miércoles, 9 de enero de 2013

Capítulo 14 - 'Luz y oscuridad. Eliart y Gravitta'

La desesperación se adueñó de Eliart, quien acababa de sufrir uno de los shocks más grandes de su vida. No era la primera vez que se llevaba alguna decepción con algún amigo. Pero nunca una intuición de las suyas había fallado... y lo más importante, él creía en Irons, había creído en él. Incluso habían compartida petaca. Arrodillado en el suelo se sentía impotente, notaba como si todo girase a su alrededor. Entonces Irons fue a atacar a Eliart, sin embargo un cetro de madera le impidió hacerlo, se trataba de Revelación.
-¡Arriba Eliart!- Dijo, apurado- ¡No debes hundirte ahora, ya casi hemos rescatado a Gaia, tu termina de derrotar a Gravitta, no dejes que esto te afecte!- Con un movimiento expulsó a Irons de su radio de acción. El místico agarró al I-Men y lo alzó- Vamos reacciona, no puedes rendirte ahora, yo me encargo de él, tú tan sólo derrota a Gravitta... ¿vale?
-Si, perdona, tienes razón- Aún se encontraba algo confuso.
-Y recuerda, usa todo tú poder- Las misteriosas palabras calaron en Eliart, ¿no había utilizado todo su poder? ¿Qué significaba aquello? Sin pensar mucho más se mentalizo para la batalla. Primero se encargaría del S-Men y después tendría una buena charla con su antiguo compañero.
Había utilizado bastante a Géminis y no quería abusar de ello, ese poder le desgastaba a una velocidad impresionante. Miró su escudo verde, este no había desaparecido con el aura de Cáncer, parece que podría usarlo combinado con otros signos. Dirigió la incipiente furia que sentía, producto de la traición, contra Gravitta. Activó Aries con mucha fuerza, generando una imponente aura anaranjada.
-Vaya, parece que has sacado fuerzas de flaqueza- Murmuró el pelirrojo.
-Así es... prepárate.
Eliart se lanzó de frente contra su rival quien automáticamente comenzó a volar para salir del rango de ataque del I-Men. Sin embargo, este no iba a rendirse tan fácilmente. Dio un salto prodigioso y a punto estuvo de alcanzarle. Mientras caía Gravitta usó su poder para aumentar la gravedad y que se hiciera más daño. Pero no fue así, resistió el impacto contra el suelo con las piernas flexionadas.
Gravitta miró desde el aire a su rival. Era admirable la entereza que estaba mostrando en aquella situación, pero tarde o temprano se agotaría, y él aprovecharía la oportunidad para acabarlo sin piedad. El poder de Cáncer les había pillado por sorpresa a ambos, pero no sería problema eliminarle más vidas como hasta ahora, al fin y al cabo su poder ofensivo no había aumentado. Mientras el S-Men meditaba sobre eso Eliart sentía una ira irracional recorrer cada miembro de su cuerpo. Era una furia animal y terrible que lo hacía casi temblar a la vez que las lágrimas acudían a sus ojos. Que un amigo le clavara un puñal por la espalda era lo peor que podían hacerle a uno. Aun así cerró los ojos y resistió la tentación de abandonarse al llanto. Entonces una nueva fuerza le recorrió el alma y fue consciente del poder del que hablaba Revelación antes.
Entre tanto Revelación le estaba plantando cara a Irons y a Kya un poco apartado de los otros dos combatientes. Su principal tarea consistiría en distraerlos mientras Eliart terminaba su pelea. Irons miró al otro a los ojos y rápidamente desvió la mirada. Era obvio que no estaba orgulloso de sus actos, pero tampoco veía en él una posibilidad de cambio. Tras un rato en silencio que se hizo eterno, finalmente Kya fue la que tomo la iniciativa. Corrió hacía el místico, que blandía con maestría su cetro de madera. La gata saltó al tiempo que su brazo se hacía enorme para, acto seguido, asestar un duro zarpazo. Boqueando el golpe con el cetro, Revelación pudo apartarse de la trayectoria de sus tremendas garras. Entonces el cetro comenzó a emitir un brillo amarillo.
-¡Rayo!- Una runa en la madera se iluminó y de la punta del artefacto salió un diminuto pero rápido rayo eléctrico. La mujer-gata no se lo esperaba y recibió la descarga. Cayó al suelo entumecida. Irons mientras había preparado sus misiles especiales, de manera que alzó el brazo y lanzó una descarga con doble carga explosiva.
El I-Men vio la peligrosidad de aquellos misiles y rápidamente cambió el poder de su cetro. Una runa se iluminó esta vez de azul. Una corriente de agua se formó a sus pies y le dio forma para lanzarla como una pequeña ola. Esto no paro a los misiles, pero los caló lo suficiente para que no explotaran. El Sr.Irons maldijo por lo bajo.
-Serás... oye chata, ¿este tío no era aliado vuestro antes? ¿No puedes decirme que poderes tiene? Así al menos estaremos preparados por si vuelve a hacer otro de esos truquitos raros- Le preguntó a Kya que estaba levantándose.
-Agh... pues no estoy segura, es la primera vez que veo ese cetro. Por lo que sé es capaz de prever el futuro con cierta certeza...- La chica se sacudió el polvo del suelo y gruñó luego a Revelación. Se iba a enterar.
-Esta bien... pues venga preciosa, hagamos algún ataque de esos combinados...- Dijo el siempre chulesco Irons.
Su rival no había dicho nada en todo el rato. Tan solo se centraba en su deber, no iba a ser fácil hacer frente a estos contrincantes y se preparaba para lo peor, por si Eliart no podía darse prisa. Percibió un movimiento de sus enemigos. Irons salió corriendo hacía él, parecía que quería pelear cuerpo a cuerpo aprovechando su armadura. Revelación sonrió, era un experto en técnicas físicas. Cuando llegó a su altura intercambiaron una serie de golpes rápidos sin mucho efecto. Rápidamente Irons se percató de que aquel tipo tenía nociones de pelea.
-¡Ahora verás!- De repente Revelación vio un ligero fragmento del futuro, rápido como un rayo atravesó su mente. Se vio a él quemado por algún tipo de fuego. Entonces la armadura de Irons emitió un destello en las filigranas de plata. Gracias a su visión el místico saltó hacía atrás a tiempo y la explosión no le alcanzó. ''Eso ha sido una buena idea, ha aprovechado que está protegido por alta tecnología para hacer un ataque ''Kamikaze'', y encima ahora por el humo no le veo...'' pensaba.
De repente se escuchó un chasquido metálico y un misil salió disparado a su cara. Estaba demasiado cerca para invocar una pared de agua, de manera que lo esquivó con dificultad. El misil pasó de largo rozándole. De repente algo infinitamente diminuto saltó del misil, se trataba de Kya. Agrandó su tamaño de golpe y le propinó un fuerte puñetazo en la espalda a su rival. Revelación se resintió del repentino ataque por la espalda, su poder no había podido ver a través de eso. Cayó de rodillas por el daño. Tanto Kya como Irons aprovecharon el momento para lanzarse contra él. En el último segundo brilló una runa de color rosado en su cetro y una barrera luminosa se expandió de improviso expulsando a sus enemigos. Instantáneamente la barrera desapareció, su efecto era muy corto, para protegerse de ataque muy puntuales.
Revelación suspiró cansado, esa clase de ataque mágicos le consumían energía rápidamente, su especialidad era agotar a sus rivales usando sus artes marciales y evitar la mayor parte de ataques con su premonición. Decidió tomar las riendas del combate en ese mismo momento. Concentró la energía en su cetro y se iluminó una runa negra.
Justo entonces Eliart llamaba a la energía que le recorría el alma y que estaba alimentada por la ira y furia de la traición. Pero entonces se dio cuenta de algo, aquella energía no podía ser buena viniendo de unos sentimientos tan oscuros. Pensó en el Irons que él conocía, el jovial chico que sonreía con esa cara de suficiencia mientras hacía bromas saliditas de tono. Él era su amigo, no sabía que le había pasado, pero lo recuperaría. Repentinamente un torrente de fuerza le inundó, un aura roja y brillante le envolvió dándole una fuerza increíble. Lanzó una mirada firme y decidida a Gravitta, que presionado por el aura de su rival retrocedió un poco en el aire.
-Pero... ¿qué es...- Cortó la pregunta al ver que Eliart ya no se encontraba frente a él. ¿Dónde demonios se había metido? Entonces sintió una presencia imponente detrás. Cuando se giró vio a su rival saltar sobre la pared y cogiendo impulso. Cuando salió propulsado alcanzó una velocidad extraordinaria. Gravitta a penas tuvo tiempo de reaccionar y recibió un fuerte golpe que lo hizo caer con fuerza.
Eliart profirió entonces un poderoso rugido. Gravitta chocó contra una de las paredes y unos cascotes le sepultaron. El I-Men se miró los brazos. No se sentía especialmente fuerte... sin embargo había ganado una velocidad alucinante.
-Este...- Entonces un círculo rojo con un león en la frente le apareció-...este es... ¡el poder de Leo!
Entonces un cascote de los que había caído sobre Gravitta salió disparado. Allí estaba él de pie y apenas dañado. De alguna manera había evitado la peor parte del golpe Miró con furia al renovado Eliart. ¿Cómo podía estar dándole la vuelta al combate de esta manera? Entonces decidió usar su carta definitiva. Con un movimiento de brazos dispersó sus soles oscuros formando un gran área circular. Los soles comenzaron a emitir una misterios aura.
De repente Eliart sintió como la gravedad aumentaba de una forma alarmante.
-¿Qué has hecho?- Preguntó.
-Estos soles crean un campo gravitatorio especialmente fuerte y amplio. Aunque a mi no me afecta, tampoco puedo volar ahora. Vamos ven, minino- Le provocó con una sonrisa burlona. Sin pensárselo dos veces el I-Men salió disparado. Gracias al efecto de Leo podía moverse a gran velocidad, pero la potencia de la gravedad le ralentizaba lo suficiente para contrarrestar.
Ambos contendientes chocaron el uno contra el otro. Comenzó una rápida sucesión de golpes y esquives. Estaban igualados en fuerza y velocidad, y también en técnica. Estaba siendo un combate espléndido.
Intercambiaron un derechazo que los hizo saltar hacía atrás. Les costaba mantener el ritmo y jadeaban con fuerza. Eliart entonces tuvo una idea, concentró la energía en su brazo y el aura roja lo rodeó con mas intensidad. Su intuición le decía que tal vez podría sacar más provecho de Leo. Gravitta observó con cuidado lo que hacía. ''¿Qué se propone?'' pensaba. Finalmente tras unos instantes, Eliart lanzó un puñetazo al aire al tiempo que decía.
-¡Rugido de Leo!- De su brazo surgió un torrente de energía rojiza similar a una llama. La corriente estuvo a punto de alcanzar a Gravitta, quien a duras penas logró apartarse.
-Con que esas tenemos...- Recuperado del susto el pelirrojo juntó las palmas de las manos y una energía comenzó a reunirse allí. ''Yo también puedo lanzarte ataques poderosos...'' a los pocos segundos tenía en la mano una esfera morada que giraba cada vez más rápido. Apuntó con cuidado y la lanzó contra Eliart. El I-Men bloqueó la bola con el escudo de Cáncer.
De repente, al impactar, la bola aumentó de tamaño y desintegró el escudo, echando hacía atrás a Eliart también. Fue un golpe tremendo. A duras penas se levantó y miró sus vidas, no había perdido otra aun, y el efecto de Leo aun duraba, aunque sentía que le quedaba poco.
Ambos volvieron a cargar energía.


Un par de pisos más abajo, el Capitán Vasco arremetía contra J.J. Sin embargo, cuando se acercaba demasiado, su velocidad y su fuerza se veían drásticamente reducidas. Aun así, gracias a sus nociones de lucha cuerpo a cuerpo lograba mantener el ritmo. Unos instantes después se le unió a la batalla Demongirl.
-¿Pero tu no estabas derrotada Patxi?- Preguntó el vasco impresionado.
-¡Y lo sigo estando joder! No puedo quedarme tirada en el suelo cómodamente y sin hacer nada mientras te apalean- Le contestó ala chica de manera grosera- Ten cuidado, este tío es fuerte, a un nivel inhumano.
-Gracias por el aviso- El joven miró el brazo de Demongirl- Se que no podré convencerte de que te retires, pero al menos déjame a mi delante, estás hecha unos zorros.
Ella accedió de mala gana y se lanzaron conjuntamente a por sus enemigo, que los estaba esperando. Primero atacó el Capitán, rápido como una bala. Le lanzó un poderoso derechazo a toda velocidad, pero cuando entró en el radio de acción su poder perdió fuelle, y J.J lo esquivó con maestría mientras le hacía una llave, tirándolo así al suelo. Casi inmediatamente una patada de la chica llegaba a la cabeza del S-Men. Logró cubrirse con las manos y evitar el daño. Se giró ciento ochenta grados para encargarse de Demongirl, pero el Capitán ya estaba recuperado y le atacaba desde la espalda. Viendo la situación J.J dio un gran salto para evitar a ambos y poner algo de distancia.
-Siendo dos contra uno lo tendré algo más complicado...- Murmuró. Los I-Men se reagruparon.
-Por cierto, ¿cuál es el poder de este tipo?- Quiso saber el Vasco.
-Sinceramente, no tengo ni idea, no he visto que haya usado nada especial, hasta ahora se ha limitado a atacar cuerpo a cuerpo.
-Tal tez tenga algo que ver, tenemos que averiguarlo.
Mientras peleaban entró por la puerta Holy, que había venido con el Capitán. Vio la situación y negó con la cabeza, ella no quería pelear, no le iba ese estilo, de manera que, cuando vio al Guerrero Celeste en el suelo, fue corriendo a socorrerle. Así sería más útil. Cuando llego al lado del caído le miró la tarjeta, esta indicaba ''1'' y le quedaba muy poca vida, estaba en un estado crítico. Lo envolvió en sus brazos y comenzó a brillar una luz en torno a ellos, comenzó a sanarle.
-Vamos, no debería tardar mucho en darte al menos la vitalidad suficiente para que despiertes...pero después de curar al Capitán no podré obrar milagro- Le decía aunque estuviera inconsciente.
Mientras tanto Demongirl invocaba una de sus espadas normales para pelear con algo más de ventaja. J.J tras analizar la situación cogió uno de los bastones que decoraban la pared. Se trataba de una vara de algo más de un metro de longitud y recta. Haciéndola girar con habilidad se lanzó a por sus contrincantes. La uso como pértiga y dio un increíble salto pasándoles, cosa que les pilló por sorpresa.
Nada más caer al otro lado blandió la vara para herirlos, pero tanto el Capitán como Demongirl lograron cubrirse con el escudo y la espada respectivamente. Sin embargo al cosa no quedó ahí, una vez estuvieron los tres inmovilizados J.J comenzó a empujar usando una prodigiosa fuerza y echándolos hacía atrás de manera irremisible.
-¡Y una mierda!- Exclamó el Capitán mientras hacía girar su escudo para desviar la vara. Luego rodó por el suelo para acortar la distancia entre él y J.J. Finalmente, se irguió de golpe para intentar asestar un revés con el escudo. El S-Men fue más rápido y pudo esquivar por poco el ataque. De nuevo retrocedió para salir del rango de pelea de la pareja.
-Vaya, me lo estáis poniendo difícil, ¿tendré que utilizar mi poder?- Dijo- Lo cierto es que no me gustaría...
-Cállate y déjate de tanto misterio. Úsalo o no lo hagas, pero vamos a derrotarte, así que mételo en la cabeza.
El otro no reaccionó bien ante la provocación y rompió la vara por la mitad para luego arrojar los cachos a los lados. Demongirl y el Capitán se pusieron en actitud defensiva, esperando por el ataque de su enemigo. J.J separó los pies y les miró a los ojos, se veía claramente que estaba ofendido por las palabras de la mujer.
-Seréis los segundos, después de mi maestro, en contemplar mi poder. Y ni si quiera él pudo salir bien parado...- Les advirtió.
Entonces comenzó a desabrocharse las cerraduras en forma de botones blancos que tenía su mono negro repartidas por todo el cuerpo. Los otros empezaron a sentir una fuente de energía increíblemente gigantesca y poderosa. Sin embargo, antes de que J.J pudiera quitarse el traje, miró hacía arriba de repente. Demongirl y el Capitán también lo hicieron.
-Esas fuerzas que notaba arriba... se han apagado, Eliart...- Dijo la chica.
-Gravitta...- Susurró el S-Men- Lo siento, pero otra vez será, me necesitan arriba...
Y tras decir eso y reabrocharse los botones pegó un gran salto, destrozando así el techo y subiendo los pisos de golpe.
-¿Pero qué...- Comenzó el Capitán- Rápido, no podemos permitir que el enemigo escape, vete a saber de que será capaz.
-Iros adelantando, ahora subiremos nosotros- Les grito Holy desde un extremo de la sala.
Acto seguido ambos I-Men siguieron a J.J a través del agujero del techo.


En el piso superior Revelación había activado la runa negra. Los ojos le brillaban con un aura oscura y emitía una energía inestable.
-Ahora... sufriréis la ira del Destino...- La fuerza le recorría cuando se lanzo a Irons, quien a duras penas logró bloquear el golpe. Entonces fue consciente de que, si no hubiera sido por su armadura, probablemente su brazo estaría roto.
-Pichón, mejor quédate atrás- Le dijo a Kya- Acaba de ponerse serio...
La gata sintió el creciente poder del místico y prefirió quedarse al margen siguiendo el consejo de Irons, si instinto le decía que era lo mejor. Revelación no se dio ni un segundo de descanso. Usando su cetro y ambos brazos y piernas no paraba de atacar al otro. Shadow Walker contemplaba el espectáculo desde el suelo asombrado.''Mierda tengo que hacer algo'' pensaba. Gracias a su tremenda fuerza de voluntad logró incorporarse, pero estaba tan débil que hubiera caído de nuevo de no apoyarse en la silla de Gaia. ''Yo me quedaré aquí con ella por si acaso...''.
Irons estaba acorralado, veía, o más bien sentía, que llegaban ataques desde todos lados de manera constante. Finalmente se harto y lanzó unos misiles, aunque estuviera cerca. Sin embargo estos no acertaron a su rival, ni mucho menos. Revelación los evadió como su nada y continuó atacando. Gancho de izquierda, patada baja, ahora asestaba un revés con el cetro. Apenas tenían tiempo de respirar. Viendo que no tenía salida, el S-Men se decidió a usar de nuevo la explosión de la armadura, pero, nada más pensarlo, el místico ya había retrocedido, de manera que fue inútil y un malgasto de energía.
-Pero... ¿co-como... es posible?- Dijo jadeando Irons. Su armadura le estaba salvando de la mayoría de los golpes, pero comenzaba a resentirse- ¿Qué demonios... es... ese poder tan... asquerosamente fuerte?
-Cuidado con lo que dices- Respondió el I-Men- Este cetro me fue concedido por la divina providencia, y ella también me ha otorgado este valioso poder, que usare en favor de la justicia... y si te refieres a la Runa negra, esta amplifica mi poder de predicción y me dota de energía para atacar sin cuartel...
-Ya veo... muy conveniente, demasiado- Susurró su rival. ''Lo más probable es que ese poder tenga algún efecto secundario, esa explosión de vitalidad no es normal...'' dedujo Irons. Y estaba en lo cierto, la runa negra era un arma de doble filo, cuanto más tiempo se usara peor sería para el cuerpo del usuario. ''En el peor de los casos es posible que me deje malherido y tenga que retirarme, dejándole la pelea a Kya.... no importa como, tengo que aguantar...'' pensó. Activó su puño y una granada de humo salió disparada, bloqueando la visión de los contendientes. A continuación lanzó varios puños voladores desde varias direcciones, esperando que el humo dificultase el esquivarlos a su enemigo.
Pero cuando los puños atacaron y el humo se disipó no pudo ver a Revelación. De repente sintió un golpe por la espalda.
-Has sido muy ingenuo, Irons. Te dije que amplificaba mi poder de predicción, una simple cortina de humo no iba a hacer nada- Tras el golpe con el cetro su rival había caído al suelo perdiendo finalmente una vida, quedándose con dos. Kya chilló de rabia y se lanzó a por el místico hecha una furia y sacando sus poderosas garras. Alcanzó un tamaño considerable y lanzó una ráfaga de golpes muy rápidos. Por supuesto Revelación los esquivó todos- En fin, no servirá de nada que os diga que es inútil, ¿no?
Tanto Irons como Kya se miraron impotentes, ¿qué deberían hacer ahora?
En el otro lado de la habitación, dentro del círculo de soles negros, donde la gravedad aumentaba su poder varias veces, estaban Eliart y Gravitta. Se miraban a los ojos con dureza. Cada uno defendía una causa totalmente opuesta a la del otro y, aun así, no podían evitar ver una parte de si mismo en los ojos de su enemigo. Lo cierto es que sintieron un profundo vínculo ligado más allá de la mera lucha. Quizá en otras condiciones hubieran podido ser amigos.
Sacudiendo fuertemente la cabeza el líder de los I-Men se sacó esa idea de la cabeza. Aquel tipo había torturad a Gaia y había hecho sufrir a sus amigos. Gravita no era un buen tipo según su lógica, e incluso le dio la oportunidad de redimirse y unirse a ellos, perdonándole lo que hizo. Y se rehusó insultándole. La energía formaba un torrente muy poderoso a su alrededor. Sin decir una sola palabra fue a por el pelirrojo, quien ya estaba esperándole.
Eliart le asestó un duro derechazo, que el otro no quiso esquivar. ''Ya veo, una competición de resistencia...'' a continuación Gravitta lanzó su propio puñetazo, que Eliart tampoco esquivó.
-Veamos quien aguanta más- Comentó el líder de los S-Men.
Y así estuvieron intercambiando golpes, uno detrás de otro. ''Ha picado'' pensó Gravitta. ''Leo le da velocidad, pero no defensa ni ataque, de manera que mis golpes aumentados con gravedad le harán más daño que sus ataques normales a mi, tan solo he tenido que provocar su honor ofreciéndole una batalla 'igualada'...'' pensaba mientras celebraba la idiotez de su rival, le creía más listo.
Sin embargo Eliart no desfallecía, al contrario, el contacto directo con su rival le hacía crecerse y, a pesar de no estar ni con Aries ni Tauro, su fuerza física natural le hacía atacar con todo. Llegaron a despellejarse los nudillos y a sangrar. Cuando vieron que aquello no llevaba a ningún lado se lanzaron un puñetazo doble que los lanzó hacía atrás a ambos.
-No eres muy fuerte ¿eh?- Se jactó Eliart.
-Digamos que lo mío son más las ciencias teóricas...- Siguió Gravitta con el tono de bromeo provocativo.
Viendo al situación estancada a la cual había llegado se dieron cuenta de que aquello tendría que decidirse por medio de un golpe definitivo. Llegaron a la misma conclusión a al vez, de manera que los dos se pusieron a cargar energía, Eliart en su brazo derecho y Gravitta en las palmas de sus manos juntadas. Finalmente los soles oscuros se desvanecieron en el aire, para que así el pelirrojo pudiera centrar todas sus fuerzas en el golpe final.
Se miraron por última vez.
-¡Rugido de Leo!- Exclamó Eliart mientras asestaba el puñetazo al aire y el torrente de energía salía disparado, tomando una forma similar a unas llamas.
-¡Explosión gravitacional!- Gritó Gravitta lanzando su esfera de poder, que aceleró de una manera increíble.
Ambos ataques se cruzaron en el aire muy de cerca, alterando así ligeramente sus trayectorias. El Rugido de Leo fue cambiando su forma física hasta asemejarse a la cabeza de un León rugiente que atacaba con sus colmillos. El golpe alcanzó a Gravitta en el pecho. La esfera de gravedad mientras tanto había aumentado extraordinariamente su velocidad y giraba sobre si misma haciéndola más dañina. Golpeó a Eliart en el abdomen y expandió su tamaño de golpe lanzándolo contra la pared.
Se originó una gran nube de polvo que cubrió a los dos líderes. Revelación y los otros pararon su pelea para mirar que pasaba. El estruendo despertó finalmente a Gaia, quien con ayuda de Shadow pudo liberarse.
-¿Eliart?- Preguntó ella mirando al área de combate.
-Mierda, ese tío tenía que ayudarme con ''eso''...- Susurró Irons.
Cuando una de las nubes se hubo disipado estaba allí Gravitta, de pie. Sus ropas se había quemado dejándole al descubierto el pecho y la espalda, y habían chamuscado parte de su piel y un poco del pelo. Su mirada estaba centrada en donde debía estar Eliart, jadeaba con fuerza. Miró su tarjeta, esta indicaba un ''1'' y su última barra de vida estaba cerca de agotarse. Rompió a reír al verlo.
-Parece... que al final yo tenía razón...- Dijo.
-...No tan rápido- Se escuchó desde el otro lado de la habitación. Eliart estaba encajado entre unos cascotes y a duras penas pudo salir de entre ellos para incorporarse. Su tarjeta también indicaba un uno muy cerca de agotarse- Parece que estamos en las mismas... el combate aun no ha...acabado...- Pero no pudo aguantar y cayó al suelo clavando la rodilla.
-No tienes fuerzas ¿eh?- Gravitta fue a adelantarse cuando también cayó al suelo. Al parecer ninguno de los dos podía moverse.
De repente, desde el suelo, salió J.J. Vio a su maestro y se acercó para ayudar a sostenerle. Gravitta se lo agradeció en voz baja y miró a Eliart.
-Después de todo si que tienes amigos...- Dijo él. El silencio del S-Men fue prolongado. De las escaleras de detrás del líder de los I-Men aparecieron a la vez el Capitán Vasco y Demongirl, quienes ayudaron a Eliart.
-¿Estás bien? Menos mal que hemos decidido seguir a ese capullo- Dijo el Capitán.
-Gracias chicos, ¿cómo están los demás?- Quiso saber. Demongirl se acercó.
-El Guerrero está siendo tratado por Holy, pero llegará a mañana. Cuando subíamos hemos visto a Llama Helada y a Waver, diría que ellos están bien también. Y a todo esto, ¿dónde está Gaia? ¿Y mi hermana?
Eliart hizo un gesto con la cabeza indicándoselo. Demongirl fue hasta allí para ayudar a Shadow Walker a llevarla. La chica demonio miró con recelo al joven de piel oscura, pero había oído por Waver que ahora estaba de su lado, de manera que tampoco puso reparos. Por lo que sabía el tal Revelación también estaba de su lado. Cuando vio a Irons sonrió.
-Vaya, Irons, entonces casi todos estamos aquí y bien, me alegro- Dijo ella. Sin embargo Eliart profirió un gruñido.
-Jajajaja- Fue Gravitta quien se rió- No esta bien pequeña, ahora Irons es mi aliado, parece que Eliart estaba equivocado con su idea de la amistad, ¿no es así?- Preguntó al que hasta hace poco se había creído parte de los I-Men.
-Pues...- Dudó unos instantes, pero entonces recordó el rechazo que había sentido, y el gran futuro que le esperaba con sus nuevos aliados y se decidió de nuevo- Pues si, así es. Ahora estoy con ellos pichón, lo siento, se que en el fondo me querías.
-Serás cabrón- Rugió el Capitán vasco. Irons fue hasta el lado de Gravitta para encararse a los otros y ayudó al pelirrojo.
-Gracias, aliado- Kya también se les unió mientras Revelación ocupaba su lugar al lado de Eliart.
Ambos grupos se miraron. Eliart y Irons se miraban.
-Esto no quedará así, tu yo tenemos una charla- Notaba como las lágrimas le acudían a los ojos, pero no las derramó- Y pensar que....
-...que hemos compartido petaca, ¿no?- Terminó Irons- Es verdad... pero entiéndeme, las cosas cambian y tengo que mirar por mi mismo... lo siento Eliart...
-Esto... acaba ahora...- Susurró Gravita, quien se veía en una situación complicada. Repentinamente una voz atravesó el aire y les paralizó, de manera que no podían mover ni un solo músculo del cuerpo.
Enhorabuena a todos los que habéis sobrevivido estos días. El final del quinto día se acerca y han sido unas jornadas duras e intensas para todos. Duras para vosotros, e intensas para nosotros, que tenemos que velar por el buen funcionamiento de El Juego. Como ya os dijimos al iniciar esta gran contienda, es hora de una de las pausas para que reflexionéis y descanséis. Ahora os enviaremos de vuelta a la Tierra para no saturaros mentalmente. Allí dispondréis de un tiempo límite para hacer lo que queráis. Tan solo existen dos normas que no debéis romper por vuestro propio bien y el de vuestro seres queridos... No habléis con nadie que no pertenezca al Juego de El Juego... y no uséis vuestros poderes.
Así pues, ¡volved a vuestras casas! No tardaremos en haceros regresar aquí para el segundo round... jajajajajaja...
La voz fue apagándose poco a poco y desapareció al cabo de unos segundos. Seguían sin poder moverse. Gravitta y Eliart cruzaron miradas.
-Parece que nuestra pelea no acaba aquí Eliart...
-Eso parece... la próxima vez que nos enfrentemos te haré ver la verdad de lo que te he dicho hoy...
-Si finalmente nos volvemos a encontrar seré yo quien te haga ver la verdad...- Desde los pies hasta la cabeza la figura de casi todos los presentes se fue difuminando y desapareciendo, como si estuvieran siendo teletransportados a otro lugar...


Quinto día de juego, finalizado. Jugadores restantes: 175.

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