jueves, 20 de diciembre de 2012

Capítulo 13 - 'La amenaza detrás del Amo'


Ante la incrédula mirada de Eliart y los demás, el 'Amo' caía inerte al suelo. El joven que lo había echo caer estaba de espaldas a ellos, y solo podían ver una gran cabellera roja como el fuego. La atmósfera era de repente mucho más densa y pesada, como si la presencia del recién llegado la hiciera enrarecer. El líder de los I-Men no sabía como reaccionar, aquel tipo acababa de cargarse al 'Amo'... ¿era entonces un aliado?
-Este idiota...- Murmuró el misterioso hombre. Entonces se giró y Eliart pudo contemplar su rostro. Era pálido y con una sonrisa algo malévola, sus ojos eran azules y penetrantes, su mirada era firme y decidida... pero ausente de calor humano. Al instante supo quien era.
-Ya veo, tu eres el verdadero líder de los S-Men, ¿tu eres el verdadero Amo?- La energía anaranjada de aries aun brillaba con intensidad a su alrededor.
-En efecto, yo soy el líder, pero dejad ya lo del 'Amo', es ridículo- Contestó con prepotencia- Eso era tan solo un pequeño papel interpretado por mi 'amigo'- Dijo mientras señalaba al caído.
-Eres tan ruin que ni respetas a tus aliados...- Eliart comenzó a sentir bullir la ira.
-No me hagas reír, él tan sólo era un muñeco... ni si quiera es una persona. Es un títere hecho especialmente por el titiritero, a través del cual podía manifestar mis poderes y evaluar todo- El extraño explicaba mientras miraba a los I-Men de uno en uno.
-¿Y para qué toda esta parafernalia?- Exigió saber nuestro héroe.
-Pues es sencillo, para conocer el alcance de tus habilidades de primera mano, y para recabar información... Pero basta de cháchara, he decidido aparecer para poner fin a este estúpido enfrentamiento- El tipo se adelanto un par de pasos, vestía una larga capa negra. Dio una fuerte patada para apartar al muñeco, que se rompió en cachos- Por cierto, mi verdadero nombre es Gravitta, Doctor Gravitta para vosotros.
Ambos contendientes se miraban fijamente, preparados para luchar. Eliart estaba algo cansado por su enfrentamiento con el 'Amo', pero aun tenía energía de sobra. Por otra parte Gravitta observaba a Revelación y a Shadow mientras negaba con la cabeza, era una pena haber perdido tan valioso aliados. Finalmente, invocando nuevamente a aires, el I-Men se lanzó con una velocidad increíble contra su rival.
El pelirrojo levantó el brazo derecho y creó un campo gravitatorio mucho más potente que los empleados por el 'Amo', al fin y al cabo era su verdadero cuerpo. Eliart se vio frenado casi totalmente por el poder de su enemigo, hasta el punto de caer de rodillas, pero a base de fuerza de voluntad logró mantenerse en pie... sin embargo su enemigo ya estaba atacando, sin darle ningún respiro. Para cuando el I-Men levantó la vista, Gravitta ya estaba sobre él, levantando el puño. En el último instante logro activar a Tauro. Recibió un duro golpe y salió lanzado varios metros.
-Pero... ¿qué demonios...? Ese no ha sido un puñetazo normal- Comentó Eliart mientras se tocaba la magulladura en la cara, ¿de dónde surgía esa repentina fuerza?
-¿Te extrañas? No era mas que un simple golpe aumentado con la aceleración gravitatoria... evidentemente mis poderes son más amplios y fuertes ahora que uso mi verdadero cuerpo- Y sin decir una palabra más se lanzó a por su enemigo.
Eliart decidió seguir otra estrategia. Activo a aries para aumentar su velocidad y poner algo de distancia, para a continuación ir de frente contra su enemigo. Gravitta espera esa clase de golpe y volvió a provocar otro campo gravitatorio frente a él, sin embargo, en el último momento, Eliart se zafó hacía uno de los lados, evitando el campo. De esta manera, y sin parar, cargó contra su rival.
Pero justo donde hace un segundo se encontraba Gravitta... de repente ya no estaba. El I-Men estaba confuso.
-¡Encima tuya!- Grito Revelación. Eliart levantó la vista, y ahí estaba el pelirrojo, flotando a unos metros sobre él, con los brazos cruzados.
-¿Te sorprende? Ya te lo he dicho, mis habilidades están ahora a su máxima potencia...- Entonces se lanzó contra Eliart, que volvía a estar suprimido por la energía de su enemigo. De esta manera volvió a recibir un duro golpe, y esta vez sin tener Tauro activado. El joven moreno cayó al suelo escupiendo sangre, se había mordido el interior de la mejilla por culpa del impacto.
-Maldición, de verdad es fuerte este tío...- Entonces se dio cuenta de que su indicador de vidas había bajado a 2. ''Mierda'' maldijo por dentro- ¿Cómo diantres puedes volar?
-Es un campo gravitatoria negativo aplicado a mi nada más... no es tan complicado.
Eliart estaba frustrado, por fin tenía a Gaia delante, aunque inconsciente, y no podía hacer nada. No sabia gran cosa del resto del grupo, pero podían haber sido derrotados en el proceso, y encima él, quien se suponía debía de cargarse al líder enemigo, estaba siendo apalizado. Aún era pronto para activar su carta de triunfo, géminis, pero tenía que reaccionar ya, o sería demasiado tarde para todos. Más decidido aun se levantó y le gritó a su enemigo:
-¿Por qué haces esto? No lo entiendo, no veo en ti nada de bondad, ¿qué te paso?- Gravitta oscureció la mirada.
-Eso... no os incumbe a ninguno. Gaia también me lo preguntó, pero es fácil, tan solo ganaré este juego, y una vez lo logré obtendré poder. La fuera necesaria para lograr... mi venganza- El rostro del S-Men mostraba furia- No necesitas saber nada más.
-Pero, no entiendo tu necesidad de hacer sufrir- Eliart señaló a Gaia- Explícamelo, por todos mis amigos, a los que por tu culpa se ha hecho daño... no te lo perdonaré.
-Bah- Contestó Gravitta- ¿Amigos dices? No son nada. No valen para nada, solo son un carga a la hora de la verdad, y por eso no entiendo tus sentimientos.
-Entonces, ¿por que te rodeas de aliados? ¿Ninguno vale nada para tí?- El líder enemigo bajó la cabeza. Al alzarla de nuevo Eliart descubrió ira.
-¿A quién le importa? No pienso darte ninguna explicación más, hagamos una cosa, si tú con tu poder defiendes tus ideales el valor de la amistad y demás memeces, y me derrotas... aceptaré que estaba equivocado. Pero, por el contrario, si mi poder te derrota a tí, reconocerás que lo importante... es uno mismo- El I-Men sonrió, entonces sería una batalla por sus ideales, además de por Gaia.
-Trato hecho, adelante.
Eliart se rodeó con una potentísima energía de aires y fue más decidido que nunca a por Gravitta, este último aplicó un campo gravitatorio enfrente de él para defenderse, pero la misma táctica no valdría otra vez. El I-Men evitó la zona del poder enemigo y con agilidad se acercaba más al doctor. Cuando lo tuvo cerca concentró sus fuerzas en las piernas y propinó un gran salto para alcanzarlo.
Gravitta no se esperaba que su rival aún tuviera tanta vitalidad, y mucho menos que pudiera golpearle, pero contra todo pronostico así fue. Chocaron en el aire y una onda expansiva salió disparada. Forcejeaban en el aire, pero al S-Men le costaba mantener su poder en ese estado, y finalmente ambos se precipitaron. El líder enemigo se las ingenió para colocarse sobre Eliart, de manera que este recibiera la mayor parte del daño. Para multiplicar el efecto de la caída añadió además fuerza gravitatoria. Viendo esto, el otro activó rápidamente Tauro para absorber parte del efecto. Cuando golpearon el suelo se escuchó un gran estruendo y se levantó una nube de polvo.
-¡Eliart!- Revelación miraba desde un rincón la pelea, no podía ayudar ya que cuidaba de la maltrecha Gaia. La lucha pintaba mal, pero no podía hacer gran cosa contra Gravitta, por ahora su poder excedía al del místico. Al despejarse la nube pudo ver como estaban en el suelo luchando puño con puño. Finalmente la fuerza física de Eliart se impuso y, gracias a Tauro, pudo zafarse de su rival. Pusieron algo de distancia entre ellos, al I-Men le faltaba el aliento.
-Esta bien... reconozco... que no eres malo...- Dijo el moreno.
-Bueno, tu tampoco- Admitió Gravitta con una sonrisa ladeada. ''Tal vez debería ponerme más serio, o podría vencerme...'' meditaba.
-Esto va a acabar ahora...- Eliart empezaba a notar los límites de su resistencia, activar tantas veces su poder y de manera consecutiva le desgastaba bastante. ''Debo terminar con la pelea con los próximos golpes, no solo tengo una vida menos... encima mi cuerpo se está cansando'', pensó. Concentrado cerró los ojos y llamó a su fuerza vital- ¡Géminis!- Un aura azul muy potente le llenó y casi al instante se dividió en dos. Ambos Eliart se miraron.
-Al final te has decidido a usar tu mejor golpe, ¿eh? ¡Vamos ven!- Y sin decir nada más fueron el uno contra el otro. Gravitta no era especialmente fuerte físicamente hablando, pero si poseía una agilidad natural, de manera que evadía la mayoría de los golpes. Pero estaba luchando contra dos oponentes mejorados con las capacidades de Géminis, no podría seguir así mucho más.
Finalmente Eliart pudo darle un golpe bajo en la pierna derecha, haciendo que el otro perdiera el equilibrio. Cuando el otro cuerpo del I-Men fue a rematar sintió una repentina fuerza que lo atraía hacía atrás, y antes de poder reaccionar salió volando.
-¡Ahhh! ¿qué es esto?- El cuerpo chocó contra una esfera de tamaño considerable y de color morado. Una energía misteriosa le mantenía pegado a ella.
Gravitta y el otro Eliart aun peleaban. Gracias a la velocidad de este último logró alcanzarle en el estómago, pero el pelirrojo no se amilanó y contestó con una poderosa patada. A continuación se separaron un poco. Usando el poder de Géminis volvió a atacar esperando un nuevo intercambio de golpes, sin embargo Gravitta se alejó flotando en el aire y concentrando su energía.
-¡No huyas!- Exclamó el moreno.
-No huyo, sólo te derroto- Miró en dirección al Eliart que permanecía atrapado en la esfera. Esas esferas eran una concentración física de energía gravitacional, como diminutos 'soles' oscuros que atraían la materia. Una vez hubo preparado sus fuerzas extendió las manos y numerosas esferas ocuparon el espacio aéreo de la sala. Aumentaron poco a poco su tamaño hasta alcanzar unos dos metros de diámetro.
-Ya veo, así que tu poder no se limita a aumentar o deshacer la gravedad... eso es lo que me mantiene inmovilizado allí.
-En efecto, con algo de imaginación y talento se puede exprimir al máximo- ''Por otro lado, cuanto más use este poder, luego será peor para mi mente, no puedo excederme...''. Aprovechando su capacidad de volar comenzó a rodear los soles, que cada vez le hacían ir más y más rápido, hasta el punto de difuminar su figura. Eliart se percató de que el golpe iba a ser duro, de manera que con uno de los cuerpo activó Tauro y, con el atrapado, Aries, para seguidamente llamarse mutuamente y fusionarse en uno solo. De esta manera pudo liberarse de la esfera y aguardar a su enemigo con su combinación más poderosa, la Aries-Tauro.
Finalmente Gravitta salió de detrás de una de las esferas a una velocidad pasmosa, apenas era visible por alguien normal. En su puño derecho se concentraba un aura morada indicadora de la gran cantidad de energía que pretendía hacer estallar contra su enemigo. Eliart por su parte preparó un golpe con toda la fuerza de Tauro y toda la energía de Aries. En el momento en el que chocaron una potentísima onda de choque se expandió. Ambos salieron lanzados como producto del enfrentamiento.
Revelación observaba mientras era presa del pánico. No era una batalla normal, era un batalla entre fuerzas muy poderosas, y no era capaz de prever el resultado, algo insólito para él. En uno de los extremos de la habitación Eliart se levantaba, se resentía mientras escupía sangre. Había perdido otra vida. Por otro lado, en el extremo opuesto, Gravitta se incorporaba con dificultad, el potente derechazo de su rival le había roto alguna costilla y cada movimiento le hería, también contaba ahora con una vida menos.
-Por fin te hago algo de daño...- Murmuró Eliart, ahora sin energía.
-Cierto... sin duda por algo eres el líder de tu insignificante panda...- El pelirrojo sonrió- Pero ahora has agotado Géminis, ¿qué piensas hacer?
El I-Men reconocía por dentro que tenía razón. Había puesto todas sus fuerzas en ese movimiento, esperando poder hacer un efecto más potente. Pero la realidad era bien distinta, apenas le quedaban fuerzas... ¿estaba todo acabado? En ese momento Revelación se levantó y le miró a los ojos.
-Ya debería ser la hora camarada, ¡el potencial oculto debe despertar!- Cierto, en la habitación de su nuevo aliado éste había mencionado algo así después de introducirle algo de su energía.
Repentinamente Eliart sintió un poder que le llamaba, algo clamaba por salir. Así, siguiendo su instinto, buscó dentro de sí mismo la fuerza que de manera natural poseía. Un aura verde comenzó a rodearle, pero no oscura como la de Tauro, si no clara y luminosa como una fuente de belleza y energía. Un círculo del mismo color apareció en la frente del joven, dentro se podía ver la figura de cáncer.
-No... esto... ¿es obra tuya maldito traidor?- Preguntó Gravitta airado mirando a Revelación. El otro asintió mientras sonreía con suficiencia. La ira recorrió al pelirrojo, que no dudó en aplicar un campo extremadamente fuerte sobre el adivino. Le pilló tan sorpresivamente que recibió un impacto contra el suelo perdiendo una vida.
-Déjale en paz, esto es entre tú y yo- Dijo entonces Eliart, enfadado y revitalizado- ¡Cáncer!- La energía luminosa le sanó las heridas mas serias y le restituyó una de sus vidas, volviendo a tener dos. Además, un escudo circular, verde y de tamaño medio apareció en su brazo izquierdo. En su interior estaba grabado un enorme cangrejo.
-Parece... que aun puedes dar más...- ''Por lo menos es un signo de apoyo y no uno ofensivo, no me costará volver a hacerle papilla'' Pensaba Gravitta.
-Así es, prepárate, ya me sé tus trucos...- Y ambos volvieron a tomar una postura de combate. De repente el suelo pegó una sacudida.
-Vaya, nuestros subordinados aún mantienen una pelea en el piso más bajo... pero bueno, esto se acaba ya, Eliart.
Y de nuevo fueron al ataque.


Un par de niveles más abajo, en la sala de los tatami, J.J y Demongirl se enfrentaban en un arduo combate cuerpo a cuerpo.
Sin pensárselo dos veces la chica había atacado con todo desde el principio invocando sus brazos demoníacos. Sin embargo, cada vez que estaba cerca de su rival, por algún extraño motivo que ella ignoraba, las escamas negras desaparecían y su poder se desvanecía como si nunca hubiera existido. Tras intentarlo un par de veces más llegó a la conclusión de que era inútil. Viendo que sus poderes no eran eficaces desenvainó dos de sus espadas y se preparó para el segundo asalto. J.J la miraba con curiosidad.
-Vaya, así que dominas el arte con la espada.
-Así es- Demongirl miró hacía uno de los lados y observó como el Guerrero Celeste descansaba sobre el suelo inconsciente. Si no hubiera llegado probablemente estaría eliminado. También notaba como unas fuerzas enormes sobre ella peleaban, reconoció una como la de Eliart.
-¿Tú también lo percibes?- Preguntó de repente su enemigo.
-¿Perdona?- Dijo ella, confusa.
-A las presencias me refiero. No todo el mundo es capaz de sentirlas e interpretarlas, eres la primera persona que conozco a parte de mi que puede hacerlo- Entonces ladeó la cabeza mirando las espadas- Y encima dominas un arte de pelea... ciertamente eres una persona curiosa.
-Supongo que gracias por todo eso, pero no cambia el hecho de que voy a derrotarte- Contestó ella llena de arrogancia.
-¿Realmente estás tan segura?- Inquirió él.
-Por supuesto.
-Entonces demuéstralo- Terminó J.J para provocarla.
Y surtió efecto, pues Demongirl salió lanzada como una flecha. Los principales poderes de la chica eran un aumento considerable de la fuerza y velocidad, además de un arsenal de diferentes espadas que podía invocar. Recientemente había descubierto que también podía convertir partes de su cuerpo en las de un demonio, ganando su fuerza. Pero no importa que truco utilizara, cuando peleaba con J.J todas sus ventajas desaparecían y ella se convertía en una persona normal. Por eso prefirió utilizar espadas como arma, eso no se podía simplemente evaporar.
Entonces asestó un duro golpe a su contrincante. J.J paró la espada con las manos desnudas mientras lanzaba una ágil patada, que por supuesto la chica pudo esquivar por poco. El joven ni si quiera le permitió un segundo de tregua, ya volvía a lanzar sus rápidos ataques. Con ayuda de las espadas y en parte a su entrenamiento la chica podía repeler la mayoría de los golpes, aunque alguno que otro lograba hacerle daño. Al cabo de un rato se hartó y lanzó un contraataque a través de la defensa de su enemigo. El S-Men hizo gala de una velocidad extraordinaria al evitar el filo del metal, pero recibió una ligera herida en la mejilla.
Ambos saltaron hacía atrás para recuperar el aliento. EL sudor les bañaba y una sensación de éxtasis recorría todo su ser. Esta era una de esas batallas en la que los contendientes debían darlo todo, era de esas batallas que incluso se llegaban a disfrutar.
-Parece que contigo tendré que ir al cien por cien desde el principio- Dijo J.J entre dientes mientras se tocaba la herida de la mejilla.
-Ah, ¿no estabas usando todo tu poder acaso?
-Ahora lo descubrirás.
El moreno se concentró durante unos instantes y una especie de calma recorrió la sala. Sus ojos se habían vuelto fríos y su rostro mostraba una calma imperturbable. Demongirl se preguntó que habría hecho, pero lo más probable era que se tratara de algún arte usado para aumentar la concentración y evitar movimientos innecesarios y así ahorrar energía y aumentar la eficiencia. Ella también se concentró para enfrentar al S-Men.
Esta vez la iniciativa fue de él, que con una patada lanzó un tatami hacía Demongirl, ocultando su campo de visión. La chica respondió cortando la tabla por la mitad de un solo sablazo, pero cuando apartó el objeto su enemigo ya no estaba. Entonces desde el suelo una mano le agarró el tobillo. ¡J.J estaba usando el suelo como escondite! La mano usó una increíble fuerza para tirarla al suelo. La chica cayó aparatosamente y casi se cortó a si misma con las espadas. Una vez tumbada su instinto se aceleró y giró justo cuando un puño surgía de donde ella estaba hace un instante.
Sin pensárselo dos veces hundió con fuerza las espadas en el suelo para intentar cortar a su enemigo, pero entonces una de ellas sufrió una vibración fatal. Cuando la sacó estaba partida a la altura de la guardia, había quedado inservible. Extrajo la otra antes de que la destrozara también. Con un par de ágiles saltos la chica se encaramó a una de las vigas del techo.
-¡Sal de ahí cobarde!- Exclamo para provocar a su rival. J.J no se hizo de rogar y salió. Miró sin inmutarse a la joven en el techo- ¡Vamos, ven!
El chico saltó con fuerza y se subió a una de las vigas contiguas. Antes de reanudar el combate ambos se tomaron un segundo para evaluar al otro, y entonces él saltó de nuevo. La batalla ahora se desarrollaba en las alturas, los tajos de la espada de Demongirl iban dirigidos con suma maestría y cuidado. Normalmente no usaba sus armas con tanta elegancia, pero al no poder usar su fuerza y velocidades sobrehumanas la obligaban a aplicar toda su técnica. Por su parte él hacía uso de unos movimientos envidiables por cualquier contorsionista. El dominio que tenía sobre su cuerpo era algo increíble. Utilizaba posturas inimaginables, y no solo era ágil y fuerte, encima también tenía un don natural para la estrategia, calculaba cada golpe y cada ligero movimiento para que resultara terriblemente eficaz. La chica comenzó a darse cuenta de la clase de monstruo que tenía delante. Ni siquiera ella empleándose a fondo era capaz de hacerle verdadero daño. Se compadeció mentalmente con el Guerrero Celeste, seguramente no había podido hacer gran cosa, suficiente era que hubiera logrado quitarle una vida.
En un momento de descuido J.J logró desarmarla. Demongirl vio consternada como su espada caía y se hundía en el suelo. ''Mierda, soy imbécil'' pensaba. El otro aprovechó el momento de despiste y la agarró del brazo. Le aplicó entonces una llave y la lanzó con violencia contra el suelo sin ninguna piedad. Se escucho un poderoso impacto.
J.J se apartó y se alejó para ver cuál era el resultado. Al cabo de un rato la chica logró incorporarse. Tenía el brazo derecho sangrando y una mueca de enfado. Acababa de perder otra vida y sólo le restaba una.
-Maldito seas...- La I-Men recuperó su arma y se preparó para seguir combatiendo, sin embargo su oponente había levantando un brazo, como indicándola que parara-¿Y ahora qué demonios ocurre?
-Nada, tan solo mírate por favor- Dijo mientras la señalaba- Hagamos una cosa, me considero un hombre justo y pacífico... en cierta manera. Te permitiré que te vayas de aquí, e incluso que te lleves a ese chico moribundo. El de las agradables brisas.
-¿Te estás burlando de mi?- La ira inundaba el pecho de Demongirl. ¡Quién se creía aquel tipo para insinuar que ella era una cobarde! ¡Moriría antes que abandonar un combate y admitir la derrota! Entonces el edificio sufrió una tremenda sacudida.
-Vaya, el jefe tiene que estar teniendo una batalla muy dura, me sorprende que halla encontrado a alguien de su nivel... aunque más me sorprende que la lucha se alargue tanto.
-Así que Eliart está peleando con vuestro líder, ¿eh?- La chica pensó repentinamente en Gaia y recordó que su objetivo principal era sacarla de ahí con vida- ¿Es más fuerte que tú?
-¿Gravitta? Es un monstruo peor que yo, si- J.J sonrió al evocar en su mente unos recuerdos no muy antiguos- Lo cierto es que hasta a mi me extraña como puede llegar a ser a veces el maestro. A veces puede ser una persona horrible que solo piensa en su objetivo, pero otras puede llegar a ser la personificación de la bondad, no puede evitarlo, está en su carácter.
-¿Y eso que narices me importa?
-Perdona, estaba pensando en voz alta. Tu amigo hizo un comentario muy feo sobre mi maestro, y me molestó nada más. Pero tienes razón, será mejor que pongamos punto y final, visto que no quieres huir...- Entonces el chico saltó y se sitúo al lado de la chica para susurrarle al oído- Aunque, si te soy sincero, no te hubiera dejado escapar.
Entonces le asestó un fuerte derechazo. Ella apenas pudo resistir el golpe y acabó de nuevo en el suelo. Notaba como las fuerzas la abandonaban, ¿era eso todo de lo que era capaz? Tenía que ser una broma, no podía acabar tan pronto, y no de esta manera, no sin saber que iba a ser de Gaia...
Y, sin embargo, así iba a ser. El Guerrero Celeste estaba fuerza de combate, en el piso de arriba Llama Helada también estaba inconsciente, con una Waver en las últimas. Y aun más arriba estaban Shadow Walker y Revelación, sus últimos aliados y ambos impotentes ante el poder de Gravitta. Tan solo Eliart, su última esperanza, podía hacer algo... ¿o no?
Cuando J.J se disponía a darle el golpe de gracia se escucharon unos pasos provenientes del pasillo, ¿o acaso se los estaba imaginando? Entonces reconoció una energía a la que estaba acostumbrada. El héroe entró entonces en la estancia.
-¿Alguien necesita ser salvado, Patxi?


En el piso más alto Eliart se preparaba para seguir su duro enfrentamiento con Gravitta, se trataba de uno de los rivales más fuertes a los que se había enfrentado jamás. Ni si quiera el poderoso Shocker podía compararse. Además de eso estaba la manera de pensar de aquel tipo. Le miraba a los ojos y veía un pozo de soledad y amargura, eso era. Estaba esperando ser rescatado por alguien como él, tan solo necesitaba un amigo que le devolviera la esperanza en el mundo.
-¿Qué te pasa? Te has quedado mirándome fijamente- Preguntó el S-Men.
-¡Únete a nosotros!- Gritó el moreno. Revelación se sorprendió al escuchar esas palabras, ¿qué estaba diciendo?
-¿Qué?
-Eso mismo, ¿por qué tenemos que pelear de esta manera? ¿Por qué? No tiene ningún sentido. Todos estamos abrumados por el juego y hemos dado la espalda a muchas cosas. Pero veo en ti sufrimiento y la mirada que yo una vez tuve en el pasado, yo se lo que es estar solo y te entiendo...-Comenzó a decir Eliart, sin embargo Gravitta no le permitió seguir.
-¿Solo dices? ¿¡Dices que sabes lo que es la soledad!? ¡Ja! No digas ni una sola palabra más- Al pelirrojo se le estaba subiendo la sangre a la cabeza- ¡Me da igual lo que tú hayas vivido! ¡No se puede comparar a mi sufrimiento y a todos estos años encerrado en aquel lugar! ¡No lo entiende nadie más que yo!
-¡Pero eso no justifica nada Gravitta! Es el momento de superar todas esos traumas, y para eso están los amigos, no se puede vivir aislado. He visto en ti la posibilidad de cambio, se que no está todo perdido. Aislándote así de los demás solo sufrirás más, ven con nosotros. Te enseñaré lo que vale un verdadero amigo- Entonces tendió su mano hacía el S-Men, esperando una respuesta afirmativa.
Gravitta se permitió un instante de duda. ¿Y si lo que decía aquel extraño era verdad? ¿Podría volver a confiar en alguien? La experiencia le decía que no, que era algo totalmente imposible. Sin embargo, algo en lo más profundo de su ser se revelaba contra la idea de permanecer así... ¿era posible que en lo más hondo de su ser anhelara un cambio? Entonces a través del intercomunicador le llegó una transmisión de Kya.
-Ya veo...- Se giró hacía Eliart, que aun tenía la mano levantada, y no pudo evitar sonreír. Aquello era ridículo- Olvídalo Eliart, no pienso caer tan bajo, no me uniré a ti, ni ahora, ni nunca. Así que levanta tu puño y terminemos.
Revelación sacudió la cabeza, durante unos instantes creía haber visto un futuro distinto, casi había logrado convencer a Gravitta, ¿qué podía haber salido mal?
Ambos líderes continuaron el enfrentamiento. Los golpes se cruzaban. Gracias al escudo de cáncer la mayoría de los golpes del pelirrojo eran amortiguados. Por su parte Eliart no podía atacar con toda la fuerza que quería. Sus músculos se quejaban de la tensión a la que le estaban sometiendo.
La constante batalla estaba agotando a ambos.
Entonces desde el fondo de la sala se abrió una puerta oculta en la oscuridad. De ella surgió el Sr.Irons. Cuando Revelación lo vio se alegró y fue a saludarle para explicarle cómo estaba la situación. Sin embargo al acercarse se percató de que la mirada del joven se hallaba ahora sumida en la oscuridad. Un mal presagio se apoderó del místico.
-Tú... ¿No eras el amigo de Eliart? ¿Qué te ha pasado?...
Sin que le diera tiempo a decir nada más fue atacado por el antiguo I-Men. Revelación se dobló sobre el estómago perdiendo el aire. Con un gesto Irons se quitó de encima al otro. Miró a Gaia moribunda y se acercó a ella.
-Tan cerca, han estado tan cerca de salvarte... es una pena- Dijo en un susurro. Entonces Shadow Walker abrió los ojos y observó lo que estaba pasando.
-¡No! ¿¡Qué piensas hacerle a Gaia!?- Logró decir el moreno desde el suelo.
El grito llamó la atención de Eliart y Gravitta, que se giraron para ver que estaba pasando. El joven I-Men no pudo evitar soltar una exclamación de júbilo. Se acercó para saludar a su amigo, cuando de repente sintió que algo en la situación no iba como debía ser, Revelación estaba en el suelo, Shadow no estaba bien... y Irons estaba...
-¿Qué...?
-¡Ja ja ja!- Gravitta rompió a reír. Luego le dijo a su enemigo con tono jocoso- ¿Ves a lo que me refería? Los amigos son basura, y lo acabas de comprobar.
-No es posible.. ¿Irons?
Entonces Kya surgió de la puerta y fue al lado del Sr.Irons. Este se giró y miró a Eliart a los ojos con una expresión que quería decir ''Lo siento''. Eliart no podía creer lo que estaba pasando y se desplomó sobre el suelo.
-¿Lo entiendes ahora? Esta es la amistad que tanto has defendido, la amistad que te ha traicionado, y ahora... húndete en mis sombras...

Capítulo 12 - 'La última sala'


Llama helada miraba con preocupación la esfera oscura que sostenía su oponente al tiempo que se concentraba rodeado por el hielo. ''Debo derrotarle cuanto antes'', pensó el alto I-Men. ''¿Estará bien Demongirl?'' cuanto antes ganase este combate, antes podría verla, así que tenía que concentrarse. Shadow lo miraba fijamente: sabía que tenía que tenerle en cuenta, era un rival astuto. Lanzó su orbe oscuro en dirección al 'I-Men', que logró esquivarlo poniéndose a un lado
-¡Por poco, qué alivio!- Suspiró durante un momento.
-No te alivies demasiado, gigantón- Shadow se desenvolvía muy rápido deslizándose por el suelo en forma de sombra y se puso frente a la Llama antes de que ésta pudiera mantener distancia. Le golpeó con una fuerte patada que lo echó hacia atrás. Acto seguido, aprovechó su juego de piernas para volver a realizar la misma estrategia: poco a poco conseguiría acorralarlo frente a la pared y envolverlo en sombras. Sin embargo, en esta ocasión el I-Men encaró su patada poniendo el brazo.
En la “dimensión sombría”, la sombra de Shadow Walker parecía resentirse de la pierna. Waver estaba confusa: cuando creó cuchillas de agua apenas logró dañarle y ahora parecía resentirse por arte de magia.
-¿Sabes? Tu hermano es hábil en eso de la congelación, es capaz de endurecer el hielo, pero no tiene mucha técnica... me parece que dentro de poco volveréis a veros, si es que existe algo después de este juego.
Waver se puso en guardia: las palabras de la sombra le habían dado una pista de lo que sucedía. Era tan sólo una hipótesis pero debía comprobarla. ''Confío en tu sutileza, hermanito'', pensó y generó dos olas, una por delante y otra por detrás de la sombra. Esta vez eran olas gigantes que cubrían toda la habitación, era imposible que pudiera librarse. La velocidad de las olas impedía moverse a la sombra ya que, al ir en direcciones distintas, le mareaban continuamente, dándole finalmente de lleno.
En la sala, Shadow y Llama Helada continuaban en un cara a cara, esquivando y dando golpes físicos a corta distancia. Llama no conseguía alejarse. De pronto, al recibir la sombra el golpe del oleaje de Waver, Shadow sitió el golpe y retrocedió. Llama Helada sintió que podía coordinarse con su hermana incluso estando en dimensiones diferentes. Era una gran noticia para esta batalla. Aprovechó el retroceso de su enemigo para generar un gran bloque de hielo al tiempo que saltaba para crear distancia. El bloque adquirió la forma de un duro martillo.
-¡Prueba mi martillo de Hielo!- Gritó vibrante el I-Men, golpeando al moreno sin dificultad.
Waver pudo ver como la sombra retrocedía en este momento, cayendo al suelo.
-Gracias por enviarme la señal, brother- Pensó Waver. Efectivamente su hipótesis era correcta: el daño que su hermano le hiciera al S-Men, repercutiría en la sombra y el que ella le hiciese a la sombra se reflejaría en el ''verdadero Shadow''. Era cuestión de combinar su poder con los de su hermano, claro que hacerlo no era tan fácil.
Mientras la sombra yacía tumbada, Waver pensó en un movimiento rápido, la cosa era no darle tiempo de responder. Transformó el agua a su alrededor en una lanza, lo más puntiaguda posible y le atravesó con ella. De nuevo, Shadow se vio afectado por el golpe y Llama Helada comenzó a envolverle en una estructura de hielo de tamaño humano, al tiempo que hacía descender la temperatura y producía fragmentos helados con las dos manos, que se adherían a esta estructura, creando varias capas de profundidad.
El Shadow de la ''dimensión sombría'' se encontraba entre aturdido y paralizado, a mereced de la chica que, por primera vez, se sentía bastante segura en el combate. ''Probaré ahora con algo más dañino, ya sé''. En esta ocasión el agua tomó forma de espada y se dirigió a la cabeza de la sombra. Ésta reaccionó finalmente a tiempo, pero el Shadow real lo pagó con un leve corte en el cuello que dificultaba aún más su situación. Durante unos minutos la temperatura de la habitación descendía y descendía a la vez que la estructura helada se endurecía.
-Ya está, el combate puede decidirse ahora- Dijo sin estar muy convencido el I-Men más alto de todos. ''Por si acaso disminuiré la temperatura un poco más...''
En el interior de la estructura congelada, Shadow Walker veía que tenía dificultades para enfrentarse a los dos hermanos a la vez. ''Lo mejor será eliminar rápido a uno de los dos en cuanto me libere'', pensaba abrumado por el frío. Waver estaba intentando atacar a la débil sombra todo el rato, pero ésta se resistía a recibir los golpes de lleno. Shadow sentía los golpes y los aguantaba con dureza. De pronto dio con la solución. Las sombras comenzaron a envolverle de nuevo y la ''armadura oscura'' que llevaba se fortaleció con más oscuridad. Decidió presionar la estructura de hielo con todas sus fuerzas. Finalmente, logró resquebrajar la estructura helada con esfuerzo y ésta se hizo pedazos. Shadow Walker se liberó y su rostro parecía mucho más serio y amenazante. Su tarjeta mostraba ahora 2 vidas.
-Ha-hace falta más que un pedacito de hielo para derrotarme- Respondió mientras miraba a Llama Helada, aún tiritando.
-Sí sí ¿Te presto un abrigo?- Se mofó el I-Men al tiempo que se lanzaba al ataque. Le parecía imposible que hubiese conseguido liberarse y pareciese aún más fuerte que antes.
La sombra comenzó a moverse con firmeza y agilidad, serpenteando por el suelo de aquella y lúgubre dimensión. Las sombras comenzaron a cubrir el suelo y en aquella dimensión apenas podía verse. La confianza de Waver se desvaneció, ¿qué estaba pasando?.
-No te preocupes pequeña, muy pronto tu hermano experimentará el mismo horror...
Llama Helada estaba muy cansado como para realizar una potente congelación, así que debía mantener a raya a su enemigo con poca potencia y mucha agilidad. Pero el S-Men, al poco de salir de aquella estructura, envuelto en sombras empezó a extenderlas por toda la sala del modo más rápido posible. Además la ''armadura de sombras'' le proporcionaba una temperatura natural en la que se encontraba a gusto y actuaba como una coraza contra el frío del exterior. Ésto le permitía poder centrarse más en la batalla. Antes de que la Llama pudiese alcanzar al moreno toda la sala estaba envuelta en la oscuridad y Shadow era prácticamente invisible en aquella situación.
-Genial, ahora no puedo verlo- Se quejó Llama Helada.
-Detrás tuyo, congelador- Alardeó Shadow, golpeándole con su puño. Llama helada recibió el impacto y pretendía responder, cuando sintió que algo se acercaba volando.
En la dimensión donde se encontraba Waver, esta tenía que actuar a ciegas pues la sombra había desaparecido entre la frondosa oscuridad. Notó cómo comenzaba a extenderse hacia ella, rodeándola en forma de espiral. Contraatacar en esa situación era complicado así que optó por huir, ¡en forma líquida! Se transformó en líquido hasta sumergirse por completo y generar un pequeño lago. Al menos así conseguiría ganar tiempo hasta que su hermano pudiese atacar y así podría sentir con el golpe dónde se encontraba la sombra.
En aquel momento, la sombra habló entre la oscuridad:
-Con que te transformas en líquido ahora ¿eh? Pues muy bien ¡combate líquido!
Y una sombra comenzó a extenderse por el agua cubriéndola poco a poco como si fuera aceita. Waver se resistía a su avance generando más agua, pero la oscuridad era abundante en la sala y terminó por cubrirla en su mayoría. La chica se sentía atrapada ''esto huele mal, parece veneno...'', pensaba. Estaba comenzando a ahogarse y notaba que de seguir así no aguantaría mucho más. ''¡Hermano, si salgo en forma humana no servirá de nada, me atrapará. Piensa en algo deprisa!''.
Llama Helada no podía deducir de dónde venía ese ''algo''. Eso sí, al acercarse pudo vislumbrar que había frente a él una zona esférica donde la oscuridad parecía más concentrada y éso ya lo había visto antes. Era el orbe oscuro de Shadow Walker. Intentó apartarse inclinándose, sin embargo, sintió algo extraño bajo sus pies: ¡el suelo parecía moverse y no conseguía cambiar de posición! El orbe alcanzó al I-Men en su totalidad y cayendo al suelo perdió una vida.
Su hermana estaba en una posición similar, rodeada de oscuridad y atrapada. Al ver la tardanza de la acción de su hermano empezó a preocuparse y a pensar en salir de ahí. ''Si mi hermano lo está pasando mal no puedo fallarle. Él siempre me está ayudando. Tendré que volver a mi cuerpo sólido en pocos minutos...'' sus nervios aumentaron y comenzó a sentirse débil y atrapada por la sombra. Su marcador de vidas también señalaba ahora un 2. Ella empezó a chillar implorando que su hermano la oyera.
Llama Helada tardaba mucho en levantarse y Shadow se preguntaba si estaría muerto. ''Mi orbe oscuro es una técnica poderosa, aunque tanto como para matarle de un golpe no estoy seguro'' pensó el moreno. Como podía ver perfectamente en su propia oscuridad, caminó hacia donde se hallaba su alto rival, extendido en el suelo. En ese justo momento, pudo ver como sus dientes reflejaban una sonrisa en medio de la oscuridad, eso significaba que tenía un plan y ¡seguía vivo! ¿o acaso estaba loco? Shadow iba a rematarle cuando el I-Men se levantó al ritmo que la temperatura subía sin cesar, una llama ardiente comenzó a rodear al I-Men, antes de que Shadow lo rematara.
-¿Cómo?- Preguntó este anonadado.
-Cometiste un error, amigo mío. No sólo congelo a mis adversarios, ¡también puedo arder!- Llama helada había estado esperando el momento, había gastado tantas fuerzas en atrapar a Shadow con el hielo que era incapaz de pasar a su estado de fuego, necesitaba descansar y reponer fuerzas. Era el momento, ahora estaba repleto de ira, estaba convencido de que su hermana le necesitaba y no podía perdonar al moreno que no estuviese allí con él. Su cólera aumentó provocando más adrenalina, que se tornó en energía calorífica. La sala comenzó a arder en algunas partes.
-Bueno bueno, ¡parece que el combate se pone interesante!- Alardeó Shadow, admirado de encontrar un adversario de su talla- Desde el ''Amo'' no había encontrado a nadie tan capaz como tú... a pesar de eso, no durará mucho más, ¡embiste de sombras!- De pronto, las sombras que rodeaban la sala empezaron a moverse velozmente hacia Llama Helada, que gracias la fuego podía ver. ''Mierda, son más veloces que yo, tal vez no consiga esquivarlos''. Así que se quedó quieto y comenzó a generar fuego con sus manos, en ambas direcciones para poder hacer frente a las macabras sombras. Ambas fuerzas colisionaron y tanto Shadow como la Llama fueron desplazados hacia los extremos de la sala. Llama Helada y la sombra de Shadow, habían sufrido el impacto de aquel golpe.
La sombra empezó a comprimirse fruto del dolor y Waver aprovechó para aumentar la marea. Una vez desplazada a la sombra, cobró de nuevo forma humana y decidió cerrar los ojos para concentrarse: ''ya que no puedo ver a la sombra, al menos trataré de escuchar sus movimientos''. Sintió que un aura oscura se acercaba por su espalda y trató de envolverla. Esta vez el agua actuó de barrera, pero ella no se diluyó en su interior. Empezó a concentrar corrientes de agua de velocidades distintas entre sus manos. Estaba nerviosa, era la primera vez que usaba agua con formas tan diferentes, pero tenía que ser lista y aguda si quería ganar. Mientras la sombra intentaba romper la barrera, la I-Men había generado una esfera de agua concentrada, y la envió unos metros más arriba de su enemigo, la sombra de sorprendió de su mala puntería.
-Juju, has caído en la trampa- Dijo Waver. Tras chascar los dedos la esfera estalló en forma de una lluvia torrencial, que cayó sobre la sombra, con la fuerza de un maremoto.
-¡Aahh!- Shadow emitió un pequeño alarido y Llama Helada no se permitió ni un minuto de tregua. Las sombras se habían disipado y tenía a su objetivo a la vista. Ágilmente,avanzó entre una línea de llamas y creó una espada envuelta en fuego. Decidido, fue a golpear a la nuca del S-Men cuando…
-¿Qué ocurre? ¡Algo me empuja hacia atrás!- Unas manos envueltas en sombra le sujetaban los pies presionando hacia atrás, sin embargo, su rival estaba frente a él.
-¿Te sorprendes de que pueda extender mi cuerpo y crear extremidades con las sombras? Bah, esperaba más de ti- Y mientras no podía moverse le golpeó de nuevo con el ''Orbe oscuro''. En esta ocasión le alcanzó la cabeza. El I-Men aguantó de pie.
Tras pasar el efecto de la lluvia torrencial, Waver estaba algo cansada. Aun así, la sombra, como si estuviera intacta, se lazó al contraataque.
-Ahora verás la tortura a la que estamos sometiendo a tu hermano, criaja. Contempla el poder de la auténtica oscuridad.
Dicho esto, una poderosa y gigantesca esfera, nada que ver con el tamaño del orbe, apareció encima de Waver y se dirigió violenta y rápidamente hasta ella. Tendría que aguantarlo. Elaboró una fuerte barrera acuática que además iba empujando hacia arriba.
-Muy bien, llegó la hora de ''combinar''- Bramó la Llama- Se necesita mucha concentración y fuerza, pero a pesar de estar bastante agotado quiero traer de vuelta a mi hermana ¡cueste lo que cueste!- El grito del I-Men hizo temblar la sala, las llamas de su brazo derecho se disiparon y en su lugar se extendió el hielo. Se encontraba envuelto en hielo y fuego de un modo simétrico.
Shadow Walker estaba sufriendo. ¡El empuje de Waver hacia la sombra se hacía notar! pero no podía perder frente a aquel tipo. De nuevo produjo sombras. Esta vez no se extendieron si no que comenzaron a moverse ellas mismas hasta tomar diferentes formas. Shadow Walker tenía ahora tras él dos lanzas recubiertas de sombra. Con una encaró al I-Men que atacaba con dos portentosas espadas: una ardiente y otra helada, entrecruzada en el cuello de su rival. Una de las lanzas cayó al suelo, desapareciendo entre las sombras, la otra fue lanzada y alcanzó al I-Men. El golpe les pasó factura a los dos, y en ambas tarjetas se encontraba ya sólo una barra de vida. Lo mismo sucedía con la joven Waver, que había logrado resistir a la esfera de la sombra, pero se encontraba malherida y agotada.
Shadow Walker y Llama Helada se miraron. En estas circunstancias el siguiente golpe sería el definitivo. La ira de la Llama impresionaba, su mirada era ahora segura a la par que histérica. Rodeó el suelo con fuego y con hielo para evitar un tropiezo con las sombras y decidió ser creativo con sus poderes. De las espadas de hielo y fuego surgieron unos rayos congelados y abrasadores, parecía que Shadow estaba perdido, cuando se comenzó a deslizar recibiendo la sombra las quemaduras de las llamas combinado con las dificultades de movimiento que provocan las congelaciones. Aguantó no obstante y transformó sus manos en un gigantesco escudo. Recibió el embiste del fuego, pero la congelada espada iba a alcanzarle, cuando en ese instante el moreno se camufló en el interior de su escudo, tan ágilmente que la Llama no pudo verlo.
-¿ Dónde está?- Se decía el alto héroe. Shadow habló entre el profundo espesor del escudo, que poco a poco y mientras el I-Men trataba de empujarlo con las espadas, se convertía en un gigantesco orbe, del tamaño del que trató de destruir a Waver salvo que en esta oacasión el propio Shadow se encontraba fundido con la esfera. Llama Helada trató de cortarla pero la bola empujaba con fuerza y al poco:
-Lo siento, el combate ha terminado- La esfera explotó.


Eliart seguía a Revelación por un pasillo que parecía un laberinto: tenía forma serpenteada y parecía construido aposta para perder a los ''invitados''. Al oír la explosión, Eliart se volvió.
-Revelación ¿ Has oído eso?
-Por supuesto que lo he oído, de hecho hacia allá vamos- El rostro de Eliart mostró una sonrisa ¡Por fin podría ver al ''Amo'' y descubrir dónde estaba Gaia!- Siento desilusionarte, pero no es a por el ''Amo'' a por quién vamos, sino a por el causante de la explosión, en breve lo entenderás todo- Respondió el místico leyendo su pensamiento.
Eliart se estaba mosqueando. Es cierto que parecía un tipo con buenas intenciones pero… ¿y si sólo fingía? Podría estar llevándolo a una trampa. Por otro lado, tarde o temprano tendría que llegar hasta el ''Amo'' así que sería mejor seguirle en cualquier caso.


La oscuridad se había disipado de la sala de Shadow, al igual que el fuego y el hielo. Tan sólo una pequeña sombra podía verse en pie. La sombra tomó forma y pudo verse a Shadow Walker.
-Buff, este Llama Helada era un rival duro- Dijo al verle tendido en el suelo, inconsciente- De no haber sido por mi cubierta de sombras no habría podido contar nada después de esa explosión. En fin, me ocuparé de la pequeña y luego remataré a este, que por lo que veo aún vive.
En la dimensión sombría, la sombra de Shadow envolvía a la chica con la poca energía que le quedaba. La oscuridad de aquel lugar complicaba mucho las cosas para la acuática joven, que tenía que huir a ciegas... estaba demasiado decaída como para golpear a su enemigo, y sabía que no podía quedarse a su merced. Sintió que una sombra se esparcía a su espalda y corrió despavorida sin mirar hacia atrás.
''Hermano... espero que estés bien'', se decía mientras corría. La sombra la alcanzó por delante y la golpeó con una fuerte patada. Ella se esforzó en generar una pequeña corriente de agua para frenarle, pero la sombra y Shadow se recuperaban más rápido y en poco tiempo, la tenía totalmente cubierta por la sombra. Comenzó a apretar ligeramente a la chica.
-No desesperes impaciente amigo- Decía Revelación que veía cómo Eliart se irritaba por momentos- Ya estamos llegando- El pasillo se estrechaba y al fondo se pudo ver una puerta de madera- Entra en esa sala y enseguida sabrás lo que pasa, hala ahora nos vemos- Comentó.
-Pero oye...- Eliart iba a replicarle pero ya no estaba. ''¿Dónde se habrá metido este mamón? Bueno, me acercaré a la habitación, pronto podré ver a Gaia''. Corrió hacia la puerta y pudo comprobar que estaba cerrada. Se dispuso a dar una patada.
Tras aquella puerta se encontraba Shadow Walker a punto de rematar a Llama Helada con una patada cubierta por sombras. En aquel instante la puerta cayó.
-¡Quieto, seas quien seas!- Exclamó la inconfundible voz del líder de los I-Men- ¡Deja en paz a mi amigo o tendrás que vértelas conmigo!- Gritó enérgico.
Shadow Walker no distinguía bien su silueta así que se acercó hacia nuestro héroe.
-¿Otro insensato de este grupito?- Respondió altivo el el S-Men.
-Déjate de tonterías, ¿dónde está el ''Amo''?- Insistió Eliart. Shadow Walker meditaba frente a él... su cara le resultaba familiar. Dudó unos segundos y atacó. Las sombras recubrieron su cuerpo y un gancho izquierdo recubierto de sombras fue hacia el líder de los I-Men. Eliart advirtió que el golpe no tenía mucha fuerza y se aparató con facilidad. Miro a su contrincante, preguntando algo similar- ¿Qué habéis hecho con Gaia? ¡Llévame ante el ''Amo'', estás débil y no quiero atacarte!- Un aura anaranjada comenzó a rodearle, sería mejor mostrar el poder de aries para que el enemigo supiese que iba en serio.
Shadow Walker sabía que en aquellas condiciones, ganar a aquel tipo iba a ser difícil, y aún así seguía pensando que le sonaba de algo y, esto, en cierto modo le frenaba. Finalmente cayó en la cuenta. ¡Eliart era un viejo compañero del pasado! Bajó la cabeza. ''Fue hace mucho tiempo'', pensó ''¿por qué debería afectarme está tontería? ¡Si es él le hablaré antes de pelear, al menos por los viejos tiempos!'', concluyó para sí el moreno.
-Pues lo siento mucho, pero no puedo llevarte hasta los aposento del ''Amo''. Aunque, hacía mucho tiempo que no nos veíamos, viejo amigo.
-¿Viejo amigo? ¿Cómo?- Eliart estaba extrañado, ¿es que todo el mundo se conocía su vida o estaban todos locos?.
-Lo que oyes. Es normal que ahora que estoy cubierto por las sombras no me reconozcas. Pero ya verás, caerás en cuanto veas mi rostro- Y dicho esto retiró la capa de sombras que le cubría. Eliart comprobó que se trataba de un chico de piel morena de unos dieciséis o diecisiete años de edad, y enseguida vio en su silueta a un viejo amigo.
-¡Ah, claro que te conozco! ¡Eres aquel chico de primero! Me acuerdo de ti, colega pero no consigo recordar tu nombre.
-Ni yo tampoco el tuyo, debe ser cosa de este maldito ''juego'', porque ni siquiera recuerdo el mío.
-Lo sé. Yo tampoco lo recuerdo- Y en tono de represalia continuó hablando el I-Men- Lo que sí recuerdo es la afición que tenías por hacer pellas con Alex y aquellos gamberros que fumaban desde los doce para chulearse delante de unas tías que ni siquiera les miraban.
-Nunca supiste divertirte, viejo- Respondió el moreno.
-Me costó horrores y más de un parte y una pelea sacarte de las movidas de ese mundo... y por lo que veo ahora, cuando me cambie de instituto debiste volver a él ¿no es así?- Eliart deducía esto por la chulería que el chico mostraba al hablar, parecida a la de hacía lo menos cuatro años y por los cigarrillos que llevaba en su bolsillo derecho, los mismos que dejó de tomar.
-Bueno, no todo puede salir siempre como quieres. No volví exactamente con la panda de Alex. Durante un tiempo me sentía sólo y muchos de los que antes eran mis compañeros en aquellos tiempos habían sido expulsados del centro. Algunos con razón, otros sin ella. De la panda de Alex ya no quedaba pues casi ninguno, y apenas podía juntarme con ese empollón gafotas de David y sus amigos raritos. Los nuevos gamberros eran bastante racistas y éso hizo que me sintiera bastante presionado. Los nuevos y sus pandillas me vacilaban. Yo había cambiado, eso es verdad. Pero una parte de mí necesitaba vacilar, hacer tonterías... pero sólo encontraba rechazo.
Eliart se estremeció. Realmente había sinceridad en sus palabras, era un buen chico en el fondo. Pero ahora era también su oponente y era de ''los otros'', los que habían raptado a Gaia y separado a sus compañeros. Sólo de pensar que estarían sufriendo. Celestina, Demongirl, Irons... Shadow prosiguió su historia, y Eliart ya había pensado un modo de responder. Así que fue paciente.
-Harto de aquella dura situación, de aquel infierno en vida, decidí volver a ser el de antes. Puse en su sitio a los que me vacilaban con un buen escarmiento y volví a tener una reputación. Y ésto me gustó. Recluté a unos compinches al poco para tener mi propia banda.
Eliart pensaba en sus palabras. Por lo que conocía a ese chico había cosas de la última parte que no le cuadraban. No obstante, era muy empático y supo ponerse en la situación de su rival. Tenía que preguntarle algo.
-Umm... entiendo lo que me dices- Comenzó- Te conocía bastante bien antes. Bueno, al grano. Tú puedes ser un gamberro, pero no eres mal tío. ¿Por qué estás con el ''Amo'' entonces? Ese tipo a raptado a mi amiga y no parece tener ningún escrúpulo. ¿Te ofrece algo a cambio?
-Lo siento, los asuntos de mi vida no te incumben.
-Ya, claro... por eso me contaste todo lo que pasó después de que me fuera de aquel instituto como si nada ¿no?- La mirada de Shadow se volvió arrogante tras oír ésto.
-No no. Era sólo un momento raro, pero tranquilo, que no volverá a pasar- Respondió muy serio, el chico de piel morena.
-No busco que no se repita, ni mucho menos. Lo que busco es una respuesta. Sabes también como yo que no eres de los que acepten servir a nadie a cambio de nada. Si no es así, o bien has cambiado mucho, o bien fuiste derrotado.
-Repito, ¡no es de tu incumbencia, largo!- Bramó furioso el S-Men mientras alargaba su brazo cubierto de sombras hacia Eliart.
-¡Frena!- Dijo Eliart- ¿No recuerdas aquello que te dije una vez de que lo primero en las disputas es hablar? Primero hablas luego disparas.
-¡Ya he oído bastante!- Replicó.
Eliart se tranquilizó al ver que el brazo de Shadow volvía a la normalidad. Incluso en el mundo sombró, la sombra había dejado suelta a Waver y había desaparecido. Ahora ella era prisionera de aquel lugar pero no tenía oponente al que enfrentarse. ''¿Cómo se sale de aquí?, pensaba''.
-Dime ¿por qué no dejas al ''Amo''?- Hablo el I-Men más tranquilo- Sea cual sea la causa por la que lo apoyas no creo que debas serle fiel.
-¡Eh, sin ofender! Yo no soy fiel a nadie, lucho para mí y únicamente para mí. Como mucho ayudaría algún amigo en apuros.
-Veo que no dejas de engañarte, camarada, así que no me dejas elección.- Esta vez habló una voz grave, que venía del umbral de la entrada. El místico entró.
-¡Revelación!- Exclamó Shadow Walker sorprendido- ¿Qué haces aquí? Deberías estar en tu puesto
-Tranquilo. Sé lo que hago y ahora simplemente me he cambiado de bando. Voy con él- Explicó con toda la naturalidad del mundo, a la vez que señalaba a Eliart con el brazo.
-Así que nos has traicionado ¿eh? Estúpido rarito...
-¿Quién ha traicionado a quién? Bueno, honestamente a mí el ''Amo'' no me ha hecho nada pero a vos sí se lo hizo. Incumplió vuestro pequeño trato- Expuso el místico. Shadow Walker lo miraba ahora con ojos incrédulos- Sí sí. Me refiero a éso que piensas. Aquel pacto de que nadie sufriría si era inocente y no os atacaba. Morir en este juego es inevitable, ser cruel y malévolo no lo es. Ahora verás con una evidencia a qué me refiero.
Revelación invocó su cetro y de él se desprendió la redondeada parte de arriba. Era de un color blanco y de un material transparente como el cristal. Dejó el bastón al suelo, las pupilas desaparecieron de sus ojos y en el interior de la blanca esfera pudo verse un cuerpo de mujer atado y con heridas. Del labio salía un corte y de la parte de la frente, una hemorragia que se extendía. Eliart chilló como la brecha estuviese en su cabeza. ''¡Gaia!''. La furia anaranjada apareció al ver aquella imagen.
-Calma, templanza y cabeza fría- Le frenó Revelación- Ten más paciencia o no podrás vencer al ''Amo''- Y volviéndose a Shadow Walker- ¿Y tu qué? ¿qué me dices de lo que acabas de ver?- Shadow estaba cabizbajo, vencido por la situación. Lo que acababa de decir Revelación había derruido por completo su fachada de chulito y, por otra parte, se hallaba frustrado. Por muy fuerte que fuera el ''Amo'', tendría que hacerle pagar a toda costa por incumplir su palabra.
-Con que pediste que nadie sufriera ¿eh?, veo que no has cambiado mucho desde que nos alejamos y me alegra saberlo. Sé todo lo que has sufrido, pero todo tiene solución en esta vida. Si de algo te arrepientes, aunque no puedas volver hacia atrás, sí puedes cambiar el camino que tienes por delante. Ahora que Revelación te ha contado cómo es ese monstruo al que sirves...- Habló mientras guiñaba un ojo al nuevo fichaje de los I-Men-... ¿Te gustaría venirte con nosotros? ¡Por los viejos tiempos!
Shadow Walker se mostraba dubitativo. Las palabras de Eliart y los hechos que Revelación le había mostrado no podían ser mentira. Sentía una profunda rabia hacia el ''Amo'' que se extendía por todo su ser.
-¡Unirme a los I-Men, contra los que hace apenas 10 minutos estaba luchando a muerte! No sé... que el ''Amo'' no sea como esperaba no quiere decir que vosotros lo seáis.
-Hombre, a él ya le conoces del mundo real y, aunque no recuerdes su nombre, le tenías aprecio y confianza. Yo he cambiado mi postura porque persigo la verdad. No me dejo amedrentar fácilmente.
Shadow Walker no paraba de darle vueltas a la imagen de la chica rubia sangrando por la frente ''¡Qué horror! ¿Para qué torturarla de ese modo?''. Odiaba a la gente que optaba por hacer mal por mal, y reconocía en su pasado algunos de esos errores. Ese día, uno de sus enemigos había resultado ser un compañero de instituto, el chico mayor que siempre aconsejaba y ayudaba. Era posible que estuviese en el bando equivocado.
-¡De acuerdo, acepto unirme a los I-Men, haré pagar al ''Amo'' por su falta de lealtad, ésa que tanto nos exige a sus subordinados!
-¡Sé bienvenido!- Dijeron Eliart y Revelación al unísono.
-No vale copiarme las palabras tío, que tu me lees la mente- Añadió Eliart- Ahora entiendo porque querías que entrase sólo a la habitación... ¿habías visto algo de nuestro pasado común no?
-Exacto, y como es buena persona no se merecía estar con el ''Amo''. Oye Shadow, ¿no te olvidas de alguien?
-¡Oh, cierto!- Shadow recordó a Waver y una sombra salió de su pecho, haciéndose grande. De ella salió la chica, por suerte estaba consciente.
-Vaya, ¡al fin estoy de vuelta!- Su alegría duró poco cuando vio a su hermano, Llama Helada, tendido en el suelo- ¡Hermanito!- Sollozó.
-Tranquila, se pondrá bien, necesita que lo cuiden y tiempo- Resolvió Revelación.
-¿Y quién eres tú? Ahí va, hola Eliart, no te había visto ¿Qué haces aquí? ¿No tendrías que estar luchando contra el ''Amo'' ese?
-Sí ¡Allá voy ahora mismo! A propósito, él es Revelación, adivina el futuro y es nuestro nuevo aliado- Waver miraba furiosa a Shadow Walker que trataba de esquivar su mirada.
-Por éste tampoco te preocupes. Sé que te costará creerlo pero tras la batalla que disputó contigo y con tu hermano y una conversación que tuvimos reflexionó y ahora está de nuestra parte.
-.S-sí, lamento lo ocurrido, guapa. Estaba muy confundido...
Waver no era especialmente rencorosa, aunque claro, después de lo que había sucedido era lógico que la costara fiarse. Se dirigió a Eliart:
-Como lo veas Eliart, pero yo que tú tendría cuidado. ¡Ve a rescatar a Gaia y no pierdas tiempo, me quedaré cuidando de mi hermano!
-Bien, ¡prometo volver!- Se despidió el I-Men y con él Shadow y Revelación.
Eliart estaba ansioso por ver a Gaia. ''Al menos, gracias a las visiones de Revelación, sé que aún está con vida. Ese al que llaman el ''Amo'' parece fuerte. ¿Podré con él?, la verdad es que tengo ganas de luchar''. Se dirigieron al fondo de la habitación donde una escalera descolorida y de anchos peldaños parecía conducir hasta el ''Amo''. Mientras subían los peldaños, Eliart se armaba de valor: esta vez no podía ser derrotado. Finalmente, llegaron. Era una puerta de un material duro, mucho más que todas las demás. Sin apenas forzarla la puerta se abrió y Eliart entró primero, seguido de Shadow Walker y Revelación. Se encontraban en una gran habitación. Al fondo de la inmensa sala había tres peldaños y sobre ellos un trono bañado en negro. Una silueta descansaba sobre él. Al ver entrar a sus antiguos aliados con el líder de los I-Men, exclamó:
-Mmm... vaya, vaya, ¡qué tenemos aquí! Shadow Walker y Revelación. No me esperaba ésto de vosotros, ratas traidoras.
Cerca de nuestro héroes se hallaba una silla en el lado izquierdo. Sobre ella yacía un cuerpo de mujer herido, con una brecha de sangre que venía desde la frente y la recorría la cabeza. Sus cabellos eran rubios, su rostro, hermoso.
-¡¡Gaia!!- Dijo Eliart cabreado mientras la energía anaranjada de aries surgía. Las ansias de golpear a su enemigo aumentaban por segundos al verla inconsciente y herida. No fue Eliart el único que reaccionó. Al ver aquella escena con sus propios ojos y comprobar que era real., Shadow Walker contestó al ''Amo'', lleno de ira.
-¡Aquí el único traidor eres tú, incumpliste tu palabra! ¡Mira lo que la has hecho a la pobre Gaia!
-¡Incumplir mi palabra, que horror!- Vaciló la silueta- Siempre fuiste muy ingenuo.
Shadow Walker no pudo quedarse quieto frente a esa provocación, y las sombras empezaron a cubrirle. El ''Amo'' reaccionó y lanzó un ataque que nadie vio y dejó malherido y en el suelo al otro.
-¡Para tío!- Se adelantó Eliart poniéndose frente a él- Estás muy débil, quédate atrás mejor. Además, todos los I-Men hemos sufrido mucho por culpa de ese tipo. Tengo una cuenta pendiente con él, así que, ¡déjamelo a mí!
-Sí sí, haz lo que dice- Ordenó el místico. Al fin, la silueta se levantó y bajó los peldaños uno a uno. Tenía una cara entre redonda y alargada, los ojos de color marrones y el pelo castaño. Mediría alrededor de 1, 70. Su mirada parecía exenta de sentimientos cual roca.
-Así que tu eres el ''Amo'' ¿eh? ¿Por qué haces ésto?- Preguntó Eliart a voces.
-Juju ¿De veras piensas que voy a decírtelo? ¡Ven y muéstrame tu poder! ¿O es que tienes miedo?
Eliart entró en cólera. Sentía cómo aries ardía más que nunca. No podía perder
-¡Revelación cuida de Gaia!- Gritó mientras iba a por el ''Amo''.
-¡Claro colega!- Respondió el místico llevándose a Gaia de la zona de batalla. Shadow se quedó apoyado en la pared y en el suelo.
Mientras Eliart se dirigía ansioso hacia su oponente. El ''Amo'' abrió la palma de la mano y de ella surgió una fuerte energía que presionó al I-Men, inmovilizándole.
-¿Qué ha sido éso? La presión ha cambiado y he caído...
-Ten cuidado compañero, en éso consiste su poder. ¡Crea campos gravitatorios y altera la gravedad!- Le sacó de dudas Revelación.
-Bah, estúpido traidor, piérdete- Dijo mientras emitía un campo gravitatorio con su mano derecha. Iba a golpearle, pero sin pararse a pensar, el I-Men gritó:
-¡Aguanta ésto tauro!- La energía verde oscura empezó a rodearle y sus músculos crecieron, como correspondía a aquel poder. Gracias al poder de tauro Eliart salió ileso del ataque enemigo y salvó a Revelación- ¡No le metas, ésto es entre tu y yo!- Replicó el I-Men.
-Como quieras, morirás igualmente- El ''Amo'' dio un salto y cogió distancia. Eliart trataba de seguirle pero era más lento, así que despertó de nuevo a Aries. El ''Amo'' generó de nuevo un campo gravitatorio, pero el I-Men logró esquivarlo y le alcanzó
-¡Embestida Cabrista!- Un duro cabezazo alcanzó al estómago del ''Amo'', que había conseguido aguantar de pie. ''Es tal y como decían, muy poderoso. Me andaré con cuidado'', pensaban ambos del otro. Eliart lo intentó de nuevo. Esta vez el campo lo alcanzó velozmente y el S-Men se acercó para atacar de frente.
-¡Cometiste un error!- Sonrió Eliart al tiempo que tauro le rodeaba de nuevo- ¡Destructor de Tauro!- El ''Amo'' pudo prever que se trataba de un golpe poderoso y que debía repelerlo a toda costa. En esta ocasión usó las dos manos y se generó un campo gravitatorio mucho más fuerte. Sin embargo, la resistencia de Tauro era increíble-¡Destructor!- Gritó, y ambos chocaron, levantando gran cantidad de polvo. ''Bueno, es un duro rival, dejaré de tantear ya el terreno... quería que me contase el motivo para causar tanto sufrimiento, pero bueno, si no cede, al menos estaré tranquilo por haberlo intentado'' pensaba Eliart.
Estaba más concentrado que nunca. ''¡En el próximo golpe, tendré que poner toda mi velocidad!''. Invocó de nuevo a aries ya que tauro le hacía ir más lento.
Su rival se colocó rápidamente a una altura prudente, frente a su trono. Se disponía a atacar cuando un estruendo se oyó en todo el lugar, parecía el ruido de una fuerte tormenta. Durante algunos segundos toda la sala permaneció en silencio. Aquel ''ruido'' venía del exterior. De repente, una figura destrozó el techo con violencia y aplastó al ''Amo'' dejándolo yacer en el suelo. Eliart se quedó anonadado: ¿Quién era ese tipo? ¿Qué diablos sucedía?