi- Confiaba el Capitán Vasco.
Miró a su alrededor y vio a Demongirl, una chica valiente con la que tuvo un combate muy igualado, por los suelos por culpa de esa barrera. ''Además, ella es una amiga ahora''- pensó a la vez que se cabreaba cada vez más. Se estaba descontrolando con cada instante que pasaba sin poder destruir esas barreras. Sin pensarlo dos veces se lanzó enloquecido hacia ellas. Y antes de que pudiera golpearlas... ¡una extraña sensación le envolvió, se encontraba sumergido en un aura de color rojiblanco que cubría todo su cuerpo y sentía que no podía parar!
-¡Furia Vasca! ¡Estás acabada!- Y el Capitán Vasco encabezado por su resistente escudo y envuelto en esa poderosa aura atravesó las 4 capas de barreras de un sólo golpe.
-¡No es posible!- Gritó Violeta asustada mientras el puño del Capitán Vasco acabó con una de sus vidas.
Mientras tanto, el resto de los I-Men seguían encadenados a la técnica del Trasgresor.
-¿Qué estará pasando ahí dentro?- Se preguntaba Eliart continuamente, lamentando no haber ido- No puedo verles con claridad.
-Eliart no te preocupes, seguro que salen cuanto antes. ¡Confía en ellos!- Se apresuró a responder Gaia.
-Eso es. Tú tranquilo, no creo que pierdan una vida porque, si lo hacen, Demongirl les quitará la otra por mantas- Comentó el Sr.Irons despreocupado.
El Trasgresor, al ver que dos de sus tres hombres habían sido derrotados, se apuró y dijo:
-A este paso perdemos, ¡será mejor abandonar este campo de batalla!- Y los dados brillaron desde su bolsillo mientras el cubo desaparecía, el Guerrero Celeste, el Capitán Vasco y una algo más recuperada Demongirl salían del inmenso cubo transparente.
-¡La partida no ha acabado, porque he interrumpido el juego a la mitad!- Explicó el Trasgresor- Mis reglas reconocen además que cuando alguien me ataca, mi poder durará hasta que yo sea derrotado.
Los I-Men sabían que las batallas iban a continuar y el Sr.Irons, Eliart y Gaia tenían ganas de pelea. Además sus compañeros estaban fatigados y lo mejor era que descansaran. El Trasgresor tiró los dados y el resultado fue “3” y “1”. Un nuevo cubo transparente, esta vez con tres galerías separadas apareció ante los I-Men.
-De nuevo, tres de nosotros contra tres de vosotros en combates uno a uno, decidid quién va a entrar. Los demás seguirán paralizados- Finalizó el Trasgresor. En esta ocasión entraron Eliart, el Sr.Irons y la poderosa Gaia.
El Sr.Irons fue el primero en entrar en su zona, como su enemigo aún no había llegado se puso cómodo. Miró su reloj y dijo: “opción seductora”- y de nuevo como la vez anterior se encontraba vestido con un elegante traje negro. De entre la oscuridad que había en la zona de la galería más alejada del Sr.Irons apareció su rival. Era fácilmente reconocible: rubio, acelerado y con chándal y deportivas; se trataba de Centella que volvía a combatir.
-¡Vaya pero sí es un marica en deportivas!- Dijo el Sr.Irons, mirándole con mala cara. Centella también le miró, sorprendido de que su contrincante llevará un traje que parecía mas propio de una boda que de una pelea.
-¿Vas a luchar así?- Preguntó Centella, extrañado.
-En realidad es que- Explicó mientras tocaba su reloj para activar su armadura- pensaba que me iba a tocar luchar con la chatunga pero bueno, veo que no es mí día de suerte- Concluyó Irons ya cubierto por su armadura.
El Sr.Irons observó con atención a su rival. ''Umm... Vale, tiene poderes de electricidad''- y mirando su armadura que era de un metal conductor de la electricidad pensó: ''Bueno, que te sea leve, intentemos ganarle ya''. El Sr.Irons desde la armadura chascó los dedos y dijo: “Propulsores Activados” y automáticamente se elevó del suelo y se lanzó hacia su enemigo.
-¡Misil Irons 2.5!- Gritó Irons y su rival se apartó al instante, siendo consciente del peligro. De la mano de Irons salieron tres de sus cohetes, que rodearon a Centella y dos de ellos le golpearon de lleno. Se levantó bastante polvo y se pudo ver a Centella con una herida en el costado, pero satisfecho.
-¿Misil? ¡Pero si se acerca más a un cohete de verbena! Aunque duele...- Centella parecía furioso.
-El nombre es para que te acojones y te apartes, así puedo atacarte por otro lado. Siempre caéis todos- Dijo chuleándose el Sr.Irons.
-¡Muy bien, esa broma me ha molestado, así que te daré lo fuerte desde el principio!- Gruñó al tiempo que juntaba sus manos en posición de rezo.
-Dime grandullón. ¿Qué pasa?, ¿vas a rezar primero?- Dijo mofándose.
-¡Ray-Ball!- Gritó exaltado Centella, produciendo una bola como la de su combate con el Guerrero Celeste, aunque algo más grande. Automáticamente la bola comenzó a emitir rayos y chispas y esta electricidad se condujo rápidamente a los circuitos de la armadura. Se oyó un fuerte chasquido desde dentro. La armadura había sufrido un cortocircuito y estaba inutilizada. En ese momento no había más tecnología que pudiera usarse para el combate.
-Oh oh...- Dijo el Sr.Irons. Centella le golpeó de nuevo y rompió del todo la armadura, llegando a alcanzar su cuerpo. El Sr.Irons perdió una vida y tuvo que retirarse.
Por otro lado, Gaia llegó a la galería donde le esperaba su oponente. Reconoció al chico con aire de macarra, pues solía quedarse con sus caras, sólo que esta vez no llevaba chupa de cuero y parecía algo más majo.
-En fin, ¿Otra chica? ¡Quiero pelear en serio!- Después de este comentario Gaia retiró lo de majo y el combate comenzó. El Ilusionista comenzó a dar amplios saltos en el espacio, pero no contaba con que los brazos de Gaia podían transformarse en duros troncos de árboles muy ágiles. Las dos primeras veces el Ilusionista no pudo esquivarlo y quedó bastante afectado. Su juego de agilidad y altura comenzó a competir con el Gaia. Como en el caso del Capitán Vasco la batalla estaba bastante igualada. Durante un largo tiempo, Gaia lanzó ataques continuos al Ilusionista sin dejarle parar de esquivar ni un momento, lo que le impidió que pudiera golpearla. El Ilusionista, finalmente, decidió usar su auténtica velocidad.
-He de reconocer que eres la única persona que me ha hecho mostrar todo mi poder, bueno, en realidad el jefe también y por eso me uní a él.
-Vaya, ¿así que todo tu poder? ¿eh? Bien, sigamos a ver de qué eres capaz- Dijo Gaia.
En la tercera Galería se encontraba Eliart deseoso de pelear. Llevaba tiempo sin combatir y parecía que sus compañeros estaban haciendo todo el trabajo y eso le sabía mal. Su contrincante estaba a su lado. Era el chico del pelo azul, Krônos. Le miraba fijamente y sin decir palabra. Eliart hacía lo mismo. No estaba seguro de cuál sería el poder de ese tal Krônos, así que mantuvo la calma y se preparó para un ataque probable.
''No tiene pinta de ser de fiar, primero tantearé el terreno, probaré mi nuevo poder''- pensó Eliart para si mismo. Normalmente la energía solía inundarle, por lo que no estaba acostumbrado a generarla para el combate. Sin embargo, sabía que esta vez para poder sobrevivir tenía que ser diferente.
-Lucharé ¡Por los I-Men!- Dijo- ¡TAURO!- Gritó con fuerza. Para su sorpresa aquella aura de energía verde que apareció cuando luchó con Gaia le recorrió de nuevo todo el cuerpo, los músculos volvieron a endurecerse. Estaba satisfecho de que poco a poco, iba sabiendo utilizar y entender su complicado poder. Fue a por su enemigo con fuerza aunque observaba que iba más lento que cuando despertó el primer poder, por el contrario este parecía más efectivo. Krônos mostró una velocidad extraordinaria y esquivó todos los intentos de Eliart por derribarle con puños.
Esta situación se prolongó durante 10 largos minutos y Eliart notaba que algo raro pasaba... era como que la velocidad de Krônos disminuía la suya, de algún modo. ''Me parece que empiezo a entender el poder de este tipo, pero... si puede aumentar su velocidad reduciendo la mía... puede que tenga que ver con un control del tiempo, tengo que andarme con ojo, es posible que hasta pueda anticiparse a mis movimientos así que necesitaré más velocidad''.
Eliart pensó que la solución sería emplear el primero de sus poderes para igualar la potente velocidad de Krônos. Abrumado por la incertidumbre que suponía no manejar por completo su poder, probó por hacer lo mismo que la otra vez . Así sabría si esa energía respondió a su llamada o si fue, por el contrario, cuestión de suerte.
-¡Aries!- Gritó Eliart con fuerza, pues no en vano era Aries. La energía naranja rodeó su cuerpo y Krônos quedó sorprendido. De hecho, el propio Eliart estaba cautivado, pues esa extraña energía naranja le proporcionaba siempre sensaciones distintas. Una vez imbuido con el poder de Aries, Eliart se lanzó a por Krônos con intención de darle un fuerte cabezazo lleno de energía. En e último momento fue como si todo transcurriera a cámara lenta, salvo que Krônos se movía con la misma velocidad de siempre.
-¡Ahora sé cuál es todo tu poder, Krônos!- Exclamó Eliart con aire de victoria.
-Chico listo. ¿Y qué que lo conozcas? ¿Cómo vas a evitarlo?- Le dijo sin perder la seriedad.
-Te sorprendería- Acabó Eliart, que pensó que era mejor ser precavido. Había observado que había momentos en que el tiempo parecía ir a un ritmo normal. Así que aprovecharía bien esos momentos para noquearle. Eliart y Krônos comenzaron una lucha intensa de velocidad y fuerza en los que los flujos temporales de Krônos se compensaban con los antiguos ataques de Eliart-¡Embestida Cabrista!- Dijo al fin cuando logró propinarle un cabezazo en la boca del estómago que lo hizo caer al suelo.
-Juju, no está mal, he de reconocerlo- Dijo mientras se levantaba con dificultades- Pero mírate a ti- Concluyó.
Eliart sabía que tenía razón. ¡Había estado todo el rato tratando de igualar su velocidad y ahora estaba totalmente agotado! Con todas sus fuerzas recurrió a Tauro, rodeándose de nuevo de energía verde. Concentró toda la energía en su brazo derecho y se lanzó a por su enemigo.
-¡Destructor de Tauro!- Gritó cuando iba a golpearle. Krônos se movió con agilidad y le asestó un duro golpe en la nuca mientras esquivaba a Eliart. El líder de los I-Men cayó al suelo y perdió una vida.
Mientras tanto, el resto del grupo permanecía atado a las cadenas invisibles.
Demongirl vio como tanto el Sr.Irons y Eliart habían perdido una vida. Fijó sus pensamientos en Gaia. ¡No permitiría que su hermana saliera mal de ahí!
-Aguanta hermana, ¡voy para allá!