jueves, 31 de mayo de 2012

Capítulo 2 - 'La piedra'


El suelo bajo sus pies se resquebrajaba por momentos al tiempo que la misteriosa Gaia clamaba justicia con ardor
-¡Sufrirás mi poder insensible humano, tú y aquellos que te defiendan!- Gritó Gaia al tiempo que daba un salto en dirección a nuestros héroes. A la vez que saltaba su brazo izquierdo comenzó a endurecerse, cada vez más.
-¡Mierda! ¿Qué hacemos ahora?- Preguntó el Guerrero Celeste mientras se tambaleaba por el movimiento del suelo.
-Pues ¿qué vamos a hacer, Patxi? ¡Luchar!, es que es obvio- Contestó el Capitán Vaco burlándose de él.
-¡Ya ya, ni que fuera tan fácil tío, primero hay que salir de aquí¡- Sentenció el Guerrero Celeste.
Al tiempo que hablaban asustados y sin poder reaccionar, Gaia se acercó velozmente hasta situarse a pocos metros de los I-Men. Vieron que parte de su aspecto había cambiado en esos pocos segundos. ¡Su brazo se había transformado en un ancho tronco de árbol que parecía que manejaba de un modo ligero, como si no pesara nada!
-¡Basta de cháchara vosotros dos!- Eliart que parecía tenso- ¡Ya viene, tratad de esquivar su golpe¡
Gaia, con firmeza, se abalanzó sobre el Capitán Vasco usando su tronco como arma.
-¡Esquiva el tronco, Capitán, se dirige hacia ti!- Dijo Eliart sin mucha esperanza.
La tierra, por otra parte, comenzó a estabilizarse. El 'brazo-tronco' de Gaia chocó directamente con el escudo del Capitán, que aguantó el golpe y le dio unos segundos a nuestros héroes para alejarse, situándose a los lados de la chica: David Irons a la izquierda y, Eliart y el Guerrero Celeste, a la derecha. Gaia comprobó sorprendida que el escudo era lo suficientemente duro para aguantar cualquier embiste y decidió golpearle desde otro ángulo. Al mover el 'brazo-tronco' el Capitán se reincorporó y, cuando Gaia lanzó de nuevo el tronco tratando de pillarle por sorpresa, el Capitán hizo una voltereta y llegó hasta el lado izquierdo, donde se encontraba David Irons. El tronco, sin embargo, lanzado esta vez con mucha fuerza, no pudo detenerse y calló al suelo originando una gran nube de polvo que envolvió toda la zona y que hizo temblar la tierra, aunque esta vez no la resquebrajó.
-¡He fallado, no sé como es posible!- Se lamentó Gaia y, aprovechando la poca visibilidad que tenían sus rivales en ese momento, se fue por el camino de la derecha a toda prisa. 'Son 4 y yo soy una. Hasta que vengan los demás, así que será mejor retirarse por el momento' pensó.
-Cof, cuánto polvo- Dijo tosiendo el Guerrero Celeste, mientras intentaba generar una corriente de viento para disiparlo. Al lograr un poco más de visión, pudo ver una figura que se mantenía quieta a pocos metros de él. Se acercó y vio que era Eliart.
-¡Hey! ¿Estás bien tío?- Preguntó el Guerrero. Eliart se mantuvo fijo y sin mencionar palabra. Celestina le insistió un poco más y de pronto, dijo:
-Ha huido ¿verdad?- EL Guerrero Celeste notó que algo raro le pasaba. A pesar de ponerse serio en los momentos que lo exigían, Eliart era de tono alegre y nunca hablaba de manera tosca o borde.
-Pues... s-sí, ha debido de huir sí- Contestó el Guerrero, sin saber bien que decirle. Al oír ésto una sonrisa entre irónica e irracional apareció en el rostro de Eliart.
-Je, ¡pues no pienso permitirlo!- Dijo Eliart y, tras ésto, la corriente de energía naranja volvió a rodearlo de un modo más intenso que en la batalla con David Irons, sirviéndole de impulso para correr a gran velocidad hacia el lado que Gaia se había ido, ya que de algún modo, sabía que se había marchado por el camino de la derecha.
-Pero, Eliart, tío ¿a dónde crees que vas? ¡Espérame, puto loco!- Gritó el Guerrero Celeste y corrió tras él.
El Capitán Vasco y David Irons se habían llevado la peor parte respecto a la nube de polvo y no habían conseguido tener visión hasta ese momento en el cual vieron al Guerrero irse a toda prisa detrás de Eliart.
-Eh, Patxis, no iréis a ningún lado sin el Capitán...- Y antes de que pudiera demostrar lo orgulloso que estaba de ser vasco acabando la frase, una chica con cara de cabreo se situó frente a él y le dijo:
-Yo seré tu rival, de aquí no te vas, y pagarás por haber hecho perder el tiempo a mi hermana- La chica vestía entera de negro, era bastante guapa y estaba bien dotada, como contemplaba con disimulo pero sin cortarse David Irons. Tenía aspecto robusto e intimidatorio, más aún teniendo en cuenta sus botas negras de punta de acero. Llevaba también un cinturón donde había un pequeño látigo y una pequeña espada.
-Venga niñita, apártate, que no quiero hacerte daño- Dijo el Capitán Vasco arrepintiéndose al instante, al ver que la muchacha intimidaba. Por su parte, el Sr.Irons, que se encontraba al lado del Capitán, no les gustaban para nada sus modos: '¿Por qué tratarla así? Es una chica… guapa, y tiene un bonito par de... ojos', se decía a sí mismo, sin poder dejar de mirarla las tetas. 'Creo que podría ser el momento de volver a probar la “opción seductora”, ¿quién sabe? La otra vez funcionó y además de por físico me parece una chica con un aire interesante'- Se decía a sí mismo Irons. “Bien vamos a por ese bombón”.
Irons miró su reloj y, pulsando a uno de sus botones, dijo: “¡opción seductora, activada¡” y automáticamente su ropa cambió a un elegante traje negro de Vittorio y Luccino, el pelo se le engominó hacia atrás y apareció también una elegante corbata de color azul marino. Los zapatos eran unos botines que iban a juego con el traje. Estaba verdaderamente elegante.
-Wow- Flipó el Capitán Vasco- ¿El juguete electrónico viene con accesorios? Jajaja..
-Exactamente, cabeza hueca- Respondió David Irons sin perder las formas y acercándose con un aire muy seguro a la chica- Hola nena, soy David Irons, empresario ¿puedo ayudarte en algo?- Dijo esforzándose por mirarla a la cara en vez de a la tetas.
-¡JAJAJA! Buen intento chico, pero… ¡piérdete!- Le espetó la chica con tono maléfico y dándole un manotazo fortísimo que lanzó por los aires al señor Irons. Esto es porque su “opción seductora” tenía un problema: al activarla se quedaba sin armadura durante unos segundos, con lo que los golpes le afectaban bastante más.
-Vaya, con que eres fuerte ¿eh? ¿Puedo preguntar cómo te llamas?- La halagó el Capitán Vasco, que se había quedado boquiabierto al ver el golpazo que le dio a David Irons.
-Me llaman Demongirl, aunque los estúpidos machistas como tú no lo recuerdan durante mucho tiempo- Escupió mostrando sus puños en señal de pelea al tiempo que sonreía con malicia.
-Te arrepentirás de vacilar al Capitán Vasco- Y, dicho ésto, se lanzó velozmente hacia su adversaria con intención de darla un directo con la mano izquierda, que ella esquivó sin mucha dificultad.
-¡Demuestra lo que sabes hacer, venga!- Exigió Demongirl y, al poco, se enzarzaron en un duro combate en el cual el Capitán esquivaba todos sus golpes haciendo uso de su impenetrable escudo y su agilidad. Demongirl hacía lo propio, esquivaba los ganchos del capitán o los contrarrestaba con sus robustos nudillos.
La batalla estaba muy igualada y los contrincantes tenían una fuerza similar. Al ver que la pelea estaba estancada, y que estaba sirviendo para cansarles a ambos, Demongirl pensó en acabar de una vez, se armó de confianza y desenvainó su pequeña espada, dirigiéndose a toda velocidad hacia el estómago del Capitán Vasco que no se esperaba un golpe tan rápido y tuvo que cubrirse con su brazo izquierdo, recibiendo un fuerte corte en la zona del bíceps.
-¡Aaaah ésta me las pagarás. A partir de ahora voy a luchar en serio, sin importarme que seas una chica!
-¡Je, llevo un rato esperando verlo!- Le contestó Demongirl deleitándose con su ventaja del momento.
El Capitán Vasco cerró los ojos durante unos instantes: << Necesito más fuerza Patxi, más fuerza>> se repetía para sí mismo. Demongirl aprovechó estos segundos para lanzarse a por él, con la intención de cortarle en alguno de sus puntos vitales y dejarle fuera de combate. Sin embargo, justo en el momento que Demongirl iba a cortarle en la zona del vientre, el Capitán abrió los ojos con cara de motivación, esquivó su espada y la cogió por las piernas, tirándola al suelo.
-¡ Ahora probarás mi “golpe vasco”!- Dijo el Capitán a la vez que la daba un fuerte puñetazo en la cara que la dejó malherida. Se dispuso a rematarla con otro golpe “por mi escudo del Athletic” pensó. Pero Demongirl contrarrestó con su propio puño, mostrando de nuevo una fuerza igualada, que les llevó a un combate muy agotador que exigía continua velocidad y resistencia
Por su parte Eliart, enloquecido, se lanzó en la búsqueda de Gaia. “Aunque haya sido un error nuestro, fue ella la que se lanzó al ataque y, ¡de qué manera! Además, no es mala chica. No quiero que tenga una idea equivocada de los I-Men”. Pensaba tratando de entender lo que estaba haciendo. Se encontraba atravesando lo que parecía ser un pequeño bosque y miraba atentamente cada árbol a ver si notaba algo extraño. El Guerrero Celeste le seguía de cerca. Finalmente, de entre los árboles, encontró dos cuyas copas parecían entrelazarse como si fueran la misma. Era una copa muy grande y con muchas hojas. Pero a pesar de su frondosidad, Eliart pudo distinguir una sombra camuflada entre las ramas. “Tal vez sea ella “ pensó y se encaminó hacia allí. Al distinguir su sombra decidió actuar con cautela para después pillarla por sorpresa. Al llegar frente al árbol se paró en seco sin hacer ni el más mínimo ruido. Lo único que se oía era el silbido de los pájaros. Cuando de pronto el Guerrero Celeste lo alcanzó y rompió el silencio:
-¡Hey tío al fin te alcanzo, estas pinzado tío!
-Shhhs, calla tío- Dijo Eliart indicándole con la mirada que la estaba cagando. Al oír los ruidos la sombra se levantó y se colocó encima de las copas con naturalidad: Efectivamente, era Gaia.
-¿Vosotros de nuevo? No escarmentáis nunca ¿eh? Ahora mismo iba a ir ayudar a mi hermana- Gaia les miraba desde lo alto.
-Íbamos- Contestó alguien desde atrás de donde el Guerrero Celeste y Eliart se encontraban. Estos se giraron y pudieron ver a un individuo de un metro noventa, pelo rizado y aspecto reflexivo. Llevaba gafas rectangulares, era delgado y vestía de un modo normal. Detrás suyo iba una chica que parecía de menos edad, pelo castaño, bastante mona y de sonrisa risueña. Aunque parecía espabilada y medio dormida pues estaba todo el rato frotándose los ojos.
-¡Llama helada, Waver! Por fin llegáis- Exclamó Gaia dirigiéndose a los dos desconocidos, entre alegre y mosqueada.
-S-si... si. Siento que lleguemos tan tarde, pero es que las siestas de varios días de esta niña no son normales- Dijo el tipo alto refiriéndose a la tal Waver- De todos modos nos ha costado mucho encontrarte. Creo que no es el sitio exacto que dijimos.
-Así es. Es que todo iba bien hasta que aparecieron estos energúmenos- Explicó señalando a Eliart y al Guerrero Celeste- que iban con otros dos, uno de los cuales estaba armando mucho jaleo, y tuve que intervenir. Nos enzarzamos en una pelea pero nos doblaban en número así que opté por refugiarme unos metros más lejos donde poder estar seguros, a la espera de los refuerzos- Dijo guiñándoles el ojo- Pensé que mi hermana Demongirl venia conmigo pero en seguida entró en la pelea y, a juzgar porque aquí sólo hay dos, allí debe seguir. Ya sabes como es, si se ha metido será difícil que abandone la lucha, así que ahora que somos más volveremos a ayudarla. Un poco más y me iba sin vosotros- Dijo esta vez con cara de querer echarle la bronca a Llama helada- Lo primero será librarnos de estos dos- Finalizó.
-Humm ya veo ...- Llama helada se mostró de acuerdo.
-Puf ¿un combate ahora? - Waver no tenía pintas de querer luchar- Qué pereza, yo paso - Dijo tumbándose frente a la roca mas cercana.
Gaia hizo caso omiso de la otra chica y se dispuso a atacar. En esta ocasión las ramas que formaban aquellas dos entrelazadas copas comenzaron a moverse desenredándose, como si tuvieran vida. Cada rama fue a golpear a los I-Men desde todos los ángulos posibles. Eliart puso cara de preocupación, aunque estaba dispuesto a que las cosas no acabaran así, pero en aquel momento no sabía como salir del lío en que se encontraban. Además, se sentía mal por haber dejado solos al Capitán Vasco y al Sr.Irons. Pero era tarde para volver. Mientras Gaia iniciaba su ataque y todos agudizaban sus sentidos, el Guerrero Celeste se acercó a Eliart y le dijo en voz baja:
-Oye, tío, llevo dos combates seguidos y ahora han venido dos más. No sé bien cuál es la solución, pero no sé si podré aguantar mucho más- Eliart se quedó pensativo, buscando cuál era la mejor salida y si podía ser o no rápida.


Al mismo tiempo que ésto pasaba, en otro lugar del juego...


Kya, la chica con aspecto de gata, abría la puerta de una sala misteriosa. Nada más abrirla, una voz habló desde el fondo de la oscuridad:
-¿Ya está aquí?- Preguntó la voz de un modo tosco.
-Sí, ya llegó, tal y como pedisteis -Contestó Kya haciendo una pequeña reverencia pero evidentemente incómoda por tener que mostrarse tan servil.
-Bien, vamos allá J.J- Dijo la voz misteriosa levantándose de lo que, a juzgar por la poca luz, parecía ser un trono. Se pudo ver que junto a él, de pie, había un chico serio al que apenas se le veía tampoco. Ambos se incorporaron y fueron hacia la salida, J.J unos pasos detrás de su amo. Kya también salió con ellos. Fuera se encontraron de frente al chico de piel oscura que Kya le mostró al amo en aquella pantalla. Encajaba perfectamente con lo que se esperaban; un chico de unos 16 o 17 años, de aspecto gamberro y chulo, y con un cigarro en la boca. El chico estaba de pie frente a ellos sin cambiar para nada su pose chulesca- ¿Eres Shadow Walker?- La voz del “Amo”sonó fría y arrogante. El chico fingió que no pasaba nada a pesar de que la mirada de aquel tipo le ponía nervioso.
-Si, así me llaman- Respondió el chico sin cambiar ni su expresión ni su tono- ¿Qué quieren de mí?
-Te he mandado traer hasta aquí porque estoy formando un grupo y podrías sernos útil- Dijo de nuevo el “Amo”, sin mostrar ningún rasgo amigable y con un aura muy oscura que le cubría todo el cuerpo. J.J guardaba silencio y Kya también, aunque miraba a Shadow Walker con una sonrisa juguetona- Bueno ¿qué respondes?- Exigió saber 'el Amo'.
-Respondo que no pienso servir a nadie. Soy lo suficientemente fuerte para sobrevivir a estas batallas estúpidas yo sólo. Así que piérdete- El chico escupió en el suelo y se preparó para la batalla.
-Ju ju, vaya ¿así que piensas que puedes sobrevivir con tu fuerza eh? Bueno, veamos si es verdad- 'El Amo' estiró su brazo derecho hacía el otro joven y su mano comenzó a refulgir con un aura morada. De pronto Shadow Walker notó una intensa presión sobre él y a su alrededor, algo no iba bien.


Mientras tanto, Eliart necesitaba una solución rápida para esquivar el ataque de Gaia. Por la manera en que había reaccionado cuando Gaia se fue, sabía que en el fondo no quería pelear contra ella, sino que más bien había despertado en él curiosidad. 'Tiene pinta de ser buena persona' pensó. En definitiva, quería conocerla. Pero era complicado entablar una conversación en medio de aquel caos: las ramas iban rápidas hacia ellos y venían de todas direcciones y, por otra parte, su energía parecía estar agotada. 'Vaya, si tuviera más energía podríamos intentar arreglar esto. Venga no puedo seguir así ¡Necesito más poder!' dijo para sí mismo poniendo todo su cuerpo tenso e impacientándose cada vez más.
El Guerrero Celeste ideó una manera de librarse de las ramas. 'Claro, trataré de girar rápidamente y generar así un pequeño tornado. Pero, aún así...' Miró a Gaia que transformaba sus propios dedos en más ramas. 'No creo que pueda hacer mucho más, ni podré ayudar a Eliart' se lamentó y, acto seguido, se puso a girar a toda velocidad, generando finalmente un potente tornado que logró romper algunas ramas. A pesar de todo otras cuantas le dieron y la hicieron caer al suelo.
Al mismo tiempo, las ramas colisionaron con Eliart, que se mantenía en su sitio, tenso y necesitado de energía. Estaba rodeado tanto por las “ramas vivientes” como por Gaia y, además, estaban al lado los otros dos chicos. Las ramas le golpearon cuando de pronto una extraña energía le inundó. Era muy distinta a la energía de las demás veces. Ésta era de color verde oscuro y le cubría todo el cuerpo. La gran cantidad de energía que se generó fue tal que todo el mundo alrededor quedó sorprendido y paralizado durante unos instantes. En la frente volvió a sentir que le salía una especie de círculo pero, en esta ocasión, la figura que había dentro parecían unos diminutos cuernos de toro. Comenzó a sentir que el cuerpo se le endurecía. Su masa muscular aumentaba al tiempo que lo hacía su resistencia. Los músculos iban también definiéndose rápidamente. Era como conseguir en un día los efectos de 10 años de gimnasio.
-Diantres, ¿y para esto he estado yo yendo al gimnasio?- Dijo Eliart para sí mismo dándose ánimos, entre sorprendido y contento. Su tarjeta estaba iluminada y se podía leer sin problema: Tauro: Despertado. El efecto de la 'transformación' unido a la gran cantidad de energía que se generó hizo que las ramas fueran como una suave caricia. Eliart no sintió ningún daño.
-No es posible- Gaia estaba flipando de manera que se dispuso a preparar un nuevo ataque juntando sus manos. Por lo que parecía iba a ser aún más fuerte que el anterior. Llama helada también estaba predispuesto a atacar y, el Guerrero Celeste, cansado, se preparó con las pocas fuerzas que le quedaban y mirando a Eliart le dijo:
-Joder tío, a este paso no lo contaremos- Eliart se volvió y levantó su dedo pulgar en señal de confianza.
-Ya ves tío...- Contestó Eliart- Bueno, ¡parad!¡Parad todos!¡Hablemos antes de pegarnos, como personas que somos!- Comentó Eliart gritando tratando de mostrar su solución. Durante unos minutos todos quedaron en silencio.
-¿Cómo que hablemos?¿Después de lo que hicisteis crees que voy a hablar así por las buenas?- Dijo Gaia mostrando su oposición.
-Pero chica, te lo has tomado muy a pecho, sólo es un árbol. Comprendo que quieras proteger a los indefensos y eso pero piensa que, en este momento, todos estamos confusos y alterados.
Gaia prácticamente no oyó la segunda parte de la frase y le interrumpió:
-¿Qué sólo es un árbol? ¡¿Que sólo es un árbol?! Eso es lo que más miedo me da. Si sólo es un árbol que nunca ha hecho daño a ningún humano y le habéis atacado sin más, ¿qué no haréis con los seres humanos, que son crueles y temerarios como vosotros?.
'Es buena argumentando' pensó Eliart. 'Tengo que llevarme la conversación a mi terreno antes que intente volvernos a atacar'.
-Bueno sí, reconozco que la actitud de mi amigo estuvo fuera de lugar, pero creo que es una tontería seguir combatiendo. Acabaremos machando nuestras vidas ya que estamos muy igualados. Hemos tenido un malentendido, eso es todo. Pero estamos aquí sufriendo de las mismas causas. Sufriendo del hecho de no saber qué demonios es éste maldito juego, ni por qué diablos estamos aquí, ni a quién le interesa todo ésto. Por eso necesitamos descubrirlo todo sobre este lugar, si es que queremos entender algo. Primero, ¿quién nos ha traído? Y, ¿para qué?- Eliart finalizó su discurso y se quedó conforme al ver que había sembrado dudas en el ambiente. Hasta Gaia, que parecía la más intransigente de los tres, estaba dudando. Así que aprovechó para presentar su última propuesta- Y ahora, teniendo en cuenta que estamos en una situación parecida, ¿por qué no nos unimos?, no todo el mundo de por aquí tiene buenas intenciones y lo que está claro es que unidos seremos más fuertes.
-Yo pienso que es buena idea eso que dices, pagafantas- Dijo la voz siempre oportuna del Sr.Irons. El Sr.Irons se había recuperado del puñetazo dado por Demongirl, pero había caído muy lejos de la zona de combate y había pasado un tiempo buscando a sus amigos. Llevaba puesta su nueva armadura que era de color gris con franjas negras puestas de modo horizontal, parecía estar fabricada con el metal que le había robado al jugador rocoso.
-Gracias por el cumplido, compañero, ya veo que para algunas cosas pensamos parecido- Le contestó Eliart, guiñándole un ojo.
-La verdad... es que la idea no está tan mal- Secundó Llama helada, sorprendiendo a Gaia y siendo ignorado por Waver- No tenemos un motivo justo para desconfiar de ellos, creo que no perderíamos nada por intentarlo.
-Pero, al igual que no tenemos motivos para desconfiar, tampoco los tenemos para confiar- Dijo Gaia- ¿Quién nos dice que no vayan a atacarnos si nos rendimos?
-¡Gaia! Mírame a los ojos- Casi gritó Eliart- ¿Tengo pinta de ser de los que atacan por la espalda? Sé que sabes que no.
Gaia se quedó estupefacta después de ese comentario. Normalmente no miraba a los ojos a la gente que no conocía, pero esta vez lo hizo. Y, por otro lado, ¿qué era eso de que ella “sabía” que no era mala persona? ¿Por qué debería saberlo ella si no le conocía de nada? Comenzó a removerse inquieta. Sentía una enorme curiosidad para saber si eran verdad sus palabras pero no quería bajar la guardia. Su instinto le decía que confiase.
En aquel momento de reflexión y paz momentánea se empezaron a oír golpes propios de una pelea por los alrededores. Comenzaron a oírse choques de puños cada vez más cerca. De pronto se pudo ver cómo una chica caía chocando con el árbol en que Gaia se encontraba. Se trataba de Demongirl. Estaba bastante débil por su batalla con el Capitán Vasco y apenas podía mover el brazo derecho, que era con el que manejaba su espada.
-¡Demongirl!¿Qué te ha pasado?- Preguntó Llama helada preocupado, acercándose a dónde estaba ella y acercándole la mano para que se levantara. Ella le miró sonriendo y más animada, pero rechazó su mano y se puso en pié de nuevo. Acto seguido, le dio a Llama helada una fuerte colleja
-¡Auh..!- Se quejó este.
-Jajaja. ¡Eso por llegar tan tarde!- Dijo Demongirl mofándose de la cara que se le había quedado.
A los pocos segundos de levantarse Demongirl, una figura vestida de rojiblanco avanzaba lentamente hacia donde estaban todos.- Arf...arf- Respiraba entrecortado el Capitán Vasco.
-¡Ahora no te dejaré escapar, estúpido! - Dijo envalentonándose Demongirl al tiempo que Gaia y Llama helada intentaban frenarla para explicarle lo que había pasado y, Waver, que estaba tumbada en la hierba y pasaba desapercibida, les decía que se callaran que quería seguir durmiendo.
-¡Eso lo veremos!- Gritó furioso El Capitán Vasco mientras el Sr.Irons y Celestina le decían que parase-¿Que pare? ¡Ha insultado a mi Athletic y me ha hecho un corte en el brazo!- Dijo mostrando su herida, que había empeorado.
-Nosotros también hemos cometido errores. Ha sido un estúpido malentendido. Creo que podríamos ser un buen equipo si colaboramos entre nosotros- Comentó Eliart con calma.
-¿Qué?¡Con vosotros ni loca!- Exclamó Demongirl mirando al Capitán Vasco.
-Demongirl...- Empezó Llama helada tratando de hacerla razonar.
-¡Cállate! ¿Después de lo que le han hecho a Gaia y a mi, vamos a dejarlo en “amigos”?- Le echó en cara.
-Bueno, ya está bien- Dijo Gaia- Creo que Eliart tiene razón en lo de unirnos y perdonarnos pero... necesito una prueba de que no miente- Propuso mirándole fijamente a los ojos de forma desconfiada.
-Eso puedo arreglarlo yo- Sugirió el Capitán Vasco, algo más conforme con la idea de hacer las paces después del momento de ira- Acepto la idea de unirnos, sobre todo porque me has demostrado que no eres ninguna niñata- Dijo mostrando su herida a Demongirl.
-Sí, supongo- Contestó la chica, seca.
-Bien. Os propongo una cosa. No sé si todos lo sabréis, pero yo en el mundo real soy un personaje público, un héroe protector de las tierras vascas que vive en Bilbao- Dijo orgulloso el Capitán- Sin embargo, muy poca gente sabe cuál fue mi origen y sólo saben una pequeña parte. Para que veáis que puede haber confianza entre todos nosotros, os contaré la historia verdadera y si un día os traiciono, siempre podéis contarlo a la prensa. ¿Qué os parece? Después de esto, todos comentaremos lo que sepamos acerca de nuestros poderes. ¿De acuerdo?
-Supongo que algo es algo- Dijo Gaia conformándose. Sabía que se trataba de una oferta generosa. Todos tomaron asiento y se prepararon para escuchar la historia del Capitán Vasco.
Antes de que comenzara, Eliart encontró en el suelo una curiosa piedra que no había visto nunca antes. Tenía un color violeta y forma de rombo, pero en su interior brillaba con un tibio color blanco, una espiral. Era muy extraña y bonita. 'Que hermosa, me la guardaré' pensó mientras se la metía en el bolsillo y se sentaba para oír la historia del Capitán, que estaba comenzando:
'EL ORIGEN DEL CAPITÁN VASCO'
Corría el año 2007, el día 20 de enero para ser más exactos. Yo, Juan Diego, era entonces un niño de trece años de edad que vivía en Bilbao y era como todos los demás niños: me apasionaba el fútbol y en especial, el club rojiblanco de mi alma. Sin embargo, todo iba a cambiar. El día anterior unos señores vestidos de uniforme habían mantenido una larga charla con mi padre, en la puerta de casa. Nunca he hablado mucho con mi padre con detalle de la charla de ese día, pero recuerdo con claridad las palabras que me dijo cuando se marcharon:
-Hijo mío, tienes un don especial. Has sido elegido de entre muchos para defender a tus ciudadanos de Bilbao y en general de todo el país Vasco- Dijo mi padre muy serio.
-¿Defenderles yo?¿De qué?- Pregunté sorprendido.
-De los malhechores y delincuentes, para salvaguardar la paz. Serás algo así como un súper- héroe- Continuó orgulloso- Me han pedido mi consentimiento para que realices un sencillo experimento que te dará la fuerza que necesitas, eres libre de ir hijo mío pero no puedes rechazarlo. ¡Serás un héroe! Como tantos niños sueñan, y las chicas se volverán locas por ti.
A mis 13 años de edad estas cosas me motivaban mucho y pensé que no debía rechazarlo. Además mi padre siempre me había dicho que había que honrar a las cosas y a las personas que nos importan; y a mí verdaderamente me importaba mi tierra. Así que accedí y al día siguiente unos hombres uniformados que parecían de los Servicios de Inteligencia me recogieron en un coche negro. EL trayecto transcurrió en silencio y en una media hora llegamos a un extraño recinto que parecía un laboratorio de productos químicos abandonado.
-Pase por aquí, señor Juan Diego- Dijo un hombre que se encontraba en la entrada. Me llevó a una pequeña sala donde había una diminuta placa en la pared, en la cual se podía leer “Proyecto SF-SV-V”. Un hombre con bata blanca calvo y con barba cana redondeada esperaba de frente.
-¡Hola, bienvenido!- Saludo el hombre dándome un apretón de manera enérgica- Bienvenido al “Proyecto SF-SV-V”.
-¿A qué ?- Pregunté con intención de que me explicaran el cartelito.
-Se trata de un proyecto secreto del Gobierno, en colaboración con las fuerzas armadas y los Servicios de Inteligencia denominado “Super-fuerza y Super-velocidad Vasca”. El proyecto tiene por objetivo aumentar enormemente la fuerza y velocidad del sujeto para crear un valiente agente capaz de restablecer el orden y luchar contra el creciente crimen en la ciudad de Bilbao. Contará con apoyo y reconocimiento público- Explicó el hombre que se presentó finalmente como Doctor Asier- Bien, la prueba es sencilla, pero supone mucho riesgo- Dicho esto se levantó y abrió un pequeño armario de cristal en el que había un frasquito con un líquido de color rojiblanco.
-¿Eres del Athletic, no?- Preguntó amablemente- Se trata de introducir este líquido en tu interior. Te aportará todo lo que necesitas al final del proceso, pero durante un largo tiempo te dolerá a horrores. Si logras pasar ese tiempo sin siquiera beber agua para calmarte el dolor, habrás superado la prueba. En caso contrario no recordarás nada del proyecto secreto y despertarás en tu cama, en tu casa- Dijo el Doctor- Sabiendo ahora lo que supone ¿estás seguro de querer hacer la prueba?- Dijo finalmente el Doctor ansioso por mi respuesta.
Yo no sabía qué decir. No soportaba esta clase de experimentos, pero parecía que todo lo que podía pasar es que no recordara nada y mi vida normal continuaría. Además, si tenía un don, quería dedicarlo a hacer el Bien.
-Sí, estoy preparado para asumir el riesgo- Aseguré más seguro de lo que realmente estaba.
-Bien, esperemos que seas apto- El Doctor compuso una agradable sonrisa.
Me tumbaron en una camilla e introdujeron aquel líquido rojiblanco en una aguja, a continuación me pincharon en las venas de ambos brazos. Después hicieron lo propio con las dos piernas. Tras unos minutos sentí un montón de dolor y a la vez un calor sofocante, como cuando tienes fiebre. Me aconsejaron que no me moviera mucho. El dolor era cada vez mayor, hasta que llegado un momento, después de 24 horas, que dejé de sentirlo de repente. El proyecto había finalizado correctamente y tenía mas sed que en toda mi vida.
-¡Increíble, lo has conseguido!- Dijo el Doctor- Bebe, bebe todo lo que quieras, dijo dándome una botella de agua de litro y medio que me bebí de un trago. Tras beber y calmarme pude notar que me sentía totalmente diferente: Todo mi cuerpo era músculo pero, sin embargo, era muy ligero y me movía con habilidad, sin apenas esfuerzo- Bien, es el momento de que veas tu uniforme- Se marchó de la habitación y entró al poco con el traje que llevo ahora mismo puesto. Me dijo también que el escudo era de un material prácticamente indestructible, pero no recuerdo el nombre. Me dieron mi traje rojiblanco con el escudo del Athletic en la zona del pecho, mi boina negra y para concluir me dijo:
-A partir de ahora, serás un símbolo ejemplar para todos ciudadanos. Se te reconocerá como... Capitán Vasco. Dentro del San Mamés, el estadio del Athletic, existe una pequeña fortaleza secreta. Sitúate mañana a las 9 en el centro del campo para verla. Allí tendrás colaboradores a tu servicio. Mucha suerte- Fue lo último que supe de él.
Seguí sus instrucciones para ver mi fortaleza y a los pocos días ”El Capitán Vasco” apareció como noticia de primera plana en los periódicos. Sin embargo, al parecer, el proyecto que me vio nacer, sirvió también para otros duros experimentos que llevaron a animales y personas a la muerte. Alguien filtró esa información y una serie de hackers activistas, empezaron a propagar la información que se ocultaba a los ciudadanos, que creían y siguen creyendo en su mayoría, que el experimento que creó al Capitán era un genuino descubrimiento científico hecho en exclusiva para ese fin y que no causaba ningún tipo de dolor, sólo superar unas duras pruebas físicas sin productos químicos de por medio. Los activistas desaparecieron a los pocos días y la información que transmitieron fue censurada. Me enteré de ésto años más tarde.- Finalizó entre aplausos el Capitán Vasco, que había tratado de representar las escenas ayudado por David Irons, para hacerlo más ameno.
-Bueno, creo que con ésto queda claro que somos de confianza- Dijo Eliart mirando a Gaia a los ojos y con simpatía.
-Sí, es cierto- Contestó Waver que, a pesar de estar tumbada, había escuchado todo- Parecéis majos, así que os diré mi poder. Soy capaz de controlar el agua y generarla.
-Yo- Dijo Llama helada- Hago lo mismo con el fuego y el hielo, pudiendo usar uno u otro según mi estado de ánimo.
-Yo no tengo muy claro todo acerca de mi poder, pero parece que está vinculado con los árboles y la naturaleza- Dijo Gaia con gesto satisfactorio.
-Yo tengo una fuerza descomunal y manejo espadas con mucha facilidad- Comentó Demongirl un poco reacia aun.
-En mi caso, genero viento allá donde quiera- Explicó entusiasmado el Guerrero Celeste a la vez que se presentaba a los nuevos.
-Y yo soy un científico fantástico y soy capaz de controlar la tecnología y la maquinaria a mi antojo- Dijo David Irons mirando a Demongirl, que en esta ocasión le miró de otro modo.
-¿Y tú Eliart?- Preguntó el Guerrero Celeste.
-Yo... no tengo ni idea de en qué se basan mis poderes. Lo único que sé es que cuando necesito poder, viene a mí en forma de una poderosa energía. No he tenido tiempo de pensar más en ello, pero me mola bastante este poder- Dijo Eliart riéndose.
-¡Bienvenidos a los I-Men!- Les dio la bienvenida el Sr.Irons dirigiéndose a los nuevos.
-¿Los I-Men? Joder, vaya nombrecito- Dijeron Gaia y Demongirl a la vez y, tras ésto, rieron a carcajada limpia. Tras un rato en que todos estuvieron divirtiéndose, Eliart se apartó un momento y le hizo señas al Guerrero Celeste para que fuera donde estaba.
-Dime tío- Dijo el Guerrero, recuperado por completo de sus combates y contento de que no le llamaran todo el rato Celestina.
-¿Sabes tío? Cuando llegué al faro no me esperaba esta aventura. Me imaginaba un cambio de aires, un fin de semana distinto, pero nada más. Sin embargo, venir aquí está cambiando mi vida. ¡Necesitaba un poco de acción! Y ahora que sé que tengo poderes, sé que si algún día volvemos al mundo real y fuera de este juego, no permitiré las injusticias que existen en el mundo y pelearé con ardor y alegría. Y, la verdad tío, es que los I-Men sois ahora como mi familia y en especial tú, contigo he empezado esta aventura, por eso quiero darte esta piedra- Tras decir ésto, Eliart sacó de su bolsillo aquella piedra de color violeta con una espiral blanca por dentro- Cuídala tío, es una piedra que parece muy valiosa, y a partir de ahora es un símbolo de nuestra amistad y un símbolo de los I-Men- El Guerrero Celeste estaba conmovido, no se esperaba palabras tan profundas y dijo emocionado:
-Claro que la cuidaré colega, me la pondré de colgante que tengo unas cuerdas en el bolsillo. Seremos grandes amigos tío- Y ambos chocaron los puños.


Mientras tanto, en aquel lugar sombrío del juego donde se encontraba Kya y el llamado “Amo”, Shadow Walker, el chico adolescente de piel negra, caía de rodillas y con cara de impotencia a los pies del “Amo”.
-Te... te serviré. Haré lo que quieras tras haber sufrido tu poder- Dijo tembloroso Shadow Walker.
-Así lo espero- Respondió el “Amo” envuelto en oscuridad de manera satisfactoria, a la vez que volvía de vuelta a la misteriosa sala. J.J recogió del suelo a Shadow Walker y Kya les siguió.


Estaba anocheciendo de modo que se pararon y buscaron un lugar para pasar la noche. Encontraron un pequeño rincón entre varios árboles que les valdría temporalmente. Gaia apareció con varios frutos que había encontrado antes y Llama helada repartió algo de pan que llevaba encima. Después de la cena se repartieron turnos para vigilar, el Sr.Irons tenía el primero. Los demás se echaron para intentar dormir.
Pasada una media hora desde que comenzó el turno, Eliart se levantó. Había estado tratando de dormir pero no conciliaba el sueño, así que pensó en charlar un rato con David Irons.
-Buenas noches, tío- Dijo Eliart, prudente.
-Buenas noches, ¿tú tampoco puedes dormir verdad?- Respondió el Sr.Irons.
-Claro, por eso escogiste el primer turno ¿eh? Bueno, y tú, ¿por qué no puedes dormir? Venga dime- Preguntó Eliart mostrando interés.
David Irons era una persona reservada para los problemas serios, pero tenía la impresión de que podía confiar en Eliart, así que se dispuso a contar:
-Verás, es que cuando volvamos al mundo real, ahora que tengo poderes, pondré en marcha la reconstrucción de la empresa en ruinas de mi padre. Ya sabes, recursos energéticos y todo eso. Si lo hago, acabaré con la crisis energética en que se encuentra el mundo y me haré rico y famoso y, más importante aun, tendré más éxito con las tías. Tengo además un método para que nadie pueda notar que estoy usando mis poderes, ni siquiera creo que puedan percibirlo los que han organizado este juego o lo que quiera que sea. Pero como puedes imaginar, todo ésto, no es tarea fácil y no quiero fallar- Concluyó David Irons.
Ciertamente, en los últimos años las fuentes de energía estaban escaseando y sus precios eran cada vez más elevados. Si conseguía lo que se había propuesto obtendría muy buena fama y mucho dinero.
-Bueno tranquilo que ese día llegará, no te preocupes por ello ahora. ¿Un poco de Vodka?- Ofreció Eliart su petaca.
-Jajaja claro, pero lo bebo en mi propia petaca- Y acto seguido sacó del bolsillo una petaca de tamaño medio llena de Vodka.
-Menuda sorpresa, tu también bebes vodka- Dijo Eliart y continuó sin darle tiempo a decir palabra-¿Y de tías, qué tal? Te gusta alguien ¿no?- Le dio un leve codazo. Eliart se había fijado en las mirada que le lanzaba a Demongirl durante la cena.
-Sí- Dijo- Me gustaría decir que son sólo sus peras, pero me parece que Demongirl tiene algo más. Lo que ocurre es que con ella no funcionó mi “opción seductora”, con la que antes de conoceros, dentro del juego, seduje a una chica en muy poco tiempo y me besó. Pero al cabo de un rato mientras nos morreábamos desapareció, así que pasé del tema, pero sé que la conquiste.
-Puede ser. Si desapareció sería que su poder es hacerse invisible y se activó en aquel momento jajaja, eso, o tienes una gran imaginación- Bromeó Eliart amenizando la conversación- Bueno, ánimo con Demongirl, aunque creo que deberías tener cuidado con su relación con Llama helada... mañana fíjate bien.
-En fin, ya me la tiraré algún día- Dijo el Sr.Irons con ganas de cambiar de tema- ¿Y usted qué señor líder de los I-Men? No me diga que no le gusta nadie, que tengo ojos en la cara macho.
Eliart ya ni se sorprendía de que le tomaran por líder y en cierto modo le gustaba, así que no le daba vueltas.
-Uf, sí tío. Claro que me gusta alguien. Y creo que es bastante intenso- Dijo Eliart pensando en Gaia pero sin decir nada.
-Ánimo con Gaia- Terminó David Irons yéndose a dormir, pues había acabado su guardia. Y mientras los I-Men dormían y Eliart vigilaba... una sombra acechaba entre la oscuridad.
Primer día de juego, finalizado. Participantes restantes: 217.

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