jueves, 20 de diciembre de 2012

Capítulo 12 - 'La última sala'


Llama helada miraba con preocupación la esfera oscura que sostenía su oponente al tiempo que se concentraba rodeado por el hielo. ''Debo derrotarle cuanto antes'', pensó el alto I-Men. ''¿Estará bien Demongirl?'' cuanto antes ganase este combate, antes podría verla, así que tenía que concentrarse. Shadow lo miraba fijamente: sabía que tenía que tenerle en cuenta, era un rival astuto. Lanzó su orbe oscuro en dirección al 'I-Men', que logró esquivarlo poniéndose a un lado
-¡Por poco, qué alivio!- Suspiró durante un momento.
-No te alivies demasiado, gigantón- Shadow se desenvolvía muy rápido deslizándose por el suelo en forma de sombra y se puso frente a la Llama antes de que ésta pudiera mantener distancia. Le golpeó con una fuerte patada que lo echó hacia atrás. Acto seguido, aprovechó su juego de piernas para volver a realizar la misma estrategia: poco a poco conseguiría acorralarlo frente a la pared y envolverlo en sombras. Sin embargo, en esta ocasión el I-Men encaró su patada poniendo el brazo.
En la “dimensión sombría”, la sombra de Shadow Walker parecía resentirse de la pierna. Waver estaba confusa: cuando creó cuchillas de agua apenas logró dañarle y ahora parecía resentirse por arte de magia.
-¿Sabes? Tu hermano es hábil en eso de la congelación, es capaz de endurecer el hielo, pero no tiene mucha técnica... me parece que dentro de poco volveréis a veros, si es que existe algo después de este juego.
Waver se puso en guardia: las palabras de la sombra le habían dado una pista de lo que sucedía. Era tan sólo una hipótesis pero debía comprobarla. ''Confío en tu sutileza, hermanito'', pensó y generó dos olas, una por delante y otra por detrás de la sombra. Esta vez eran olas gigantes que cubrían toda la habitación, era imposible que pudiera librarse. La velocidad de las olas impedía moverse a la sombra ya que, al ir en direcciones distintas, le mareaban continuamente, dándole finalmente de lleno.
En la sala, Shadow y Llama Helada continuaban en un cara a cara, esquivando y dando golpes físicos a corta distancia. Llama no conseguía alejarse. De pronto, al recibir la sombra el golpe del oleaje de Waver, Shadow sitió el golpe y retrocedió. Llama Helada sintió que podía coordinarse con su hermana incluso estando en dimensiones diferentes. Era una gran noticia para esta batalla. Aprovechó el retroceso de su enemigo para generar un gran bloque de hielo al tiempo que saltaba para crear distancia. El bloque adquirió la forma de un duro martillo.
-¡Prueba mi martillo de Hielo!- Gritó vibrante el I-Men, golpeando al moreno sin dificultad.
Waver pudo ver como la sombra retrocedía en este momento, cayendo al suelo.
-Gracias por enviarme la señal, brother- Pensó Waver. Efectivamente su hipótesis era correcta: el daño que su hermano le hiciera al S-Men, repercutiría en la sombra y el que ella le hiciese a la sombra se reflejaría en el ''verdadero Shadow''. Era cuestión de combinar su poder con los de su hermano, claro que hacerlo no era tan fácil.
Mientras la sombra yacía tumbada, Waver pensó en un movimiento rápido, la cosa era no darle tiempo de responder. Transformó el agua a su alrededor en una lanza, lo más puntiaguda posible y le atravesó con ella. De nuevo, Shadow se vio afectado por el golpe y Llama Helada comenzó a envolverle en una estructura de hielo de tamaño humano, al tiempo que hacía descender la temperatura y producía fragmentos helados con las dos manos, que se adherían a esta estructura, creando varias capas de profundidad.
El Shadow de la ''dimensión sombría'' se encontraba entre aturdido y paralizado, a mereced de la chica que, por primera vez, se sentía bastante segura en el combate. ''Probaré ahora con algo más dañino, ya sé''. En esta ocasión el agua tomó forma de espada y se dirigió a la cabeza de la sombra. Ésta reaccionó finalmente a tiempo, pero el Shadow real lo pagó con un leve corte en el cuello que dificultaba aún más su situación. Durante unos minutos la temperatura de la habitación descendía y descendía a la vez que la estructura helada se endurecía.
-Ya está, el combate puede decidirse ahora- Dijo sin estar muy convencido el I-Men más alto de todos. ''Por si acaso disminuiré la temperatura un poco más...''
En el interior de la estructura congelada, Shadow Walker veía que tenía dificultades para enfrentarse a los dos hermanos a la vez. ''Lo mejor será eliminar rápido a uno de los dos en cuanto me libere'', pensaba abrumado por el frío. Waver estaba intentando atacar a la débil sombra todo el rato, pero ésta se resistía a recibir los golpes de lleno. Shadow sentía los golpes y los aguantaba con dureza. De pronto dio con la solución. Las sombras comenzaron a envolverle de nuevo y la ''armadura oscura'' que llevaba se fortaleció con más oscuridad. Decidió presionar la estructura de hielo con todas sus fuerzas. Finalmente, logró resquebrajar la estructura helada con esfuerzo y ésta se hizo pedazos. Shadow Walker se liberó y su rostro parecía mucho más serio y amenazante. Su tarjeta mostraba ahora 2 vidas.
-Ha-hace falta más que un pedacito de hielo para derrotarme- Respondió mientras miraba a Llama Helada, aún tiritando.
-Sí sí ¿Te presto un abrigo?- Se mofó el I-Men al tiempo que se lanzaba al ataque. Le parecía imposible que hubiese conseguido liberarse y pareciese aún más fuerte que antes.
La sombra comenzó a moverse con firmeza y agilidad, serpenteando por el suelo de aquella y lúgubre dimensión. Las sombras comenzaron a cubrir el suelo y en aquella dimensión apenas podía verse. La confianza de Waver se desvaneció, ¿qué estaba pasando?.
-No te preocupes pequeña, muy pronto tu hermano experimentará el mismo horror...
Llama Helada estaba muy cansado como para realizar una potente congelación, así que debía mantener a raya a su enemigo con poca potencia y mucha agilidad. Pero el S-Men, al poco de salir de aquella estructura, envuelto en sombras empezó a extenderlas por toda la sala del modo más rápido posible. Además la ''armadura de sombras'' le proporcionaba una temperatura natural en la que se encontraba a gusto y actuaba como una coraza contra el frío del exterior. Ésto le permitía poder centrarse más en la batalla. Antes de que la Llama pudiese alcanzar al moreno toda la sala estaba envuelta en la oscuridad y Shadow era prácticamente invisible en aquella situación.
-Genial, ahora no puedo verlo- Se quejó Llama Helada.
-Detrás tuyo, congelador- Alardeó Shadow, golpeándole con su puño. Llama helada recibió el impacto y pretendía responder, cuando sintió que algo se acercaba volando.
En la dimensión donde se encontraba Waver, esta tenía que actuar a ciegas pues la sombra había desaparecido entre la frondosa oscuridad. Notó cómo comenzaba a extenderse hacia ella, rodeándola en forma de espiral. Contraatacar en esa situación era complicado así que optó por huir, ¡en forma líquida! Se transformó en líquido hasta sumergirse por completo y generar un pequeño lago. Al menos así conseguiría ganar tiempo hasta que su hermano pudiese atacar y así podría sentir con el golpe dónde se encontraba la sombra.
En aquel momento, la sombra habló entre la oscuridad:
-Con que te transformas en líquido ahora ¿eh? Pues muy bien ¡combate líquido!
Y una sombra comenzó a extenderse por el agua cubriéndola poco a poco como si fuera aceita. Waver se resistía a su avance generando más agua, pero la oscuridad era abundante en la sala y terminó por cubrirla en su mayoría. La chica se sentía atrapada ''esto huele mal, parece veneno...'', pensaba. Estaba comenzando a ahogarse y notaba que de seguir así no aguantaría mucho más. ''¡Hermano, si salgo en forma humana no servirá de nada, me atrapará. Piensa en algo deprisa!''.
Llama Helada no podía deducir de dónde venía ese ''algo''. Eso sí, al acercarse pudo vislumbrar que había frente a él una zona esférica donde la oscuridad parecía más concentrada y éso ya lo había visto antes. Era el orbe oscuro de Shadow Walker. Intentó apartarse inclinándose, sin embargo, sintió algo extraño bajo sus pies: ¡el suelo parecía moverse y no conseguía cambiar de posición! El orbe alcanzó al I-Men en su totalidad y cayendo al suelo perdió una vida.
Su hermana estaba en una posición similar, rodeada de oscuridad y atrapada. Al ver la tardanza de la acción de su hermano empezó a preocuparse y a pensar en salir de ahí. ''Si mi hermano lo está pasando mal no puedo fallarle. Él siempre me está ayudando. Tendré que volver a mi cuerpo sólido en pocos minutos...'' sus nervios aumentaron y comenzó a sentirse débil y atrapada por la sombra. Su marcador de vidas también señalaba ahora un 2. Ella empezó a chillar implorando que su hermano la oyera.
Llama Helada tardaba mucho en levantarse y Shadow se preguntaba si estaría muerto. ''Mi orbe oscuro es una técnica poderosa, aunque tanto como para matarle de un golpe no estoy seguro'' pensó el moreno. Como podía ver perfectamente en su propia oscuridad, caminó hacia donde se hallaba su alto rival, extendido en el suelo. En ese justo momento, pudo ver como sus dientes reflejaban una sonrisa en medio de la oscuridad, eso significaba que tenía un plan y ¡seguía vivo! ¿o acaso estaba loco? Shadow iba a rematarle cuando el I-Men se levantó al ritmo que la temperatura subía sin cesar, una llama ardiente comenzó a rodear al I-Men, antes de que Shadow lo rematara.
-¿Cómo?- Preguntó este anonadado.
-Cometiste un error, amigo mío. No sólo congelo a mis adversarios, ¡también puedo arder!- Llama helada había estado esperando el momento, había gastado tantas fuerzas en atrapar a Shadow con el hielo que era incapaz de pasar a su estado de fuego, necesitaba descansar y reponer fuerzas. Era el momento, ahora estaba repleto de ira, estaba convencido de que su hermana le necesitaba y no podía perdonar al moreno que no estuviese allí con él. Su cólera aumentó provocando más adrenalina, que se tornó en energía calorífica. La sala comenzó a arder en algunas partes.
-Bueno bueno, ¡parece que el combate se pone interesante!- Alardeó Shadow, admirado de encontrar un adversario de su talla- Desde el ''Amo'' no había encontrado a nadie tan capaz como tú... a pesar de eso, no durará mucho más, ¡embiste de sombras!- De pronto, las sombras que rodeaban la sala empezaron a moverse velozmente hacia Llama Helada, que gracias la fuego podía ver. ''Mierda, son más veloces que yo, tal vez no consiga esquivarlos''. Así que se quedó quieto y comenzó a generar fuego con sus manos, en ambas direcciones para poder hacer frente a las macabras sombras. Ambas fuerzas colisionaron y tanto Shadow como la Llama fueron desplazados hacia los extremos de la sala. Llama Helada y la sombra de Shadow, habían sufrido el impacto de aquel golpe.
La sombra empezó a comprimirse fruto del dolor y Waver aprovechó para aumentar la marea. Una vez desplazada a la sombra, cobró de nuevo forma humana y decidió cerrar los ojos para concentrarse: ''ya que no puedo ver a la sombra, al menos trataré de escuchar sus movimientos''. Sintió que un aura oscura se acercaba por su espalda y trató de envolverla. Esta vez el agua actuó de barrera, pero ella no se diluyó en su interior. Empezó a concentrar corrientes de agua de velocidades distintas entre sus manos. Estaba nerviosa, era la primera vez que usaba agua con formas tan diferentes, pero tenía que ser lista y aguda si quería ganar. Mientras la sombra intentaba romper la barrera, la I-Men había generado una esfera de agua concentrada, y la envió unos metros más arriba de su enemigo, la sombra de sorprendió de su mala puntería.
-Juju, has caído en la trampa- Dijo Waver. Tras chascar los dedos la esfera estalló en forma de una lluvia torrencial, que cayó sobre la sombra, con la fuerza de un maremoto.
-¡Aahh!- Shadow emitió un pequeño alarido y Llama Helada no se permitió ni un minuto de tregua. Las sombras se habían disipado y tenía a su objetivo a la vista. Ágilmente,avanzó entre una línea de llamas y creó una espada envuelta en fuego. Decidido, fue a golpear a la nuca del S-Men cuando…
-¿Qué ocurre? ¡Algo me empuja hacia atrás!- Unas manos envueltas en sombra le sujetaban los pies presionando hacia atrás, sin embargo, su rival estaba frente a él.
-¿Te sorprendes de que pueda extender mi cuerpo y crear extremidades con las sombras? Bah, esperaba más de ti- Y mientras no podía moverse le golpeó de nuevo con el ''Orbe oscuro''. En esta ocasión le alcanzó la cabeza. El I-Men aguantó de pie.
Tras pasar el efecto de la lluvia torrencial, Waver estaba algo cansada. Aun así, la sombra, como si estuviera intacta, se lazó al contraataque.
-Ahora verás la tortura a la que estamos sometiendo a tu hermano, criaja. Contempla el poder de la auténtica oscuridad.
Dicho esto, una poderosa y gigantesca esfera, nada que ver con el tamaño del orbe, apareció encima de Waver y se dirigió violenta y rápidamente hasta ella. Tendría que aguantarlo. Elaboró una fuerte barrera acuática que además iba empujando hacia arriba.
-Muy bien, llegó la hora de ''combinar''- Bramó la Llama- Se necesita mucha concentración y fuerza, pero a pesar de estar bastante agotado quiero traer de vuelta a mi hermana ¡cueste lo que cueste!- El grito del I-Men hizo temblar la sala, las llamas de su brazo derecho se disiparon y en su lugar se extendió el hielo. Se encontraba envuelto en hielo y fuego de un modo simétrico.
Shadow Walker estaba sufriendo. ¡El empuje de Waver hacia la sombra se hacía notar! pero no podía perder frente a aquel tipo. De nuevo produjo sombras. Esta vez no se extendieron si no que comenzaron a moverse ellas mismas hasta tomar diferentes formas. Shadow Walker tenía ahora tras él dos lanzas recubiertas de sombra. Con una encaró al I-Men que atacaba con dos portentosas espadas: una ardiente y otra helada, entrecruzada en el cuello de su rival. Una de las lanzas cayó al suelo, desapareciendo entre las sombras, la otra fue lanzada y alcanzó al I-Men. El golpe les pasó factura a los dos, y en ambas tarjetas se encontraba ya sólo una barra de vida. Lo mismo sucedía con la joven Waver, que había logrado resistir a la esfera de la sombra, pero se encontraba malherida y agotada.
Shadow Walker y Llama Helada se miraron. En estas circunstancias el siguiente golpe sería el definitivo. La ira de la Llama impresionaba, su mirada era ahora segura a la par que histérica. Rodeó el suelo con fuego y con hielo para evitar un tropiezo con las sombras y decidió ser creativo con sus poderes. De las espadas de hielo y fuego surgieron unos rayos congelados y abrasadores, parecía que Shadow estaba perdido, cuando se comenzó a deslizar recibiendo la sombra las quemaduras de las llamas combinado con las dificultades de movimiento que provocan las congelaciones. Aguantó no obstante y transformó sus manos en un gigantesco escudo. Recibió el embiste del fuego, pero la congelada espada iba a alcanzarle, cuando en ese instante el moreno se camufló en el interior de su escudo, tan ágilmente que la Llama no pudo verlo.
-¿ Dónde está?- Se decía el alto héroe. Shadow habló entre el profundo espesor del escudo, que poco a poco y mientras el I-Men trataba de empujarlo con las espadas, se convertía en un gigantesco orbe, del tamaño del que trató de destruir a Waver salvo que en esta oacasión el propio Shadow se encontraba fundido con la esfera. Llama Helada trató de cortarla pero la bola empujaba con fuerza y al poco:
-Lo siento, el combate ha terminado- La esfera explotó.


Eliart seguía a Revelación por un pasillo que parecía un laberinto: tenía forma serpenteada y parecía construido aposta para perder a los ''invitados''. Al oír la explosión, Eliart se volvió.
-Revelación ¿ Has oído eso?
-Por supuesto que lo he oído, de hecho hacia allá vamos- El rostro de Eliart mostró una sonrisa ¡Por fin podría ver al ''Amo'' y descubrir dónde estaba Gaia!- Siento desilusionarte, pero no es a por el ''Amo'' a por quién vamos, sino a por el causante de la explosión, en breve lo entenderás todo- Respondió el místico leyendo su pensamiento.
Eliart se estaba mosqueando. Es cierto que parecía un tipo con buenas intenciones pero… ¿y si sólo fingía? Podría estar llevándolo a una trampa. Por otro lado, tarde o temprano tendría que llegar hasta el ''Amo'' así que sería mejor seguirle en cualquier caso.


La oscuridad se había disipado de la sala de Shadow, al igual que el fuego y el hielo. Tan sólo una pequeña sombra podía verse en pie. La sombra tomó forma y pudo verse a Shadow Walker.
-Buff, este Llama Helada era un rival duro- Dijo al verle tendido en el suelo, inconsciente- De no haber sido por mi cubierta de sombras no habría podido contar nada después de esa explosión. En fin, me ocuparé de la pequeña y luego remataré a este, que por lo que veo aún vive.
En la dimensión sombría, la sombra de Shadow envolvía a la chica con la poca energía que le quedaba. La oscuridad de aquel lugar complicaba mucho las cosas para la acuática joven, que tenía que huir a ciegas... estaba demasiado decaída como para golpear a su enemigo, y sabía que no podía quedarse a su merced. Sintió que una sombra se esparcía a su espalda y corrió despavorida sin mirar hacia atrás.
''Hermano... espero que estés bien'', se decía mientras corría. La sombra la alcanzó por delante y la golpeó con una fuerte patada. Ella se esforzó en generar una pequeña corriente de agua para frenarle, pero la sombra y Shadow se recuperaban más rápido y en poco tiempo, la tenía totalmente cubierta por la sombra. Comenzó a apretar ligeramente a la chica.
-No desesperes impaciente amigo- Decía Revelación que veía cómo Eliart se irritaba por momentos- Ya estamos llegando- El pasillo se estrechaba y al fondo se pudo ver una puerta de madera- Entra en esa sala y enseguida sabrás lo que pasa, hala ahora nos vemos- Comentó.
-Pero oye...- Eliart iba a replicarle pero ya no estaba. ''¿Dónde se habrá metido este mamón? Bueno, me acercaré a la habitación, pronto podré ver a Gaia''. Corrió hacia la puerta y pudo comprobar que estaba cerrada. Se dispuso a dar una patada.
Tras aquella puerta se encontraba Shadow Walker a punto de rematar a Llama Helada con una patada cubierta por sombras. En aquel instante la puerta cayó.
-¡Quieto, seas quien seas!- Exclamó la inconfundible voz del líder de los I-Men- ¡Deja en paz a mi amigo o tendrás que vértelas conmigo!- Gritó enérgico.
Shadow Walker no distinguía bien su silueta así que se acercó hacia nuestro héroe.
-¿Otro insensato de este grupito?- Respondió altivo el el S-Men.
-Déjate de tonterías, ¿dónde está el ''Amo''?- Insistió Eliart. Shadow Walker meditaba frente a él... su cara le resultaba familiar. Dudó unos segundos y atacó. Las sombras recubrieron su cuerpo y un gancho izquierdo recubierto de sombras fue hacia el líder de los I-Men. Eliart advirtió que el golpe no tenía mucha fuerza y se aparató con facilidad. Miro a su contrincante, preguntando algo similar- ¿Qué habéis hecho con Gaia? ¡Llévame ante el ''Amo'', estás débil y no quiero atacarte!- Un aura anaranjada comenzó a rodearle, sería mejor mostrar el poder de aries para que el enemigo supiese que iba en serio.
Shadow Walker sabía que en aquellas condiciones, ganar a aquel tipo iba a ser difícil, y aún así seguía pensando que le sonaba de algo y, esto, en cierto modo le frenaba. Finalmente cayó en la cuenta. ¡Eliart era un viejo compañero del pasado! Bajó la cabeza. ''Fue hace mucho tiempo'', pensó ''¿por qué debería afectarme está tontería? ¡Si es él le hablaré antes de pelear, al menos por los viejos tiempos!'', concluyó para sí el moreno.
-Pues lo siento mucho, pero no puedo llevarte hasta los aposento del ''Amo''. Aunque, hacía mucho tiempo que no nos veíamos, viejo amigo.
-¿Viejo amigo? ¿Cómo?- Eliart estaba extrañado, ¿es que todo el mundo se conocía su vida o estaban todos locos?.
-Lo que oyes. Es normal que ahora que estoy cubierto por las sombras no me reconozcas. Pero ya verás, caerás en cuanto veas mi rostro- Y dicho esto retiró la capa de sombras que le cubría. Eliart comprobó que se trataba de un chico de piel morena de unos dieciséis o diecisiete años de edad, y enseguida vio en su silueta a un viejo amigo.
-¡Ah, claro que te conozco! ¡Eres aquel chico de primero! Me acuerdo de ti, colega pero no consigo recordar tu nombre.
-Ni yo tampoco el tuyo, debe ser cosa de este maldito ''juego'', porque ni siquiera recuerdo el mío.
-Lo sé. Yo tampoco lo recuerdo- Y en tono de represalia continuó hablando el I-Men- Lo que sí recuerdo es la afición que tenías por hacer pellas con Alex y aquellos gamberros que fumaban desde los doce para chulearse delante de unas tías que ni siquiera les miraban.
-Nunca supiste divertirte, viejo- Respondió el moreno.
-Me costó horrores y más de un parte y una pelea sacarte de las movidas de ese mundo... y por lo que veo ahora, cuando me cambie de instituto debiste volver a él ¿no es así?- Eliart deducía esto por la chulería que el chico mostraba al hablar, parecida a la de hacía lo menos cuatro años y por los cigarrillos que llevaba en su bolsillo derecho, los mismos que dejó de tomar.
-Bueno, no todo puede salir siempre como quieres. No volví exactamente con la panda de Alex. Durante un tiempo me sentía sólo y muchos de los que antes eran mis compañeros en aquellos tiempos habían sido expulsados del centro. Algunos con razón, otros sin ella. De la panda de Alex ya no quedaba pues casi ninguno, y apenas podía juntarme con ese empollón gafotas de David y sus amigos raritos. Los nuevos gamberros eran bastante racistas y éso hizo que me sintiera bastante presionado. Los nuevos y sus pandillas me vacilaban. Yo había cambiado, eso es verdad. Pero una parte de mí necesitaba vacilar, hacer tonterías... pero sólo encontraba rechazo.
Eliart se estremeció. Realmente había sinceridad en sus palabras, era un buen chico en el fondo. Pero ahora era también su oponente y era de ''los otros'', los que habían raptado a Gaia y separado a sus compañeros. Sólo de pensar que estarían sufriendo. Celestina, Demongirl, Irons... Shadow prosiguió su historia, y Eliart ya había pensado un modo de responder. Así que fue paciente.
-Harto de aquella dura situación, de aquel infierno en vida, decidí volver a ser el de antes. Puse en su sitio a los que me vacilaban con un buen escarmiento y volví a tener una reputación. Y ésto me gustó. Recluté a unos compinches al poco para tener mi propia banda.
Eliart pensaba en sus palabras. Por lo que conocía a ese chico había cosas de la última parte que no le cuadraban. No obstante, era muy empático y supo ponerse en la situación de su rival. Tenía que preguntarle algo.
-Umm... entiendo lo que me dices- Comenzó- Te conocía bastante bien antes. Bueno, al grano. Tú puedes ser un gamberro, pero no eres mal tío. ¿Por qué estás con el ''Amo'' entonces? Ese tipo a raptado a mi amiga y no parece tener ningún escrúpulo. ¿Te ofrece algo a cambio?
-Lo siento, los asuntos de mi vida no te incumben.
-Ya, claro... por eso me contaste todo lo que pasó después de que me fuera de aquel instituto como si nada ¿no?- La mirada de Shadow se volvió arrogante tras oír ésto.
-No no. Era sólo un momento raro, pero tranquilo, que no volverá a pasar- Respondió muy serio, el chico de piel morena.
-No busco que no se repita, ni mucho menos. Lo que busco es una respuesta. Sabes también como yo que no eres de los que acepten servir a nadie a cambio de nada. Si no es así, o bien has cambiado mucho, o bien fuiste derrotado.
-Repito, ¡no es de tu incumbencia, largo!- Bramó furioso el S-Men mientras alargaba su brazo cubierto de sombras hacia Eliart.
-¡Frena!- Dijo Eliart- ¿No recuerdas aquello que te dije una vez de que lo primero en las disputas es hablar? Primero hablas luego disparas.
-¡Ya he oído bastante!- Replicó.
Eliart se tranquilizó al ver que el brazo de Shadow volvía a la normalidad. Incluso en el mundo sombró, la sombra había dejado suelta a Waver y había desaparecido. Ahora ella era prisionera de aquel lugar pero no tenía oponente al que enfrentarse. ''¿Cómo se sale de aquí?, pensaba''.
-Dime ¿por qué no dejas al ''Amo''?- Hablo el I-Men más tranquilo- Sea cual sea la causa por la que lo apoyas no creo que debas serle fiel.
-¡Eh, sin ofender! Yo no soy fiel a nadie, lucho para mí y únicamente para mí. Como mucho ayudaría algún amigo en apuros.
-Veo que no dejas de engañarte, camarada, así que no me dejas elección.- Esta vez habló una voz grave, que venía del umbral de la entrada. El místico entró.
-¡Revelación!- Exclamó Shadow Walker sorprendido- ¿Qué haces aquí? Deberías estar en tu puesto
-Tranquilo. Sé lo que hago y ahora simplemente me he cambiado de bando. Voy con él- Explicó con toda la naturalidad del mundo, a la vez que señalaba a Eliart con el brazo.
-Así que nos has traicionado ¿eh? Estúpido rarito...
-¿Quién ha traicionado a quién? Bueno, honestamente a mí el ''Amo'' no me ha hecho nada pero a vos sí se lo hizo. Incumplió vuestro pequeño trato- Expuso el místico. Shadow Walker lo miraba ahora con ojos incrédulos- Sí sí. Me refiero a éso que piensas. Aquel pacto de que nadie sufriría si era inocente y no os atacaba. Morir en este juego es inevitable, ser cruel y malévolo no lo es. Ahora verás con una evidencia a qué me refiero.
Revelación invocó su cetro y de él se desprendió la redondeada parte de arriba. Era de un color blanco y de un material transparente como el cristal. Dejó el bastón al suelo, las pupilas desaparecieron de sus ojos y en el interior de la blanca esfera pudo verse un cuerpo de mujer atado y con heridas. Del labio salía un corte y de la parte de la frente, una hemorragia que se extendía. Eliart chilló como la brecha estuviese en su cabeza. ''¡Gaia!''. La furia anaranjada apareció al ver aquella imagen.
-Calma, templanza y cabeza fría- Le frenó Revelación- Ten más paciencia o no podrás vencer al ''Amo''- Y volviéndose a Shadow Walker- ¿Y tu qué? ¿qué me dices de lo que acabas de ver?- Shadow estaba cabizbajo, vencido por la situación. Lo que acababa de decir Revelación había derruido por completo su fachada de chulito y, por otra parte, se hallaba frustrado. Por muy fuerte que fuera el ''Amo'', tendría que hacerle pagar a toda costa por incumplir su palabra.
-Con que pediste que nadie sufriera ¿eh?, veo que no has cambiado mucho desde que nos alejamos y me alegra saberlo. Sé todo lo que has sufrido, pero todo tiene solución en esta vida. Si de algo te arrepientes, aunque no puedas volver hacia atrás, sí puedes cambiar el camino que tienes por delante. Ahora que Revelación te ha contado cómo es ese monstruo al que sirves...- Habló mientras guiñaba un ojo al nuevo fichaje de los I-Men-... ¿Te gustaría venirte con nosotros? ¡Por los viejos tiempos!
Shadow Walker se mostraba dubitativo. Las palabras de Eliart y los hechos que Revelación le había mostrado no podían ser mentira. Sentía una profunda rabia hacia el ''Amo'' que se extendía por todo su ser.
-¡Unirme a los I-Men, contra los que hace apenas 10 minutos estaba luchando a muerte! No sé... que el ''Amo'' no sea como esperaba no quiere decir que vosotros lo seáis.
-Hombre, a él ya le conoces del mundo real y, aunque no recuerdes su nombre, le tenías aprecio y confianza. Yo he cambiado mi postura porque persigo la verdad. No me dejo amedrentar fácilmente.
Shadow Walker no paraba de darle vueltas a la imagen de la chica rubia sangrando por la frente ''¡Qué horror! ¿Para qué torturarla de ese modo?''. Odiaba a la gente que optaba por hacer mal por mal, y reconocía en su pasado algunos de esos errores. Ese día, uno de sus enemigos había resultado ser un compañero de instituto, el chico mayor que siempre aconsejaba y ayudaba. Era posible que estuviese en el bando equivocado.
-¡De acuerdo, acepto unirme a los I-Men, haré pagar al ''Amo'' por su falta de lealtad, ésa que tanto nos exige a sus subordinados!
-¡Sé bienvenido!- Dijeron Eliart y Revelación al unísono.
-No vale copiarme las palabras tío, que tu me lees la mente- Añadió Eliart- Ahora entiendo porque querías que entrase sólo a la habitación... ¿habías visto algo de nuestro pasado común no?
-Exacto, y como es buena persona no se merecía estar con el ''Amo''. Oye Shadow, ¿no te olvidas de alguien?
-¡Oh, cierto!- Shadow recordó a Waver y una sombra salió de su pecho, haciéndose grande. De ella salió la chica, por suerte estaba consciente.
-Vaya, ¡al fin estoy de vuelta!- Su alegría duró poco cuando vio a su hermano, Llama Helada, tendido en el suelo- ¡Hermanito!- Sollozó.
-Tranquila, se pondrá bien, necesita que lo cuiden y tiempo- Resolvió Revelación.
-¿Y quién eres tú? Ahí va, hola Eliart, no te había visto ¿Qué haces aquí? ¿No tendrías que estar luchando contra el ''Amo'' ese?
-Sí ¡Allá voy ahora mismo! A propósito, él es Revelación, adivina el futuro y es nuestro nuevo aliado- Waver miraba furiosa a Shadow Walker que trataba de esquivar su mirada.
-Por éste tampoco te preocupes. Sé que te costará creerlo pero tras la batalla que disputó contigo y con tu hermano y una conversación que tuvimos reflexionó y ahora está de nuestra parte.
-.S-sí, lamento lo ocurrido, guapa. Estaba muy confundido...
Waver no era especialmente rencorosa, aunque claro, después de lo que había sucedido era lógico que la costara fiarse. Se dirigió a Eliart:
-Como lo veas Eliart, pero yo que tú tendría cuidado. ¡Ve a rescatar a Gaia y no pierdas tiempo, me quedaré cuidando de mi hermano!
-Bien, ¡prometo volver!- Se despidió el I-Men y con él Shadow y Revelación.
Eliart estaba ansioso por ver a Gaia. ''Al menos, gracias a las visiones de Revelación, sé que aún está con vida. Ese al que llaman el ''Amo'' parece fuerte. ¿Podré con él?, la verdad es que tengo ganas de luchar''. Se dirigieron al fondo de la habitación donde una escalera descolorida y de anchos peldaños parecía conducir hasta el ''Amo''. Mientras subían los peldaños, Eliart se armaba de valor: esta vez no podía ser derrotado. Finalmente, llegaron. Era una puerta de un material duro, mucho más que todas las demás. Sin apenas forzarla la puerta se abrió y Eliart entró primero, seguido de Shadow Walker y Revelación. Se encontraban en una gran habitación. Al fondo de la inmensa sala había tres peldaños y sobre ellos un trono bañado en negro. Una silueta descansaba sobre él. Al ver entrar a sus antiguos aliados con el líder de los I-Men, exclamó:
-Mmm... vaya, vaya, ¡qué tenemos aquí! Shadow Walker y Revelación. No me esperaba ésto de vosotros, ratas traidoras.
Cerca de nuestro héroes se hallaba una silla en el lado izquierdo. Sobre ella yacía un cuerpo de mujer herido, con una brecha de sangre que venía desde la frente y la recorría la cabeza. Sus cabellos eran rubios, su rostro, hermoso.
-¡¡Gaia!!- Dijo Eliart cabreado mientras la energía anaranjada de aries surgía. Las ansias de golpear a su enemigo aumentaban por segundos al verla inconsciente y herida. No fue Eliart el único que reaccionó. Al ver aquella escena con sus propios ojos y comprobar que era real., Shadow Walker contestó al ''Amo'', lleno de ira.
-¡Aquí el único traidor eres tú, incumpliste tu palabra! ¡Mira lo que la has hecho a la pobre Gaia!
-¡Incumplir mi palabra, que horror!- Vaciló la silueta- Siempre fuiste muy ingenuo.
Shadow Walker no pudo quedarse quieto frente a esa provocación, y las sombras empezaron a cubrirle. El ''Amo'' reaccionó y lanzó un ataque que nadie vio y dejó malherido y en el suelo al otro.
-¡Para tío!- Se adelantó Eliart poniéndose frente a él- Estás muy débil, quédate atrás mejor. Además, todos los I-Men hemos sufrido mucho por culpa de ese tipo. Tengo una cuenta pendiente con él, así que, ¡déjamelo a mí!
-Sí sí, haz lo que dice- Ordenó el místico. Al fin, la silueta se levantó y bajó los peldaños uno a uno. Tenía una cara entre redonda y alargada, los ojos de color marrones y el pelo castaño. Mediría alrededor de 1, 70. Su mirada parecía exenta de sentimientos cual roca.
-Así que tu eres el ''Amo'' ¿eh? ¿Por qué haces ésto?- Preguntó Eliart a voces.
-Juju ¿De veras piensas que voy a decírtelo? ¡Ven y muéstrame tu poder! ¿O es que tienes miedo?
Eliart entró en cólera. Sentía cómo aries ardía más que nunca. No podía perder
-¡Revelación cuida de Gaia!- Gritó mientras iba a por el ''Amo''.
-¡Claro colega!- Respondió el místico llevándose a Gaia de la zona de batalla. Shadow se quedó apoyado en la pared y en el suelo.
Mientras Eliart se dirigía ansioso hacia su oponente. El ''Amo'' abrió la palma de la mano y de ella surgió una fuerte energía que presionó al I-Men, inmovilizándole.
-¿Qué ha sido éso? La presión ha cambiado y he caído...
-Ten cuidado compañero, en éso consiste su poder. ¡Crea campos gravitatorios y altera la gravedad!- Le sacó de dudas Revelación.
-Bah, estúpido traidor, piérdete- Dijo mientras emitía un campo gravitatorio con su mano derecha. Iba a golpearle, pero sin pararse a pensar, el I-Men gritó:
-¡Aguanta ésto tauro!- La energía verde oscura empezó a rodearle y sus músculos crecieron, como correspondía a aquel poder. Gracias al poder de tauro Eliart salió ileso del ataque enemigo y salvó a Revelación- ¡No le metas, ésto es entre tu y yo!- Replicó el I-Men.
-Como quieras, morirás igualmente- El ''Amo'' dio un salto y cogió distancia. Eliart trataba de seguirle pero era más lento, así que despertó de nuevo a Aries. El ''Amo'' generó de nuevo un campo gravitatorio, pero el I-Men logró esquivarlo y le alcanzó
-¡Embestida Cabrista!- Un duro cabezazo alcanzó al estómago del ''Amo'', que había conseguido aguantar de pie. ''Es tal y como decían, muy poderoso. Me andaré con cuidado'', pensaban ambos del otro. Eliart lo intentó de nuevo. Esta vez el campo lo alcanzó velozmente y el S-Men se acercó para atacar de frente.
-¡Cometiste un error!- Sonrió Eliart al tiempo que tauro le rodeaba de nuevo- ¡Destructor de Tauro!- El ''Amo'' pudo prever que se trataba de un golpe poderoso y que debía repelerlo a toda costa. En esta ocasión usó las dos manos y se generó un campo gravitatorio mucho más fuerte. Sin embargo, la resistencia de Tauro era increíble-¡Destructor!- Gritó, y ambos chocaron, levantando gran cantidad de polvo. ''Bueno, es un duro rival, dejaré de tantear ya el terreno... quería que me contase el motivo para causar tanto sufrimiento, pero bueno, si no cede, al menos estaré tranquilo por haberlo intentado'' pensaba Eliart.
Estaba más concentrado que nunca. ''¡En el próximo golpe, tendré que poner toda mi velocidad!''. Invocó de nuevo a aries ya que tauro le hacía ir más lento.
Su rival se colocó rápidamente a una altura prudente, frente a su trono. Se disponía a atacar cuando un estruendo se oyó en todo el lugar, parecía el ruido de una fuerte tormenta. Durante algunos segundos toda la sala permaneció en silencio. Aquel ''ruido'' venía del exterior. De repente, una figura destrozó el techo con violencia y aplastó al ''Amo'' dejándolo yacer en el suelo. Eliart se quedó anonadado: ¿Quién era ese tipo? ¿Qué diablos sucedía?

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