El Guerrero Celeste andaba rápidamente por el oscuro
pasillo. Nada más entrar por la puerta esta se había cerrado,
impidiéndole volver. ''Entonces solo puedo seguir hacía delante'',
pensó. No paraba de darle vueltas a la situación y a lo complicado
de la pelea que
le aguardaba. No podía evitar sentir la presión del momento, de su
victoria podía depender la liberación de Gaia... Pero esa era tan
solo una de tantas posibilidades.
Decidió centrarse sacudiendo fuertemente la cabeza para
sacarse las ideas raras. Ahora debía pensar en lo prioritario, lo
cual era derrotar al enemigo que se encontraba al final del estrecho
y oscuro pasaje. Optó por correr. Tras unos segundos que se hicieron
interminables finalmente llegó hasta una puerta. Paró unos
instantes para recuperar el aliento y finalmente entró en la sala.
Una abundante luz le sorprendió.
-Qué demonios...- Lo que encontró fue una amplia sala
bañada por la luz matinal. Vio un suelo hecho de tatamis y al final
un pequeño escalón de madera. Sobre él descansaba un S-Men, en
actitud de meditación. El Guerrero penetró en la habitación y
entonces el rival abrió los ojos.
Por su parte, Demongirl se lanzaba a por el titiritero.
La chica había desenfundado su espada y la agitaba como una loca. El
otro levantó un brazo como si estuviera en una actuación teatral, y
de repente una marioneta de madera voló en la dirección de la
I-Men. Le pilló por sorpresa y apenas pudo reaccionar. La marioneta
y Demongirl chocaron y cayeron al suelo en una bola de carne y
madera.
-¿Qué?- El titiritero observaba sin moverse del sitio.
Entonces la chica se dio cuenta de que estaba controlando al muñeco
con unos finos hilos metálicos- ¡Claro! ¡Fuiste tú quien nos
atrapó y se llevó a Gaia!
-Vaya, has dado en el clavo, ¿y qué con eso?- Preguntó
el otro, pasota.
-Nada, solo significa que podré vengarme de ti antes de
lo que esperaba, ¡escoria!- Y mientras decía eso se liberaba del
abrazo de la marioneta gracias a su espada, convirtiéndola en un
montón de astillas.
-No eres mala, veamos como te desenvuelves si aumento el
número...- El titiritero movió entonces ambos brazos, como si
trazase algún tipo de dibujo en el aire. Esta vez la joven estaba
alerta y pudo ver venir las dos marioneta que se acercaban desde los
flancos. Una de ellas medía la menos dos metros y tenía forma
humanoide, la otra sin embargo era más pequeña, pero tenía séis
brazos. De los brazos de la pequeña salieron numerosos cuchillos.
Demongirl hizo gala de una prodigiosa agilidad al
esquivar los ataques combinados de los muñecos, pero apenas tenía
tiempo de atacar. ''Me lo está poniendo complicado'' pensaba ella,
intentando idear alguna estrategia. ''Quizás...'' dio un gran salto
hacía atrás para distanciarse de las marionetas y levanto los
brazos en forma de cruz. Un destello iluminó la oscura sala y una
espada de color dorado apareció en su brazo izquierdo.
-Técnica de dos espadas, danza demoníaca...- Susurró
mientras miraba fijamente a su adversario con ira- Ahora verás- Y se
lanzó a por él.
J.J se levantó y miró detenidamente a su rival. El
Guerrero Celeste. Por lo que sabía su poder era el viento, quizá le
complicara un poco el enfrentamiento, pero ganaría. Por su parte el
I-Men estaba abrumado, ¿qué clase de poder tendría aquel tipo?
-¡Malditos!¡¿Por qué os habéis llevado a Gaia?!-
Exclamo el Guerrero, furioso. Una corriente de aire comenzó a
rodearle.
-Lo siento pero no tengo por qué responderte... ahora
si no te importa, luchemos- El S-Men bajó a la zona de los tatami e
hizo una reverencia- Permita que me presente, soy J.J, encantado.
El Guerrero se sobresaltó al oírlo y a su cabeza
acudieron las palabras del tal Sónico ''...hay tres de ellos
especialmente poderosos... Shadow Walker... J.J... y el propio
'Amo'...''. Si el moribundo no mentía le había tocado pelear contra
un de los tres 'jefazos'.
-Genial...- Musitó. Luego se acercó hasta J.J y
también hizo una reverencia- Yo soy el Guerrero Celeste, peleemos.
Durante unos instantes permanecieron mirándose
fijamente, en tensión, esperando a que el otro iniciara el ataque.
Finalmente J.J se lanzó ágil mientras propinaba un puñetazo con el
brazo izquierdo. El “I-Men” apenas pudo responder a tiempo,
bloqueó el golpe como pudo y se preparó para contraatacar, sin
embargo, J.J ya había previsto su movimiento y le había asestado un
duro gancho con la derecha. El Guerrero cayó al suelo, le había
dado en la sien.
-Agh, mierda- J.J apenas le dio un respiro, ya estaba
dándole una patada vertical. El Guerrero rodó por el suelo para
evitarla y la pierna del otro se hundió en el tatami, luego se
incorporó, dolorido- Eres un tipo rápido.
Se puso en actitud de combate, observando con cuidado al
S-Men, esta vez iría con mas cautela. Al cabo de unos segundos se
rodeo de una poderosa corriente de aire. J.J lo esperaba quieto, en
posición defensiva. Finalmente el I-Men utilizó la corriente para
impulsarse y coger velocidad. Cuando estaba apunto de llegar hasta su
rival notó como la energía del viento le abandonaba y perdía el
impulso, ''¿Eh? ¿Qué está pasando?''. J.J aprovechó la sorpresa
de su contrincante para darle una patada baja, que le hizo perder el
equilibrio, para seguidamente hundirle el puño en el estómago,
lanzándolo contra el suelo con violencia.
-Ahora, verás lo que es pelear...- Dijo J.J con una
sonrisa en la cara. El Guerrero estaba confundido, no entendía que
había pasado con su viento. Intentó rodearse de él para atrapar en
un vendaval a J.J, sin embargo su poder no se activó, ni una leve
brisa si quiera.
-Pero... qué demonios está pasando...- El joven seguía
aturdido en el suelo.
-¿A qué esperas? Levántate, no tiene honor derrotar a
alguien caído- El Guerrero Celeste vaciló al escuchar esas
palabras, '' joder, me ha tocado luchar con el rarito...'' pensó. De
nuevo se incorporó y esta vez prestó mucha mas atención a su
rival, ¿cuál era su poder? Cargó energía y lanzó un filo de
viento de dirección al S-Men, quién no tuvo más remedio que
recurrir a sus ágiles movimientos para esquivarlo.
-Me has hecho caer dos veces... pero ni una más,
prepárate... ahora iré en serio- Sentenció Celestina.
En otro de los pasillos Llama Helada y Waver avanzaban
con paso lento pero continuo. El hermano iluminaba la oscuridad con
su brazo llameante. La chica no paraba de quejarse, producto de su
inquietud.
-Hermano.. hace frío, esto no mola. Démonos prisa en
vencer a esos capullos y larguémonos, este lugar es un jodido asco-
Decía con la voz apagada. Llama Helada suspiró, cansado.
-Déjalo ya Waver, a veces puedes ser muy cansina. A mi
tampoco me hace mucha gracia, pero es lo que toca como miembros de
los I-Men que somos...- Frente a ellos aparecieron unas escaleras. Se
miraron confusos- Parece que toca subir.-concluyó Llama Helada.
-¿Crees que los demás también estarán subiendo?
Quizá no fue buena idea separarnos...
-Es la manera más rápida de encontrar a Gaia- El chico
se frotó la barbilla mientras pensaba- La verdad es que esto me
recuerda el típico RPG, asaltando la base enemiga... probablemente
en la parte alta del edificio esté el líder enemigo, y tenemos que
abrirnos paso a través de sus guardianes...
-¿Y crees que Gaia esté ahí, donde el 'jefe final'?
-Es lo más probable, y si no está, el jefe sabrá
donde la tienen- Dicho esto Llama Helada comenzó el ascenso- Vamos
hermana, de una manera u otra tenemos que seguir...
De tal manera los hermanos siguieron el ascenso. Al cabo
de unos minutos llegaron al final de las escaleras. En frente de
ellos y unos cuantos metros más allá vieron una luz salir por
debajo de una puerta. Llama Helada miró a su hermana y señaló la
puerta para seguidamente llevarse un dedo a los labios ''silencio''.
Waver asintió. Con deliberada lentitud se acercaron y se prepararon
para combatir.
-¿Lista?
-Del todo, ¡a por ellos!
Y entonces entraron en la sala.
Demongirl acusaba el cansancio. Mientras su rival se
mantenía en la distancia flanqueado por las marionetas y a salvo,
ella tenía que lidiar con todos sus títeres. Había intentado usar
el destello de su espada dorada, pero la máscara de su rival evitaba
que le cegase, y lógicamente a las marionetas no les afectaba lo más
mínimo. ''Parece que es una cuestión de resistencia... y voy
perdiendo'' se maldecía por dentro. No sabía muy bien de donde,
pero tenía que sacar fuerzas para derrotar a aquel cerdo.
-Serás desgraciado...- La chica miraba con furia al
otro.
-Relájate querida, el espectáculo está siendo
magnífico...- El titiritero sacó entonces una cruz de madera de uno
de sus bolsillos- Quería esperar un poco más para sacarla, pero
veamos que te parece una de mis Obras Maestras.-alardeó con una
sonrisita.
Demongirl despachó otro de los muñecos de su rival y
eso le permitió relajarse un segundo. El S-Men manipuló la cruz y
de uno de los rincones apareció una de las marionetas más grandes
y, por lo que parecía, de las más poderosas. Tenía rasgos de toro
entremezclados con una serpiente.
La joven miró su espada normal y deseó tener más
fuerza. La ira controlada de su interior ardía y su espíritu
clamaba venganza por el rapto de Gaia. ''No lo permitiré'' expresó
mentalmente. Todas sus emociones se concentraron en la hoja y esta
comenzó a resplandecer con un fulgor rojizo. Miró sorprendida su
propia espada y se dio cuenta de que sus poderes seguían
desarrollándose.
-Vaya vaya...- El filo de su arma se volvió
incandescente- Parece que acabo de ganar una nueva habilidad...
prueba mi ''filo infernal''.
-Menudos nombrecitos, veamos donde queda toda esa
prepotencia cuando te derrote...
La gran marioneta se lanzó contra la chica,
descubriendo un montón de extremidades. Demongirl respondió al
instante esquivando y parando con su espada dorada la mayoría de los
golpes, finalmente asestó un corte potente con su espada roja. El
efecto fue inmediato, un enorme cacho de la marioneta se desprendió
y allí donde la hoja había pasado se prendió fuego. EL titiritero
se sorprendió y maldijo por lo bajo, su peor debilidad era el fuego.
-Parece que no puedo andarme con 'chiquitas'- El hombre
hizo un amplio gesto con los brazos y numerosas marionetas surgieron
de todos lados- Utilizaré todas las que me quedan para eliminarte
ahora.
-Vas listo- Demongirl giró sobre si misma mientras
blandía la espada y creó una onda de energía que se expandió con
rapidez- ¡Onda ígnea!
Una llamarada de considerable tamaño salió despedida
en todas direcciones quemando las marionetas. En unos instantes la
habitación entera estaba prendida en llamas. La chica sonrió, por
fin se había quitado de encima esos molestos muñecos, de manera que
se lanzó a través de muros de fuego para alcanzar a su enemigo. El
titiritero estaba en shock por la combustión de sus adoradas
marionetas, de manera que cuando la joven apareció entre el humo
reaccionó tarde y ella pudo acertarle con una estocada de su espada
dorada.
-¡Ahhh!- Gritó el hombre. Saltó hacía atrás y se
zafó de la espada, que ahora goteaba sangre.
-Que te jodan capullo, y esto es solo el principio-
Levantó su espada roja en apuntando hacía el S-Men- Ahora te
quitaré esa estúpida máscara, cobarde.
-Ah... ah...- El titiritero respiraba con dificultad, su
indicador de vidas marcaba ahora '2'. Le costaba reconocer que
aquella muchacha le estaba ganando. Tendía que recurrir a su arma
definitiva.
Mientras tanto el Guerrero Celeste imbuía su brazo con
energía de viento. Su contrincante había demostrado tener unas
capacidades físicas extraordinarias, de manera que le era complicado
mantener el ritmo.
-Ahora verás, el 'corte vendaval', el arma con el
mayor filo, hecho con viento concentrado y girando a toda velocidad.
J.J no se dejó impresionar por las habilidades de
manipulación de su rival, al contrario, estaba totalmente
indiferente, sus facciones apenas revelaban emociones. El Guerrero
Celeste no entendía aún cual era la naturaleza del poder de su
rival, pero había algo raro en todo ello. Sin pensarlo mucho más se
lanzó haciendo una serie de fintas y amagos, para acabar atacando
por el flanco izquierdo. Su enemigo hizo caso omiso del 'corte
vendaval' y se preparó para atacarle. ''Acabas de bajar la guardia''
pensó el I-Men. Sin embargo, cuando el Guerrero se acercó a J.J
repentinamente el viento se deshizo y desapareció su forma.
Celestina apenas pudo reaccionar y el S-Men lo agarró y le aplicó
una llave. A continuación lo lanzó como si fuera un muñeco,
chocando contra la pared y produciendo un estruendo.
-Mierda...- El indicador del Guerrero había bajado a
'2'. Al parecer por algún motivo sus poderes se disipaban cuando iba
a atacarle. Entonces recordó que cuando le lanzó el viento cortante
se vio obligado a esquivarlo. Era una teoría, pero, ¿y si era capaz
de anular ataques cercanos pero no los de distancias largas? Decidió
cambiar su estrategia.
-¿Aun no te has dado cuenta de que pelear es inútil?-
Preguntó J.J con sinceridad- Soy más fuerte que tú y te derrotaré,
vete de aquí, no quiero verme en la obligación de eliminarte...
-¡El que no comprende nada eres tú!- Exclamó
Celestina- El 'Amo' ese es un tipo malvado, ha raptado a nuestra
amiga y usa a sus compañeros, como a Sónico.
-Me parece que es al revés, no comprendes nada. El
'Amo' me ha ayudado mucho- Por primera vez se vio una emoción en los
ojos de J.J, y fue ira- No toleraré que hables así de él.
El Guerrero concentró energía y se preparó para
lanzar ondas de viento. ''Atacaré a distancia''. En un momento
estuvo listo y lanzó una onda de viento extraordinaria para ejercer
presión. J.J no se lo esperaba y se cubrió con los brazos.
Celestina aprovechó ese momento para enviar unas cuantas ondas de
viento cortante.
J.J no podía verlo claramente, y tuvo que hacer un
esfuerzo para evitar todas las corrientes de violento aire. A pesar
de usar el viento el Guerrero se dio cuenta de que sus técnicas eran
mejores en las cortas distancias, y tampoco podía utilizar así su
'Ojo del Huracán', dependía ahora de su ingenio. El S-Men se
concentró y logró moverse con velocidad entre las ráfagas, luego
saltó para evitar el viento mas fuerte y cayó con fuerza sobre el
Guerrero.
Ambos rodaron por el suelo lanzándose puñetazos y
patadas. Finalmente J.J logró tomar el control y aplicó una llave
de presión al I-Men. Celestina intentó liberarse desesperadamente
al tiempo que intentaba usar su viento... pero era inútil.
-Ríndete, si seguimos así te romperé el brazo
izquierdo- Amenazó el rival.
-Ni hablar, la vida de mi amiga está...- Entonces J.J
aplicó fuerza y un sonoro 'crack' se escuchó. El Guerrero gritó-
¡Ahh!
-Te lo advertí- El chico se levantó y dio unos pasos
atrás- Si aún puedes levantarte te recomiendo que te vayas, es la
última vez que te lo digo- El Guerrero Celeste logró levantarse a
duras penas, su indicador marcaba ahora un uno, estaba en el filo de
la navaja, y encima su brazo izquierdo caía muerto. El dolor era
insoportable. Pero no quiso rendirse, de manera que encaró de nuevo
a su enemigo.
-No... huiré...
-Me sorprendes...- J.J miraba con curiosidad al
Guerrero- Admitiré que al menos tienes lo que hace falta... pero
esto acaba ahora.
Llama Helada y Waver se encontraron cara a cara con
Shadow Walker. El joven miraba con desprecio a los otros.
-¡JA! He tenido suerte, me ha tocado el premio gordo-
Dijo mientras tiraba su cigarrillo. Llama Helada no esperó y,
congelando sus brazos, intentó alcanzar al S-Men. Shadow se cubrió
al instante de sombras. Estas se deslizaban por su cuerpo de manera
cambiante y le otorgaban un aspecto tétrico. Se movió en un
instante como si patinase por el suelo y esquivó sin problemas al
otro.
En ese momento una ola de agua de tres metros alcanzó a
Shadow desde donde estaba Waver. Llama Helada reaccionó al instante
congelando el agua. El joven moreno acabó atrapado en el hielo como
una escultura.
-Ha sido rápido- Dijo el hermano.
-Sin duda, nuestro trabajo en equipo es incluso mejor
que el del Capitán y el Guerrero- Afirmó la chica. Ambos se
dirigieron a la puerta del fondo para continuar, pero entonces
notaron vibrar el aire con fuerza.
-¿A dónde vais, invitados míos?- El hielo se
resquebrajó en miles de pedazos cortantes que se diseminaron y
Shadow emergió intacto- Reconozco que sabéis compenetraros, pero
una congelación superficial no mata...y mucho menos me retendrá.
-¡Mierda, cúbreme Waver!- Llama Helada congeló la
parte superior de su cuerpo y numerosos pinchos helados surgieron por
todos lados. Shadow y él chocaron sus puños con fuerza y comenzaron
un rápido intercambio de golpes. Los filos helados estuvieron a
punto de herir al joven moreno, sin embargo su protección sombría y
sus rápidos reflejos le salvaban. El suelo se llenó de agua, Waver
había inundado la habitación.
-Increíble, esa chica acaba de fundirse en el agua,
sois apasionantes- Les alabó su enemigo- Me motiváis para pelear-
En ese momento las sombras le cubrieron completamente y se acoplaron
a su anatomía, como si fuera una especie de traje oscuro.
-Ahora verás- El I-Men creó un martillo de hielo con
el que atacó a Shadow usando su tremenda altura como ventaja. El
hombre-sombra paró el golpe con su brazo derecho, amortiguando el
daño al tiempo que sufría una leve congelación, y con el brazo
izquierdo lanzó un rapidísimo golpe. Llama Helada recibió el
ataque y aguantó la posición sin flaquear- Waver... date prisa.
En ese momento del agua de detrás de Shadow se formó
la figura de la chica, que creando una puntiaguda lanza de agua
intentó atravesar a su enemigo. Sin embargo algo inesperado ocurrió,
de la espalda de Shadow surgió otra sombra que agarró a la chica.
-¡Ah!¿Qué es esto?- Preguntó Waver asustada.
-¿Qué va a ser chica líquida? Es mi sombra.-bramó.
-Mierda- Llama Helada y Shadow estaban bloqueándose
mutuamente, de manera que no podía hacer nada. La sombra terminó de
salir del cuerpo del S-Men y abrazó a Waver, absorbiéndola- ¡Waver!
¿A dónde la has llevado?- gritó con fuerza su hermano.
-No te preocupes, está en mi interior, en el 'mundo de
las sombras' que mi yo oscuro gobierna. Allí luchará contra mi
sombra, así podré concentrarme en ti...- Ambos se zafaron y
saltaron hacía atrás, chapoteando en el agua.
-Ya veo... si te derroto, ¿volverá?
-Normalmente solo saldrá si derrota a mi sombra, pero
en la práctica, cuando más daño me hagas, mas sufrirá la sombra,
y viceversa...
-¿Por qué me lo dices tan fácilmente?- ''¿Será una
trampa?'' Meditaba.
-Oh bueno, no creo que llegues a hacerme daño, así que
me da igual decírtelo- Entonces Shadow concentró energía y juntó
las palmas de las manos- Sigamos...
Demongirl miró desconcertada al titiritero. Este había
utilizado sus hilos para manipular esta vez piezas metálicas que
había acoplado a su cuerpo, conformando una especie de ''armadura''.
Había intentado numerosa veces hacerle daño, pero como era lógico
las espadas no podían penetrarla. El fuego en su mayoría se había
extendido por toda la habitación, pero las paredes de metal evitaban
su propagación, aun así la temperatura comenzó a ascender.
-Enhorabuena jovencita, me has obligado a sacar mi carta
de triunfo- El titiritero negó con la cabeza- No me gusta nada, pero
bueno, gracias a los hilos puedo manipular estas piezas de metal.. y
obtener un gran poder, por contra, tampoco puedo manipular otras
cosas... aunque con esto me basta para acabarte.
-Eso ya lo veremos...- Demongirl interiorizó sus
emociones. Si las espadas ,ni su fuerza y velocidad natural no
surtían efecto ninguno se vería obligada a recurrir al brazo
demoníaco, aunque le desgastara tanto. Pensó con fuerza en todos
sus compañeros, de los que notaba sus fuerzas luchar en la lejanía,
pensó también en Gaia... y en nada su furia se concentró. Soltó
las espadas y un remolino de energía le rodeo el brazo derecho y las
escamas negras aparecieron de nuevo:
- Presencia mi 'Brazo demoníaco', con esto te
derrotaré.-
El titiritero observó la imponente presencia de la
joven, ciertamente era una situación complicada para él. Dudó un
instante, pero finalmente fue a por ella. La atacó con potentes
golpes usando ambos brazos, sin embargo no estaba acostumbrado a los
enfrentamientos físicos, de manera que su velocidad era escasa.
Demongirl se percató de ello al momento, no en vano era una experta
en el cuerpo a cuerpo. Sacó ventaja de su agilidad y se colocó a un
flanco, propinando un fuerte derechazo con su brazo demoníaco.
El rubio salió disparado unos metros y cayó al suelo
provocando un estruendo con el entrechocar de la armadura. Se
levantó, por suerte no sufrió ningún tipo de daño.
-Gracias a esta armadura no me podrás hacer más daño,
lo siento pequeña- Se rió él. Demongirl enfureció de nuevo y la
ira iluminaba sus ojos.
-Esta será la última vez que te rías- La fuerza de su
espíritu aumentaba constantemente, y entonces en su brazo izquierdo
se acumuló otra aura de energía, y las escamas negras lo
recubrieron también- ¡Ja ! El doble brazo demoníaco, la evolución
de mi poder. Ahora si estás acabado.
De nuevo se abalanzaron el uno contra el otro,
dispuestos a sentenciar el encuentro. Simultáneamente se golpearon,
ella le dio en el estómago, él, en la cabeza. Ambos perdieron una
vida, de manera que Demongirl quedó con '2' y el titiritero con '1'.
Para colmo del chico, una parte importante de su armadura sufrió
serios daños.
-Ah... mierda...- Agachó la cabeza para recuperar el
aliento y mentalizarse para pelear. Cuando levantó al vista su
contrincante ya estaba sobre él- ¡Mierd-!
La joven le asestó un puñetazo bestial en la cara, de
manera que el chico cayó fulminado. La máscara se destrozó y la
armadura se desintegró. Sin embargo, aún no estaba acabado, de
nuevo logro levantarse, solo que con una escasa vida... y sangrando
profusamente por una herida en la frente.
-Serás... maldición, maldición, maldición- EL
titiritero había perdido la calma, ya solo le quedaban sus hilos.
-Parece que estás perdiendo la calma... No te
preocupes, terminaré con esto pronto- Ahora la chica estaba llena de
confianza, sería realmente complicado que perdiera ahora,
prácticamente había ganado.
No era este el caso del Guerrero Celeste, que contaba
con una vida, mientras que su enemigo estaba al cien por cien. No
podía aceptar al derrota... era muy probable que perdiera pero..
¿podría dejar atrás a Gaia sin sentirse culpable?¿Podría mirar
de nuevo a Eliart a la cara? No, jamás. De manera que sacó fuerzas
de flaqueza.
-Ah... ah...- El I-Men jadeaba. Un poderoso viento le
rodeó- No tengo muchas fuerzas, pero algo podré hacer.
-Muéstrame de que eres capaz chico, mi respeto ya lo
tienes.
-Qué bien, pues mira- El viento comenzó a girar con
fuerza formando un estrecho y potente torbellino. La energía iba en
aumento y la presión del aire crecía sin parar. Finalmente el
Guerrero lanzó el torbellino contra su rival, la velocidad del
ataque era impresionante. La punta del torbellino cortaba el aire y
avanzaba irremediablemente contra J.J, quien sin mucho esfuerzo lo
esquivó, pero entonces el ataque cambió de dirección, persiguiendo
a su enemigo.
-¡¿Qué?! Esto es nuevo- Comentó mientras saltaba
para huir del violento viento. Entonces comenzó a notar algo pesado
el aire, le costaba respirar y mantener el ritmo. Miró la sonrisa
del Guerrero, ''claro, esta concentrado el aire y absorbiendo el
oxígeno, así reduce mi habilidad, no es nada tonto el chaval''.
Tras unos momentos J.J acabó perdiendo el equilibrio, de manera que
Celestina aprovechó y le golpeo con el torbellino. El S-Men salió
volando y dando giros.
El golpe contra la pared fue fortísimo, de manera que
perdió una vida. Miró al I-Men y sonrió. Se recuperó antes de que
el torbellino volviera a atacarle y contuvo la respiración.
-¡Aun no acaba!- Gritó el Guerrero, que continuaba
manejando el vendaval. J.J se movió con rapidez, revelando que no
había estado peleando con todo su poder. Alcanzó a su rival en un
instante, y cuando se encontraba cerca, el torbellino de aire
simplemente desapareció y paró. Celestina supo ver venir el ataque
y saltó a un lado para esquivarle, al tiempo que intentaba golpear
al S-Men, pero este era demasiado ágil, así que salió ileso.
-Has logrado que me vea obligado a alcanzar mi velocidad
óptima...- Dijo J.J- He de darte la enhorabuena, eres el primero que
lo logra, y para estar en tu estado... lo cierto es que es un hazaña
admirable...
-Y también lograré derrotarte...- A pesar de decir eso
tenía que reconocer que se encontraba agotado, y no podría
mantenerse en pié mucho más... aquel torbellino le había dejado
sin energías. El final del combate se acercaba.
Waver no sabía exactamente donde estaba. Era como la
sala donde estaba peleando, pero todo tenía una pinta mas oscura
y... sombría. Y ahí estaba Shadow Walker recubierto de sombras...
pero había algo raro en él.
-¿Quién eres?- Preguntó confusa.
-Soy Shadow... bueno, más bien soy la Sombra de
Shadow Walker..- Dijo la criatura.
-Ya veo... entonces, ¿dónde estamos?
-Este es el mundo de las sombras... dentro del alma
de mi dueño, y aquí es donde perecerás, chiquilla...
-Eso ya lo veremos- Respondió la chica poniéndose en
posición de combate. Automáticamente comenzó a generar ingentes
cantidades de agua que lanzó en forma de ola contra la oscura
criatura, que fue arrastrado.
-¿Esto es todo, un bañito agradable?- La sombra
se encontraba rodeada de agua.
-No, claro que no- Waver aplicó presión de manera que
el agua aplastó a la Sombra, sin embargo no resultaba herido- ¿Qué
está pasando?
La sombra emitió un grito que expulsó el agua. Una vez
liberado se lanzó con velocidad a por la chica, quien no supo como
reaccionar, de manera que recibió sucesivos golpes cargados con
sombras. Waver cayó al suelo, perdiendo una vida. La Sombra no le
dio un respiro, la cogió del cuello y la elevó. La chica abrió un
ojo y se convirtió en agua, escapando del agarre. Convertida en agua
rodeó a la sombra y lanzó agujas de agua que atravesaron a su
enemigo.
-Agh... no eres mala jujuju- La Sombra se rió
mientras la desesperación de Waver aumentaba.
En el mundo real Shadow Walker acusaba el golpe recibido
por su sombra.
-Tu hermana no es mala, chico hielo.
-Lo sé, pero yo soy mejor, ahora mismo lo verás...
Shadow Walker había juntado las palmas de sus manos, en
las que la energía sombría se juntaba de manera peligrosa.
Finalmente una bola de oscuridad se formó.
-Este es el 'orbe oscuro', pura energía concentrada...
no te acerques mucho, no quiero tenerlo cerca cuando estalle...
Llama Helada y Shadow Walker se miraron fijamente... la
batalla iba a ser dura.
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