La pelea del Capitán y el Guerrero Celeste contra Krônos y Centella
estaba siendo muy larga y ya se podía ver en las caras de nuestros
héroes síntomas de cansancio.
-Bueno señores, ésto se está alargando demasiado. Ya va siendo
hora de ponerle fin ¿qué tal si os rendís?- Dijo Krônos
seriamente.
-¿Rendirnos? ¡Para nada tío, seremos nosotros los que ganemos este
duelo!- Contestó animado el Guerrero Celeste.
-¡Esa es la actitud! Nadie podrá con la fuerza combinada del
Capitán Vasco y Celestina- Remató el Capitán a la vez que ambos
asentían con la cabeza y sonreían.
-Vaya, se os ve muy motivados. Tendremos que esforzarnos al máximo
hasta el final- Sonrío por primera y última vez Krônos.
El Capitán Vasco se lanzó rápidamente hacia la cabeza de Krônos,
desprendía mucha confianza en sí mismo pero, justo cuando iba a
propinarle un puñetazo cargado de fuerza, vio que su brazo
retrocedía.
-¡Mierda, otra vez su estúpido truco!- Recordó que Krônos tenía
la habilidad de hacer retroceder el tiempo durante unos segundos y
así poder contraatacar con ventaja. ''Que rabia'', pensó el
Capitán mientras Krônos le golpeaba con una fortísima patada en la
espalda que le hizo caer al suelo. El Guerrero Celeste aprovechó
este momento para ir a por Krônos, sin embargo Centella se aproximó
también , a una velocidad mayor que la de nuestro guerrero y se
situó justo delante de él.
-¡Te habías olvidado de mí pequeñajo!- Gritó Centella y se
limitó a tocar el hombro del Guerrero que sintió un potente
calambre, sin duda más potente que los anteriores.
-¡Ahh!- Chilló- ¿ Como te atreves a llamarme pequeñajo?, ¡sabrás
lo que es bueno!- El Guerrero Celeste se alejó de su contrincante
unos metros y comenzó a producir una gran concentración de viento a
su alrededor. ''Ya lo tengo, ¿y si le rodeo esta vez manteniendo
algo más de distancia? No podrá escapar de un manto formado por
varias corrientes de viento a distinta velocidad. Debo tener cuidado,
otro calambrazo más de esos y siento que caeré redondo al suelo''.
El Guerrero comenzó a girar alrededor de Centella a distinto ritmo
aunque lo suficientemente rápido para que no pudiera escapar.
Utilizaba el viento para impulsarse a su alrededor y... ¡en pocos
segundos la había envuelto en un gigantesco remolino! El viento le
golpeaba desde todas las direcciones a la vez que le hacía girar y
le mareaba. Era una versión mejorada del Ojo del Huracán.
-¡Sufre mi descarga!- Se defendió Centella desesperado por la
situación y tratando de alcanzar al Guerrero. Sólo un pequeño
chasquido alcanzó al Guerrero Celeste y Centella cayó al suelo muy
débil, pero con ganas de revancha comenzó a levantarse, mirando
fijamente a los ojos del Guerrero.
-Bueno, y ahora, el remate- Sentenció el Guerrero a la vez que
concentraba el viento en su brazo. “¡Corte Vendaval!¡Hoja
Tornado!”-clamó. Justo cuando iba a atacarle, vio como su brazo
retrocedía y el viento concentrado se disipaba.
-Como ves, también puedo actuar a
distancia- Habló Krônos y, acercándose, le atacó con un brutal
cabezazo que el guerrero aguantó sin caer. El Capitán Vasco se
levantó del suelo velozmente y con energía fue hacia donde estaba
su compañero luchando con Krônos.
-¡Celestina, este Krônos es el más fuerte de los dos!, si
conseguimos invalidar su control del tiempo, el lanzarrayos ese será
pan comido- Subrayó el Capitán aludiendo a Centella.- Espera tengo
una idea... ¿ qué tal si generas de nuevo el “Ojo del huracán”
alrededor de Krônos?.
El Guerrero Celeste se quedó extrañado de que el Capitán hablase
de algo parecido a una estrategia, pero confió en él. A fin de
cuentas, eran un gran equipo. El Guerrero Celeste comenzó a producir
fuertes corrientes de viento. La velocidad de la corriente era
excepcional y Krônos no pudo hacer retroceder el tiempo.
-Es extraordinario ¡han superado mi velocidad y apenas puedo
moverme!- Observó Krônos tratando de reaccionar.
-Bien ¡ahora es el momento!- Y, valeroso, el Capitán Vasco utilizó
las corrientes de viento para impulsarse al meterse en el Ojo del
huracán usando toda su velocidad. “¡Aúpa Athletic, Furia
Vasca!”. El aura rojiblanca le rodeó todo el cuerpo y se dispuso
atacar. Su puño propulsado por el viento hizo trizas al poderoso
Krônos.
-Increíble... me habéis... derrotado- Sonrió con amargura antes de
desaparecer. Sus vidas se habían apagado. Centella aprovechó un
momento de descuido y arrinconó con una descarga a un Capitán Vasco
exhausto. La voz clamó ''Jugador: Krônos Poder: Manipulación
temporal Estado: Eliminado''.
-Te he paralizado y, teniendo en cuenta tu cansancio, podré matarte
en pocos minutos.
-¿Estás seguro? ¡esta vez nadie te defenderá!- Exclamo el
Guerrero, situándose enfrente de él y concentrando de nuevo la
energía en su brazo...
-¡Je, ni que fueras el único que sabe concentrar su energía!-
Centella se dispuso a hacer lo mismo. Juntó sus dedos corazón y
anular creando una diminuta bolita cargada de energía eléctrica.
Se notaba que estaba empleando al máximo sus fuerzas. Así que el
Guerrero Celeste hizo lo mismo, concentró el viento y juntó sus
dedos índice y corazón. De la bolita de su adversario comenzaron a
salir rayos en todas direcciones que rodearon al Guerrero. Acabaron
por formar una especie de red en movimiento formada por pequeños
cuadrados.
-“¡Descarga Mortal!”- Se creció Centella.
''Conseguiré romper esa red, golpearé su punto débil''- Se dijo a
sí mismo el Guerrero Celeste y cerró los ojos para concentrarse
más. “¡Corte Vendaval!, acaba con él”. La descarga y el corte
de viento chocaron de manera brusca, produciéndose un poderoso
estruendo. El Guerrero desgarró los filamentos de rayo atravesando
la red y siguió avanzando para darle un tajo mortal a Centella. La
voz robótica dijo de nuevo: Jugador: Centella Poder: Generar
corriente eléctrica de alto voltaje Estado: Eliminado.
Los rostros cansados del Guerrero Celeste y del Capitán Vasco
cambiaron rápidamente la ver que sus enemigos habían sido vencidos.
¡Habían ganado el gran duelo! Ambos salieron de la “zona de
combate” y fueron alegría para los I-Men que estaban fuera. Todos
parecían animados salvo Gaia:
''¿Qué tal estará Eliart? ¡Ay poderosa Madre Tierra, espero que
no le ocurra nada malo!''- Pensaba Gaia algo triste. ''Tal vez tenía
que haber ido con él...''.
En otro lugar del juego, el cuartel general de los S-Men, el “Amo”
trataba de inspeccionar a su nuevo miembro.
-Y bien Revelación. ¿Cuál es exactamente su poder?- Se hizo el
silencio. Su nuevo fichaje le miraba fijamente sin decir ni expresar
nada. El “Amo” optó por ser paciente y al cabo de unos minutos
se produjo una respuesta.
-Sí... perdona, estaba meditando y me salí de la realidad unos
instantes. Bueno, es una habilidad un tanto misteriosa- Continuó sin
más haciéndose el interesante. El “Amo” no se fiaba de sus
respuestas, eran demasiado ambiguas y esto le hacía pensar que no
era realmente de fiar. Necesitaba comprobar su fidelidad, así que
decidió ser tajante:
-Mira, tengo la sana costumbre de conocer bien a los miembros de mi
equipo antes de considerarles como tal. Pretendo ganar el juego y
necesito gente que sea leal y obediente a mi lado, y tus respuestas
no son precisamente lo que espero de alguien que acaba de aparecer, y
tampoco se puede decir que tengamos todo el tiempo del mundo, ya
sabes que este juego se basa en la incertidumbre y no sabemos de
dónde puede venir un ataque...
-Yo sí- Le cortó Revelación.
-¿Cómo?- Preguntó el ''Amo'' perplejo.
-Pues que en eso consiste mi poder. En predecir el futuro, con más o
menos exactitud. Perdona por no habérselo dicho, yo también quería
estudiar sus objetivos y ahora veo más claro unirme a vos- Explicó
Revelación lleno de calma.
-Vaya eres astuto y, como suponía, serás de gran ayuda- Respondió
el ''Amo'' fríamente- Bueno, vete diciéndome todo lo que sepas de
los I-Men y si sabes donde se encuentran- Zanjó mientras juntaba las
manos y entrecruzaba los dedos.
Al mismo tiempo, en la “zona de combate” donde se encontraba el
resto de los I-Men, Eliart estaba apunto de mostrarle a Shocker su
nueva habilidad:
-¡Géminis!- Gritó Eliart al tiempo que se cubría de una energía
de color azul claro.
-¡Claro, son los destellos azules que vi cuando Eliart entrenaba!-
Explicó el Guerrero Celeste que estaba como el resto de los I-Men
observando el combate que Irons y Eliart libraban contra el líder.
Un círculo apareció en la frente de Eliart y en su interior un
dibujo con dos personas dadas de la mano El aura azul claro
desprendía una gran energía. Shocker le miró con detenimiento:
Eliart llevaba el pelo mitad ondulado mitad alisado de tal modo que
era algo alborotado y con volumen, sus ojos eran de color marrón
oscuro aunque en aquel momento sus pupilas parecían reflejar el
modesto color azul. Estaba casi siempre sonriente. Llevaba una cómoda
camiseta blanca de tela con dos pequeños botones en la zona del
cuello. Era algo exótica y parecía fácil de adaptarse al cuerpo.
Tenía también unos pantalones anchos vaqueros cortos, pues era muy
caluroso. Era de constitución fuerte, algo grueso, pero se notaba
que se cuidaba y hacía ejercicio. Pero lo que más nervioso le ponía
a Shocker era la sonrisa que Eliart siempre llevaba en la cara, como
un niño risueño.
-¡Voy a quitarte esa estúpida sonrisa de tu cara! ¿Por qué si soy
tu enemigo tengo que verte sonreír?
-Porque nada en el mundo puede vencer mis ánimos. ¡Piensas que soy
un tozudo y es verdad que puedo equivocarme, pero sé que no tienes
razones para odiar tanto a la humanidad!- Alzó la voz Eliart.
-Bah, los humanos son terriblemente absurdos. Son una especie animal
más que busca su supervivencia y son imperfectos. Antes pensaba que
la vida simplemente era un castigo lleno de gente que no valía la
pena a tu alrededor. Pero ahora sé que tengo una misión. ¡Dios me
ha dado poder para exterminar a la imperfecta raza humana e instaurar
un nuevo mundo basado en los seres perfectos! En cuanto gane este
juego ¡No tendré rival!
-Sí esto... ¿tu qué galletas desayunas por las mañanas?- Dijo con
sarcasmo el Sr.Irons, que vigilaba al Trasgresor. Shocker lo ignoró
y lo miró por encima del hombro signo de considerarlo como un
inferior.
-¡Estás loco y veo que aún no puedo convencerte! Así que,
¡sigamos con la lucha!- Le dio un trago a su propia petaca que aún
tenía vodka y se puso en una posición cómoda.
Eliart se dirigió hacia él sin más con intención de darle una
patada en el costado. Aparentemente todo seguía como antes y Shocker
emitió desde el costado una potente onda de energía que hizo a
Eliart caer por los suelos.
-¿Ésto es todo?, me decepcionas Eliart, pero, ¿qué se puede
esperar de alguien que aprecia a los humanos?.
-Por supuesto que no es todo- Se oyó desde atrás. Shocker se dio la
vuelta y vio a Eliart de pie y junto a él. ''¡Eliart!¡No es
posible! Que gran espejismo a hecho... que velocidad.'', pensó
sorprendido. Por unos instantes pareció a su alrededor el aura verde
oscuro y su musculo creció.
-¡Destructor de Tauro!- Eliart le golpeó con un poderoso gancho
izquierdo y su contrincante salió lanzado haciendo un hueco en la
pared- Je, aún no has visto nada- Aprovechó Eliart para chulearse y
Shocker irritado se dispuso a generar una onda energética usando sus
dos manos entrelazadas por los dedos, lo cual ampliaría el alcance y
potencia de las ondas. Rápidamente envió sus ondas en dirección a
Eliart, todo apuntaba que le darían de lleno e, inesperadamente...
¡Eliart esquivó las ondas sin dificultades!- Me toca- apuntó y,
rápidamente dijo: ''¡Aries!'' Y atacó sus piernas con la poderosa
energía naranja. En respuesta, Shocker generó una onda con la
rodilla para tratar de paliar a su oponente. Pero fue inútil y esta
vez Shocker cayó el suelo. Pensaba que se trataba de una absurda
pesadilla. Después de obtener poderes... ¡nadie le había humillado
así!
''Es fantástico, mira que yo entrené bastante y demás ese día,
pero lo de Eliart me deja sin palabras, no sólo combina mejor sus
poderes... es que además los ha fortalecido. Bueno, me ocuparé del
Trasgresor''- reflexionó Irons- Eliart, ¿te apañas verdad?.
-Sí ¡confía en el pagafantas y no dejes escapar al otro!- Contestó
refiriéndose al Trasgresor.
-¡Vale, voy a por él, colega!- Se animó el Sr.Irons. Su rival se
había mantenido todo el tiempo pensativo en una esquina del
trasparente cubo. Probablemente planeaba algún modo de ayudar a su
jefe. Irons irrumpió a su lado enérgico aunque su rival le
esperaba.
-Bien, pelearemos con mis reglas- Antes de que pudiera sacar el dado,
el Sr.Irons lanzó uno de sus poderosos cohetes:
-¡Misil Irons 3!- Gritó con fuerza. El trasgresor recibió un
fuerte impacto en el hombro izquierdo. Le era complicado mover las
articulaciones de ese brazo. ''Grr tendré que esquivarlo la próxima
vez''- se lamentó.
El resto de los I-Men observaban el combate con mucha atención.
-¡Tío qué combates más épicos, parece un manga!- Comentó el
Guerrero Celeste.
-Sí, pero es real como la vida misma- Añadió el Capitán Vasco.
Llama Helada miraba el combate con curiosidad y fascinación. Era un
hombre bastante tranquilo pero le gustaba luchar si la causa era
justa y, en esta ocasión, Shocker quería acabar con los seres
humanos aprovechando su poder. Era motivo más que de sobra y le daba
mucha rabia no poder escaparse de las cadenas del Trasgresor, esta
vez eran muy duras.
Demongirl, por su parte, hacía continuos esfuerzos por romperlas
gastando mucha energía.
-Demongirl sosiégate un poco. Esta vez es imposible romper estas
cadenas invisibles y encima estás muy cansada por tu batalla, así
que mejor será que esperes un rato... ¡vamos ganando!- Le aconsejó
su hermana Gaia, siendo optimista. ''Eliart has mejorado mucho ¿eh?
No mueras anda... ten cuidado''. Decía en voz bajita con la
paradójica esperanza de que Eliart la oyera como si hablara en alto
y así darle ánimos. Demongirl seguía en sus trece.
-Demongirl, tu hermana tiene razón, será mejor que descanses-
Reiteró Llama Helada.
-¡Tú te callas cariño, ésto es una conversación de hermanas!-
Contestó borde y siguió obcecada en conseguirlo.
Waver estaba apresada por las cadenas invisibles, si bien tumbada en
el suelo y mirando de reojo el “área de combate”. Parecía tener
más interés que las veces anteriores. Tras recibir aquel fuerte
golpe en la pierna, Shocker se levantó y alzó la vista. Allí se
encontraba Eliart que parecía muy fresco y tranquilo.
-¿Como te mueves tan rápido?- Preguntó esquivo Shocker.
-Juju, veo que aún no has entendido nada. Está bien te lo
explicaré- Eliart se puso en una cómoda posición colocando los
puños a cada lado de la cintura y flexionando las piernas.
“¡Observa!” y de su cuerpo rodeado por los rayos azules, surgió
otro Eliart idéntico y se situó al lado, en la misma posición.
Shocker movía la cabeza de lado a lado, con tanta fuerza que
parecía que se la iba a arrancar- No se trata de que haga espejismos
o me mueva con muchas más velocidad. Como llevaba tiempo suponiendo
parece que mis poderes tienen alguna relación con los signos del
Zodiaco y... ¡Este es el poder de Géminis: la duplicación! Ambos
“Eliart” somos reales- Contestaron al unísono.
''La duplicación. Sin duda es un
gran poder, tengo que buscar el punto débil a su técnica, no puedo
permitir que un simple humano me derrote. Probablemente al duplicarse
su energía se divida entre dos cuerpos, así que individualmente
serán más flojos''- pensó y se le dibujó una pequeña sonrisa.
Shocker lanzó ondas desde sus manos y desde su espalda para cubrir
ambos lados y golpear a los dos Eliart. Las ondas se expandieron en
todas direcciones y avanzaban hacia ambos Eliart a gran velocidad.
Uno de los dos recibió un leve golpe y esquivó el resto de las
ondas con facilidad. El otro no tuvo ningún problema y se rodeó de
energía anaranjada para asestarle un fugaz y efectivo cabezazo a su
oponente. El fulgurante cabezazo hubiera dado de lleno si no fuera
porque Shocker envolvió su costado en ondas y amortiguó el golpe,
al mismo tiempo que impactaba a Eliart, en la frente. Eliart recibió
el golpe pero resistió su impacto.
Al poco el combate se había convertido en una exhibición propia de
un circo, Eliart saltaba de un lado a otro del cubo humillando a su
rival y esquivando sus ondas sin dificultad, parecía bailar de un
lado a otro y Shocker comenzaba a frustrarse de recibir ataques
aunque leves continuos y no poder hacerles frente. Entonces, los dos
Eliart se miraron desde ambos lados e hicieron un gesto afirmativo
con la cabeza. ¡Querían ponerle punto y final a la batalla! El
Eliart de la izquierda se rodeó con la energía anaranjada de Aries,
mientras que su otro yo de la derecha hacía lo propio con la energía
verde oscura de Tauro. Ambos se lanzaron sin tregua hacia Shocker que
estaba rodeado por ondas, pero su defensa fue inútil “¡Embestida
cabrista de Aries!” “¡Destructor de Tauro!”- sentenciaron
ambos Eliart a la vez que cada uno se acercaba y destruyeron su
defensa sin problemas. Shocker recibió un potente cabezazo en la
tripa y un gancho izquierdo en la cabeza desde el otro lado
-¡Aah es imposible!- Estaba volando por los aires y se sentía
impotente por primera vez en el juego. Nunca nadie le había hecho
llegar al límite. Cayó al suelo de una de las esquinas, con tanta
fuerza que lo erosionó. Su tarjeta reflejó que había perdido una
vida. Con dificultades Shocker se levantó y Eliart no parecía
sorprendido. Sabía que su rival podía dar más de sí y esperó que
se levantara.
-Remátale, no seas bobo- Le recriminaba el Guerrero Celeste desde
fuera del “área de combate”.
Shocker logro levantarse al tiempo que reflexionaba: ambos Eliart
parecían tener una fuerza y resistencia similar. Tenía que darlo
todo.
-Hum, si estás pensando si la duplicación divide mis poderes, te
corroboro que no es así, más bien los duplica en todos los
aspectos. Así que saca lo mejor de tí, se que puedes crear ondas
más rápidas y potentes.
-Deberías haber aprovechado tu oportunidad, estás muy confiado, lo
lamentarás- Respondió Shocker más seguro- Te mostraré todo mi
poder, ''niño de las estrellas''.
-Jaja ¿niño de las estrellas? Para ser un insulto, me lo tomaré
como un cumplido- Terminó Eliart. Su rival se quitó los guantes y
los tiró al suelo, y Eliart abrió los ojos de par en par: sentía
que su contrincante estaba rebosante de energía.
El trasgresor estaba preocupado, los cohetes de Irons no eran para
ser tomados a broma y no podía esquivarlos continuamente. Si al
menos pudiera sacar sus dados... necesitaba tiempo pero el
empresario no le daba ningún margen.
-¡Irons Fist!- Se concentró Irons y en esta ocasión salieron 4
cohetes y el trasgresor recibió el impacto de dos de ellos logrando
parar otros dos y, ágilmente, escapó de Irons y tiró sus dados
sin que nadie le importunara, vinculándolos a sí mismo. Los
resultados fueron “x2” velocidad y “x3” fuerza y tras
guardarlos fue sin temor hacia Irons.
-A ver con que me sale ahora este mago de pacotilla- Rió Irons. El
trasgresor logro alcanzarle en esta ocasión y dio una voltereta,
dañando el cuello de Irons con las dos piernas- Buen golpe, trasto
viejo, pero te olvidas de que llevo armadura.- Trató de ponerle
nervioso Irons. ''La verdad es que aunque actúe muy bien delante de
este tío no ha sido un golpe precisamente débil, esos dados, tienen
que tener algún defecto.''- subrayó y se fijó en ellos
atentamente.
A su vez, El trasgresor se situó en pocos segundos frente a él.
Rápidamente se abrió un compartimento de la armadura de Irons en la
zona de la barriga y salió una pequeña metralla. Sin embargo El
trasgresor lo esquivó sin dificultades y le asestó una patada en
las zonas vitales.
-Cof, ¡ahí no des!- Se enfadó Irons. Permaneció unos minutos
mirando los dados del Trasgresor hasta que dio con la clave- ¿Sabes
cuál es el defecto de tus dados?- Alardeó Irons.
-¿Cuál?- Respondió sorprendido el rival.
-Que no son magia amigo, son ciencia- Contestó Irons con una gran
sonrisa.
-¿Eh, cómo?.
-Ahora te explico- Dijo convencido el empresario. Poniendo el punto
de mira en los dados, abrió sus manos y lanzó un diminuto flash a
ambos dados atravesando el bolsillo del Trasgresor. Tras ésto ambos
dados volaron hacia las manos de Irons y el Trasgresor notó que su
poder se desvanecía.
-¿Qué... qué has hecho?.
-Simplemente apagarlo farsante. Resulta que tus supuestos “dados
mágicos” tienen un diminuto interruptor invisible a los ojos de la
mayoría de la gente. Sin embargo, mi armadura está dotada de
infrarrojos que detectan estas cosas y me dan una vista de lince.
Ahora tus dados no funcionan y aunque no tenga tu magia para
utilizarlos, me los guardaré- Terminó mientras los guardaba en un
compartimento en el trasero de la armadura- Si es que soy un crack.
-¡No podía imaginar que tuvieran un interruptor!- Se quejó el
Trasgresor.
-Bueno... cosas que pasan, ahora sólo eres un humano normal y
corriente y me durarás poquito.
Shocker se había quitado los guantes y desprendía más energía.
''Iré con cuidado, ahora no hay tanta diferencia entre nosotros''-
pensó Eliart a la vez que miró a su otro yo y ambos se dispusieron
al ataque. Estaban cansados para volver a usar los dos signos así
que uno de ellos atacó sin más y el otro se envolvió con la
energía anaranjada.
-Bien, comprobemos tu verdadera fuerza- Dijo Eliart al tiempo que
ambos cuerpos le atacaron sin contemplaciones.
-Esta vez no servirá de nada- Recalcó Shocker y de cada una de las
puntas de sus dedos surgió una onda diferente y mucho más veloz que
las anteriores. Parecía que los guantes reducían de algún modo su
habilidad, probablemente los llevara porque no se controlaba del
todo, pero era pronto para aventurar. Shocker logró llenar el “Área
de combate” de ondas que se entremezclaban e iban en todas
direcciones. Los dos Eliart cayeron al suelo y uno de ellos
desapareció.
-Vaya, cuando te debilitas vuelves a la normalidad ¿eh? Ya veo...
-Arf, así que esa es toda tu fuerza ¿no? He de reconocer que no
está mal- Eliart sudaba, aquel tipo era muy fuerte, más de lo que
había aventurado antes.
Ambos oponentes se miraron. Estaban cansados y sabían que todo
acabaría en los próximos ataques. ''No puedo perder, tengo que
seguir en este juego y demostrarle que la realidad no es como él
piensa, tengo que poder...'' trataba de animarse Eliart. Hacía mucho
que no comía su plato favorito, el jamón ibérico, y tenía ganas
de probarlo cuando todo acabara. Aunque por otro lado, no quería que
todo lo que estaba cambiando su vida terminase tan rápido.
En el otro lado del “Área de combate” el Trasgresor estaba
desesperado y temía por su vida. ''Le atacaré con todas mis
fuerzas, pero no sé si lograré mantener el control de las cadenas
invisibles'' El Sr.Irons lanzó de nuevo su proyectil- ¡Iron Fist!-
Gritó y le rodeó de nuevo con cohetes que impactaron contra su
enemigo sin piedad.
Los I-Men estaban viendo los épicos combates, cuando de pronto...
-¡Eh mirad! Las cuerdas se han aflojado- Dijo Demongirl liberándose
sin apenas hacer fuerza.
-Es cierto- Lo confirmó el Capitán Vasco. Y todos comenzaron a
desatarse en el momento en que el Área de combate explotaba y
desaparecía sin dejar rastro.
-¡Vayamos a ver!- Se lanzó Demongirl hacia la zona de duelos.
-Espera que voy contigo- Secundó Llama helada tranquilo a la vez que
el Capitán Vasco se acercaba a toda prisa.
El trasgresor estaba convaleciente en el suelo, con la vida apunto
de apagarse y Irons, a su lado, iba a rematarle. Eliart y Shocker
estaban el uno frente al otro, tanteándose, se respiraba tal tensión
en el ambiente que daba miedo acercarse. Los I-Men iban a intervenir
para dejar fuera de combate al “señor de las ondas”, pero en el
momento en que Demongirl y el Capitán Vasco iban a por él, una
barrera amarilla apareció de pronto y les impidió la entrada,
encerrando a Eliart y a Shocker.
-¿Qué es ésto?- Reaccionaron el héroe y el villano al mismo
tiempo.
-Jejeje, es la barrera de “la vida o la muerte”, una magia que
sólo puedo crear cuando estoy al borde la muerte y sólo para
favorecer a un compañero. En esa barrera esférica las ondas de
Shocker multiplicarán su efecto aunque no quiera y sólo
desaparecerá cuando uno de los dos muera del todo sin importar lo
que me ocurra a mí. Ahora nadie te puede ayudar Eliart y todos los
I-Men pereceréis.
-¿Qué dice este imbécil?- Le miró el Capitán Vasco con ganas de
reventarle la cabeza.
-No busques Irons, esta barrera no es ciencia- Aclaró el Trasgresor.
-Ya lo veo, anda estarás mejor calladito- Sentenció Irons
lanzándole un cohete y matándolo del todo. El trasgresor
desapareció. La voz no tardó en llegar. ''Jugador: El Trasgresor
Poder: Alterar las normas y usarlas en su beneficio Estado;
Eliminado''.
-No me gusta nada que ese bastardo haya interferido en nuestros
asuntos aunque ya no hay remedio. ¡Te mataré!- Dijo Shocker,
furioso.
-Estoy seguro de que puedo compensar la multiplicación de tus
habilidades con mi fuerza. Este combate lo ganaré yo y verás que no
eres tan inhumano como piensas y que los humanos no son tan
imperfectos- Contestó Eliart preparándose para continuar la lucha.
Mientras, los I-Men observaban la barrera, buscando el modo de
romperla y ayudar a su amigo.
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