sábado, 17 de noviembre de 2012

La familia crece

Bueno esta entrada es principalmente para dar la bienvenida a nuestro primer colaborador. Así puese une al equipo el afamado Sr.Irons. Eliart y yo seguiremos centrándonos en la historia principal, mientras Irons nos ayuda a escribir las historias paralelas y 'Especiales', como 'El viaje de Irons' entre otros.

Leedle a él también con tantas ganas como leéis la historia principal, espero que lo podamos pasar todos mejor con nuestros héroes favoritos ;)

Lo dicho... aprovecho para anunciar, en aproximádamente dosemanas estará el capítulo 12. La segunda parte de la historia de Ironserá para dentro de 5 dias.

saludos... GM

viernes, 16 de noviembre de 2012

Especial 1 - 'El viaje de Irons. Parte 1: La ida'


 El Sr.Irons se alejó caminando, dejando a sus compañeros atrás. Necesitaba arreglar su armadura, pero antes de seguir con su camino tuvo una idea. Conocía bien a Eliart, y había trabado una buena amistad con él en los dos días que llevaban en ese maldito lugar, se desvió del camino y entró en una zona frondosa.
-Eliart querrá entrenarse- Pensó- Tiene el poder de las energías zodiacales, no sé si se habrá dado cuenta ya, y aún le quedan 10 signos que controlar... pero antes deberá entender y expandir al máximo Aries y Tauro- Irons cavilaba mientras andaba a través de la espesura- Esta parece una buena zona para su entrenamiento, sin embargo, hay muchos árboles, y sé que Eliart aprecia a Gaia y su forma de tratar la naturaleza.
Llegó a un claro cerca de donde estaban los I-men, tenía unas cuantas rocas.
-El lugar perfecto para que entrene Eliart- Dijo en voz alta. Miró su armadura, había unos cuantos cables sueltos que asomaban por el pecho en la zona donde había impactado el ataque de centella- Espero que aun pueda hacer esto.
Tras decirlo abrió una tapa que llevaba en el antebrazo derecho y sacó una especie de bolígrafo bicolor, lo destapó y se dispuso a escribir sobre una gran roca. Al apretar el bolígrafo salió un delgado rayo rojo que empezó a seccionar la roca en dos. Después de dividir la roca en dos volvió a apretar el bolígrafo y creó un pequeño hueco en el interior. Irons abrió con la parte del pecho de su armadura y sacó su petaca con la imagen de un ciervo, luego introdujo la petaca en el hueco interior de la roca y juntó con dificultad las dos mitades. A continuación volvió a sacar el extraño bolígrafo. Esta vez giró la parte trasera del láser y luego lo destapó, parecía igual, pero esta vez al apretarlo el delgado rayo era verde. Pasó el láser sobre la roca y está quedó unida de nuevo.
-Tecnología Irons- Murmuró- Esto mantendrá la roca unida hasta que Eliart la destruya con su ataque- Dicho esto, volvió al sendero por el que había venido y prosiguió su camino.


Anduvo un par de horas siguiendo el sendero hasta que llegó a una bifurcación.
-Me he cansado de andar con esta armadura inútil.
Accionó su reloj y la armadura se convirtió en unos vaqueros gastados, una camisa gris, un chaleco de ante negro y unas deportivas.
-No es tan estiloso como un traje, pero es algo más cómodo.
En la bifurcación había un poste con dos señalizaciones; izquierda, campos del mañana. Derecha: fábrica del ayer.
-Perfecto, por allí llegaré a la fábrica que vi a lo lejos cuando empecé este ridículo juego. Seguro que ahí encuentro las piezas que necesito para renovar mi armadura... pero antes necesito descansar un poco- Dicho esto se sentó en la parte de hierba que había detrás del cartel.
Llevaba un rato tumbado en la hierba cuando oyó una melodía de flauta llegar por el camino de los campos del mañana, se incorporó y miró en la dirección de la música. Era una melodía suave, dulce y tranquila. A lo lejos se empezó a distinguir una sombra que se acercaba por el camino, Irons quiso ponerse en guardia por si era un enemigo, pero por alguna extraña razón la música de la flauta le relajaba mucho y era incapaz de prepararse para atacar. A medida que la figura se acercaba, se podía distinguir más; era una figura alta y esbelta como si fuera la de una mujer, tenía el pelo largo y azul claro, iba tocando una flauta de madera y llevaba una mochila blanca al hombro, vestía una camiseta, sin mangas, roja y unos pantalones vaqueros.
-Qué suerte, una mujer por estos lares- Pensó Irons. Toqueteó su reloj y su vestimenta cambió al traje negro que solía llevar a la hora de una conquista- Hola guapa- Dijo Irons cuando la figura se acercó a donde se encontraba él-Tu belleza solo se puede comparar con la música que tocas, pues no hay nada más hermoso que una mujer bella acompañada de música bella.
-Gracias por los cumplidos- Contestó la figura- Pero... no soy de los tuyos, ya sabes, de los de la acera de enfrente.
Avergonzado Irons cayó en la cuenta de su error, la misteriosa figura era de un hombre.
-¡Oh mierda! He hecho el ridículo. No soy gay, te he confundido con...- Empezó a decir Irons.
-Tranquilo, me pasa más a menudo de lo que me gustaría admitir- Contestó el chico de la flauta- Soy Hamelin, encantado- Dijo presentándose el flautista.
Irons se pensó por primera vez, en el tiempo que llevaba en el juego, si debía decir su nombre completo a un desconocido. Hamelin parecía amable, pero no quería correr riesgos ahora que se había separado de los I-men.
-Yo soy Titanium- Dijo al fin.
-¿Puedo sentarme contigo en la hierba?- Preguntó el flautista.
-Claro- Contestó Irons- Pero antes deja que me cambie- Accionó su reloj y volvió a ponerse los vaqueros, la camisa y las deportivas.
-Curioso chisme- Observó Hamelin.
-Lo he inventado yo, está chulo ¿verdad?- Comentó orgulloso Titanium.
-He traído algo de comer, ¿tienes hambre?
-¡Claro! No he comido casi nada en todo el día
Dicho esto, Hamelin sacó de su mochila un par de filetes ya hechos.
-Es jabalí, me encontré uno anoche y lo hice filetes.
-¿Te enfrentaste tu solo a un jabalí?- Preguntó Titanium anonadado.
-No fue difícil, sobre todo con la ayuda de mi flauta. Gracias a ella puedo alterar el estado de ánimo de las personas y animales, y puede que si entreno llegue a influir en su voluntad- Entonces Titanium recordó la sensación de calma que lo había invadido cuando oyó la música. Después de comer, decidieron seguir con su camino.
-¿A dónde te diriges Hamelin?- Preguntó el I-Men.
-No tenía pensada ninguna dirección, ¿y tú?
-Necesito ciertos materiales para mi armadura, me dirigía a la vieja fábrica.
-Si no te importa te acompañaré, no es seguro estar solo en este sitio, es mejor ir en grupo, aunque sea de dos personas.
Y juntos emprendieron el camino a la vieja fábrica. Llevaban andando una hora cuando vieron a lo lejos la sombra de un gran edificio, que se encontraba distante. De pronto oscureció. Parecía que se había hecho de noche de golpe y, un chico un poco mayor que Titanium, apareció ante ellos. Llevaba una camisa blanca elegantísima sobre la cual tenía una larga capa oscura de interior rojizo. La ropa era de excelente calidad y vestía muy pulcramente. Tenia el pelo largo y rubio recogido en un coleta.
-Vaya, vaya, vaya- Dijo el misterioso chico, gesticulando con parsimonia- Un par de señoritas que quieren ir a la vieja fábrica, pues para ir allí, hay que pagar cierto precio, ¿verdad, Destructor?
-¿A quién puñetas le estás hablando?- Preguntó Titanium
-A mi- Contestó una voz grave. Acto seguido, apareció de un salto un hombre de piel morena, con tatuajes que le cubrían los brazos, castaño y con una gran cicatriz en la cara. Llevaba pantalones militares y una camisa blanca ceñida.
-Me llamo Carmesí- Dijo el de la coleta- Y ha llegado la hora de un buen combate.
Levantó las manos hacia arriba. Hamelin y Titanium pudieron ver que tenía tatuados dos ojos en las palmas de las manos. Volvió a bajar los brazos y juntó las manos con una palmada y, cuando hizo esto, el lugar donde se encontraban cambió completamente, pasando a estar en una especie de amplia mazmorra donde se encontraba un campo de batalla pintado en el suelo.
-Lucharemos aquí- Dijo Carmesí- Dos contra dos. Venga, que empiece el combate.
Titanium se preparó para luchar contra Carmesí, mientras que Hamelin lo haría con Destructor. Destructor se lanzo corriendo contra el flautista, pero este le esquivó con agilidad, y el enemigo fue a parar contra la pared. Al chocar el puño de este contra el muro, se vio un destello amarillo al tiempo que se oyó un estruendoso ruido, seguido de una nube de polvo. Al despejarse el polvo, se vio el puño izquierdo de Destructor dentro de un enorme boquete en la pared.
-Destructor es capaz de absorber prácticamente todo lo que toca con su mano izquierda- Dijo Carmesí con una media sonrisa- Y luego es capaz de lanzar lo absorbido en cualquier dirección con su otra mano.
Y dicho esto, Hamelin, que estaba distraído mirando a Carmesí, recibió un golpe por la espalda de un enorme bloque de piedra que lo tiró al suelo y que lanzó su flauta a unos metros por delante de él. Carmesí estaba distraído mirando el combate, así que Titanium, aprovechando la ocasión, se puso la armadura y corrió hacia su rival para asestarle un potente puñetazo en la cara. Pegó un gran salto para coger más impulso y, cuando estaba en el aire listo para dar el puñetazo, Carmesí giró la cabeza y lo miró a los ojos. Esto sorprendió a Titanium, pero ya era demasiado tarde para frenar el golpe. Cuando asestó el puñetazo pensaba chocar contra Carmesí, pero en lugar de eso se encontró con una rodilla en el suelo y golpeando la piedra.
-¿Cómo piensas ganar si no sabes dónde está tu oponente?- Preguntó sarcásticamente Carmesí, que veía divertido la escena desde un lateral del campo de combate- Por si no te has dado cuenta ya, mi poder consiste en distorsionar la realidad y hacerle ver a otros lo que yo quiera. Y por lo que veo tu poder consiste en ponerte una armadura roñosa y con cables sueltos.
Era cierto, la armadura de Titanium estaba rota desde su pelea anterior. Miró hacia donde se encontraba Hamelin tirado en el suelo y descubrió la flauta a unos centímetros. La cogió despacio y se la llevó a los labios para hacerla sonar, pero... no pasó nada, de la flauta no salió ninguna nota.
Mientras tanto, Destructor se había acercado a Hamelin, que estaba inconsciente en el suelo, y se disponía a absorberlo. Al ver sus intenciones, Titanium lanzó la flauta hacia Destructor, dándole en toda la cara. El moreno, enfadado y con una parte de la cicatriz sangrándole, miró a Titanium y se lanzó corriendo a por él. Al I-Men esto le pilló desprevenido y no pudo esquivar la mano izquierda de Destructor que le dio de lleno en el pecho. Hubo otra luz amarilla seguida otra vez del gran ruido. Titanium se encontraba cara a cara con la violenta mola que era su enemigo... quien tenía su mano izquierda sobre una gran quemadura en el pecho desnudo de Titanium.
-Suerte que llevo la armadura- Dijo casi suspirando- Ahora, si no te importa, aléjate de mí, apestas.
Dicho esto, Irons, que estaba medio desnudo al quedarse sin armadura, puso un pie en el pecho de Destructor y lo empujó lejos. Era cuestión de segundos que Destructor hiciera reaparecer su armadura y la lanzará contra Titanium, y este esperaba que a pesar de estar rota, pudiera controlar la armadura gracias a su poder, por lo menos de la forma que él quería. Siguiendo los pasos de la mente de Titanium, Destructor alzó el brazo derecho hacia nuestro héroe, listo para materializar la armadura. Justo cuando surgió un destello azul de la palma de la mano de Destructor, la armadura de Titanium explotó dándole de lleno.
Una voz se oyó por encima del ruido de la explosión.
''Nombre: Destructor. Poder: Absorción y expulsión de materia. Estado: Eliminado.''
-¡Bravo, bravo, bravo!- Dijo Carmesí, que había visto el combate desde lejos, aplaudiendo- Después de todo, puede que no seas solo un tipo dentro de una armadura cochambrosa. Ahora eres un tipo raro, medio desnudo, y al que le sale humo del pecho.
Era verdad, Titanium tenía una gran quemadura donde le había alcanzado la mano de Destructor, y además, eso había reducido un poquito su segunda barra de vida.
-Mejor así- Dijo- Las cicatrices les molan a las chicas, si no lo hubiera matado, le daría las gracias por esta bonita ''medalla al valor'', seguro que con esto me ligo a Demongirl.
-¿Qué ha pasado?- Preguntó atontado Hamelin, que acaba de despertar- Estaba soñando que tocaba con la filarmónica de Viena y... ¿Por qué estas medio desnudo y te sale humo del pecho?
-Porque estoy que ardo, muñeco- Contestó Titanium- Y ahora, prepárate finolis, ''Carmesí'' o como sea, porque...
Pero su rival había desaparecido. Estaban otra vez en el sendero de camino a la vieja fábrica. Sorprendidos, miraron a su alrededor, no vieron a nadie, así que decidieron seguir con su camino, pero antes, Hamelin buscó su flauta.
-¿Por qué está manchada de sangre?- Preguntó al recogerla.
-Porque te ha salvado la vida.
Dicho esto Titanium usó su reloj y se puso de nuevo la ropa que llevaba antes del combate. Él y su acompañante caminaron siguiendo el sendero y, poco a poco, la vieja fábrica estaba cada vez más cerca.
-Titanium- Dijo Hamelin que había estado pensativo un rato.
-Dime.
-He estado pensando, tu barra de vida se redujo un poco cuando Destructor absorbió tu armadura y te hizo la quemadura.
-Afirmativo.
-Sin embargo, cuando materializó el trozo de pared con el que me dejó inconsciente, no afectó a mi barra de salud.
Titanium se paró de pronto y dijo:
-Cierto.
-¿Por qué crees que no redujo mi vida?- Preguntó Hamelin.
Titanium reflexionó unos instantes y continuó caminando mientras hablaba.
-¿Recuerdas lo que dijo Carmesí sobre su poder, que podía cambiar la realidad a su antojo? Pues mi opinión es, que es un poder que afecta de forma psíquica al adversario, provocándole una especie de hipnosis. De esta forma, nos metimos en el entorno que él había creado para el combate, mientras que en realidad seguíamos estando en medio del camino. Si alguien hubiera visto el combate desde lejos, solo hubiera observado como combatíamos en el sendero, y también como te caías al suelo inconsciente si recibir ningún golpe. Lo que quiero decir es que mientras que notabas el golpe y el dolor en tu mente, la realidad es que no recibías daño ya que lo que te golpeó, no existía más allá de la hipnosis a la que estábamos sometidos. Por otro lado mi armadura si es real, o al menos lo era y por lo tanto el daño también.
-Creo que lo entiendo- Dijo Hamelin cuando Titanium acabó la explicación. Siguieron andando y por fin llegaron a las puertas de la vieja fábrica, estas eran grandes, grises y no tenían picaporte.
-¡Oh! Un sistema electrónico de puertas- Explicó Titanium encantado- Es como si este lugar estuviera hecho a medida para mí.
Puso la mano en medio de las dos puertas y estas se abrieron automáticamente, al entrar la luz del exterior, la fábrica se iluminó momentáneamente. Titanium y Hamelin entraron dentro y las puertas se cerraron, la fábrica quedó a oscuras.
-¡No encuentro el interruptor de la luz!- Exclamó Hamelin.
-No esperaba encontrarlo, este lugar me está llamando a gritos- Aseguró Titanium- Observa: ¡Luz, por favor!
Como acudiendo a la llamada de su amo, todas las luces de la fábrica se fueron encendiendo poco a poco.
-¡Hum... lo ves... chupado!- Se jactó Titanium.


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Gracias al sr.Irons, autor del texto. En breves tendréis la segunda parte.


GM

martes, 13 de noviembre de 2012

Capítulo 11 - 'Aliado inesperado'


 A pesar de las heridas y el cansancio Demongirl se sentía llena de energía. Se disponía a destrozar a su enemigo sin miramientos. El Titiritero no mantenía la calma, tenía la cara al descubierto y el pelo algo chamuscado, sabía que la situación había cambiado. Desplegó sobre la I-Men unas finas cuerdas metálicas en dirección a sus piernas ya que la sería más fácil controlarla. Una de las cuerdas fue neutralizada por el brazo derecho de Demongirl, que logró romperla sin problemas, la otra cuerda alcanzó su pierna izquierda. Hábilmente el Titiritero logró paralizar la otra pierna con una nueva cuerda y comenzó a elevar a Demongirl poniéndola cabeza abajo. La balanceó haciéndola chocar con las paredes de ambos lados de la sala. La chica iba de un lado a otro sin poder defenderse y trataba de acercar los brazos a los hilos que le ataban las piernas con intención de liberarse.
''Es rápida, debo darlo todo si no quiero que me derrote'', pensaba el Titiritero, que empezaba a tener dificultades para controlar la situación. Lanzó otras dos cuerdas, en esta ocasión eran mucho más gruesas y poderosas. Le costaba más manejarlas pero también esto incrementaba la presión sobre la chica.
-¡Ahh!- Se quejaba de dolor la chica-demonio. Tensó al máximo los músculos de las piernas y trató de romper los hilos, pero era inútil. La situación de constantes golpes, algunos en la cabeza, y movimientos rápidos le impedían pensar con claridad, ahora el Titiritero estaba mucho más centrado en sostener las cuerdas ya que su peso era demasiado para él.
Finalmente el Titiritero tuvo que pararse durante unos instantes, dejando a Demongirl sostenida por las cuerdas pero sin moverse. Tras unos segundos de shock, la valerosa chica se dio cuenta de la situación y con toda la fuerza que le quedaba impulsó los brazos hacia arriba. Tanteó cerca de sus piernas hasta dar con las apretadas cuerdas. Usando sus brazos demoníacos tiró con fuerza de las cuerdas que presionaban ambas piernas. Las cuerdas gruesas eran bastante duras y era complicado romperlas. Tras ver como intentaba liberarse, el Titiritero atacó y unas finas cuerdas empezaron a rodear las muñecas de Demongirl. Esta tiró con fuerza tensando los músculos del brazo y acabó con esta nueva cuerda. Rápidamente volvió a tratar de resquebrajar las ataduras de las piernas.
''Venga, si logro desatarme, lo demás será pan comido y pronto podré ver a mi hermana. Sólo espero que siga viva'', se decía Demongirl mientras usaba todas sus fuerzas a la vez que esquivaba los sucesivos y continuos intentos del Titiritero por atraparle los brazos. La presión de la joven era tan fuerte que el Titiritero no podía volver a moverla de un lado para otro como antes. Al cabo de un rato, la fuerza demoníaca de la chica lo había logrado, las cuerdas del titiritero estaban partidas y era totalmente libre. Dio una voltereta en el aire y se situó al lado de su enemigo, sonriente. Ambos brazos de escamas negras se preparaban para dar por concluida la batalla y dos potentes ganchos, uno por cada lado, destrozaron al Titiritero.
-Bueno, nadie puede decir que no lo intenté- Dijo el Titiritero con aire pasota y desapareció al ver reducida a la nada la última de sus vidas. La voz del juego sentenció:
''Jugador: Titiritero. Poder: Manipulación a través de cuerdas metálicas Estado: Eliminado''.
Demongirl abrió de un golpe la pared decorada con marionetas algo deterioradas por la batalla y pudo comprobar que había un pequeño pasillo. ''¿Conducirá a algún otro de estos tipejos? ¿O tal vez hasta mi hermana?... Noto que alguien está en peligro, debo seguir el túnel'', y marchó corriendo.


Mientras tanto J.J, que seguía luchando contra nuestro héroe, el Guerrero Celeste, pudo notar que el Titiritero había sido derrotado. Podía captar el aura de las personas al igual que Demongirl. ''Parece que su adversario viene hacia aquí. Bien, no tendré que desplazarme. Será mejor acabar con este combate ya'' pensaba sin preocuparse demasiado.
El Guerrero Celeste estaba exhausto y desanimado. Él estaba al límite y su contrincante ni siquiera jadeaba. Sus movimientos de gran dominio de las Artes Marciales eran tremendamente eficaces. El Guerrero se levantó del suelo y se preparó para lanzar un potente corte vendaval sobre su rival. La habitación se llenó de una brisa que movió los tatami de combate y arrastró a J.J cerca del Guerrero, tal y como este planeaba para que no pudiera esquivar su golpe.
-¡Corte Vendaval!- Gritó el Guerrero, mientras golpeaba con la cuchilla a su adversario. Este le cogió del brazo, y al tiempo el viento se esfumó de la sala y también su ataque. El Guerrero se sintió sin fuerzas-¡Otra vez, maldita sea!- Se quejó el chico del viento mientras J.J sonreía, se volvió hacia el I-Men y le propinó una dura patada en la nuca.
El Guerrero sentía que su cuerpo se desvanecía. ''¿Es que no había nada que pudiera hacer?'' No, ese golpe último había sido demasiado. Cayó al suelo frontalmente y sin conocimiento. J.J se acercó para comprobar su estado: ''Como esperaba aún no está muerto, aun le queda vida en su última barra'', comentó mirando la tarjeta del Guerrero. ''Lo dejaré con vida, tal y como dijo el 'Amo' ''. A continuación levantó los tatamis que habían sido desplazados y los llevó de nuevo a su sitio original. Se paró unos momentos para relajarse y seguidamente juntó los puños y agachó su cuerpo en gesto de saludo.
-Bienvenida- Dijo al ver a Demongirl irrumpir en la habitación.


Mientras acontecían estos hechos, Eliart y el Sr.Irons seguían caminando por sus respectivos pasillos. Irons llevaba mucho rato pensando mientras caminaba. En los I-Men no se sentía especialmente cómodo, le daba la sensación de que ninguno lo entendía y, honestamente, no era de los que permanecía en un sitio sin ser querido. Sabía que Eliart le apreciaba y sabía que no debía abandonarles ahora, además Gaia no le caía mal. Tras mucho pasillo recorrido vio por fin que su camino concluía y divisó una pequeña puerta. Decidió que lo mejor sería ser cauteloso, pues no sabía qué podía encontrarse, y a su alrededor estaba demasiado oscuro. Escuchó unos pasos a pocos metros de él.
''Bah así no veo nada, lo mejor será encender la luz'', y pulsó uno de los botones de su reloj. '' Modo: linterna 1'' puso en la pantalla del magnífico reloj. En ese momento una pequeña linterna salió desde el aparato y le permitió ver los alrededores, pero no había rastro de nada ni nadie. De pronto oyó un débil paso que parecía venir justo de detrás de él, se volvió para tratar de alumbrar, pero no vio nada y retornó a su sitio. Tras unos instantes volvió a oírlos y se giró para poder verlo con claridad, sin embargo, justo al hacerlo, unas extrañas garras rodearon su cuello.
-Deberías andarte con cuidado, la oscuridad no es buena amiga- Respondió una astuta voz femenina.
-Glups- el Sr.Irons tragó saliva y movió la linterna hasta lograr deslumbrarla por un momento, que aprovechó para pegarle un fuerte codazo y liberarse, llevándose un pequeño corte en el cuello- Creo que no soy el único que debe andarse con cuidado, chata- Comentó Irons sin perder el sentido del humor.
La chica le miró. Algo le llamaba la atención de ese joven, pero en la oscuridad no podría luchar contra él todo el rato, ella era mitad mujer mitad gata y, como todos saben, los gatos necesitan espacio para saltar y moverse. Lo conveniente era ser amable y que se confiara.
-Será mejor que entremos en la habitación. En este espacio ninguno de los dos podremos luchar con facilidad.- Se adelantó a abrir la puerta- Pasa- El Sr.Irons asintió con la cabeza y suspiró, al tiempo que entraba en la habitación.
Se trataba de una habitación de lo más peculiar: las paredes estaban pintadas de un color amarillo chillón, y tenían corazones hechos con cartulinas rosas y con mensajes escritos en el interior. Parecían ser poemas amorosos pero era muy chocante que estuvieran expuestos. Por lo demás, la habitación era amplia y espaciosa, sin duda interesante para combatir. En el fondo de la misma había una mesa de noche, con varios folios y con una foto totalmente vacía y cuyo marco estaba roto.
Irons se quedó perplejo viendo la habitación: le recordaba a esas películas de terror donde entrabas en una sala bonita y te recibía una chica sonriente llena de sangre, pero sabía que no tenía tiempo para ponerse a hacer comparaciones con películas.
''En esta ocasión no usaré la “opción seductora”, parece astuta y no caería en esa trampa tan simple, además la vida de otra persona está en juego'', pensó el Sr.Irons mientras miraba a la chica-gato. Esperaba el momento que atacase con una maliciosa sonrisa a la vez que le miraba con curiosidad. ''Esas miraditas me incomodan, será mejor acabar esto cuanto antes...'', Irons pulsó el botón central de su reloj con disimulo y un puño apareció por detrás de la gata.
-¡Irons Fist!- Gritó el empresario. La gata era bastante ágil y pudo esquivar sin problemas aquel puñetazo.
-Era previsible que me atacarías por detrás, apenas te moviste hacia mí mientras pulsabas ese extraño reloj. ¿Ya me toca? Veamos si eres lo suficiente hombre como para intentar ganarme- Comento Kya mofándose.
-Mira nena, tu no vas a ganarme, que te quede muy claro. Venga, muéstrame lo que sabes hacer, pero rapidito ¿eh? Que mis compañeros están en peligro y tengo que salvarlos.
-Jijiji, por compañeros, te refieres a Gaia, ¿no? No te preocupes, al 'Amo' no le interesa matarla, pero ya la he dado una buena lección a esa tía.
-No puede ser...- Se decía el Sr.Irons.
-Claro que puede ser, esa estúpida no sabía obedecer una orden. Bueno dejemos ya de parlotear, esta conversación estúpida me aburre- Kya se calló y se lanzó como si fuese un gato hacía el Sr. Irons, que esperaba un fuerte arañazo por parte de sus garras. ''La armadura aguantará el golpe sin problemas, y desde cerca la destrozaré con los misiles Irons... aunque no tengo muchas ganas de pelear...''. La chica-gato se aproximaba velozmente hasta el joven con sus afiladas garras por delante. No obstante, en el último momento, Kya cambió de estrategia: guardó rápidamente las garras y Irons pudo contemplar como el brazo de su rival iba aumentando su tamaño y también su grosor. Le golpeó duramente en el pecho con su puño, logrando con este golpe echarle para atrás. Irons se recuperó rápidamente y fijó de nuevo la vista en Kya, ¡ahora era enorme! Había pasado de ser una minúscula gatita a ser una fuerte felina de casi dos metros de altura.
Irons decidió no estremecerse por esto y desechar los pensamientos que le impedían luchar concentrado. Sus ideas acerca del grupo eran un problema añadido al combate. Sin más, trató de lanzarse a por su oponente.
-¡Misil Irons 2.5!- Esta vez tres cohetes salieron del brazo izquierdo de Irons. Fueron directos hacia Kya, uno hacia la cabeza, otro hacia el torso y otro a los pies. Para esquivarlo, Kya emprendió un continuo cambio de tamaños haciéndose más grande aún para esquivar el que le venía a la cara, que inevitablemente le alcanzó el torso y, después, se hizo casi diminuta para esquivar los dos restantes. Pudo saltar sin problemas el cohete que le venía hacia los pies. Lo sorprendente es que independientemente del tamaño que tuviera era extremadamente ágil. Ahí se notaba la condición de mitad felina que poseía.
Irons se veía complacido de haberla alcanzado al menos con un cohete y se dispuso a continuar. ''Tengo que ser más rápido que ella'', se decía.
-¡Irons Fist!- Atacó. En esta ocasión el empresario estaba más concentrado, y logró lanzar dos puños, uno por detrás y otro por delante, correspondientes cada uno a una mano.
Kya estaba sorprendida. Los puños iban mucho más rápido que antes. Se hizo diminuta para esquivarlos, pero la excelente visión que le proporcionaba la armadura plateada al Sr.Irons dejó en evidencia la estrategia de la S-Men, y logró finalmente alcanzarla, dejándole un moratón en la cara.
La chica era ahora diminuta y, aunque muy ágil, estaba aún sorprendida por el repentino ataque, por lo que el Sr.Irons decidió aprovechar esta situación para tratar de cogerla con el brazo y aplastarla unos instantes. ''Si le duele tal vez pare el combate y me diga donde están mis compañeros. Si no ocurre al menos tendré tiempo para volver a atacarla por sorpresa. Es la mejor manera de acabar con esta tipa rápidamente''. Irons se dispuso a cogerla al tiempo que Kya le sorprendió cambiando de tamaño a más velocidad de la esperada. Se trasformó hasta alcanzar el tamaño de una mole que ocupaba casi toda la habitación tanto de largo como de ancho. La longitud de la habitación sería de unos 5 metros. Era gigantesca.
''Ahora entiendo por qué prefería que lucháramos entre estas cuatro paredes'', se arrepentía Irons mientras la gata gigante le golpeaba a la vez con brazos y piernas. La nueva armadura era mucho más sofisticada que la anterior y, de momento, parecía aguantar sin problemas los ataques de Kya. Irons logró pulsar su reloj y atacar de nuevo con su Irons Fist. En esta ocasión, generó dos fuertes puños a la derecha de Kya y otro de frente. La gata redujo su tamaño un poco, para disponer de más espacio para moverse, y los puños no lograron alcanzarla.
-Jejeje, ¡que te lo has creído!- Irons miró sus puños en el aire y decidió activar una habilidad que había descubierto investigando su armadura durante la noche anterior, antes de ir a rescatar a Gaia.
-¡Redirección!- Ordenó Irons a sus ''puños''. Y, tras esto, comenzaron a perseguir a su enemiga pillándola de imprevisto. Dos de ellos consiguieron darle de lleno. El tercero le impactó de un modo más suave.
El golpe de los puños provocó una gran humareda de polvo y, cuando se disipó, Kya parecía haber desaparecido. Irons buscó por todas partes, pues sabía que no había salido de la sala. De pronto sintió que algo trepaba por su armadura, algo del tamaño de una mosca. No podía ser ¿se había reducido tanto que había sido incapaz de verla? ¿O más bien habían sido sus rápidos movimientos los que le habían impedido localizarla? Al tiempo que se preguntaba estas cosas asolaban en su mente las dudas sobre el grupo. ''¡Otra vez estas malditas rayadas! Así no podré ganar''. Kya trepó hasta su cuello, abalanzándose para arañarle la nuca. Irons se inclinó y pegó un salto hacia arriba la mismo tiempo, de tal modo que se libró de un corte en la nuca, pero su armadura había sido rasgada.
La joven volvió a su tamaño normal y el empresario activó los cohetes a la máxima potencia posible. ''Acabemos con esto ya... ¡Misil Irons 2.5!''. De cada uno de sus brazos salieron tres cohetes a una velocidad extraordinaria, alcanzando a Kya tres de ellos. El impacto había sido muy fuerte y Irons parecía satisfecho y dispuesto a irse.
-Bueno, esto se acabó, por fin- Pero para desgracia del I-Men, la chica-gata volvió a levantarse. ''Jolín, este combate no se acaba nunca'', Pensó Irons mientras Kya estaba de pie frente a él.


Eliart seguía caminando por el interminable túnel, sin duda el más largo de todos. ''¿Qué me encontraré cuando llegue allí? Y lo más importante ¿como estarán los I-Men? Y, ¿cómo estará Gaia? Esos estúpidos se van a enterar'', pensaba ele joven entre preocupado y enfadado.
Divisó el final del camino y con él la puerta de entrada a una habitación, en clara sintonía con el resto de los túneles del interior del almacén. Al ver la puerta pensó en llamar, pero optó por entrar tal cual. Se trataba de unos individuos que habían realizado un secuestro, así que no era necesario pedirles permiso. Entró sin más en la sala y encontró a un tipo con una larga melena negra, gafas rectangulares y un libro en sus manos, que dejó de leer en el momento que Eliart entró.
-Te estaba esperando- Le dijo el desconocido mientras se limitaba a dejar tranquilamente el libro en una estantería situada en un lado de la habitación. Era una habitación de lo más curiosa. Estaba totalmente llena de libros viejos y amontonados que iban de temas variados: desde la astrología hasta la tecnología moderna, pasando sin dudar por los tratados de filosofía y de música. Los libros estaban eso sí, totalmente desordenados, y había muchos abiertos por el suelo. Había una pequeña esquina más despejada y limpia con un cómodo cojín.
-Me presento Eliart, soy Revelación- Comentó el S-Men. Eliart quedó sorprendido de que supiera su nombre, pero decidió no darle importancia e ir directamente al grano. No podía permitir que nadie hiciese daño a Gaia.
-¡No hay tiempo para presentaciones! ¡¿Dónde está Gaia?!- Respondió Eliart con severidad.
-Lo siento, pero los designios del 'Amo', deben ser cumplidos, ya lo sabrá a su debido tiempo caballero- Concluyó el S-Men, cambiando el rostro reflexivo y calmado por una postura combativa. Con sus manos invocó un cetro y se dispuso a pelear contra Eliart.
-¡Aries!- Grito el I-Men al tiempo que la fuerte energía anaranjada le envolvía por entero y se lanzaba a por el enemigo con un fuerte cabezazo. Revelación tuvo complicaciones pero consiguió sortearlo.
-Comenzaste despertando Aries, tal y como pensaba- Alardeó sonriente. Eliart, por su parte, no se iba a dar por vencido y atacó esta vez activando Tauro. De nuevo el aura verde oscura rodeó a Eliart y sus sus músculos aumentaron y se definieron. Furioso, encaró a su misterioso rival. Este, según venía el I-Men, hizo uso de su enigmático cetro. Al tocar la redondeada parte de arriba con la palma de su mano, una cinta de tono bronceada que estaba enrollada en el cetro comenzó a brillar. Al momento, Revelación quiso responder de forma contundente a la brutalidad de Tauro.
-¡Bien, probemos con el elemento fuego!- Uno de los variopintos dibujos de la cinta se iluminó, en este caso en tono rojizo, y desde el cetro se originó una potente llamarada que alcanzó a Eliart. Afortunadamente, sus fuertes músculos apaciguaron el ataque, aunque no consiguieron repeler todo su efecto y le generaron algunas heridas- No esta mal, no esperaba menos de ti. ¡Veamos como encaras ésto!- En segundo lugar, fue un elemento azul el iluminado y una gigantesca ola apareció bajo los pies del I-Men sin que pudiera evitarlo.
Eliart quedó inmerso en el interior de la ola.
-¡Aries!- Bramó, y todo su cuerpo se recubrió de un potente aura anaranjada que contenía una gran energía. La energía de Aries permitió a Eliart pararse en seco, encontrándose dentro de una circular barrera repleta de adrenalina, que se abría paso entre la corriente marina, actuando de contrafuerte. La fuerza de choque fue tal que consiguió separar el agua que componía la ola. Mientras escapó de la fuerte corriente, Revelación llegó hasta él y le propinó una potente patada, justo en el momento que la barrera estaba desapareciendo. La patada de Revelación fue un golpe limpio a la vez que contundente, propio de un hombre con conocimientos de Artes Marciales.
-Vaya... es sin duda extraordinario. Se nota que naciste cuando el signo de Aries reinaba en la bóveda celeste- Susurró Revelación.
-Es increíble.. ¿Cuánto sabes sobre mí?.
-¿Y eso que más da? ¡No te distraigas de tu misión!- Exclamó el extraño S-Men.
Eliart, extrañado, asintió ante tan sabias palabras y se dispuso a planear un ataque que fuese ciertamente efectivo.


El Sr.Irons observaba cómo la chica-gata seguía con ganas de pelear. Así mismo se sentía orgulloso de su resistencia, pues no había perdido ninguna barra de vida en toda la contienda, si bien Kya también parecía estar en la misma situación. Kya recordó entonces las palabras que le dijo el 'Amo' antes que comenzara la afrenta: ''Atacadles pero dejarlos con vida. A alguno de ellos podríamos reclutarlo''. Kya era consciente de que ese tal Sr.Irons, por algún motivo que ella desconocía, no parecía tener muchas ganas de combatir.
''¿Tal vez aquel brutal juego era demasiado para él? ¿Tal vez no quería dañar a una mujer? No no... eso seguro que no es'' , reflexionaba mientras tocaba el moratón de su cara. ''Este chico es interesante y raro, tal vez el 'Amo' le vea como un candidato a unirse a nosotros. Además, si seguimos peleando como hasta ahora, terminará por derrotarme, y eso nunca debe suceder'', se aclaró la chica-gata.
Irons seguía torturándose. Todas las últimas propuestas que les había hecho a sus compañeros, como la de cambiar el rumbo e ir hacia el sureste, habían sido desechadas. Encima en las discusiones el que salía en su defensa era el prudente Llama Helada, novio de la chica que le gustaba. A pesar de que se llevaba bien con Eliart la relación con el resto de los I-Men estaba deteriorada, ya que se limitaban a juzgarle sin entender su personalidad ni sus bromas. O al menos ésto era lo que él sentía. Por otra parte, sabía que lo más loable era ayudarles a rescatar a Gaia, y por eso mismo había cruzado el túnel... pero no siempre es fácil hacer lo correcto.
Aun con recelo, el Sr.Irons se dispuso a entablar combate. Kya, en su lugar, optó por el diálogo.
-Espera- Sugirió la chica-gata antes de que el empresario emprendiera el ataque- Sé que no es asunto mío, pero hasta un niño se daría cuenta de que no tienes muchas ganas de luchar.
El Sr.Irons se quedó perplejo; era algo muy evidente por su desgana y su poca concentración, sin embargo, le parecía una pregunta oportuna y desde luego sabía que podía ser una trampa y no debía fiarse.
-Como tu bien dices chata, no es asunto tuyo, así que déjalo estar y continuemos este absurdo combate- Tras este comentario, se dio cuenta de que había largado más de la cuenta. Con palabras como “absurdo combate” y “déjalo estar” hacía explícitas sus dudas.
-Ajá. Así que consideras que el combate es absurdo- Respondió astútamente. El Sr.Irons ya no podía dar marcha atrás, así trató de zanjarlo con una respuesta pícara.
-Simplemente lo considero absurdo porque no me aporta nada. Cada vez tengo menos que ganar y, también, menos que perder en este juego- Dijo con algo de tristeza.
-Mmm... ¿ y si te dijera que puedes ganar mucho más de lo que puedes perder?- Le tentó Kya.
Irons no quería dejarse llevar por sus palabras, mas tenía interés en saber cuál era su oferta, aunque no tenía pensado aceptarla. Recordó que había una cosa que tenía segura: Cuando volviera al mundo real, quería restaurar el prestigio de la empresa de su padre y proporcionar al mundo entero una fuente de energía limpia, inagotable y segura. Creía ser capaz de conseguirlo, uniendo a sus conocimientos científicos sus recién descubiertos poderes. En cuatro días su sosa vida había dado un tremendo revés.
No paraba de imaginarse su triunfo; prestigio, fama, mujeres, coches caros, fiestas, alcohol de calidad y no como el que tomaba de su petaca y, lo más importante, el aprecio de las gentes harto agradecidas por su necesario descubrimiento. Soñar era bonito, aunque en realidad no estaba seguro de poder hacerlo sólo. Si encontrase alguien que supiese de ciencia igual que él... sin duda sería más sencillo. Su padre no valía, desde que la empresa que fue su vida y obra se desmoronó, se encontraba inmerso en una depresión. Y lo peor de todo es que él no se daba cuenta. Era como si tuviese alergia a todo lo que antes apreciaba y nunca le había dicho el por qué.
''Bueno, igualmente no debo contarle nada de mis metas, no sea que lo que diga se vuelva contra mí''.
-Bah, siento decirte que no puedes proporcionarme lo que busco. Así que nena dejemos esta conversación y acabemos con ésto...- Subrayó el Sr.Irons, centrándose en su rival.
Frente a esta contundente y decidida respuesta, Kya se hizo un ovillo, miró a Irons con una mirada que mezclaba la inocencia de una niña buena y la seductora propia de una cazadora, tratando de que el empresario se ablandara y pudiesen seguir negociando.
-Joder con la gatita, mira que la gusta llamar la atención...- Decía Irons en voz baja.
-¿Puedo preguntarte qué es lo que ansías?- Continuó Kya.
-Ansío valor y poder, un valor y un poder que nadie puede otorgarme.
-Pues... de la voluntad encárgate tu solito. El poder que buscas sí que puede ofrecértelo.
-Jajaja, te lo tienes muy creído ¿eh? Si ni siquiera puedes conmigo- Se burló el Sr.Irons.
-¡No te rías de mí estúpido!- Saltó Kya como una loca arañando a Irons en una mano. Por suerte, la armadura le salvaba de todas- No me refiero a mi, sino a mi jefe, al que por respeto y por miedo, sus aliados llamamos el 'Amo'.
-Ah, el 'Amo' ¿no? ¿Y qué puede ofrecerme ese tío?- Reiteró.
-¡Eh, más respeto! ¿Cómo que qué puede ofrecerte? Mira chico, no sé cómo serán de fuertes esos amigos tuyos, pero te confirmo que el poder del 'Amo' es tan grande que los tuyos no durarán mucho... y después de humillar a vuestro líder, Gaia morirá. Yo soy de las más débiles de mi bando. ¿No querrás morir, verdad? Aparte, el 'Amo' no es ningún paleto musculoso, sino que es muy listo y dicen que es medio científico. En serio guapo, sólo quiero salvarte la vida, únete a los S-Men y estarás a salvo.
El empresario se quedó pensativo unos minutos y, por primera vez, pensó de verdad en la oferta de la gata. En verdad aquel juego era peligroso y él era consciente de que podía morir ya que había gente bastante más fuerte y, sinceramente, por muy poderosos que fuesen los I-Men y por muy unidos que estuvieran, veía muy crudo que ganasen la batalla a ese tío. ¿O serían sus ganas de cambio las que le impulsaban a pensar eso? Independientemente del resultado del combate, lo que le había convencido de verdad era eso de que era ''medio-científico''.No tenía sentido que eso fuese un truco para atraerle hacia ellos ya que ella no sabía nada acerca de su objetivo. De hecho sólo Eliart lo sabía de entre todos los participantes del juego.
''Tal vez ese tal 'Amo' pueda ayudarme. Está bien, iré con ellos, parece que es lo único que puedo hacer. No sé cómo se lo tomarán los I-Men, apuesto a que me acusarán de traidor... en cierto modo así me siento, sin embargo no firmé ningún contrato con ellos. Según la voz del comienzo del juego todo vale, así que en pos de mi sueño debo irme, lo siento chicos. Sobre todo lo siento por ti, Eliart, has sido un gran amigo estos días y hemos compartido petaca, pero tú sólo no eres el grupo, espero que no lo tomes a mal'', el Sr.Irons acabó de decidirse.
-De acuerdo, tú ganas. Llévame ante ese tío- Al tiempo que le comentaba su decisión activó su ''opción seductora'', ya que a fin de cuentas era un traje sublime y quería dar una buena impresión.
-Bienvenido pues, sígueme- Concluyó Kya. Antes de salir de la habitación se acercó a la mesilla de noche, cogió el extraño marco roto con la foto vacía, y se le escapó una lágrima mientras lo apretaba contra su pecho. Irons se sorprendió de que cogiese ese marco y quisiera llevarlo consigo.
-¿Para qué te llevas ese marco?- Dijo esperando una extraña respuesta.
-Es una foto familiar, un recuerdo, sólo éso- Se alzó y salió de la habitación por la puerta trasera, seguida ahora de su nuevo aliado, Irons.
-Esto... sí sí claro. Una foto familiar ¿Cómo no me percaté?- Le respondió con sarcasmo. ''Esta chica está chiflada'', reflexionó mientras salía por la puerta.


En la habitación más cercana, Eliart continuaba su pulso con el extraño Revelación.
''Este tío es muy raro. Aparte de conocerse mi vida es duro de pelar. Me emplearé a fondo. No puedo permitir que la vida de Gaia esté en manos de estos capullos. Su vida no es un juego.''
Revelación observaba a Eliart, mirándole a los ojos. Su alma parecía imbuida de tranquilidad. Por el contrario el líder de los 'I-Men' estaba muy nervioso y buscaba la forma de derrotar a su rival lo más rápido posible, para llegar cuanto antes hasta Gaia.
De repente Revelación entró en trance. Su cabeza miró hacia el firmamento y sus pupilas desaparecieron, quedando sus ojos completamente blancos. A su alrededor se originó una brisa que hizo revolotear su ondulado pelo largo. Eliart abrió los ojos como platos. ¿Tendría algún tipo de enfermedad o trastorno? Al poco rato, el S-Men volvió en sí y miró de nuevo a Eliart. Éste rehusó de hacer preguntas y se dispuso a atacar.
''Esta vez despertaré a Géminis, dudo que pueda hacerme frente''. Eliart comenzó a rodearse del aura de color azul y ya iba a abalanzarse cuando...
-¡¡Quieto!!- Chilló Revelación generando eco- No hace falta que saques a Géminis. Será mejor que no te agotes del todo para poder hacer frente a la disputa que te espera frente al 'Amo'- Resaltó- No hay duda de que eres el gran Eliart. He de decirte que todo lo que había oído y meditado sobre ti se queda corto. Eres un luchador excelente y es mi obligación decirte que el 'Amo' también lo es, así que no te descuides. Ahora escucha, la Divina Providencia ha hablado y me ha manifestado que mi camino está mucho más iluminado contigo y con los I-Men que con el 'Amo'. Así que, ¡me uno a ti!
-¿Cómo que te unes? ¿Así, sin más? ¿Qué quieres decir?- Contestó Eliart que estaba buscando un significado oculto a sus palabras.
-No es tan complicado como piensas. Es simplemente eso, que me voy contigo.
-¿Me lees el pensamiento o qué?- Se quejó el joven.
-Juju algo así. ¡Ahora vayámonos, venga!- Apremió Revelación.
Eliart estaba lógicamente asombrado. Al principio pensó que le estaba vacilando y que se trataría de alguna estratagema para conducirle a la muerte. Al poco lo pensó mejor: Revelación parecía seguro de lo que decía y su rotunda determinación y su continua insistencia le hicieron pensar que, o se encontraba al lado del mejor actor del mundo, o bien era todo sinceridad. Nuestro héroe era mucho de tener intuiciones, y la verdad es que aquel hombre curioso le inspiraba confianza. Al igual que él parecía ser de los que se tomaban en serio las corazonadas. Le dejaría ir con él pero antes debía preguntarle algo.
-Una cosa antes de decidirme. Has dicho que la Divina Providencia quiere que estés conmigo. Entonces ¿Qué hacías con el 'Amo'?
-Respuesta sencilla caballero: tenía que conocerle primero a él, y él me conduciría hasta a ti. Este era el plan de la Divina Providencia y al cual debemos adherirnos. ¿Aún no me crees? ¡Confía en mí te digo, ahora estoy desarmado!- Comentó mientras tocaba el cetro con su mano y lo hacía desaparecer.
-Está bien, ¡confiaré en ti, Revelación!- Al corroborarlo, el nuevo miembro del equipo se puso muy contento y posó su mano en el hombro de Eliart durante unos segundos. Eliart sintió una extraña energía y reaccionó.
-¿Qu.. qué me has hecho tío? Me siento como diferente.
-Tranquilo, no es nada malo. Sólo he despertado tu potencial oculto. Así podrás luchar contra el 'Amo' en mejores condiciones.
Eliart sonrió, parecía que había encontrado un valioso y fiel aliado.
-¡Bien, llévame ante ese 'Amo'! ¡Le ajustaré las cuentas y rescataré a Gaia!- Gritó Eliart con adrenalina y valor.
-Esa es la actitud- Añadió su nuevo amigo- Antes tenemos que hacer una pequeña parada, no tardaremos mucho- Concluyó, y ambos salieron por la puerta trasera de la habitación.

Capítulo 10 - 'I-Men vs S-Men; Batalla total'


El Guerrero Celeste andaba rápidamente por el oscuro pasillo. Nada más entrar por la puerta esta se había cerrado, impidiéndole volver. ''Entonces solo puedo seguir hacía delante'', pensó. No paraba de darle vueltas a la situación y a lo complicado de la pelea que le aguardaba. No podía evitar sentir la presión del momento, de su victoria podía depender la liberación de Gaia... Pero esa era tan solo una de tantas posibilidades.
Decidió centrarse sacudiendo fuertemente la cabeza para sacarse las ideas raras. Ahora debía pensar en lo prioritario, lo cual era derrotar al enemigo que se encontraba al final del estrecho y oscuro pasaje. Optó por correr. Tras unos segundos que se hicieron interminables finalmente llegó hasta una puerta. Paró unos instantes para recuperar el aliento y finalmente entró en la sala. Una abundante luz le sorprendió.
-Qué demonios...- Lo que encontró fue una amplia sala bañada por la luz matinal. Vio un suelo hecho de tatamis y al final un pequeño escalón de madera. Sobre él descansaba un S-Men, en actitud de meditación. El Guerrero penetró en la habitación y entonces el rival abrió los ojos.


Por su parte, Demongirl se lanzaba a por el titiritero. La chica había desenfundado su espada y la agitaba como una loca. El otro levantó un brazo como si estuviera en una actuación teatral, y de repente una marioneta de madera voló en la dirección de la I-Men. Le pilló por sorpresa y apenas pudo reaccionar. La marioneta y Demongirl chocaron y cayeron al suelo en una bola de carne y madera.
-¿Qué?- El titiritero observaba sin moverse del sitio. Entonces la chica se dio cuenta de que estaba controlando al muñeco con unos finos hilos metálicos- ¡Claro! ¡Fuiste tú quien nos atrapó y se llevó a Gaia!
-Vaya, has dado en el clavo, ¿y qué con eso?- Preguntó el otro, pasota.
-Nada, solo significa que podré vengarme de ti antes de lo que esperaba, ¡escoria!- Y mientras decía eso se liberaba del abrazo de la marioneta gracias a su espada, convirtiéndola en un montón de astillas.
-No eres mala, veamos como te desenvuelves si aumento el número...- El titiritero movió entonces ambos brazos, como si trazase algún tipo de dibujo en el aire. Esta vez la joven estaba alerta y pudo ver venir las dos marioneta que se acercaban desde los flancos. Una de ellas medía la menos dos metros y tenía forma humanoide, la otra sin embargo era más pequeña, pero tenía séis brazos. De los brazos de la pequeña salieron numerosos cuchillos.
Demongirl hizo gala de una prodigiosa agilidad al esquivar los ataques combinados de los muñecos, pero apenas tenía tiempo de atacar. ''Me lo está poniendo complicado'' pensaba ella, intentando idear alguna estrategia. ''Quizás...'' dio un gran salto hacía atrás para distanciarse de las marionetas y levanto los brazos en forma de cruz. Un destello iluminó la oscura sala y una espada de color dorado apareció en su brazo izquierdo.
-Técnica de dos espadas, danza demoníaca...- Susurró mientras miraba fijamente a su adversario con ira- Ahora verás- Y se lanzó a por él.


J.J se levantó y miró detenidamente a su rival. El Guerrero Celeste. Por lo que sabía su poder era el viento, quizá le complicara un poco el enfrentamiento, pero ganaría. Por su parte el I-Men estaba abrumado, ¿qué clase de poder tendría aquel tipo?
-¡Malditos!¡¿Por qué os habéis llevado a Gaia?!- Exclamo el Guerrero, furioso. Una corriente de aire comenzó a rodearle.
-Lo siento pero no tengo por qué responderte... ahora si no te importa, luchemos- El S-Men bajó a la zona de los tatami e hizo una reverencia- Permita que me presente, soy J.J, encantado.
El Guerrero se sobresaltó al oírlo y a su cabeza acudieron las palabras del tal Sónico ''...hay tres de ellos especialmente poderosos... Shadow Walker... J.J... y el propio 'Amo'...''. Si el moribundo no mentía le había tocado pelear contra un de los tres 'jefazos'.
-Genial...- Musitó. Luego se acercó hasta J.J y también hizo una reverencia- Yo soy el Guerrero Celeste, peleemos.
Durante unos instantes permanecieron mirándose fijamente, en tensión, esperando a que el otro iniciara el ataque. Finalmente J.J se lanzó ágil mientras propinaba un puñetazo con el brazo izquierdo. El “I-Men” apenas pudo responder a tiempo, bloqueó el golpe como pudo y se preparó para contraatacar, sin embargo, J.J ya había previsto su movimiento y le había asestado un duro gancho con la derecha. El Guerrero cayó al suelo, le había dado en la sien.
-Agh, mierda- J.J apenas le dio un respiro, ya estaba dándole una patada vertical. El Guerrero rodó por el suelo para evitarla y la pierna del otro se hundió en el tatami, luego se incorporó, dolorido- Eres un tipo rápido.
Se puso en actitud de combate, observando con cuidado al S-Men, esta vez iría con mas cautela. Al cabo de unos segundos se rodeo de una poderosa corriente de aire. J.J lo esperaba quieto, en posición defensiva. Finalmente el I-Men utilizó la corriente para impulsarse y coger velocidad. Cuando estaba apunto de llegar hasta su rival notó como la energía del viento le abandonaba y perdía el impulso, ''¿Eh? ¿Qué está pasando?''. J.J aprovechó la sorpresa de su contrincante para darle una patada baja, que le hizo perder el equilibrio, para seguidamente hundirle el puño en el estómago, lanzándolo contra el suelo con violencia.
-Ahora, verás lo que es pelear...- Dijo J.J con una sonrisa en la cara. El Guerrero estaba confundido, no entendía que había pasado con su viento. Intentó rodearse de él para atrapar en un vendaval a J.J, sin embargo su poder no se activó, ni una leve brisa si quiera.
-Pero... qué demonios está pasando...- El joven seguía aturdido en el suelo.
-¿A qué esperas? Levántate, no tiene honor derrotar a alguien caído- El Guerrero Celeste vaciló al escuchar esas palabras, '' joder, me ha tocado luchar con el rarito...'' pensó. De nuevo se incorporó y esta vez prestó mucha mas atención a su rival, ¿cuál era su poder? Cargó energía y lanzó un filo de viento de dirección al S-Men, quién no tuvo más remedio que recurrir a sus ágiles movimientos para esquivarlo.
-Me has hecho caer dos veces... pero ni una más, prepárate... ahora iré en serio- Sentenció Celestina.


En otro de los pasillos Llama Helada y Waver avanzaban con paso lento pero continuo. El hermano iluminaba la oscuridad con su brazo llameante. La chica no paraba de quejarse, producto de su inquietud.
-Hermano.. hace frío, esto no mola. Démonos prisa en vencer a esos capullos y larguémonos, este lugar es un jodido asco- Decía con la voz apagada. Llama Helada suspiró, cansado.
-Déjalo ya Waver, a veces puedes ser muy cansina. A mi tampoco me hace mucha gracia, pero es lo que toca como miembros de los I-Men que somos...- Frente a ellos aparecieron unas escaleras. Se miraron confusos- Parece que toca subir.-concluyó Llama Helada.
-¿Crees que los demás también estarán subiendo? Quizá no fue buena idea separarnos...
-Es la manera más rápida de encontrar a Gaia- El chico se frotó la barbilla mientras pensaba- La verdad es que esto me recuerda el típico RPG, asaltando la base enemiga... probablemente en la parte alta del edificio esté el líder enemigo, y tenemos que abrirnos paso a través de sus guardianes...
-¿Y crees que Gaia esté ahí, donde el 'jefe final'?
-Es lo más probable, y si no está, el jefe sabrá donde la tienen- Dicho esto Llama Helada comenzó el ascenso- Vamos hermana, de una manera u otra tenemos que seguir...
De tal manera los hermanos siguieron el ascenso. Al cabo de unos minutos llegaron al final de las escaleras. En frente de ellos y unos cuantos metros más allá vieron una luz salir por debajo de una puerta. Llama Helada miró a su hermana y señaló la puerta para seguidamente llevarse un dedo a los labios ''silencio''. Waver asintió. Con deliberada lentitud se acercaron y se prepararon para combatir.
-¿Lista?
-Del todo, ¡a por ellos!
Y entonces entraron en la sala.


Demongirl acusaba el cansancio. Mientras su rival se mantenía en la distancia flanqueado por las marionetas y a salvo, ella tenía que lidiar con todos sus títeres. Había intentado usar el destello de su espada dorada, pero la máscara de su rival evitaba que le cegase, y lógicamente a las marionetas no les afectaba lo más mínimo. ''Parece que es una cuestión de resistencia... y voy perdiendo'' se maldecía por dentro. No sabía muy bien de donde, pero tenía que sacar fuerzas para derrotar a aquel cerdo.
-Serás desgraciado...- La chica miraba con furia al otro.
-Relájate querida, el espectáculo está siendo magnífico...- El titiritero sacó entonces una cruz de madera de uno de sus bolsillos- Quería esperar un poco más para sacarla, pero veamos que te parece una de mis Obras Maestras.-alardeó con una sonrisita.
Demongirl despachó otro de los muñecos de su rival y eso le permitió relajarse un segundo. El S-Men manipuló la cruz y de uno de los rincones apareció una de las marionetas más grandes y, por lo que parecía, de las más poderosas. Tenía rasgos de toro entremezclados con una serpiente.
La joven miró su espada normal y deseó tener más fuerza. La ira controlada de su interior ardía y su espíritu clamaba venganza por el rapto de Gaia. ''No lo permitiré'' expresó mentalmente. Todas sus emociones se concentraron en la hoja y esta comenzó a resplandecer con un fulgor rojizo. Miró sorprendida su propia espada y se dio cuenta de que sus poderes seguían desarrollándose.
-Vaya vaya...- El filo de su arma se volvió incandescente- Parece que acabo de ganar una nueva habilidad... prueba mi ''filo infernal''.
-Menudos nombrecitos, veamos donde queda toda esa prepotencia cuando te derrote...
La gran marioneta se lanzó contra la chica, descubriendo un montón de extremidades. Demongirl respondió al instante esquivando y parando con su espada dorada la mayoría de los golpes, finalmente asestó un corte potente con su espada roja. El efecto fue inmediato, un enorme cacho de la marioneta se desprendió y allí donde la hoja había pasado se prendió fuego. EL titiritero se sorprendió y maldijo por lo bajo, su peor debilidad era el fuego.
-Parece que no puedo andarme con 'chiquitas'- El hombre hizo un amplio gesto con los brazos y numerosas marionetas surgieron de todos lados- Utilizaré todas las que me quedan para eliminarte ahora.
-Vas listo- Demongirl giró sobre si misma mientras blandía la espada y creó una onda de energía que se expandió con rapidez- ¡Onda ígnea!
Una llamarada de considerable tamaño salió despedida en todas direcciones quemando las marionetas. En unos instantes la habitación entera estaba prendida en llamas. La chica sonrió, por fin se había quitado de encima esos molestos muñecos, de manera que se lanzó a través de muros de fuego para alcanzar a su enemigo. El titiritero estaba en shock por la combustión de sus adoradas marionetas, de manera que cuando la joven apareció entre el humo reaccionó tarde y ella pudo acertarle con una estocada de su espada dorada.
-¡Ahhh!- Gritó el hombre. Saltó hacía atrás y se zafó de la espada, que ahora goteaba sangre.
-Que te jodan capullo, y esto es solo el principio- Levantó su espada roja en apuntando hacía el S-Men- Ahora te quitaré esa estúpida máscara, cobarde.
-Ah... ah...- El titiritero respiraba con dificultad, su indicador de vidas marcaba ahora '2'. Le costaba reconocer que aquella muchacha le estaba ganando. Tendía que recurrir a su arma definitiva.


Mientras tanto el Guerrero Celeste imbuía su brazo con energía de viento. Su contrincante había demostrado tener unas capacidades físicas extraordinarias, de manera que le era complicado mantener el ritmo.
-Ahora verás, el 'corte vendaval', el arma con el mayor filo, hecho con viento concentrado y girando a toda velocidad.
J.J no se dejó impresionar por las habilidades de manipulación de su rival, al contrario, estaba totalmente indiferente, sus facciones apenas revelaban emociones. El Guerrero Celeste no entendía aún cual era la naturaleza del poder de su rival, pero había algo raro en todo ello. Sin pensarlo mucho más se lanzó haciendo una serie de fintas y amagos, para acabar atacando por el flanco izquierdo. Su enemigo hizo caso omiso del 'corte vendaval' y se preparó para atacarle. ''Acabas de bajar la guardia'' pensó el I-Men. Sin embargo, cuando el Guerrero se acercó a J.J repentinamente el viento se deshizo y desapareció su forma. Celestina apenas pudo reaccionar y el S-Men lo agarró y le aplicó una llave. A continuación lo lanzó como si fuera un muñeco, chocando contra la pared y produciendo un estruendo.
-Mierda...- El indicador del Guerrero había bajado a '2'. Al parecer por algún motivo sus poderes se disipaban cuando iba a atacarle. Entonces recordó que cuando le lanzó el viento cortante se vio obligado a esquivarlo. Era una teoría, pero, ¿y si era capaz de anular ataques cercanos pero no los de distancias largas? Decidió cambiar su estrategia.
-¿Aun no te has dado cuenta de que pelear es inútil?- Preguntó J.J con sinceridad- Soy más fuerte que tú y te derrotaré, vete de aquí, no quiero verme en la obligación de eliminarte...
-¡El que no comprende nada eres tú!- Exclamó Celestina- El 'Amo' ese es un tipo malvado, ha raptado a nuestra amiga y usa a sus compañeros, como a Sónico.
-Me parece que es al revés, no comprendes nada. El 'Amo' me ha ayudado mucho- Por primera vez se vio una emoción en los ojos de J.J, y fue ira- No toleraré que hables así de él.
El Guerrero concentró energía y se preparó para lanzar ondas de viento. ''Atacaré a distancia''. En un momento estuvo listo y lanzó una onda de viento extraordinaria para ejercer presión. J.J no se lo esperaba y se cubrió con los brazos. Celestina aprovechó ese momento para enviar unas cuantas ondas de viento cortante.
J.J no podía verlo claramente, y tuvo que hacer un esfuerzo para evitar todas las corrientes de violento aire. A pesar de usar el viento el Guerrero se dio cuenta de que sus técnicas eran mejores en las cortas distancias, y tampoco podía utilizar así su 'Ojo del Huracán', dependía ahora de su ingenio. El S-Men se concentró y logró moverse con velocidad entre las ráfagas, luego saltó para evitar el viento mas fuerte y cayó con fuerza sobre el Guerrero.
Ambos rodaron por el suelo lanzándose puñetazos y patadas. Finalmente J.J logró tomar el control y aplicó una llave de presión al I-Men. Celestina intentó liberarse desesperadamente al tiempo que intentaba usar su viento... pero era inútil.
-Ríndete, si seguimos así te romperé el brazo izquierdo- Amenazó el rival.
-Ni hablar, la vida de mi amiga está...- Entonces J.J aplicó fuerza y un sonoro 'crack' se escuchó. El Guerrero gritó- ¡Ahh!
-Te lo advertí- El chico se levantó y dio unos pasos atrás- Si aún puedes levantarte te recomiendo que te vayas, es la última vez que te lo digo- El Guerrero Celeste logró levantarse a duras penas, su indicador marcaba ahora un uno, estaba en el filo de la navaja, y encima su brazo izquierdo caía muerto. El dolor era insoportable. Pero no quiso rendirse, de manera que encaró de nuevo a su enemigo.
-No... huiré...
-Me sorprendes...- J.J miraba con curiosidad al Guerrero- Admitiré que al menos tienes lo que hace falta... pero esto acaba ahora.


Llama Helada y Waver se encontraron cara a cara con Shadow Walker. El joven miraba con desprecio a los otros.
-¡JA! He tenido suerte, me ha tocado el premio gordo- Dijo mientras tiraba su cigarrillo. Llama Helada no esperó y, congelando sus brazos, intentó alcanzar al S-Men. Shadow se cubrió al instante de sombras. Estas se deslizaban por su cuerpo de manera cambiante y le otorgaban un aspecto tétrico. Se movió en un instante como si patinase por el suelo y esquivó sin problemas al otro.
En ese momento una ola de agua de tres metros alcanzó a Shadow desde donde estaba Waver. Llama Helada reaccionó al instante congelando el agua. El joven moreno acabó atrapado en el hielo como una escultura.
-Ha sido rápido- Dijo el hermano.
-Sin duda, nuestro trabajo en equipo es incluso mejor que el del Capitán y el Guerrero- Afirmó la chica. Ambos se dirigieron a la puerta del fondo para continuar, pero entonces notaron vibrar el aire con fuerza.
-¿A dónde vais, invitados míos?- El hielo se resquebrajó en miles de pedazos cortantes que se diseminaron y Shadow emergió intacto- Reconozco que sabéis compenetraros, pero una congelación superficial no mata...y mucho menos me retendrá.
-¡Mierda, cúbreme Waver!- Llama Helada congeló la parte superior de su cuerpo y numerosos pinchos helados surgieron por todos lados. Shadow y él chocaron sus puños con fuerza y comenzaron un rápido intercambio de golpes. Los filos helados estuvieron a punto de herir al joven moreno, sin embargo su protección sombría y sus rápidos reflejos le salvaban. El suelo se llenó de agua, Waver había inundado la habitación.
-Increíble, esa chica acaba de fundirse en el agua, sois apasionantes- Les alabó su enemigo- Me motiváis para pelear- En ese momento las sombras le cubrieron completamente y se acoplaron a su anatomía, como si fuera una especie de traje oscuro.
-Ahora verás- El I-Men creó un martillo de hielo con el que atacó a Shadow usando su tremenda altura como ventaja. El hombre-sombra paró el golpe con su brazo derecho, amortiguando el daño al tiempo que sufría una leve congelación, y con el brazo izquierdo lanzó un rapidísimo golpe. Llama Helada recibió el ataque y aguantó la posición sin flaquear- Waver... date prisa.
En ese momento del agua de detrás de Shadow se formó la figura de la chica, que creando una puntiaguda lanza de agua intentó atravesar a su enemigo. Sin embargo algo inesperado ocurrió, de la espalda de Shadow surgió otra sombra que agarró a la chica.
-¡Ah!¿Qué es esto?- Preguntó Waver asustada.
-¿Qué va a ser chica líquida? Es mi sombra.-bramó.
-Mierda- Llama Helada y Shadow estaban bloqueándose mutuamente, de manera que no podía hacer nada. La sombra terminó de salir del cuerpo del S-Men y abrazó a Waver, absorbiéndola- ¡Waver! ¿A dónde la has llevado?- gritó con fuerza su hermano.
-No te preocupes, está en mi interior, en el 'mundo de las sombras' que mi yo oscuro gobierna. Allí luchará contra mi sombra, así podré concentrarme en ti...- Ambos se zafaron y saltaron hacía atrás, chapoteando en el agua.
-Ya veo... si te derroto, ¿volverá?
-Normalmente solo saldrá si derrota a mi sombra, pero en la práctica, cuando más daño me hagas, mas sufrirá la sombra, y viceversa...
-¿Por qué me lo dices tan fácilmente?- ''¿Será una trampa?'' Meditaba.
-Oh bueno, no creo que llegues a hacerme daño, así que me da igual decírtelo- Entonces Shadow concentró energía y juntó las palmas de las manos- Sigamos...


Demongirl miró desconcertada al titiritero. Este había utilizado sus hilos para manipular esta vez piezas metálicas que había acoplado a su cuerpo, conformando una especie de ''armadura''. Había intentado numerosa veces hacerle daño, pero como era lógico las espadas no podían penetrarla. El fuego en su mayoría se había extendido por toda la habitación, pero las paredes de metal evitaban su propagación, aun así la temperatura comenzó a ascender.
-Enhorabuena jovencita, me has obligado a sacar mi carta de triunfo- El titiritero negó con la cabeza- No me gusta nada, pero bueno, gracias a los hilos puedo manipular estas piezas de metal.. y obtener un gran poder, por contra, tampoco puedo manipular otras cosas... aunque con esto me basta para acabarte.
-Eso ya lo veremos...- Demongirl interiorizó sus emociones. Si las espadas ,ni su fuerza y velocidad natural no surtían efecto ninguno se vería obligada a recurrir al brazo demoníaco, aunque le desgastara tanto. Pensó con fuerza en todos sus compañeros, de los que notaba sus fuerzas luchar en la lejanía, pensó también en Gaia... y en nada su furia se concentró. Soltó las espadas y un remolino de energía le rodeo el brazo derecho y las escamas negras aparecieron de nuevo:
- Presencia mi 'Brazo demoníaco', con esto te derrotaré.-
El titiritero observó la imponente presencia de la joven, ciertamente era una situación complicada para él. Dudó un instante, pero finalmente fue a por ella. La atacó con potentes golpes usando ambos brazos, sin embargo no estaba acostumbrado a los enfrentamientos físicos, de manera que su velocidad era escasa. Demongirl se percató de ello al momento, no en vano era una experta en el cuerpo a cuerpo. Sacó ventaja de su agilidad y se colocó a un flanco, propinando un fuerte derechazo con su brazo demoníaco.
El rubio salió disparado unos metros y cayó al suelo provocando un estruendo con el entrechocar de la armadura. Se levantó, por suerte no sufrió ningún tipo de daño.
-Gracias a esta armadura no me podrás hacer más daño, lo siento pequeña- Se rió él. Demongirl enfureció de nuevo y la ira iluminaba sus ojos.
-Esta será la última vez que te rías- La fuerza de su espíritu aumentaba constantemente, y entonces en su brazo izquierdo se acumuló otra aura de energía, y las escamas negras lo recubrieron también- ¡Ja ! El doble brazo demoníaco, la evolución de mi poder. Ahora si estás acabado.
De nuevo se abalanzaron el uno contra el otro, dispuestos a sentenciar el encuentro. Simultáneamente se golpearon, ella le dio en el estómago, él, en la cabeza. Ambos perdieron una vida, de manera que Demongirl quedó con '2' y el titiritero con '1'. Para colmo del chico, una parte importante de su armadura sufrió serios daños.
-Ah... mierda...- Agachó la cabeza para recuperar el aliento y mentalizarse para pelear. Cuando levantó al vista su contrincante ya estaba sobre él- ¡Mierd-!
La joven le asestó un puñetazo bestial en la cara, de manera que el chico cayó fulminado. La máscara se destrozó y la armadura se desintegró. Sin embargo, aún no estaba acabado, de nuevo logro levantarse, solo que con una escasa vida... y sangrando profusamente por una herida en la frente.
-Serás... maldición, maldición, maldición- EL titiritero había perdido la calma, ya solo le quedaban sus hilos.
-Parece que estás perdiendo la calma... No te preocupes, terminaré con esto pronto- Ahora la chica estaba llena de confianza, sería realmente complicado que perdiera ahora, prácticamente había ganado.


No era este el caso del Guerrero Celeste, que contaba con una vida, mientras que su enemigo estaba al cien por cien. No podía aceptar al derrota... era muy probable que perdiera pero.. ¿podría dejar atrás a Gaia sin sentirse culpable?¿Podría mirar de nuevo a Eliart a la cara? No, jamás. De manera que sacó fuerzas de flaqueza.
-Ah... ah...- El I-Men jadeaba. Un poderoso viento le rodeó- No tengo muchas fuerzas, pero algo podré hacer.
-Muéstrame de que eres capaz chico, mi respeto ya lo tienes.
-Qué bien, pues mira- El viento comenzó a girar con fuerza formando un estrecho y potente torbellino. La energía iba en aumento y la presión del aire crecía sin parar. Finalmente el Guerrero lanzó el torbellino contra su rival, la velocidad del ataque era impresionante. La punta del torbellino cortaba el aire y avanzaba irremediablemente contra J.J, quien sin mucho esfuerzo lo esquivó, pero entonces el ataque cambió de dirección, persiguiendo a su enemigo.
-¡¿Qué?! Esto es nuevo- Comentó mientras saltaba para huir del violento viento. Entonces comenzó a notar algo pesado el aire, le costaba respirar y mantener el ritmo. Miró la sonrisa del Guerrero, ''claro, esta concentrado el aire y absorbiendo el oxígeno, así reduce mi habilidad, no es nada tonto el chaval''. Tras unos momentos J.J acabó perdiendo el equilibrio, de manera que Celestina aprovechó y le golpeo con el torbellino. El S-Men salió volando y dando giros.
El golpe contra la pared fue fortísimo, de manera que perdió una vida. Miró al I-Men y sonrió. Se recuperó antes de que el torbellino volviera a atacarle y contuvo la respiración.
-¡Aun no acaba!- Gritó el Guerrero, que continuaba manejando el vendaval. J.J se movió con rapidez, revelando que no había estado peleando con todo su poder. Alcanzó a su rival en un instante, y cuando se encontraba cerca, el torbellino de aire simplemente desapareció y paró. Celestina supo ver venir el ataque y saltó a un lado para esquivarle, al tiempo que intentaba golpear al S-Men, pero este era demasiado ágil, así que salió ileso.
-Has logrado que me vea obligado a alcanzar mi velocidad óptima...- Dijo J.J- He de darte la enhorabuena, eres el primero que lo logra, y para estar en tu estado... lo cierto es que es un hazaña admirable...
-Y también lograré derrotarte...- A pesar de decir eso tenía que reconocer que se encontraba agotado, y no podría mantenerse en pié mucho más... aquel torbellino le había dejado sin energías. El final del combate se acercaba.


Waver no sabía exactamente donde estaba. Era como la sala donde estaba peleando, pero todo tenía una pinta mas oscura y... sombría. Y ahí estaba Shadow Walker recubierto de sombras... pero había algo raro en él.
-¿Quién eres?- Preguntó confusa.
-Soy Shadow... bueno, más bien soy la Sombra de Shadow Walker..- Dijo la criatura.
-Ya veo... entonces, ¿dónde estamos?
-Este es el mundo de las sombras... dentro del alma de mi dueño, y aquí es donde perecerás, chiquilla...
-Eso ya lo veremos- Respondió la chica poniéndose en posición de combate. Automáticamente comenzó a generar ingentes cantidades de agua que lanzó en forma de ola contra la oscura criatura, que fue arrastrado.
-¿Esto es todo, un bañito agradable?- La sombra se encontraba rodeada de agua.
-No, claro que no- Waver aplicó presión de manera que el agua aplastó a la Sombra, sin embargo no resultaba herido- ¿Qué está pasando?
La sombra emitió un grito que expulsó el agua. Una vez liberado se lanzó con velocidad a por la chica, quien no supo como reaccionar, de manera que recibió sucesivos golpes cargados con sombras. Waver cayó al suelo, perdiendo una vida. La Sombra no le dio un respiro, la cogió del cuello y la elevó. La chica abrió un ojo y se convirtió en agua, escapando del agarre. Convertida en agua rodeó a la sombra y lanzó agujas de agua que atravesaron a su enemigo.
-Agh... no eres mala jujuju- La Sombra se rió mientras la desesperación de Waver aumentaba.
En el mundo real Shadow Walker acusaba el golpe recibido por su sombra.
-Tu hermana no es mala, chico hielo.
-Lo sé, pero yo soy mejor, ahora mismo lo verás...
Shadow Walker había juntado las palmas de sus manos, en las que la energía sombría se juntaba de manera peligrosa. Finalmente una bola de oscuridad se formó.
-Este es el 'orbe oscuro', pura energía concentrada... no te acerques mucho, no quiero tenerlo cerca cuando estalle...
Llama Helada y Shadow Walker se miraron fijamente... la batalla iba a ser dura.