lunes, 13 de agosto de 2012

Capítulo 9 - 'Acercamiento'


Los I-Men, con Eliart a la cabeza, avanzaban entre las ruinas a una velocidad constante. Frente a ellos notaban el confluir de dos energías poderosas luchando. Una de ellas pertenecía sin duda al Capitán, su aliado.
-Ya casi estamos...- Susurró Eliart para sí mismo- ¡Aguanta Gaia!
Unos cientos de metros mas adelante el Vasco se lanzaba implacable contra Sónico. Éste mientras cargaba energía en su pecho.
-¡Por mi tierra, esta vez es la definitiva!- Exclamó el Capitán mientra cortaba el aire, aumentando la velocidad de su empuje.
-¡Lamento decirte que aquí el único derrotado, serás tú!- El S-Men lanzó un portentoso alarido, desgarrando el aire y creando una Onda Sonara excepcionalmente potente. Su contrincante encajó de lleno el golpe y plantó los pies en la tierra dispuesto a resistir la fuerza que lo intentaba derribar.
Así, durante unos segundos que se hicieron eternos, ambas fuerzas colisionaron y lucharon la una con la otra para imponerse. Sónico percibía desesperado que se quedaba sin energía, pero orgulloso, no estaba dispuesto a rendirse. Era la primera vez en todo el juego que se veía obligado a luchar hasta tal extremo, y pensaba demostrar su valía. Sacando fuerzas de flaqueza logró ampliar su Onda. El Capitán retrocedió unos centímetros, abrumado ante la presión. <<Este es el ataque final>>-pensaba el S-Men.
El Capitán Vasco pudo haberse dejado vencer en ese momento, estaba al límite; le dolían los oídos y la cabeza debido a los numerosos ataques auditivos de su enemigo, sangraba profusamente por la nariz y las orejas, además de por lo cortes de los hilos metálicos. Hundió una rodilla en la tierra. Apenas tenía una vida y las fuerzas le abandonaban, si cedía ahora probablemente acabaría todo aquel sufrimiento. Sintió la poderosa tentación de rendirse. Entonces recordó su tierra, el País Vasco, recordó como luchaba a diario para librar la gente de a pie de los malvados... pensó en todas las personas que alguna vez habían dependido de él, y todas aquellas que depositaban su esperanza en el roji-blanco. Eliart, el Guerrero Celeste, Demongirl... Gaia... y todos los demás I-Men confiaban en él. No. No iba a rendirse.
El aura aumentó su intensidad y volvió a incorporarse no con poco esfuerzo. Su resolución era inquebrantable. Sónico percibió el cambió en la mirada de su oponente y supo que no podía hacer nada más. El Capitán, mientras luchaba contra la poderosa Onda Sonora, levantó el brazo y besó suavemente su escudo.
-Allá va...- El aura rojiblanca impregnó el metal y palpitó con intensidad. Estiró el brazo y el Vasco lanzó con una fuerza inaudita su escudo- ¡Disco Vasco!¡Cortavientos!
Al lanzar el objeto el aura abandonó al Capitán, que salió disparado hacía atrás. El escudo atravesó el espacio que separaba a los contendientes en apenas una fracción de segundo, su velocidad era tal que cortaba el aire, produciendo un silbido. Sónico no pudo esquivarlo a tiempo y recibió en pleno pecho el impacto. También salió volando.
El escudo se le había incrustado en el pecho y el abdomen, la herida era mortal. El Capitán Vasco no sufrió un golpe tan duro, de manera que pudo incorporarse. Miró su tarjeta, el contador indicaba que su última vida estaba en las últimas, había sobrevivido por los pelos. Se dio cuenta de que Sónico no había desaparecido aun y se acercó a él. El S-Men yacía inmóvil en el suelo con la mirada perdida, había perdido las gafas y la sangre le recorría la cara. Entonces abrió los ojos.
-Me... has... ganado- Pudo decir. Entonces sonrió- Al menos... me libraré... de... este maldito... juego.
-Has sido un duro rival- El Capitán notaba la lengua seca y con un sabor a sangre y vómito- Me alegro de haber luchado contra ti. Adiós.
Tras ésto ,El Vasco se dispuso a quitarle el escudo y rematarle, pero entonces el S-Men levantó un brazo.
-Espera- Sónico apenas pudo tragar saliva- Te diré algo interesante... como premio por haberme... derrotado- El Capitán enarcó una ceja, podía ser una trampa... pero su enemigo estaba en las últimas ¿Qué daño podía hacer escuchar sus últimas palabras?
-Bien, habla.
-Será interesante si lográis derrotar.... al ''Amo''... él los dirige... a los S-Men- Sónico paro unos instantes para recuperarse- Hay tres de ellos... en los que... percibí un aura especialmente... poderosa...- De nuevo paró para recuperar el aliento- Uno es Shadow Walker, lo reconoceréis por que es negro de piel y se da.... aires de chulo. El otro... es la mano derecha del ''Amo''... tiene los rasgos algo orientales... y se llama J.J... y el tercero... es el propio ''Amo''...
-¿Por qué me dices esto?
-Ahora que me habéis derrotado... solo me queda... apostar por vosotros...- Sónico no dijo nada más y dejó caer la cabeza, aún estaba consciente. El Capitán aguardó, pero al no detectar más movimiento en el S-Men se decidió a arrancar su escudo del cuerpo del enemigo. Sónico se retorció y perdió la última vida mientras un indescriptible dolor le atravesaba el cuerpo. Una voz clamó.
Jugador: Sónico. Poderes: Ondas sonoras con efectos diversos. Estado: Eliminado.
El cuerpo se desvaneció y el Capitán se dejó caer en el suelo, no se sentía capaz de seguir andando. Entonces percibió que sus amigos se acercaban a él. Tal vez no estaba todo perdido. Al cabo de unos instantes aparecieron.
-¡Capitán!- Fue Demongirl quien se acercó la primera para ayudarle- ¿Estás bien?
-He tenido días mejores...- Contestó entre dientes.
-Joder tío, te han dejado hecho un asco...- Dijo el Guerrero ayudando a Demongirl a levantarle- ¿Qué ha pasado?
-Me encontré con uno de los suyos que se interpuso en mi camino... y tuve que derrotarle- El Capitán se resentía de las heridas. A continuación, mientras los demás se acercaban para ver como estaba, pasó a narrar su enfrentamiento, y por último la información que le había dado Sónico antes de desaparecer.
-Hum- Eliart pensaba en las palabras de su rival- No creo que haya mentido.
-Yo tampoco, aunque no nos dice nada especialmente relevante- Apunto Llama Helada.
-Eso es cierto- Reconoció Eliart- Pero es mejor que nada, ahora tenemos que decidir que hacemos.El Capitán no puede seguir, es más, corre riesgo de perder su última vida.
-Entonces alguien tendrá que quedarse aquí con él para que se recupere. Nosotros tenemos que seguir avanzando, no sabemos que puede estar pasando con Gaia- Explicó Demongirl. Se le notaba en la voz la aprehensión por haberse separado de su hermana.
-Eso es fácil decirlo, ¿pero quién se quedará atrás? Todos queremos ayudar a Gaia- Objetó el Guerrero Celeste.
-Pues eso... tendremos que...- Empezó a decir Llama Helada pero, de repente, Waver chilló.
-¡Ahh!- Todos se giraron para mirarla. Su hermano se acercó para sujetarla.
-¿Qué pasa Waver?
-¡Es Ella!- La joven parecía estar sufriendo algún tipo de agudo dolor. Todos los I-Men se quedaron sorprendidos.
-¿Qué ocurre Llama Helada?- Preguntó Demongirl. El chico ni la miró cuando respondió.
-¡Se trata de Holy!
-¿Y qué demonios es Holy?- Quiso saber Eliart.
-¡No es 'qué', si no 'quién'!- Contestó misteriosamente. Entonces ocurrió algo.
Waver se apartó de su hermano y se apretó con fuerza el vientre. Jadeaba ruidosamente y se notaba que estaba sudando, su rostro reflejaba concentración. A continuación la tripa de la joven comenzó a crecer hasta redondearse. Su piel adquirió un tono azul acuoso, como si ella estuviera compuesta totalmente de agua, y entonces dio la impresión de... ¿de estar embarazada? Repentinamente la enorme barriga de Waver estalló salpicando agua por todos lados y la chica volvió a recobrar su aspecto normal, pero se veía que estaba cansada. Todos los I-Men menos Llama Helada se quedaron de piedra cuando del interior de la barriga de Waver surgió una chica morena, algo más alta que la propia Waver. La nueva se desplomó sobre el suelo y pareció despertarse de un profundo sueño.
-¿Qué demonios...?- Dijo el Guerrero Celeste. Llama Helada se acercó y ayudo a la chica a levantarse.
-Chicos, esta de aquí es Holy- Todos estaban con la boca abierta, impresionados- Vino con Waver y conmigo desde el primer día, pero por culpa de un ataque sufrió daños severos, y tuvo que ocultarse dentro del cuerpo de mi hermana para recuperarse, ya que tiene la habilidad de sanar heridas, aunque aplicado a ella misma tarda un poco. Por eso mi hermana no luchaba, hubiera puesto en riesgo la vida de Holy...
-Y yo no sabía nada de esto- Se quejó Demongirl.
-Lo sé, perdona, pero no queríamos decirle nada a nadie, solo por si acaso- Respondió el joven justificándose.
-Ya veo...- Dijo ella, poco convencida.
-¡Claro!- Eliart soltó una carcajada- ¡Esto soluciona nuestros problemas!
Todos le miraron.
-Si Holy puede quedarse con el Capitán y ayudarle a recuperarse, los demás podemos seguir avanzando- Miró a la nueva- Siempre y cuando no te importe unirte a los I-Men, claro...
-Claro, estaría encantada, y más viendo que Llama Helada y Waver ya son vuestros amigos... os he estado viendo a través de ella- Dijo Holy mientras sonreía con una cara de felicidad suprema.
-Supongo que estamos todos de acuerdo en que se una, ¿no?- Pregunto Celestina. Eliart y Demongirl asintieron, Llama Helada y Waver obviamente también.
-Teniendo en cuenta que me va a curar, no podría estar mas de acuerdo- Dijo soltando una risita el Capitán.
-Bueno bueno, ¿quién podría estar en contra de una joven belleza como esta eh? Últimamente amigos, hacemos preguntas muy tontas- Comentó Irons con una sonrisa ladeada. Iba a pulsar su botón para cambiar a modo seductor cuando Demongirl le agarró la muñeca- ¡Eh! ¿Qué haces?
-Te paro los pies,”caballero”, nada de ponerse a ligar, tenemos que rescatar a mi hermana.
-Vale, tranquila, te haré caso, pero solo porque tu hermana también es una belleza- Irons se zafó de la chica y se tocó la muñeca.
-A este paso te ganarás un buen tortazo... en fin...
-Bueno chicos, relajémonos, será mejor que nos pongamos en marcha- Intentó mediar Eliart, que se fijó en la mirada de insatisfacción de Irons.
-Si, será mejor que nos vayamos, ¿podrás manejarlo Holy?- Intervino Llama Helada.
-Claro, sin problemas. Como mucho tardaré un día y medio en curarle de todo, y entonces os alcanzaremos.
-Bueno, pues nos vamos- Se despidió el Guerrero Celeste y los I-Men se fueron, dejando al Capitán al cuidado de Holy.


En la habitación del ''Amo'' Gaia estaba ahora sola. Notaba algo de sangre en la boca, se había mordido el interior de la mejilla cuando su secuestrador le había dado una bofetada. Estaba furiosa, enfadada y resignada. Era consciente de que estaba dentro de lo más profundo del territorio enemigo, y sin embargo su espíritu luchaba contra la idea de permanecer simplemente quieta, esperando. No era de las que aguardaban a un héroe, era de las que hacían las cosas por sí misma. Y, a pesar de todo, no terminaba de atreverse a hacer algo. El ''Amo'' le había dejado muy claro lo que pasaría si intentaba rebelarse, y ya había visto que no poseía ningún tipo de escrúpulos a la hora de hacerse imponer. Esa mirada heladora era lo peor de todo.
Pasaron las horas y comenzó a sentir hambre y sed. Al cabo de un largo rato, la puesta principal se abrió y entró la mujer-gato, que según creía, debía de llamarse Kya.
-Hola maja, ¿qué tal? ¿Cómoda? Apuesto a que sí- La chica llevaba un carrito con comida y bebida. Gaia no se dignó a hablarla, ni si quiera miró la comida ni la bebida, no caería ante la provocación- ¿No dirás nada?
Gaia la miró entonces a los ojos y luego desvió la mirada, como si Kya no estuviera. A la mujer-gato le puso nerviosa esa actitud. ¿Quién era esa cría para pasar de ella de esa manera? La sangre se le subió a la cabeza y le asestó un fuerte arañazo que le atravesó la cara. La I-Men reprimió un grito de dolor.
-Niñata...- Kya se acercó al carro y cogió una botella de agua para seguidamente darle dos largos tragos. Luego miró a la rubia- La verdad es que has tenido mala suerte, de entre todos, va Revelación y escoge tu foto... en fin, yo si estuviera en tu lugar... bueno, para empezar no hubiera dejado que me cazaran de esa manera, pero si estuviera en tu lugar tendría verdadero pánico... el ''Amo'' es una persona verdaderamente cruel y despiadada- Kya acercó entonces la botella a Gaia, sin embargo la chica no hizo ademán de querer beber- Venga mujer no seas así, será mejor si somos amigas, y me han dicho que te mantenga viva, así que hazme el favor de beber.
Gaia seguía sin hacer caso. Entonces la gata se enfureció, se acercó a la otra y la obligó a abrir la boca para meterle el agua a la fuerza. Hasta que no hubo vaciado el contenido de la botella no paró. Gaia comenzó a toser, la brutalidad de la gata casi la ahogó.
-Bien, espero que no me des más problemas para darte de comer, por que te juro que hoy no tengo paciencia- Gaia esta vez decidió aceptar la comida, se moría de hambre, sin embargo no se comió todo lo que le dieron, apenas aceptó lo justo para aguantar.- Desde luego eres una tía dura de pelar, lo admito, pero al menos podrías decir algo.
Durante cinco interminables minutos Gaia le sostuvo la mirada. La furia de Kya volvió a asomar a su rostro.
-Sabes, odio esa cara de prepotencia, no pasará nada si te hago un par de cortes más...- La mujer gato sacó las uñas y propinó unos cuantos arañazos, tanto en la cara como en los brazos. Gaia ni si quiera gritó. A la rubia le aparecieron lagrimillas en los ojos, pero se contuvo de llorar, no le daría el gusto a aquella tipa.
Entones la puerta de detrás del trono se abrió y el ''Amo'' entró. Kya dejó de hostigar a Gaia y miró al otro. El ''Amo'' ignoró el estado de la prisionera y le habló a la otra.
-Ve a la sala, daré el último informe antes de la batalla, esperamos a los I-Men para esta noche, mañana al amanecer como tarde- Ordenó con voz monótona, entonces reparó en Gaia- Por cierto, esta vez ignoraré que estás hiriendo a mi invitada, pero espero que no te pases... demasiado.
El ''Amo'' abandonó la habitación, seguido de cerca por Kya.
-Hasta luego, rubita.- se despidió seco y de modo despectivo.
Anduvieron durante unos minutos por los pasillos y finalmente llegaron a la oscura sala donde celebraban normalmente las reuniones. Al entrar observaron que ya estaban todos en sus sitios. Kya ocupó su puesto mientras el líder se sentaba.
-Bueno, la pelea comenzará en breves, os recomiendo estar frescos y preparados, les hemos dejado bien claro donde estamos, y no os preocupéis porque lleguen todos juntos, el diseño del almacén les hará separarse para enfrentarnos a ellos individualmente. He organizado esta reunión para informaros de que Sónico ha sido derrotado.
La noticia no sorprendió demasiado a los S-Men, el titiritero se la esperaba, al igual que los demás.
-Ahora mismo se dirigen hacía aquí seis de ellos, por suerte la intervención de Sónico nos ha dado una ventaja, ha logrado retener a dos atrás. De maneras que tenemos cierta ventaja. Si podéis detenerles sin eliminarles hacedlo, una vez eliminados todos o neutralizados me gustaría charlar con ellos, estoy convencido de poder hacer que se unan a nosotros... si soy lo suficientemente persuasivo. Aunque hay una excepción. El líder debe ser eliminado a toda costa, mientras esté vivo el resto gozaran de una moral... alta- El ''Amo'' los miró largamente, sin la estridente voz de Sónico para romper el silencio las reuniones eran mucho más tranquilas- Bien, si lo habéis entendido... id a vuestros puestos. Y suerte en la batalla, S-Men.


Mientras tanto, los I-Men corrían a paso ligero. Las señales de los enemigos eran obvias, resultaba evidente que habían dejado a propósito pistas para conducirles hasta su guarida. Llama Helada iba junto a Waver, ambos estaban muy callados. Al frente estaba Demongirl, ansiosa por alcanzar cuanto antes la guarida enemiga. Justo detrás de ella estaba Eliart, al lado del Guerrero Celeste. Por último, atrás del todo, estaba el Sr.Irons, con cara de estar en otro mundo. A Eliart le preocupaba, pero no se acercó para preguntarle, tenía la mente puesta en Gaia.
-Ojalá siga bien cuando la encontremos- Rogó.
-Primero tendremos que encontrarla...- Dijo el Guerrero.
-No seas tan pesimista, ya verás como damos con ella.
-Eso me gustaría pensar... pero no se, hay algo que no me gusta nada de nada en todo esto, si te digo la verdad...
-Bueno, pues di lo que quieras, pero yo estoy convencido de que la podré encontrar, y no te desanimes... si nos esforzamos la salvaremos- Contestó Eliart sonriendo con firmeza. El Guerrero quedó impresionado.
-Tienes razón, no podemos permitirnos dudar antes si quiera de haberlo intentando.
-Así mejor... ¡¿Demongirl encuentras algo?!- Preguntó entonces dirigiéndose a la chica.
-Me da la sensación de que aun estamos algo lejos... pero no demasiado, quizá en un par de horas les hallamos localizado- Respondió ella a gritos.
-Eso espero...
Siguieron a marchas forzadas durante toda la mañana y el medio día para, sobre las séis de la tarde, pararse. Fue Demongirl quien detuvo marcha. A un par de manzanas divisaron un gigantesco almacén con forma de cubo gris. Señaló al edificio.
-Creo que ahí hay una poderosa presencia, y no se molesta en ocultar su aura, nos están llamando a gritos...- Dijo ella entre dientes, furiosa.
-Bien, entonces vamos- Dijo Llama Helada, sin embargo Eliart los detuvo.
-Esperad un momento, Irons, ¿puedes confirmar que se encuentre allí Gaia con tu rastreador?
-Dame un minuto- Pulsó un par de teclas de su reloj y al cabo de unos instantes sonrió satisfecho- Parece ser que si está aquí.
-Entonces... atacaremos- Demongirl estaba ansiosa por empezar la batalla y rescatar a su hermana.
-No, mirar, es muy tarde. No hemos comido prácticamente nada y estamos agotados después de andar y correr durante todo el día- Se quejó el Guerrero- Propongo que descansemos y esperemos a mañana al amanecer para infiltrarnos, y con algo de suerte a lo mejor el Capitán se nos puede unir.
-¡No digas bobadas! Va a ser verdad eso de que eres una ''Celestina'' afeminada, siempre acobardado cuando hay que pelear- El Guerrero dio un paso atrás, herido por las palabras de la chica.
-Oye Demongirl te has pasado, quizás Celestina es algo más prudente de lo que debería, pero tu pecas precisamente de ser muy lanzada- Fue Eliart quien se interpuso- No me parece mala la idea de esperar a recuperar fuerzas, yo también tengo ganas de rescatar a Gaia, pero no hay que precipitarse.
-¿Cómo que precipitarse? ¡Vete a saber que le pueden estar haciendo. Quizá la maten!
-Dudo que la maten, entonces no tendrían cebo para atraernos, les compensa dejarla viva para que nos adentremos en su guarida, ¿no lo ves? Creo que lo mejor será quedarnos aquí y esperar a mañana por la mañana- Eliart fulminó con la mirada a la chica, sabía que sus argumentos eran buenos. Demongirl soltó un suspiro.
-Votémoslo. ¿A favor de atacar?- Miró a Llama Helada y Waver- Ahora.
Tanto ella como Llama Helada alzaron el brazo. Los demás les miraron.
-Vale, ¿quién quiere esperar?- Preguntó Eliart con voz cansada. Tanto él como el Guerrero levantaron la mano. Waver tardó un poco en decidirse, Irons no dijo nada en todo el rato, estaba algo ausente. Demongirl miró a la otra chica indignada.
-¡Waver!
-¿Qué? Estoy cansada después de haber liberado a Holy... y no se, ya sabes que también quiero ayudar a Gaia, pero estoy machacada... no siempre va a ser como tu quieras, lo siento.
La chica-demonio se cruzó de brazos y soltó un bufido. Luego echó a andar hacía un edificio cercano.
Esta bien, lo haremos a vuestra manera, pero como no encontremos a Gaia os pienso eliminar a todos. Y no dudéis de que soy capaz- Eliart ,desde luego ,la creyó capaz.


Al cabo de un rato se habían instalado en el interior de un maltrecho edificio que al menos les protegía de los elementos. Por suerte para ellos encontraron una pequeña y derruida tienda que tenia comida, algo rancia, pero comida al fin y al cabo. Waver se echó en un rincón de la habitación que escogieron como guarida aquella noche y se durmió en un instante. Estaba realmente agotada.
Irons estaba fuera de la habitación vigilando el perímetro y haciendo guardia. Demongirl y Llama Helada tardaron también poco en dormirse en otro de los rincones, abrazados el uno al otro. Tanto Eliart como el Guerrero se tumbaron en el suelo, intentando dormir con la ayuda de un par de cojines mohosos. Al cabo de un rato, cuando creía que todos estaban dormidos, hablaron entre susurros.
-Espero que ella esté bien...- Comenzó Eliart.
-Esperó que si... hoy ha sido un día movidito...
-Pues si, el juego es cada vez mas raro y complicado, ¿no te parece?
-Totalmente de acuerdo- Confirmo el Guerrero. Entonces callaron durante unos instantes. Las respiraciones regulares de sus compañeros se oían claramente. Entonces Celestina rompió de nuevo el silencio- He estado pensando... en cuanto rescatemos a Gaia... deberíamos ponernos a intentar descifrar qué es lo que hay detrás de todo esto, está muy bien que teoricemos, pero creo que tenemos que ponernos manos a la obra.
-¿Y por donde crees que deberíamos empezar?
-Pues... aun no lo sé... pero no podemos seguir así...
-Tienes razón- Al cabo de un rato volvieron a callarse y el Guerrero empezó a roncar. Eliart se levantó, no podía dormir. Salió de la habitación y encontró al Sr.Irons sentado sobre una piedra.
-Vaya, buenas noches...- Saludó con voz cansada.
-Buenas noches- Eliart se percató de que algo rondaba la mente de su amigo- ¿Estás bien?- Irons y él se miraron a los ojos.
-¿Bien? Curioso término...- Irons parecía reflexionar- No lo sé la verdad.
-Ya veo...- Se sentó a su lado- ¿Es por Demongirl?
-No, no me molesta especialmente verle con ese tipo alto, y que pase de un verdadero galán como yo, es obvio que no tiene buen gusto- Irons se rio solo con su broma- No sé, creo que no les caigo bien a los otros.
-No digas tonterías hombre- Eliart intentó reconfortar a su compañero- Venga, es solo que están picados y molestos, pero no es por ti, de verdad. Ya verás como todo va mejor.
-Tal vez... en fin, ¿te importaría sustituirme? La verdad es que tengo sueño, está armadura tan pesada cansa mucho.
-Claro, sin problemas- Le sonrió. Entonces Irons se levantó y se metió en la habitación sin decir nada más- Esto me da mala espina...- Dijo para si mismo Eliart.


Cuarto día de juego finalizado. Jugadores restantes: 187


Los I-Men se despertaron con los músculos doloridos, el cambio de campo a ciudad les había afectado. Desayunaron escasamente mientras daban al Capitán algo de margen por si aparecía, pero al cabo de un par de horas decidieron que era suficiente y se prepararon para partir.
Una vez en la calle avanzaron con cuidado y con sigilo las dos manzanas que restaban hasta llegar al gran almacén. Una vez en la esquina del edificio divisaron la puerta y se dirigieron allí. Un oscuro túnel se adentraba en las profundidades del lugar. Era obvio que aquel lugar no era un edificio normal, y que probablemente por dentro sería raro y estaría lleno de trampas y cuartos peligrosos. Demongirl iba a la cabeza.
-Bueno, ¿estáis preparados?- La noche había logrado que se relajara un poco. Todos asintieron ante su pregunta.
-Adelante- Dijo Eliart.
-Vamos allá- Sentenció la chica entrando en el recinto. Los demás la siguieron.
Al principio recorrieron el largo pasillo con calma y precaución. Tardaron mas de diez minutos en recorrer el larguísimo pasillo para llegar a una sala no muy amplia con cinco puertas.
-Este lugar es mucho más grande de lo que parecía por fuera- Dijo el Guerrero.
-Cierto, y es muy siniestro- Confirmo Waver.
-Bueno, ¿que dirección tomamos?- Preguntó Irons.
-Dejádmelo a mi, intentaré sentir la presencia de Gaia al final de alguno de los túneles- Demongirl se concentró y cerró los ojos. Al cabo de unos segundos los abrió- Genial.
-¿Y bien?- Quiso saber Eliart.
-No la puedo encontrar, al final de cada túnel hay una imponente presencia. Creo que detrás de cada una de las puertas se encuentra un S-Men esperándonos, y no tenemos manera de averiguar cual es el camino más corto.
-Joder, ¿y qué hacemos?- Preguntó el Guerrero, cansado ya.
-Es evidente. Habrá que recorrer todos los pasadizos, detrás de alguna de las puertas tiene que estar- Contestó Demongirl.
-Ya, pero perderemos mucho tiempo si vamos una a una...- Replicó este. Todos se miraron en silencio.
-Me parece que cada uno tendrá que coger un camino distinto- Dijo Llama Helada en voz baja.
-Ya veo, está pensado para separarnos...- intervino Eliart, que se quedó pensativo- Bueno, creo que lo mejor será eso... cada uno irá por un camino.
Volvieron a mirarse. Demongirl fue la primera en reaccionar dirigiéndose a la puerta de la izquierda del todo.
-Pues entonces yo iré por aquí- Afirmó autoritaria.
-Vale, yo por aquí- Dijo el Guerrero, escogiendo la puerta contigua a la de Demongirl. Eliart fue a la puerta de la derecha al fondo, mientras que Irons fue a la de al lado. Llama Helada fue hacía la puerta del centro.
-Vale, ¿y qué hago yo?- Pregunto Waver sin saber muy bien a quién hablaba.
-Ve con tu hermano,Waver. La presencia que percibo por ese camino es especialmente fuerte- Le dijo Demongirl. La otra chica le obedeció.
-Bien I-Men, será una dura batalla, recordad por qué estamos aquí- Dijo Eliart bien alto y fuerte, para que todos le oyeran- No estéis nerviosos por pelear solos, recordad que los demás estamos aquí cerca y también que hemos peleado juntos y sabemos que somos fuertes ,podemos con ellos. Pensad en Gaia, y también en el Capitán, acordaros de como estaba. Por ellos vamos a llegar hasta el final de todo esto...¡¡Adelante I-Men!!- Exclamó al tiempo que entraba en su puerta. Los demás le imitaron, entre animados y asustados.


El titiritero estaba sentado tranquilamente en su habitación frente a una mesa redonda y blanca. A su alrededor había numerosas marionetas de todos los tamaños y formas, algunas con rasgos humanos y otras con rasgos de bestias. Esta vez se había cambiado la blanca máscara por una de color negro y rojo, una máscara preparada para el 'baño de sangre'. Bebió entonces un sorbo de té.
-Hum, delicioso.
Comenzó a escuchar los lejanos pasos de alguien que se acercaba, y entonces la voz del ''Amo'' le habló a través del comunicador.
-''Han entrado, uno de ellos se dirige hacía tu habitación, titiritero''
-Tal y como estaba previsto...
-''Exacto, espero de ti buenos resultados, corto''.-se despidió.
El titiritero se levantó y se estiró. Bebió de nuevo otro sorbo. Los pasos se acercaban rápidamente. Estaba corriendo. El hombre miró a la puerta y centró la vista, preparado. De repente una figura entró a toda pastilla, frenándose de golpe al percibir al enemigo.
-Bienvenida- Dijo él con una reverencia.
-Así que tu eres uno de los capullos que se han llevado a mi hermana- Contestó furiosa Demongirl mientras levantaba un puño.
-Veo que tenemos prisa... bueno, afortunadamente para ti, acaba de llegar la actriz principal- Debajo de la máscara se dibujo una cruel sonrisa-... ¡que de comienzo el espectáculo!

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