miércoles, 3 de abril de 2013

Capítulo 20 - 'Comienza el sexto día'

Demongirl había sido trasladada mientras se encontraba de camino al casa. Al autobús le quedaba un rato para llegar a la estación de autobuses así que se giró en dirección al baño y al abrir la puerta su cuerpo desapareció poco a poco. Fue telentransportada. Se encontraba en un amplio valle frondoso en medio de unos intensos rayos que emitía el sol, (o algo parecido) y su tarjeta y marcador de vidas estaban en activo. Sin duda alguna debía de haber vuelto a aquel extraño juego. Antes siquiera de que pudiese reaccionar se vio petrificada, en el sitio. La misma pantalla del principio apareció, acompañado de la misma voz:
Enhorabuena jugadores con vida. Espero que hayáis disfrutado de las vacaciones en vuestros hogares y de vuestras familias. Ahora toca volver a “jugar”. Esta ronda será apasionante. -Comentaba de un modo frívolo.- Quedáis tan sólo 175 y nos estáis dando un buen espectáculo. Lástima que tarde o temprano acabará y sólo quedará uno, así que sacad vuestros instintos salvajes y liberad a las bestias que lleváis dentro. Vuestro único objetivo debe ser sobrevivir, de vosotros depende. Aquellos jugadores que incumplisteis las normas y usasteis vuestros poderes acabáis de recibir vuestro merecido castigo, sin más me retiro. ¡Suerte a todos!”
La pantalla se fundió con el entorno hasta desaparecer sin dejar rastro y, furiosa, Demongirl lanzó una piedra hacia la pantalla nada más librarse de su parálisis, pero fue en vano.
-Joder, ¿cómo pueden reírse así de la gente? Cada día estoy más confusa con este lugar y más harta de luchar por luchar...- Pensaba Demongirl en voz alta. La chica imaginó por unos momentos que moriría sin volver a ver su hogar ni a la mayor de sus hermanas, a la que tanto admirada. Sumida en estos pensamientos aparecieron lágrimas en sus ojos, cayendo lentamente hasta mojar sus labios. Tras unos minutos volvió en sí, se secó las lágrimas con la manga de su camiseta y se puso firme- Un momento, no hay tiempo para deprimirse. ¡Debo buscar a mi hermana! Al menos a ella y, a ser posible, a algunos de los I-Men, otros por mí se pueden ir a freír espárragos.
Demongirl cerró los ojos y pudo percibir al instante la presencia de Gaia, tanto tiempo a su lado se notaba. Su hermana estaba efectivamente en el juego pero su presencia venía de muy lejos.
-Debe estar lo menos a dos días de distancia de aquí, y eso yendo a buen ritmo, que con tíos ya se sabe- Dijo aludiendo a los vaciles que se traían algunos miembros del equipo como el Capitán y el Guerrero- En fin, a ver si siento a alguien que esté más cerca y sea de confianza...- De nuevo cerró los ojos y en esta ocasión tardó un poco más en abrirlos- ¡Bingo! ¡Te tengo Eliart!
La joven demoníaca, corrió como si no hubiese mañana sin perder por un instante la esencia de su líder. Cuando lo encontró el chico tenía los ojos cerrados y los brazos en posición de loto.
-¡Eh espabila! ¿Qué intentas hacer?- Le intimó.
-Pues... lo que a la vista está que ya has hecho tú- Se avergonzó Eliart.
-Ja, ja, ja, no todo el mundo puede sentir la presencia de otros con facilidad. No es un don muy corriente.
-Ya. No es fácil desde luego. Bueno, el caso es que ya estamos dos de nosotros- Continuó Eliart- ¿Has localizado a Gaia o a alguien más?
-Sí, he localizado a mi hermana. Cuando la encontremos te tendré vigilado- Dijo mientras le miraba con mala cara- El problema es que está bastante lejos de aquí.
Un jugador se aproximaba sin hacer apenas ruido al lugar donde nuestros héroes se hallaban, al poco resultó inconfundible.
-¡Revelación!- Gritó Eliart.
-Aquí estoy de nuevo, ¿interrumpo algo camaradas?- Preguntoó aun sabiendo la respuesta.
-¡Sí que interrumpes, no pintas nada aquí chaquetero!- Contestó con voracidad la intrépida Demongirl.
-Calma, calma- Intervino Eliart- Deja de torturarle por los errores que ya pertenecen al pasado tía, ahora es uno de los nuestros.
-¿Ah, sí? ¡Porque tu lo digas! ¿Acaso no recuerdas que estaba con los que raptaron a tu novia?- Dijo con astucia.
-Sí, pero también sé que sin sus intervenciones y su traición al “Amo” es posible que tu hermana no siguiese con vida, pues aunque yo hubiese enfrentado a Gravitta, nadie hubiese podido cubrirla y curar sus heridas, estábamos todos muy débiles.
Ésto dejó a la chica sin argumentos, pero el líder sabía que podría refutarlo. Era inteligente y no tenía ningún temor en expresar sus opiniones por muy dolientes que resultaran.
-Mmm....- Demongirl suspiró- Mira si quieres que venga allá tú. Espero que no cuente con mi amabilidad- Enfadada se cruzó de brazos y Eliart se acercó a ella.
-Gracias, sé que para ti es duro, pero tanto él como Shadow Walker son unos excelentes aliados, ya lo verás. No te cierres y dales una oportunidad.
Demongirl no dijo ni una palabra al respecto. No quería seguir discutiendo. No rectificaría hasta que pudiese ver con claridad que eran de fiar. Ahora lo importante era llegar hasta donde se encontraba su hermana.
-¡Pongámonos en marcha!- Dijo efusivo Eliart- ¿Hay alguien más cerca que tu hermana?
Demongirl cerró los ojos y lo hizo también el místico. Al poco la chica demoníaca habló.
-No parece haber nadie más cerca. Sin embargo por la zona donde ha aparecido mi hermana, están Llama Helada, Celestina y el Capitán Vasco y me parece que Waver y Holy, les siento muy levemente pero están más o menos cerca., así que cuando lleguemos allí es posible que se hayan encontrado.
-¿No te olvidas de alguien que está más cerca?- Repuso Revelación- Sé que no quieres que vayamos ni yo ni Shadow Walker, pero sabes que cuantos más vayamos juntos, mas opciones tendremos de sobrevivir. Porque ya os habéis percatado del castigo de los “GM”, ¿verdad?- Dijo señalando sus tarjetas. Eliart y la chica demoníaca miraron sus tarjetas: tenían tan sólo una barra de vida en vez de las tres que deberían tener.
-Ya veo, ¡así que se trataba de eso! Pues es extraño, no me noto cansado- Comentó el líder de los I-Men.
-Porque apenas has andado ni usado tus poderes estando aquí. En una pelea te notarías débil nada más comenzar...- Le explicó el místico.
-Ésto complica las cosas, tendremos que evitar los enfrentamientos hasta que estemos todos juntos... Demongirl, ¿cuando usaste tus poderes en la Tierra?
-Es que, veréis...- Dijo avergonzada- Entre diario llevo una vida muy estresante, siempre de un lado para otro... y el hecho de tener poderes me permite moverme más deprisa, así que un día me harté y dije; “¡a la mierda, tardo menos yo que el autobús!” Y utilicé mis poderes para ir más deprisa.
-Joder, ¡menuda forma de malgastar el poder! Te podrías haber muerto chiquilla, nadie sabía qué estaban pensando los GM- Le recriminó Revelación.
-Bueno, en cualquier caso, estoy viva y también vosotros. ¡No sabemos por cuánto tiempo! Me gustaría poder ver a mi novio y a mi hermana cuanto antes... está bien. Iremos primero a por Shadow, cuantos más mejor- Cedió al fin y, tanto Eliart como Revelación, se miraron con sensación de alivio.
-Parece que está en un sitio fijo, no se mueve de allí. Seguidme.
Eliart y Revelación fueron con ella a buen ritmo. La altitud del valle iba bajando y finalmente vieron un río caudaloso, propio de un día de lluvias intensas de una región fría del planeta Tierra. Estaba cruzado por un puente de madera. Nuestro héroes caminaron por el puente y llegaron a una zona donde predominaba un relieve montañoso con un pequeñas cuestas llenas de piedras. Entre dos arbustos encontraron a Shadow.
-Veo que has aprendido mucho. Cuándo estabas con los S-Men eras más impulsivo. Dudo que te hubieses parado a pensar en esperar a que te encontrasen- Le dijo el místico. ¡Venga deprisa, no hay tiempo que perder!
Shadow saludó a sus compañeros, aunque la chica-demonio no le dio la mano y se mostraba recelosa, pero aún así le saludó con un seco “hola”. Cuando se disponían a ponerse en marcha, Demongirl les mandó callar: había algún jugador cerca de allí. Probablemente entre los arbustos. Los I-Men miraron a ambas direcciones y también a sus espaldas, posiblemente recibirían una visita inminente. Finalmente aparecieron tres individuos a sus espaldas. El primero de ellos era un tipo de altura media, no mediría más allá de 1,70, vestía ropa ancha y parecía robusto. A su diestra había un tipo bajito y con rasgos orientales y a su zurda uno que parecía debilucho, delgado y de altura media, llevaba gafas.
Eliart y Demongirl fueron rápido a plantarles cara, pero Revelación les paró en seco:
-A ver chicos, vosotros acabáis de recibir la sanción. Será mejor que no luchéis a lo tonto. Yo, sin embargo, no recibí sanción alguna porque no luche la vez que encontramos a Thunder-Man, y mis poderes de adivinación los tengo de un modo irremediable.
-Está bien, no parecen fuertes ¡confiamos en ti!- Le animó el líder de los I-Men mientras ellos se apartaban un poco.
-¿Que no parecemos fuertes? ¡Cómo te atreves!- Dijo el jugador más robusto- Soy Hammer-hands, aunque no tal vez no viváis mucho para recordarlo.
Cabreado, Hammer-hands se lanzó a por Revelación acompañado de Gombai y Zack, que eran los nombres de los otros dos jugadores. Revelación se echó para atrás y trató de marcar distancia. Hammer-hands se situó a su espalda rápidamente y se dispuso a golpearle con su gancho izquierdo. Justo cuando iba a alcanzarle sus manos se convirtieron en unos duros martillos.
-¡Ah!- Se quejó Revelación. No era un golpe excesivamente fuerte pero le pilló por sorpresa. ''Lo mejor será acabar cuanto antes con estos jugadores y proseguir el camino para reencontrar a todo el equipo'', se dijo. El místico esquivó con soltura el segundo martillazo. Su rival no era un luchador hábil ya que dejaba sus piernas totalmente desprotegidas al atacar. Revelación le propinó una zancadilla que le hizo caer al suelo. Al tiempo, se volvió hacia Gombai, el luchador más bajito de los tres. Tenía los mofletes metidos hacia dentro y mientras le miraba se iban hinchando cada vez más- Espero que tu súper-poder no sea inflar los mofletes- Vaciló el I-Men.
Gombai, molesto, mostró su ataque: de su boca escupió un chicle de color rosa con forma esférica, lanzado como un proyectil. Era tan diminuto que Revelación no pudo esquivarlo. A los pocos instantes de alcanzarle, explotó en su estómago generando un poco de humo. Aprovechando la situación, Zack se acercó al místico mientras sus brazos se endurecían al modo de Tauro: no era muy rápido y sin embargo sus ganchos eran dolorosos. Golpeó de nuevo a Revelación haciéndole caer al suelo y allí continuó golpeándole.
-He tenido un fallo de cálculo, ahora que conozco los poderes de todos no volverá a suceder- Pensó y, mientras lo hacía, notó que Shadow Walker estaba acercándose. ''¡Ni hablar! Están débiles y prometí no fallarles''. En el suelo comenzó a removerse para esquivar los golpes cada vez menos potentes de Zack e invocó su cetro en un descuido del rival- ¡Fuego!- Gritó con furia. El fuego rodeó a los tres rivales y empezó a aumentar al tiempo que se acercaba a cada uno de ellos- Ésto les mantendrá entretenidos unos minutos. Es un fuego abundante así que no aguantaré mucho tiempo usándolo. Zack es fuerte pero su velocidad es escasa. Si intensifico el fuego cerca de él será más que suficiente para mermar sus músculos. En cuanto a Hammer-hands emplearé un ataque a distancia al tiempo que me acerco a Gombai... si soy rápido bastará- Concluyó para sí.
El fuego se concentró alrededor de Zack: Estaba atrapado en ese círculo y de no hacer nada moriría abrasado. Era el único de los tres que no había perdido aún su primera vida como causa del fuego del místico, sin embargo ahora comenzaba a ver la gravedad de la situación. Finalmente logró saltar el espeso fuego. Revelación entonces cambió de opción: ¡Rayos!
Del bastón emergieron unos rayos finos que enseguida mostraron su potencia, se concentraron en Gombai y dieron de bruces a Zack que cayó al suelo sin conocimiento. Los chicles explosivos de Gombai apenas pudieron hacer efecto frente a los rayos. Hammer-hands se acercó a Revelación por la espalda, pero el I-Men fue rápido y se volvió. Logró esquivar el martillazo izquierdo, pero el derecho le alcanzó. Aún así resistió sonriendo:
-¿Cómo habéis sobrevivido los primeros cinco días?- Se burló e invocó esta vez el elemento “aire”, atrapando a su rival en un torbellino. Al combinarlo de nuevo con rayos su rival cayó también al suelo. Revelación se dirigió ahora hacia Gombai que utilizaba su habilidad lo mejor que podía: lanzó varios chicles explosivos al mismo tiempo y con la misma velocidad que el primero, dos impactaron en Revelación y Gombai siguió. Sin embargo no sirvió de mucho ya que, tras recibir el impacto de uno de ellos ,esquivó todos los demás y logró colocarse a su diestra- ¡Estás acabado!- Revelación le alcanzó los testículos con su pierna, haciendo que se doblara de dolor y después su puño se encargó de que perdiera el conocimiento. La diferencia física era abismal.
-Bueno, pues no ha sido tan difícil. Me extraña que estos tíos hayan conseguido sobrevivir, la verdad es que da ánimos.
-Menuda patada en las partes nobles, no hacía falta ser tan cruel- Rió Shadow.
-No... pero escucha, he podido ver que no son buenas personas. Me han llegado visiones sobre su vida en la Tierra y creo que de encontrarse con alguien poderoso como Gravitta podrían resultar peligrosos. No obstante están malheridos, no soy partidario de eliminarles ya que siempre hay que dar a la gente una segunda oportunidad, si vuelven a atacarnos no dudaremos. Lo mejor será que sigamos avanzando.
-Sí, tienes razón. Por cierto Revelación y Demongirl. ¿Ninguno habéis podido sentir si Gravitta está cerca?- Preguntó Eliart con preocupación.
-Lo siento. Aún no he sentido su presencia, pero se trata de un aura tan fría y oscura que resulta imposible de olvidar así que de momento no te preocupes, creo que podría notarla- Respondió Demongirl, y Revelación asintió afirmando estar de acuerdo.
Mientras hablaban, Hammer-hands recuperó el conocimiento, se levantó haciendo poco ruido y cogió en brazos a sus dos compañeros y se alejó deprisa. Tenía cara de asustado. Los I-Men decidieron dejarle marchar: en ese estado era inofensivo así que sin más dilación continuaron por el empinado camino...


El calor se palpaba en el ambiente. Era una zona árida. La escasez de vegetación y de agua se hacía notar y en medio de aquel desierto apareció el misterioso J.J. Había hablado en muchas ocasiones con su amo Gravitta de cómo deberían organizarse en caso de que se separaran: J.J debería utilizar su don para captar presencias y reunir a todos los súbditos de su Amo. En su posición, muchos habrían decidido pasar de ese jugador tan mezquino y oscuro, pero J.J era diferente del resto de jugadores: él no estaba al lado de Gravitta porque era fuerte y podía protegerle, lo hacía porque de verdad le apreciaba.
J.J captaba las presencias de un modo bastante claro, al mismo nivel que el Capitán Vasco y Demongirl. Al poco se percató de que Kya era la que más cerca estaba. Rápidamente recorrió varias hectáreas y la alcanzó. La joven gata se tranquilizó al verle:
-¡J.J, Cuánto tiempo! ¿Dónde os habíais metido todos?- Interpeló. J.J no sabía que respuesta dar a una pregunta tan obvia y le pareció extraño. ''¿Habrá perdido parte de la memoria?'', pensó. ''Lo mejor será que responda cualquier cosa con naturalidad, después lo hablaré con el Amo''.
-Estuvimos ocupados, he venido lo más rápido que he podido Kya. Lo importante es que ya estás de vuelta con nosotros. En este tiempo hemos incorporado a nuestro equipo a un chico nuevo. Acompáñame.
Kya aceptó y siguió a su compañero. J.J se dio cuenta de que debería ir más rápido así que la detuvo.
-Mejor espera aquí. Voy a acelerar para que podamos reunirnos con Gravitta cuanto antes. Descuida que volveré a por ti- Kya cedió de mala gana y comenzó a olisquear el territorio. Sólo faltaba el Sr.Irons para que estuviesen todos los súbditos de Gravitta. Aunque ella empezaba a estar harta de sentirse una sierva.
J.J corrió hasta encontrar a Death Master en unas dunas. Alrededor de las palmeras había un pozo y el nuevo integrante había rellenado cuatro bidones de agua agradeciendo a J.J y a Gravitta sus cuidados cuando le encontraron en el mundo real. J.J le sonrió y le sugirió que esperase. Había localizado al Sr.Irons. Debía estar en otra especie de duna, cerca de allí ¿o quizás era un parque? Anduvo durante un rato a cierta velocidad y llegaron al poco a sus oídos la letra de “Welcome to the Jungle”, lo asoció rápidamente y dio con él. El Sr.Irons estaba en un recoveco entre dos grandes rocas, de tal modo que pasaría desapercibido... si no fuera por los cascos, claro.
-Sólo a un sujeto como tú se le ocurre poner música a todo volumen- Aclaró la mano derecha de Gravitta.
El Sr.Irons le saludó amigablemente. Llevaba puesta la reluciente armadura negra con algunos cambios, en la tierra había aprovechado ratos libres para mejorarla y añadirla compartimentos que podían abrirse y cerrarse con órdenes de su mente. Daba la impresión de que podría guardar en ellos cualquier cosas.
-La música está baja- Se defendió- Será que tienes buen oído.
Sin más conversación J.J marchó en silencio y Irons le siguió de cerca. No podía dejar de pensar en su empresa. Confiaba bastante en Tom y sabía que buscaría al mejor representante para gestionar sus intereses. Sin embargo, su nuevo invento le enemistaría con muchas compañías energéticas y accionista de la Alta Sociedad. Aparte, no paraba de pensar en el asesinato de su padre, tarde o temprano se tomaría su venganza. Al poco rato se reunieron todos:
-¡Vaya! Irons, te noto cambiado- Le guiñó un ojo la mujer-gata.
Irons la miró de arriba a abajo sin ningún disimulo. Pensó que la chica no podía compararse a la italiana que conoció en la fiesta de la alta sociedad, pero en ése momento era la única tía cerca que había y para serlo, no estaba mal. De la armadura se abrió un pequeño compartimento y Irons sacó su petaca y se lo ofreció.
-Ésto es un buen whisky, Jack Daniels- Comentó- Ya he dejado de beber ese vodka para pobres- Se chuleaba- Me llamo Irons- Le dijo al nuevo.
-Sí, si, encantado sí- Contestó Death Master con esa voz tan errática y misteriosa. Kya probó el Whisky pero le pareció muy fuerte, Death Master lo rechazó.
-¡Eh, basta de cháchara!- Ordenó J.J- Ahora que estamos todos debemos buscar al Amo, tengo algo crucial que contarle- El resto no se quejaron aunque Irons bufó para sus adentros: durante los días que había convivido con Gravitta, había visto que lo mejor era tenerle lejos, pero no era plan de irse. Y más teniendo en cuenta que sólo tenía 1 vida por haber usado sus poderes en el mundo real.
Al rato encontraron a Gravitta.
-Veo que has sido eficaz J.J, tal y como esperaba- Comentó. El aludido se inclinó a modo de saludo.
-Amo, hay algo que tengo que comentarle- Dijo.
-¿De qué se trata?
-Verás- Comenzó- El día que partiste hacia Londres continué buscando posibles aliados para nuestro grupo y encontré a un tipo muy peculiar y que no se dejaba interrogar con facilidad. Accedió a darme su mail para hablar y me dijo donde vivía para que pudiese comprobar la fuerza que tenía. Sería un buen fichaje, créeme.
-Umm, ¿no te habló de sus poderes?- Preguntó Gravitta.
-Al principio no quería, pero logré ganarme su confianza hablando de mi don para sentir presencias. Así conseguí conocer sus poderes que son psíquicos.
-¡Psíquicos! Vaya, pues no deberíamos perder el tiempo...- J.J le cortó.
-Éso iba a proponerle. He captado su presencia cerca de aquí. Si quiere me pongo en marcha y le traigo noticias.
-No será necesario. Esta vez iré contigo. Bueno, iremos contigo- Dijo mirando de reojo al resto- Podría tratarse de una emboscada.
J.J le comentó al Amo el extraño reencuentro con Kya y sus preguntas, mientras andaban por delante del resto. Al cabo de un rato llegaron a un lugar totalmente despoblado en cuyo centro había un edifico de cinco metros de altura. J.J llamó a la puerta y una voz contestó:
-Pasad y no pidáis perdón ni permiso.
Sin más, todos entraron al interior de la sala. Estaba excesivamente limpia lo cual dio buena impresión a Gravitta, que solía tenerlo todo limpio y ordenado. Al fondo había una plataforma donde se encontraba el dueño de la casa, con un notebook que estaba tecleando.
-Bien- Dijo saliendo de la plataforma- ¿Quien de vosotros es J.J?
El jugador era físicamente normal, ni fuerte ni débil. Tenía una calva en el centro de la cabeza rodeada por pelo de color castaño, parecía un fraile. Lo más sorprendente era su atuendo, llevaba una armadura de oro que relucía tanto en la habitación que no sería necesario ni la luz del Sol. Irons se quedó atónito y se acercó.
-Oye tío. ¿Ésto es tuyo?- Le decía mientras tocaba la armadura. El jugador hizo caso omiso y tras el inciso J.J le presentó a Gravitta con el seudónimo de Amo.
-Ya veo, conque tú eres su jefe, J.J me comentó que estabas buscando gente para crear un grupo de gente poderosa. Creo que cumpliría los requisitos que buscáis. Pero lamentablemente tengo ya unos planes y un grupo hecho.
-En ese caso ¿Por qué le comentaste a J.J que quería conocerme? ¿Pretendías hacerme perder el tiempo?- Recriminó cabreado Gravitta.
-No, no te pongas así, simplemente conozco gente poderosa. Con mucho nivel pero con poderes de otra naturaleza y pensé que tal vez fuera posible llegar a un acuerdo.
-Habla. Espero que no sea una tontería.
El calvo prosiguió.
-Tengo un grupo muy fuerte como te he dicho. Somos más que vosotros y de un nivel similar, si no mayor, por lo que puedo notar.
Gravitta se sorprendió. Gracias a sus poderes podía captar la energía de los jugadores sin tener el don que tenía su mano derecha.
-El caso es que a pesar de ser muchos, no queremos enemistarnos con nadie y de hecho una alianza con gente como vosotros nos vendría de perlas. O, al menos a mí.
-Bien. Dudo mucho que puedas con nosotros. Si fuese una pelea creo que podría derrotarte aquí y ahora. Pero acepto escuchar lo que dices. ¿Qué propones?
-Os diré, conozco a una jugadora muy fuerte. Se la conoce como Psikosis y conozco su paradero exacto- A continuación les comentó los poderes de la jugadora y Gravitta se mostró interesado.
-¿Y bien ¿Qué quieres a cambio?- Preguntó.
-Un pacto de no agresión, duradero. Es decir, quiero tu compromiso de que no nos atacaréis en mucho tiempo, aunque tarde o temprano sea inevitable. Pero ni nosotros iremos a por vosotros, ni vosotros a por nosotros ¿entiendes? Hasta que no queden más jugadores y ya sea imposible mantener el acuerdo. Sin embargo, como no tengo motivos para fiarme, quiero que a cambio de Psikosis, uno de los tuyos se venga conmigo. Éso asegurará nuestro acuerdo. ¿Aceptas?
Gravitta meditó unos momentos, hasta que finalmente respondió.
-Hecho. Pero yo elijo quién se los míos se irá.
-Tiene que ser fuerte ¿eh?- Condicionó el calvo.
-Sí, espera- Continuó meditando. No le cedería a J.J por nada del mundo.
-Emm, perdona tío- Le interrumpió el empresario- Pero creo que lo lógico sería que me quedase yo con él ¿no? Mi nivel de fuerza será la media de nosotros y estoy en deuda contigo por tu ayuda con mi proyecto. Sé que J.J te sería más útil. ¿Qué me dices?
-Bueno, está bien. Pero no se te ocurra olvidar que estarás en deuda conmigo de por vida- Advirtió- Y una cosa más, si ves a Eliart en algún momento, no le elimines, él es cosa mía.
-No tengo ningún interés en matarlo, descuida- Consintió Irons.
-Él irá contigo. Así podrás asegurarte de nuestro acuerdo- Dijo Gravitta señalándolo.
El calvo hubiese preferido a J.J, pero se conformó. Irons se sintió aliviado. Durante un tiempo no tendría que estar a las órdenes de ese tipo tan frívolo. Acto seguido se presentó ante el calvo con el nombre de ''Titanium''. ''A fin de cuentas es una nueva etapa. Y nunca es bueno decir tu nombre así porque sí en este juego'', pensó.
El equipo de Gravitta abandonó el edificio y el pelirrojo se volvió hacia Kya.
-Kya, tengo que pedirte algo- Dijo con un tono más suave que el de costumbre, pues sabía que Kya odiaba que la mandaran. La chica hizo ademán de escucharle, y el Amo prosiguió- No me fio ni un pelo de Irons, me da a mí que se ha enamorado de esa armadura dorada. Sé que a ti te cae bien. Quiero que te quedes con él y con este tío para vigilarles y me vayas informando de sus avances. Haremos como cuando empezó todo. J.J se acercará de vez en cuando para que le traigas información y de ese modo me enviarás cartas- Después se volvió hacia ella de un modo cariñoso- Tranquila, no dejaré que te hagan daño- Dijo acariciando su cabeza. Sin más, volvió a su mirada penetrante y fría y partió con el resto a por la nueva.


El Capitán Vasco apareció en la carretera de una ciudad. No había nadie pero no estaba destartalada, los edificios estaban en pié y había varios rascacielos, calles principales y también calles estrechas. Dedicó un momento a sentir las presencias que había a su alrededor y la más cercana le resultó familiar.
-¡ Vaya suerte!- Y fue hacia ella. Encontró a Waver fumando un piti en lo alto de un rascacielos- ¡Hey!- Saludó afable el Capitán y la joven acudió a su encuentro- Estás muy guapa- La alabó.
-¿Has visto a alguno más del equipo?- Dijo Waver, dando una calada.
-¡Qué va! Eras la que más cerca estaba, pero creo que algunos no deben andar muy lejos. Sin embargo Eliart y Demongirl están lejos de aquí pero cerca entre ellos.
-Entonces se encontrarán y vendrán, supongo- Añadió.
El Capitán sintió la presencia de uno de sus compañeros a muy poca distancia y, alegrado, cogió a Waver.
-¡Vamos, tu hermano está muy cerca!
Y efectivamente tras recorrer un par de calles estrechas, torciendo hacia la derecha, dieron con el gigante de los I-Men.
-¡Hermana, Capitán! Menos mal que estábamos cerca ¿eh?, ya pensé que no os encontraría- El alto I-Men estaba vagando sin rumbo por la ciudad esperando ver alguna cara conocida e intentado evitar enfrentamientos con rivales- No hay muchos jugadores por aquí... ¿Verdad?
-Te equivocas- Expuso el Capitán- Dos energías conocidas están muy cerca, en esta misma ciudad y hay otra que está sola. Yo diría que la que está sola es Celestina.
-¿Las otra quiénes son, Demongirl, Eliart?- Preguntó la Llama, que tenía muchas ganas de abrazar a Demongirl.
-No. Ambas energías las he distinguido claramente. Están lejos y vienen de camino con otras dos.
-Bueno, ya que el Guerrero Celeste usó sus poderes en el mundo real estará igual de débil que nosotros. Propongo ir a buscarle y buscar refugio hasta que le grupo de Eliart llegue- Propuso inteligentemente Llama Helada.
-¿Qué? ¡Paso de esconderme como una rata! Preferiría luchar- Se envalentonó el vasco.
-Lo sé, no es nada honorable huir si vienen a atacarnos, pero usa la cabeza tío, tenemos sólo una vida. Mejor estar todos juntos y luego ya combatir.
-Mierda... asco de castigo- Se resignó el Capitán- Está bien, vamos a por el Guerrero Celeste.
Mientras tanto las otras dos energías, Gaia y Holy, iban andando con cuidado por la desolada ciudad para intentar evitar un encuentro desafortunado. De pronto oyeron unos pasos a sus espaldas y la rubia se volvió.
-¿Quién anda ahí?- Dijo entre amenazante y asustada.
-Ju, ju, pronto lo sabrás- Respondió la misma voz hablando esta vez desde adelante.
-¡Es rápido, corre Holy!- Y ambas echaron a correr por las calles gritando. Tal vez los gritos sirvieran de pista a los I-Men.
-No pasaréis guapas. Me llamo Zutta- Tras esta presentación se transformó en una pelota de un metro de diámetro y fue a arrollar a Gaia. Ésta, que no podía dejar de pensar en el paradero de Eliart y de su hermana, decidió no huir y encaró el golpe transformando sus brazos en troncos y golpeándolo- ¡Vaya, no lo esperaba !- Dijo el extraño y aumentó la velocidad en dirección a Holy en esta ocasión. Pero una ráfaga de viento atrapó a la pelota.
-¡Corte vendaval!- Se oyó. Zutta cayó al suelo y perdió una vida.
-¡Mirad, es allí!- Dedujo Waver al ver la corriente de viento.
-Sí, sin duda ésa es nuestra Celestina- Confirmó el vasco.
-¿Estáis bien?- Preguntó el Guerrero.
-Sí, gracias- Respondieron ambas al unísono. Zutta se levantó y se dispuso a atacar de nuevo. Celestina iba responder pero Gaia le detuvo.
-Tranquilo creo que puedo yo sola- La rubia hizo crecer las ramas de sus brazos hasta atraparlo Las ramas golpeaban mientras la esfera intentaba esquivarlos sin éxito. Antes de que la bola pudiera moverse un fragante puñetazo la hizo volar por los aires.
-Perdón por interrumpir- Saludó el Capitán.
Zutta había caído a dos manzanas de donde estaban los I-Men, pero fue consciente de su inferioridad y decidió marchar por otro camino para no toparse con ellos. Ya habría ocasión para luchar cuando no estuviera en inferioridad numérica. Los I-Men celebraron su encuentro y el Guerrero Celeste informó a Gaia y Holy del castigo de los GM.
-Comprendo. Todos vosotros estáis sancionados, salvo Holy y yo. Holy ¿crees que podrás curarlos?
-Sí, pero me llevará tiempo- Asintió la curandera.
-Entonces lo mejor será escondernos en un sitio que no llame la atención. Estoy segura de que mi hermana dará con nosotros y en menos que canta un gallo todo el equipo estará reunido de nuevo.
-Está bien- Finalizó el Guerrero.
Anduvieron un poco hasta dar con un edificio que parecía un centro comercial. Forzaron la puerta y pudieron comprobar que era una sala espaciosa y en penumbra. Si cerraban la puerta parecía insonorizada.
-Si nos quedamos aquí y hablamos en bajo, nadie nos descubrirá- Dijo Gaia al tiempo que entraban. Entretanto, el Capitán Vasco llevaba un rato en pie, mirando el horizonte con preocupación. El Guerrero lo llamó:
-¿Qué te pasa tío? ¿Te preocupa algo?- Preguntó el Guerrero. El Capitán no dijo palabra. Los músculos de los brazos empezaron a moverse de un modo tembloroso. Nunca le habían visto así antes. De pronto, se giró hacia su amigo.
-¡Unas poderosas energías de dirigen hacia aquí a gran velocidad!- Parecía asustado- ¡Son desconocidos!- Añadió finalmente. Los I-Men se miraron entre ellos con preocupación ¿Qué podrían hacer con tan pocas vidas?

No hay comentarios:

Publicar un comentario