Los
I-Men se miraron, dudosos. Demongirl se dejó caer hasta el suelo,
agotada tras el último combate. Gaia logró llegar a su lado y la
rodeó con los brazos a pesar de las cadenas invisibles. Eliart
preguntó entonces:
-Bueno,
¿quién peleará?- Waver
también se sentó.
-Yo
no, no me encuentro bien, que
peleen otros- El Capitán se adelantó y miró de reojo a la chica.
-Pues
entonces iré yo, ¡por mi querida tierra!- Exclamó. El Guerrero
Celeste decidió secundar a su amigo.
-Entonces
yo te acompañaré, nada mejor que un vasco para luchar al lado del
Capitán Vasco.
-Bien,
yo lucharé contra el líder, parece fuerte- Dijo Eliart mirando el
área de combate pequeña, donde una figura con capa se cubría.
Los
tres avanzaron y se metieron en sus respectivos cubos. Les faltaba un
miembro más para que se uniera a la batalla de manera que la cosa
estuviera más o menos igualada. Llama Helada y Demongirl estaban sin
energías después de su pelea, y Waver
no quería luchar, de
modo que la mirada de Eliart se posó en Gaia. Esta negó con la
cabeza.
-Lo
siento chicos, no puedo dejar aquí a mi hermana viendo como está-
Explicó ella.
-P-pero,
¿cómo lucharemos entonces?- Preguntó Celestina.
-¿Tienes
miedo o qué, Patxi?- Se burló el Capitán. El Guerrero hinchó el
pecho, envalentonado.
-¡No!
Claro que no, pero preferiría contar con más apoyo.
-Bueno,
bueno, si un cuarto participante de vuestro equipo decide entrar, le
permitiré el paso- Les comunicó el trasgresor- Dejaré las áreas
listas para recibir a uno más, así no podréis decir que hemos
hecho trampas. Las reglas esta vez son sencillas: nadie puede salir
hasta que el equipo rival haya sido eliminado.- Terminó con una
sonrisa cruel- ¡El juego comienza!
Tanto
el Guerrero como el Capitán se pusieron en posiciones defensivas,
eran tres contra ellos dos, así que la desventaja era clara. Eliart,
por su parte, se lanzó de cabeza a por su enemigo.
-¡Aries!-
Gritó al tiempo que la energía anaranjada le rodeaba. En ese
momento su contrincante levantó la mano y una poderosa onda de
energía frenó a Eliart.
-Espera,
primero quiero ver como avanza el combate de mis subalternos- Dijo
con voz monótona. El joven detuvo la fuerza de Aries y miró al otro
cubo de combate, vigilando con la mirada al líder enemigo.
En
el cubo mas grande Centella ya se había lanzado a por el Guerrero,
dispuesto a cobrar venganza. El chico rubio estaba envuelto en rayos
y veloz alcanzó a su rival. El Guerrero reaccionó rápido y lanzó
un potente viento para repeler al otro.
-¡Toma
esto!- Centella extendió el brazo derecho y surgió un rayo
eléctrico. El I-men no pudo evitar el golpe y sufrió el ataque,
sintiendo como el cuerpo se le entumecía.
-Agh-
Celestina apretó los dientes y, haciendo caso omiso del dolor, se
rodeó de energía y viento y se lanzó a por el otro. Centella se
sorprendió, pero pudo evitarle por poco. Entonces comenzaron una
serie de intercambios de golpes, cada vez mas rápido. Ráfagas de
viento y haces de rayos salían disparados en todas direcciones.
En
ese instante el Capitán rozaba la mejilla de Krônos. El joven de
pelo azulado lograba evitar todos los ataque del superhéroe, y este
se sentía cada vez mas frustrado. Recordó cual era su poder, según
Eliart -'Es capaz de hacer que el tiempo fluya más despacio para los
demás, de manera que parece que se mueve más rápido'-, sabiendo
eso solo se le ocurría una manera de derrotarle, ser tan rápido que
no le afectara su poder. Tensó la musculatura y usando su fuerza
intentó moverse con mayor velocidad. Esta vez casi logró golpearle.
Krônos se deslizó a un lado y, aprovechando la inercia del Capitán,
le lanzó varios metros por el suelo.
-Maldito
seas- Se incorporó de un salto y puso algo de distancia entre ellos.
Miró a Krônos, este parecía no estar cansado y mantenía una
actitud seria y fría.
-Me
has decepcionado, pensar que esto es de lo que es capaz el gran
'Capitán Vasco'.
-No
te burles de mi, haré que te arrepientas.
-Deja
de parlotear, y demuéstralo- El Capitán cayó ante los insultos y
salió lanzado. Se volvió a concentrar y alcanzó un nuevo grado de
velocidad. Esta vez Krônos tuvo que esforzarse para evadir a su
contrincante, y lo hizo a duras penas. Finalmente Krônos le asestó
un revés en la espalda, pero el Capitán evitó gran parte del daño.
-Vaya,
no tienes mucha fuerza, ¿eh?- Entonces el Capitán se dio cuenta de
que su enemigo era muy veloz, pero no tenía una gran fuerza, como
él. Esa podía ser su debilidad.
Mientras
los cuatro se intercambiaban golpes y se esquivaban, el trasgresor
permanecía en la retaguardia, observándolo todo. Entonces se fijó
en Centella, el chico necesitaría más velocidad para poder hacer
frente al chico de viento, luego se fijó en Krônos, podía superar
a su enemigo, pero sus golpes no eran muy fuertes, él necesitaba
fuerza física. Extrajo dos dados de su bolsillo, uno azul y otro
rojo. El azul lo vinculó mentalmente con Centella y, el rojo, con
Krônos, acto seguido los lanzó. El Azul marcó 'x2' y el rojo 'x3'.
Levantó las manos en dirección a sus compañeros y usó su poder.
-Perfecto-
Dijo Centella y, atacando al Guerrero, logró propinarle un duro
golpe.
-¿Cómo?
De repente se ha vuelto más rápido- El Guerrero Celeste miró con
cuidado al trasgresor, que se reía con ganas.
-Este
es parte de mi poder, dentro de las áreas de juego soy capaz de
multiplicar las habilidades de mis compañeros. Ahora mismo Centella
es el doble de rápido y Krônos...
En
ese momento Krônos paraba con las manos desnudas un puñetazo del
Capitán y su fuerzas estaban igualadas. ¡Su fuerza se había
multiplicado por tres!
-Mierda-
Eliart miraba lo que estaba pasando. Si Gaia pudiera entrar las cosas
serían distintas, pero estaba ocupada con su hermana y no quería
dejarla de lado. Repentinamente se acordó del Sr.Irons, claro, si
volvía a tiempo podría unirse a la batalla para decantarla hacía
su lado. Entonces su rival se quitó la capucha y descubrió el
rostro.
Se
trataba de un joven de no más de veinte años, su mirada destilaba
odio y se notaba un profundo rencor en sus ojos. Tenía el pelo
castaño y largo recogido en una coleta que le caía por la espalda,
una gruesa cicatriz le recorría la mitad de la cara, desde la sien
izquierda hasta la mejilla derecha, pasando por la nariz. Eliart y él
se miraron.
-En
fin, comencemos nuestra pelea- Tiró a un lado la capa y dejó ver
que llevaba una camiseta y unos vaqueros normales y unos guantes- Me
presentaré, me llamó Shocker y te derrotaré.
-Ja,
eso habrá que verlo- Eliart se inundó con la energía de Aries y se
preparó para lanzarse a por Shocker. Sin embargo su enemigo fue más
rápido y ya lo tenía encima, ¿cómo se había movido tan rápido?
Logró esquivar la embestida por poco, rodando por el suelo. Sin
darle apenas tiempo para respirar, Shocker se lanzó de nuevo sobre
Eliart. Entonces este observó que su rival parecía estar impulsado
por una energía misteriosa. Sin dudarlo decidió usar tauro para
encajar el golpe. Colisionaron y una nube de polvo se levantó.
-Vaya,
admito que no eres malo- El líder enemigo levantó el brazo derecho
y del codo salió una especie de fuerza que impulsó su puño a una
velocidad imposible para alguien normal. Eliart no pudo evitar el
golpe y lo recibió de lleno, aun así gracias a tauro apenas sufrió
daño, aunque retrocedió varios metros.
-Vaya...
tienes un poder interesante- Shocker enarcó una ceja.
-¿Sabes
acaso cuál es?
-Creo
que consiste en crear ondas de fuerza que puedes expulsar desde tu
cuerpo... la primera vez que me paraste fue gracias a eso, y esa
especie de velocidad... usabas ondas desde la planta de tus pies, al
igual que para lanzar un puñetazo desde tan cerca, lanzaste una onda
desde tu codo- Eliart miró con orgullo a su rival, quien empezó a
aplaudir de una manera insultante.
-Enhorabuena,
sí, mi poder consiste en lanzar ondas de energía. Pero eso no
cambiará el resultado.
Y
volvieron a la carga. En el cubo grande la situación se volvía cada
vez más desesperada. Centella superaba ahora con facilidad al
Guerrero, que no podía igualar su velocidad, mientras que Krônos y
el Capitán estaban muy igualados, tanto en velocidad como en fuerza.
-Mierda
el rubio este es bueno- Se quejo el Guerrero- Tengo que alcanzarle de
alguna manera...
-¡Encaja
esto!- Grito Centella mientras adoptaba una postura como de lanzar
algo. Inmediatamente una lanza eléctrica surgió entre sus manos y
la lanzó con violencia contra Celestina. La lanza era sumamente
rápida, y apenas pudo apartarse un poco, de manera que le atravesó
un muslo y la descarga eléctrica le paralizo. El contador del
Guerrero bajó de tres a dos vidas- Jajaja chúpate esa.
El
capitán estaba centrado en su combate, pero sabía que las cosas no
iban bien... si tan solo el Sr.Irons apareciera podría salir de
aquel atolladero. ''No pienses en eso, no puedes remediarlo, céntrate
en el combate e intenta ganarlo'' se decía a si mismo. Le costaba
mantener la velocidad necesaria para estar al nivel de otro, y ahora
que su fuerza estaba igualada sus ataques hacían menos efecto al
tiempo que debía tener más cuidado con los de enemigo. Entonces
Krônos tropezó y el Capitán se lanzó aprovechando la abertura. El
joven de pelo azulado no pudo reaccionar a tiempo e iba a recibir un
duro golpe en la mejilla derecha, pero justo en el último instante
el tiempo se paró y volvió atrás justo antes del tropiezo.
El
Capitán quedo perplejo, ¿qué demonios había pasado? Aprovechando
la confusión Krônos le dio un fortísimo golpe en el estómago que
dejo al Capitán Vasco sin aliento. Y entonces perdió una vida.
-¿Q-qué
ha pasado?- Logró decir.
-Es
parte de mi habilidad... puedo retroceder en el tiempo los sucesos
inmediatos- Krônos esbozó una sonrisa, pero no le dijo al Capitán
la debilidad de aquello. No podía, o más bien, no debía usarla a
menudo o se agotaría en seguida, y solo podía hacer retroceder los
sucesos de los últimos tres segundos. El vasco maldijo entre
dientes.
-Mierda
necesitamos ayuda. ¿Es que no piensa presentarse Irons?- Dijo
entonces Gaia. Habían confiado en el empresario, pero este no
aparecía por ningún lado, ¿y si le habían juzgado mal y les
dejaba en la estacada?
Eliart
se percató de que tenían que reaccionar. Ya habían perdido dos
vidas, y desde hace un rato Shocker se limitaba a esquivar sus golpes
y a provocarle, estaba jugando con él. Necesitaban ayuda. Y entonces
apareció el milagro.
Se
oyó una música que se acercaba y de entre los bosques surgió una
humareda. Una figura emergió entre la niebla al ritmo de 'Back in
Black' de AC/DC. Vestía una especie de armadura negra recorrida por
lineas plateadas, como un gran circuito. La armadura recubría el
pecho, las piernas y el brazo derecho del hombre. Cuando terminó de
salir vieron a un imponente Sr.Irons. La alegría afloró en los
rostros de los I-Men. El trasgresor al contrario puso cara de
preocupación.
-¿Alguien
ha pedido un super héroe?- hizo su entrada el empresario.
-¿Y
ese fantoche?- Preguntó Shocker.
-Es
nuestro aliado, y con su ayuda ganaremos- Contestó muy seguro
Eliart- ¡Irons! Tienes que meterte en el área de combate,
necesitamos tu ayuda para ganar.
-Oh
vaya- Irons parecía complacido ante la petición- Ya veo que habéis
empezado la fiesta sin mi... pero bueno, os perdonaré ya que me
necesitáis tan desesperadamente.
Miró
con cuidado las dos áreas y entonces vio a Centella. ¡No! No quería
enfrentarse a ese tío y que le jodiera otra vez la armadura, después
de todo lo que había tenido que hacer para conseguir aquella. Sin
dudarlo se metió en el área donde Eliart y Shocker peleaban.
-¡Pero
serás idiota!- Tanto el Capitán como el Guerrero se quedaron de una
pieza. ¡Se suponía que iba a ayudarles a ganar, y los había dejado
tirados! El trasgresor soltó una carcajada, al liberar la tensión.
-Parece
que vuestra carta de triunfo a resultado ser una mala apuesta eh-
Dijo al tiempo que se quitaba una lágrima del ojo. Entonces el
Capitán vio su oportunidad ahora que todos estaba distraidos.
-¡Rápido
Celestina! ¡Dame todo el viento que puedas!- El Capitán dio un
portentoso salto y atravesó gran parte de área de golpe en
dirección al trasgresor. Krônos y Centella se percataron de ello a
tiempo y fueron a bloquearle el camino, y llegarían a tiempo. Pero
entonces una furiosa ráfaga de aire impulsó al Capitán desde
atrás, Celestina había usado su poder al máximo. Con ayuda del
viento pudo superar a sus enemigos y llegó hasta el trasgresor, que
apenas pudo reaccionar. Le asestó un duro revés con el escudo que
sonó como una gran campanada, el eco de metal tardó unos segundos
en apagarse.
El
trasgresor perdió inmediatamente una vida y se desvanecieron los
dados de colores, desapareciendo así la ventaja de la que habían
gozado sus rivales. El capitán se volvió para ver como tanto Krônos
como Centella se abalanzaban sobre él. Con el puño logró parar al
peliazul, mientras que con su escudo paraba la descarga del rubio.
Aparentemente su escudo no conducía la electricidad. Haciendo uso de
su fuerza logró zafarse de ambos contrincantes y salió corriendo
para situarse al lado del Guerrero. Ahora que trabajan unidos no
podrían pararles, ese pensamiento los animó. Ambos se prepararon
para el combate.
-Darme
un minuto- Pidió el trasgresor- Tengo que recuperarme de la
conmoción, en seguida os podré dar mejoras- Los otros dos
asintieron y fueron contra los I-men.
El
capitán entonces concentró toda su energía y de repente un aura
rojiblanca le rodeó.
-¡Furia
Vasca!- Gritó. El Guerrero entonces alzó el brazo derecho y el
viento se arremolinó en él, tomando forma de filo cortante.
-¡Corte
vendaval!¡Hoja tornado!- Se envolvió en viento y liberó al máximo
de nuevo su energía.
El
Capitán fue como un loco contra Krônos, y gracias a su nueva
velocidad pudo llegar un problemas hasta él y darle un durisimo
golpe en la cara. El enemigo cayó con una vida menos. Entonces el
tiempo retrocedió hasta el momento justamente anterior al golpe, y
esta vez Krônos pudo esquivarlo, pero a duras penas.
-Vaya
patxi, pareces cansado- Era verdad, el otro chico estaba fatigado.
Por su parte Centella había alcanzado al Guerrero, pero este había
estado esperando el momento adecuado para liberar un torrente de
energía. Un poderoso Tornado atrapó a ambos jugadores.
-Bienvenido
al Ojo del Huracán- Dijo satisfecho Celestina mientras unas gotas de
sudor le recorrían la frente, estaba usando muchas técnicas
poderosas- Dentro de esta 'habitación de viento' no podrás moverte
con tanta soltura y libertad, si te acercas demasiado a las paredes
corres el riesgo de ser llevado por las corrientes y estar a mi
merced... y aquí nadie molestará.
Entonces
blandió su hoja de viento y se lanzaron a un duelo de poder, rayo
contra vendabal. Al principio la cosa estaba bastante igualada. Ahora
que Centella no contaba con la velocidad extra debía de esforzarse
por mantener el ritmo, pero no podía evitar recibir heridas menores.
Al cabo de un rato le falló la pierna por culpa de un pequeño corte
y resbaló. El Guerrero aprovechó para ensartar a su rival, pero el
chico rubio retrocedió de un salto para apartarse de la trayectoria
de la hoja, y sin quererlo entró al huracán.
-¡No!¡Mierdaaaaa...!-
Exclamó mientras subía y bajaba como un muñeco en las diferentes
corrientes. El Guerrero Celeste las manipuló para lanzarle al suelo.
Cuando impacto ya le estaba esperando, de maneras que pudo hacerle un
profundo tajo en la pierna derecha.
-Esto
es por tu lanza- Dijo le Guerrero, rencoroso. Centella pudo apartarse
al tiempo que perdía otra vida.
El
trasgresor miraba todo y entonces tomó una decisión.
-Lo
siento chicos- Empezó a temblar, iban a perder. Él tenía que
ponerse a salvo. Miró el área donde peleaba su líder. Salió de su
cubo y se metió en el de Shocker.
-¿Y
tú qué haces aquí, gusano?- Preguntó con arrogancia.
-Bueno,
como eran dos.. pensé que igual necesitaba ayuda y...
-Que
bobadas dices, sabandija... en fin, quédate detrás y mira, no te
necesito para ganar aquí- Dijo cortante Shocker.
En
ese momento Irons apuntaba con su puño derecho al enemigo y una
rafaga de ametralladora surgió de él. Levantando uno de sus brazos
Shocker paró al ráfaga con una onda de energía.
-¡Ahora!-
Eliart se lanzó desde el otro lado con Aries a gran velocidad. Con
el otro brazo y otra poderosa onda de energía logró pararle los
pies.
-Aficionados-
Shocker dio más fuerza a las ondas y las expandió golpeando a los
dos I-Men.
-Mierda,
el tipo es bueno- Admitió Eliart de mala gana- Irons, tengo un plan,
pero necesito que lo distraigas durante un instante.
-Como
digas, pero podré conseguirte más de un instante, ya verás- Lanzó
entonces un bola de humo que los ocultó y salió desde uno de los
lados.
El
Sr.Irons hizo brillar las filigranas de plata de su armadura y se
lanzó rápido como un rayo contra Shocker. Este lanzó ondas de
energía para pararle, pero Irons eludió agilmente las ondas y se
situó a la derecha del enemigo para lanzarle un grueso cohete. Al
principio parecía que iba a impactar, pero el líder enemigo se
apartó apenas un centímetro de manera que el proyectil pasó de
largo.
-¡Toma!-
El Sr.Irons se lanzó al flanco derecho para propinarle un puñetazo
propulsado-¡Iron Fist!- De repente del cohete que había lanzado
antes surgieron unas aberturas y lanzaron otros pequeños cohetes en
dirección contraria, de manera que atacaban a Shocker desde el lado
izquierdo. Al verse atacado por ambos flancos simplemente levantó
los brazos en ambas direcciones para pararlos con ondas. De entre el
humo salió ahora Eliart disparado. Iba envuelto en un aura
anaranjada especialmente poderosa, había estado reuniendo energía.
-¿Creéis
que me habéis pillado?- Shocker lanzó otra onda con al parte
frontal de su cuerpo y en un principio pareció detener a Eliart, sin
embargo esta onda no parecía igual de fuerte que las anteriores,
probablemente las de las manos fueran más poderosas. Eliart no se
dejó vencer y atravesó la energía para darle un duró golpe en el
abdomen.
-¡Embestida
cabrista!
El
golpe tuvo el efecto deseado y su enemigo perdió una vida. Shocker
parecía impactado.
-Habéis
logrado... alcanzarme...- Su rostro se convirtió en una mueca
furiosa y los señaló con un dedo- ¿Se puede saber quién os creéis
que sois para intentar frustrar mis designios? Acabaréis derrotados
de una manera u otra, no opongáis resistencia. Mi objetivo será
alcanzado tarde o temprano, y no sois más que un montón de piedras
en el zapato.
-¿Y
se puede saber cuál es tu 'gran' objetivo?- Preguntó Irons
sarcástico.
-Exterminar
a todos los seres impuros, es decir, acabaré con la humanidad-
Eliart abrió los ojos de par en par.
-Pero,
¿qué locuras dices?
-Los
humanos son seres pestilentes sin capacidad para pensar por ellos
mismos, solo envenenan este mundo mientras actúan inconscientemente.
Son seres corruptos y mezquinos, seres imperfectos que deben ser
purificados y erradicados- Mientras hablaba sus ojos brillaban con
una chispa de maldad.
-Alto
ahí, vale que los humanos no somos todos perfectos- Comenzó Eliart-
pero los hay buenos y malos, y de todas maneras no somos nadie para
juzgar a los otros, debemos trabajar todos juntos para mejorar como
sociedad y...
-¡Cállate!-
Le cortó Shocker- Tu no eres muy diferente de los demás. Tarde o
temprano aceptarás mi verdad y te postrarás ante mi para pedir que
te salve y te permita vivir en la nueva élite de supervivientes. Y
nada de lo que digas me hará cambiar de opinión... porque tengo
razón, pronto lo verás.
-Pero...-
Irons levantó un brazo para callarle.
-No
sirve de nada con este tipo, Eliart. Tendremos que derrotarle ahora-
Miró a los ojos a su amigo y ambos sabían que era verdad. Debían
de vencerle por el bien de los demás, además de para salvar el
propio pellejo, por supuesto.
-Lo
sé... pero me hubiera gustado intentar ayudarle...
-A
veces eres demasiado bueno- Dijo el hombre de metal sonriendo.
Entonces Eliart recordó algo. Rebuscó en sus pantalones y sacó una
petaca de metal que le entregó a Irons.
-Gracias
por el vodka- Y le devolvió la sonrisa. Entonces ambos se volvieron
a por Shocker.
En
el otro cubo las cosas parecían decantarse a favor de los I-Men,
Centella contaba nada más que con una única vida, mientras que
Krônos, ahora superado por el Capitán, corría el riesgo de perder
sus vidas.
De
hecho, Krônos estaba al borde de agotamiento, se había visto
obligado a utilizar su poder de retroceso temporal en otras dos
ocasiones, una para evitar un golpe fatal, y otra para ayudar a
Centella, no podía seguir con aquel ritmo.
-Parece
que les tenemos arrinconados- Dijo el Capitán Vasco.
-Si
eso parece- El Guerrero Celeste jadeaba ante el esfuerzo de mantener
la Hoja Tornado activada. No aguantaría tampoco mucho más- Tenemos
que acabar el combate con los siguiente golpes.
-Estoy
de acuerdo, haz lo de antes- El Guerrero supo de que hablaba. Junto
con la furia vasca recorriéndole y la ayuda del viento, el capitán
pudo acercarse en apenas un parpadeo hasta Krônos, cogiéndole por
el cuello. Le apretó contra su pecho y lo retuvo ahí. Pasados unos
segundos lo lanzó con violencia contra el suelo, quitándole una
vida. Esta vez no hizo retroceder el tiempo. Centella parecía
sorprendido.
-¿Por
qué no has activado tu poder?- Preguntó.
-Yo
te lo diré- Dijo el capitán entonces- He descubierto el límite
aproximado de su poder, apenas unos segundos, y a juzgar por su
aspecto le cansa mucho usar esa técnica, si la emplease ahora solo
le valdría para volver a aparecer entre mis brazos... donde volvería
a quitarle una vida.
-Maldición-
Gruñó Krônos.
-¿Es
verdad?- Centella empezó a asustarse de verdad. Por eso le había
retenido antes de lanzarle. Krônos no respondió a su pregunta y se
limitó a ponerse de pie para peleear.
-De
nada sirve hablar, peleemos y veremos quién es más poderoso.
En
ese momento el Sr.Irons volaba por los aires. Eliart le sujetó a
tiempo y logró frenarles a ambos gracias al poder de Tauro. Shocker
se había puesto más serio y atacaba sin cuartel.
-Escucha
Irons, creo que puedo intentar detenerle, debes destruir a
trasgresor, si el es eliminado su poder desaparecerá... y entonces
el resto podrá ayudarnos.
-¿Y
qué piensas hacer?
-Ahora
lo verás.
Eliart
se puso cara a cara con Shocker y le miró con dureza.
-Lo
siento por no haberte mostrado todo mi poder... pero voy a acabar con
esto.
-Curiosas
palabras para venir de alguien de tu calaña, miserable amante de la
humanidad- Aquel comentario ofendió a Eliart.
-Tu
lo has querido... adelante...- Una chispeante energía azulada
comenzó a rodear a Eliart al tiempo que un signo circular
representando a dos hombres dados de la mano aparecía en su
frente-...actívate, ¡Géminis!
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